Casa de Mario Echandí se deteriora cada día, Puntarenas

Resultado de imagen para Casa de Mario Echandi, Puntarenas
La Nación

Su ubicación, que en sus mejores tiempos la hizo lucir imponente, sobre pilotes por encima del agua del estero, pareciera hoy una ironía. La histórica casa de veraneo del expresidente Mario Echandi, en Puntarenas, está a punto de “hundirse” en el abandono.
Si bien no se trata de un inmueble con declaratoria patrimonial, esta estructura es un ícono del paisaje urbano para los lugareños y una joya arquitectónica que en el 2005 recibió un reconocimiento del Centro de Patrimonio por su buen estado de conservación.

La edificación, aparentemente construida en la década 1930 –según el libro Ciudad de Puntarenas, publicado por el Ministerio de Cultura– se encuentra hoy en estado de deterioro.

El inmueble presenta severos daños en las bases, producto del agua de mar y de los sedimentos, así como en toda su estructura; por ejemplo, la pintura luce estropeada y los vidrios, quebrados.A lo anterior se suma que el terreno donde se ubica está enlodado y lleno de basura.

La casa, que supuestamente es propiedad de varios sobrinos del exmandatario Echandi, se encuentra cercada por portones y candados, comentó Ligia Delgadillo, vecina de Puntarenas.

 Silvia Artavia, La Nación, Noviembre, 2017

La Carreta típica y el boyeo…tradición tica.

¿Cómo se hizo presente en nuestra sociedad esta manifestación patrimonial del Boyeo y la Carreta?

Durante la época colonial la situación de aislamiento crónico respecto al poder central, representado por la capitanía guatemalteca, la escasez de metales preciosos como el oro y la plata, las vías de comunicación en mal estado por las inclemencias del tiempo; impusieron duras condiciones a las actividades económicas propias de la población del valle intermontano central costarricense.

La carreta llegó a Costa Rica desde el siglo XVI bajo la forma de cureña, que era nada más hecha de troncos, palos y cañas, usada para el traslado de madera originalmente.

El espacio físico del valle Central era un medio adverso para medios de transporte pesados debido a la presencia de montañas, hondonadas,  lluvias torrenciales y ríos de amplio caudal propios del trópico, que anegaban constantemente los suelos.

Imagen relacionada
Arando la tierra.

La actividad ganadera, estuvo destinada principalmente a la cría de mulas y en muy pequeña escala a la de bueyes para ser utilizados en las labores agrícolas como animal de tiro. Sin embargo, las yuntas de bueyes unidas por el yugo fueron un apoyo fundamental para el agricultor, al momento de poner en movimiento las pesadas rejas y arados para surcar sus campos de labranza, y para hacer girar las muelas del trapiche con que se muele la caña de azúcar para extraer su jugo.

Resultado de imagen para bueyes trabajando en el trapiche
Girando las muelas del trapiche.

Asimismo, y a pesar de que los caminos no eran propicios para el uso generalizado de carretas haladas por bueyes, es un hecho que tanto unas y otros se hicieron presentes durante el período colonial costarricense, donde cumplieron relevantes funciones productivas. En este sentido, el uso de la carreta estuvo restringido a pequeños círculos donde las vías de comunicación lo hicieron posible. (Carrillo, Castro y Murillo, 2009: 17).

Durante la segunda mitad del siglo XVIII, el polo de crecimiento económico de Costa Rica se desplaza del este hacia el oeste, o sea, de Cartago y sus alrededores, hacia San José, Heredia y Alajuela, debido al aumento de la producción tabacalera. Esto sin dudas incide en la ampliación de las unidades de producción agrícola y también en los principales núcleos de población.

Resultado de imagen para carreta con cafe

El transporte en carreta se hace indispensable en este tipo de poblamiento del valle Central. El carácter disperso de los poblados necesita de un medio de locomoción efectiva, para trasladar las cosechas de granos, la caña de azúcar y la madera de los trapiches y de vuelta llevar desde tapas de dulce y el bagazo como alimentación del ganado.

Durante el siglo XIX el crecimiento económico del valle central vino en aumento debido a los cambios introducidos en el medio agropecuario mediante la incorporación del café. El café fue el motor del crecimiento económico. Pese a las diferencias sociales que promovió el café, se puede afirmar que hubo una unificación del aparato productivo y la comunidad costarricense superó las diferencias regionales y asoció los intereses de los agroexportadores con los de los productores directos, artesanos y jornaleros que vieron aumentar sus ingresos y la calidad de vida, cuando lograron adaptarse bien a las nuevas condiciones económicas.

Igualmente las carretas se convirtieron en el símbolo del traslado del “grano de oro” hacia los puertos de embarque del producto para ser llevado a Europa. Diariamente como lo testimonian algunos viajeros europeos de la época, los caminos se veían surcados por desfiles de centenares de carretas que llevaban el cotizado grano.

Resultado de imagen para carreta con cafe

La carreta se convirtió en medio de subsistencia para las familias campesinas, dado que permitieron ingresos extras que permitían la manutención de los miembros del hogar. Para el campesinado el adquirir carretas, animales y aperos sirvió como forma de acumular bienes, que bien podían usarse como venta en caso de urgencia o como prenda para establecer alguna hipoteca. Incluso se habían convertido en bienes heredables de padres a hijos, por lo cual brindaban una relativa estabilidad.

Imagen relacionada
El buey

Como todo medio de transporte hecho por los seres humanos la carreta comenzó a tener modificaciones a lo largo del tiempo. En el valle Central la carreta comenzó a experimentar cambios para modificar sus partes con la idea de poder llevar la carga de leña, el café, “grano de oro”. A partir de comienzos del siglo XX, empieza a decorarse al verse desplazada por otros medios de transporte. De esta forma comienzan a surgir diferentes formas de llevar a cabo la decoración del exterior de la carreta de acuerdo a la zona geográfica particular, entre las que se pueden enumerar Cartago, Desamparados, Higuito de Desamparados, Aserrí, Escazú, Puriscal, San Ramón, Sarchí, entre otras.

Resultado de imagen para carreta con cafe

La tradición de pintar y engalanar las carretas comenzó a principios del siglo XX.  Originalmente, cada región de Costa Rica tenía su propio diseño, lo que permitía identificar el origen del boyero por los motivos pintados en las ruedas.  A principios del siglo XX, flores, rostros y paisajes en miniatura empezaron aparecer al lado de los motivos que representaban estrellas puntiagudas.  Se organizaron concursos anuales para premiar a los artistas más creativos, costumbre que aún perdura hoy día.

El boyero, la carreta y los bueyes

La exclusividad de esta declaratoria como Obra Maestra del Patrimonio Intangible de la Humanidad está ligada a la relación entre boyero, carreta y bueyes y así es como prevalecen en el imaginario social costarricense.

Los campesinos costarricenses, al mando de su carreta y junto a sus fieles bueyes, han ejercido el oficio del boyeo por generaciones. Un oficio aprendido desde la infancia, junto a su familia. Son los hombres, principalmente, quienes heredan la tradición del boyeo, sin embargo, las mujeres siempre han participado de la tradición y en los últimos años han asumido un liderazgo importante.

Resultado de imagen para el boyero
El boyero

Carreta con rueda macizas sujetadas con trabas de madera. Nótese la sierra manual que lleva amarrada al costado. Santa Cruz, Guanacaste, en: Dobles, Murillo y Chang, 2008: 133. Participó el 25 de julio, Día de la Anexión. Santa Cruz de Guanacaste.

Partes de la carreta

El yugo:

Resultado de imagen para el yugo de la carreta tipica costarricense

El yugo se compone de distintos elementos, los cuales se denominan de modo diferente según la zona de donde provenga y de las tradiciones familiares de los usuarios o fabricantes.

Una de sus partes más importantes son las muescas o parte central superior del yugo, las cuales están destinadas a facilitar el engarce de las amarras de la carreta o arado, dichas muescas pueden tener forma de M, llamada mariposa o por otro lado imitar la forma de pezuña del ganado.

Otra de sus partes es la valona la cual se utiliza de forma recortada para cubrir el pescuezo o nuca de los bueyes y la “camella”, “cadena” o “palote” que corresponde a las salientes a los extremos del yugo.

Los Aperos:

Se llama “aperos”* a los implementos de trabajo manejados por el boyero en sus distintas labores o actividades.

Los aperos del buey están constituidos por: A- Las frenteras, utilizadas con el propósito de “defender al buey de las fajas”, es decir, para que las fajas usadas para sujetar el yugo a sus cachos. B- las punteras o botones que se les colocan a los animales en los cachos, como adorno, y, C-  Las  fajas o correas para amarar el yugo a la testuz de los  bueyes.

Las partes de la carreta

Resultado de imagen para partes de la carreta tipica de costa rica

La carreta se compone de las siguientes partes: bastidores (piezas de madera ensambladas), parales ( son ocho piezas o soportes distribuidos cuatro por cada lado); matabuey ( pieza que se extienden de manera longitudinal y sostiene la armadura de la base); tablero ( tablas de grosor grueso a los costados cerrando el cajón); compuerta   (dos tablas corredizas ubicadas en la parte tanto delantera como trasera, dichas compuertas a su vez van decoradas con dibujos debidamente pintados ); timón (pieza que articula longitudinalmente el conjunto y le da soporte); sobrecajón ( pieza opcional sobre el cajón que sirve para aumentar la capacidad de carga); rueda (soporte de rodaje de dicho transporte); bocina (tubo cónico ajustado al eje); aro (pieza de hierro, madera en forma de circunferencia). (Carrillo, Rodrigo; Castro, Willian; Murillo, Tobías., 2009: 52)

La rueda también va experimentar cambios. En un principio estaba compuesta de radios (varillas que unían el eje con el aro de la rueda) o en una sola pieza. Luego se implementó la rueda de tres partes de madera. Posteriormente, este diseño se mejoró a uno realizado con dieciséis cuñas, ajustadas por un aro de hierro para evitar que la rueda sufriera de atascos en el fango.

Resultado de imagen para partes de la carreta tipica de costa rica

El llamado “cantar de la carreta” es un sonido emitido por su bocina y su eje. Este armonioso sonido especial en cada carreta, distinguía al dueño y alertaba a los conocidos a su llegada. Era igual de importante que el decorado, a la hora de escoger una carreta. Esto ha inspirado a escritores y poetas, a lo largo del tiempo. (1)

El imaginario social como producto del patrimonio intangible

Definitivamente la actividad del boyeo y la carreta costarricenses han logrado tener un lugar interesante en el medio nacional, dado que esta tradición se mezcla no sólo a los cantones del país en los cuales más se logra apreciar su presencia. Dicha tradición se asocia con las actividades religiosas, es decir con las festividades del Santo Patrón de algunas comunidades, en las cuales tiene lugar la infaltable presencia de los boyeros y sus carretas

El boyeo es un proceso que consta de diferentes etapas que se relacionan unas con las otras o se realizan simultáneamente, además implica un conjunto de saberes, que suponen entre otros: la percepción e intuición para seleccionar el animal que reúne los requisitos para ser el mejor buey; la capada, es decir, el rito de castración por el cual adquiere su condición de buey; el amansamiento del animal; los cuidados para mantener o mejorar el estado de salud y de ánimo del animal y finalmente, el saber guiarlo, es decir poder aprovechar la potencia del animal en su medio de trabajo sin lastimarlo.

Todos estos conocimientos constituyen manifestaciones de saberes, artes, pensamientos y emociones que se han venido tejiendo a lo largo de generaciones.

Reconocimiento mundial:

El Boyeo y la Carreta expresan todo un cúmulo de conocimientos y habilidades intangibles que hasta el día de hoy permanecen arraigados en parte de la memoria de nuestra población y permiten conformar un sitial significativo de la identidad nacional. De ahí que un 25 de noviembre del 2005, desde París recibimos la buena nueva de que el Boyeo y la Carreta costarricenses fueran declaradas como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, luego de todo un intenso periodo de estudio para solicitar la declaratoria ante la UNESCO, máximo órgano de la educación, la ciencia y la cultura del planeta.

Este premio no fue dado sólo a la carreta como objeto material; sino también al boyeo.  Comúnmente se tiende a ver la carreta y a no tomar en cuenta el resto del conjunto, en el cual destaca la parte humana. La acción de boyear se asocia con una cantidad significativa de conocimientos, llevada a cabo principalmente por el campesino.

Referencias:

Seguir leyendo La Carreta típica y el boyeo…tradición tica.

Historia de los Transportes en Costa Rica

Inicio de los medios de transporte:
Con la llegada de la colonia española a Costa Rica, esta nación se enfrento a una serie de cambios impuestos por los conquistadores, en esas épocas los españoles se transportaban con mulas, dicha herencia quedó en la identidad del costarricense a partir de esa época y hasta la actualidad.
Resultado de imagen para la mula como medio de transporte en costa rica

Imagen relacionada
Foto Panoramio

Utilización de la carreta a mediados del siglo XIX
En 1843 cuando Costa Rica se fortalece a base del café como su principal actividad económica, la necesidad de la carreta surgió por la gran demanda del transporte de este monocultivo, la cual en dicho año esta nación inicio su historia en el mercado internacional, y la carreta fue fundamental para esta actividad económica.
Resultado de imagen para la mula como medio de transporte en costa rica
Resultado de imagen para fotos de carros antiguos de  costa rica
Inauguración de la primer vía de ferrocarril
En 1890 se dio la inauguración del ferrocarril al atlántico luego de 30 años de construcción. Pero fue hasta 1910 que que se comunicaron las dos costas por medio del ferrocarril.
Resultado de imagen para ferrocarril al Atlántico, costa rica
Tren Vía – 1899
Los josefinos que circularon por San José entre 1899 y 1950 no sufrieron la tortura diaria de las presas y contaban con un medio de transporte rápido, seguro, eficiente y respetuoso del ambiente para desplazarse en una ciudad que abría sus ojos al desarrollo. Contaba con una extensión de 17890 m de alcance en la capital.
Resultado de imagen para tranvia san jose costa rica
Primer Vehículo en Costa Rica
La llegada del primer vehículo se llevo a cabo a los inicios de los años 1900, la cual vino a revolucionar los medios de transporte de la clase alta en la capital.
Imagen relacionada
Importación de Combustibles 
Se inició con la importación de la gasolina cuando se importa el primer automóvil, Costa Rica importaba 55 652 Kg., correspondientes a gasolina (la gasolina era importada y transportada en recipientes metálicos, de ahí la posibilidad de establecer el peso en kilogramos) los cuales tenían un equivalente en colones de ¢ 6944.
Producción de Asfalto 
En 1907 se da la llegada del asfalto a Costa Rica, pero fue en 1927 donde se da el despegue de las importaciones de este producto, debido en parte a la puesta en marcha de proyectos para construcción de calles y caminos asfaltados, por parte de los gobiernos costarricenses.
Evolución de los medios de transporte 
Posteriormente de grandes conquistas para Costa Rica en el tema de transportes, luego del 1930 estos sistemas se mejoran, llegan nuevas unidades de vehículos, maquinaria, camiones y buses para incrementar el transporte publico mas allá de San José. Así como también el aumento de la cobertura vial en todo el territorio nacional, ya en 1960 existía sistema de bus hasta la zona de Tilarán por ejemplo.

Resultado de imagen para fotos de carros antiguos de  costa rica
Uno  de  los primeros  autobuses  entre la ciudad de  Alajuela  y San José, Costa Rica

Referencias: 
  • Historia de los Transportes de Costa Rica
    Estudiantes: Sebastián Barquero y Daniel Granados
  • Ilustraciones de Internet.

Un caballero pirata

Resultado de imagen para Sir Francis Drake
Sir Francis Drake

En la época de su grandeza no tuvo España enemigo tan encarnizado como Sir Francis Drake, el intrépido corsario que llegó a ser uno de los más famosos almirantes de la reina Isabel. Nacido en el mar y discípulo de su deudo Sir John Hawkins, corsario no menos audaz, Drake fue uno de los fundadores del poderío naval de Inglaterra y el primer marino de su nación que dio la vuelta al mundo, proeza realizada cincuenta y ocho años antes por Magallanes y Sebastián de Elcano. Su odio contra los españoles era tan grande que solía decir: “Haya paz o haya guerra entre España e Inglaterra, siempre habrá guerra entre Drake y los secuaces de la Inquisición”. Seguir leyendo Un caballero pirata

El alumbrado en San José de Antaño.

lampara de canfín
Lámpara de Canfín

 

No siempre las cosas fueron como son hoy. Usted sale por la noche a la calle y encuentra una red de alumbrado público bien conformada dando luz a cada rincón de nuestras calles. Quédese conmigo y disfrute unos minutos de las calles en nuestro San José de antaño.

Los serenos y la reorganización del alumbrado

Imagen relacionada
San José 1885

Con la llegada de Mora al poder y las reformas que introdujo en materia urbana a partir de 1849, se mejoró el alumbrado público que fue por primera vez mantenido y organizado por el municipio y financiado a través de una suscripción voluntaria. El mejoramiento del alumbrado y la creación del sistema de serenos para su mantenimiento, además de velar por la seguridad en la ciudad, también fue una forma de control del espacio urbano alrededor de la plaza central. Los serenos fueron una especie de temprana policía urbana con una doble función, la seguridad y el mantenimiento del alumbrado. Equipados con un pito y un arma, los serenos tenían que vigilar un radio reducido (sólo las tres primeras cuadras del perímetro de la plaza principal) y al mismo tiempo se encargaban de encender, apagar y limpiar los faroles.1 Cada manzana debía estar resguardada como mínimo por dos serenos, desde las siete de la noche hasta las cinco de la mañana, en dos turnos de cinco horas cada uno. Los pitos se sonaban cada hora como forma de control y en caso de peligro o a manera preventiva se tocaban dos veces. También tenían entre sus funciones, dar apoyo a la ronda —la policía que se encargaban de vigilar la seguridad en el perímetro ¿ urbano—.2 Para Wilhem Marr, los serenos no inspiraban mucha confianza ya que eran: “unos sujetos descalzos y atezados con sus pantalones grises o azules de paisano, sus ‘chamarras’ a cuadros y con flecos y armados de una carabina corta y herrumbrada, presentan el aspecto de pintorescos bandidos.” Los serenos daban también la hora por las calles josefinas. Según el alemán: “no dan las horas gritando sino que las rugen o vociferan con voces de barítono, bajo o tenor… El patriotismo, la cronología y la metereología se desatan en rugidos de cerca y de lejos… ¡Viva Costa Rica! ¡Las nueve han dado! ¡La noche es clara!”3. El último anuncio terminaba en una oración hacia las cinco de la mañana.

Imagen relacionada
A la derecha se observa una lámpara de canfín característica de esos tiempos. Bajo el fuerte sol alajuelense, todos usan sombrero y chaqueta. H.G.Morgan

Asimismo, Marr ser refirió al servicio de alumbrado público en 1853: “hasta existe una especie de alumbrado público en las calles principales…dichosamente los faroles no se encienden cuando hay luna, y en esta latitud las claras noches estrelladas hacen que sea bastante superfluo el alumbrado; pero cuando el cielo está oscuro o el tiempo lluvioso, hay que dar con la cabeza en los postes de los faroles para poder ver la luz que despiden las lámparas de aceite.”4 En 1856 este sistema fue sustituido por 225 faroles de canfín. Francis Meagher señalaba dos años después de la instalación del alumbrado de canfín, que la iluminación de las calles consistía en “pabilo y aceite  y su alumbrado es muy parco”5, los postes de hierro colado importado de Inglaterra, y los reverberos traídos de Francia, se encontraban en las intersecciones de las calles principales. Pero a pesar de las mejoras, el alumbrado era bastante limitado y el servicio se daba sólo en las calles principales de la ciudad. La ruta del alumbrado cubría nueve calles centrales de sur a norte y de este a oeste (desde la calle Umaña hasta el Vapor y desde la Fábrica hasta el Padre Velarde).5

Resultado de imagen para lámpara antigua de canfín, san jose, costa rica

También puede ver nuestra entrada “San José, ¿la tercera ciudad que tuvo electricidad?”.

Referencias:

(1) Reglamento de Policía de 20 de julio de 1849…Op. Cit., p. 21.
(2) Reglamento de Policía de 20 de julio de 1849…Op. Cit., pp. 21-24.
(3) Fernández Guardia. Costa Rica en el siglo XIX…Op. Cit., p. 165.
(5) Fernández. Costa Rica en el siglo XIX…Op. Cit., p.164. Esta costumbre se conservó aún después de la instalación del alumbrado eléctrico. En el contrato original se estipulaba que la luz comenzaría a alumbrar a las seis y media de la tarde y permanecería hasta el alba. Pero en las noches de luna llena no se encendería durante las horas “en que la luz de la luna sea suficientemente clara para transitar por las calles.” ANCR, Acuerdo No. CXL, 24 de agosto de 1887. Colección de Leyes y Decretos. San José, Imprenta Nacional, 1888, p. 272.

Fotografías de Internet.

Las Pulperías de antaño.

Resultado de imagen para pinturas de pulperias en costa rica
Pulperia El jicaro, Liberia
Fotografía por  Geotrivia.cr

 Miren que tema más bello el que les traigo este día, las famosas pulperías, la pulpe…

Cuéntenme amigos, quiénes no tocaron el piso de uno de estos famosos establecimientos? Pienso que una gran mayoría de ustedes tiene cualquier cantidad de cuentos e historias acerca de la Pulpe.

Por ejemplo, les cuento que nací en la provincia de San José, en la ciudad de Guadalupe. Primero viví en un pequeño barrio llamado San Gerardo (Costado norte de Novacentro). Una de las primeras pulperías fue La Nena, esquinera, sus dueños un par de señores ya mayores y más abajo estaba la Pulpería Amalia, por supuesto atendida por Amalia.

Que lugares mágicos para los niños, a comer melcochas de coco, cajetas de leche, confites de mantequilla, mora y si te iba bien el pulpero te daba fería…que era un premio, era una bolsita de cartulina forrada con papel seda de colores, allí había polvo de pinolillo, sí amigos, jaja, si ahora le das eso a un chiquillo, fijo te lo revientan.

Me encantaría leer sus comentarios y que me cuenten alguna anécdota de la famosa Pulpe. Aquí les dejo un poco de historia…

Una pulpería era, hasta inicios del siglo XX, el establecimiento comercial típico de las distintas regiones de Hispanoamérica, encontrándose ampliamente extendida desde Centroamérica hasta los países del Cono Sur. Su origen data de mediados del siglo XVI y proveía todo lo que entonces era indispensable para la vida cotidiana: comida, bebidas, velas, carbón, remedios y telas, entre otros.

También era el centro social de las clases sociales humildes y medias de la población; allí se reunían los personajes típicos de cada región a conversar y enterarse de las novedades. Las pulperías eran lugares donde se podía tomar bebidas alcohólicas y además se realizaban peleas de gallos, se jugaba a los dados, a los naipes, etc.

Los establecimientos eran una viva expresión de la cultura local, como en el caso rioplatense, en donde solían contar con una o dos guitarras para que los gauchos “guitarreasen” y cantasen; o se organizaran payadas y bailes entre los parroquianos.(1)

Cuando era niña y me llevaban de paseo a Naranjo, mi felicidad era completa tan pronto ponía un pie en la pulpería de nuestro tío abuelo Arturo.

Imagen relacionada
Tomada de Ticomorfosisblog

Se llamaba La última copa; el piso era de mosaico; las ventanas, de madera, y sobre el mostrador, unos grandes frascos de vidrio me hacían perder la cordura. Dentro de ellos había verdaderos tesoros para cualquier goloso: melcochas, confites de mora, Tapitas, Frutinis, galletas Yemita, tártaras…

A su local iba mucha gente para hacer tertulia y ponerse al tanto del acontecer nacional y de las últimas noticias del barrio. Algunos ‘pedían fiado’ y sus nombres eran anotados con un lápiz en una libreta, donde también se llevaban las cuentas con suma rigurosidad.

Resultado de imagen para pulperias antiguas de costa rica

Definitivamente, eran otros tiempos, pues pulperías como aquella están en vías de extinción. Según conteos oficiales, sobreviven unas 15.000 en todo el territorio nacional, muy pocas si se toma en cuenta que, hace tres décadas, había una en cada esquina.

Hoy, los niños de las ciudades conocen los abastecedores, los minisúper y los grandes supermercados con góndolas y dependientes que atienden a las decenas de clientes que hacen fila en su caja, pero la figura del pulpero es para muchos de ellos solo una leyenda.

Resultado de imagen para pulperias antiguas de costa rica
Pulperia Sketch, El Surtidor, Escazú, Costa Rica 

Con el fin de rendir homenaje a la pulpería, en noviembre del año 2009, la empresa de tecnología Sui géneris, encargada de abastecer al comercio detallista, llevó a cabo un certamen nacional de pintura, en el que 37 artistas costarricenses plasmaron fachadas o interiores de estos singulares sitios y despertaron mucha nostalgia. Las obras fueron exhibidas en el Museo de los Niños, pero aún pueden apreciarse en la página www.pulpería.com .

Nacion.com

El investigador Guillermo Barzuna Pérez, director de la Revista Herencia y vicepresidente de Icomos, también publicó un libro sobre el tema, titulado La pulpería costarricense, donde hace un repaso de la historia y el significado de estas pequeñas tiendas de barrio, cuyos nombres aún conserva la memoria colectiva. La Milflor , La flor de Otoya , La Marinita , El cinco menos , La Nochebuena , La barata y La pulga, para citar algunos.

 

 

Aquí me vine a encontrar a mi amgia Sandra Anchía, toda una artista.    Pulpería “La Asturiana”: Esta pulpería está ubicada en Coronado, según la estudiante que la pinta, doña Sandra Anchía, se llama así en honor al equipo Asturias de España. Tiene más de 70 años de antigüedad y la particularidad de que venden alimentos para conejos, gallinas, perros y según doña Sandra “todo lo que no se encuentra en los supermercados”. (Museo Nacional de C.R.)

Hasta Juanito Mora

Es difícil establecer el nacimiento de la pulpería como tal. Sin embargo, Barzuna afirma que ese tipo de comercio convive con los ticos desde la colonia, junto a las vinaterías y las tiendas de ultramarinos con productos británicos, chilenos y españoles (vinos, quesos, especias).

Un posible origen etimológico se halla en la voz pulpa (extracto de fruta), tomada del latín y que dio lugar, hacia 1586, al nombre de ‘pulpero’: “Tendero de comestibles”, así llamado porque vendían, sobre todo, frutos tropicales. Más adelante, hacia 1627, aparece también la palabra ‘pulpería’ para sitios en donde se vendía de todo: arroz y frijoles a granel, confites, candelas, medicinas, etcétera.

Pero no se piense que el fenómeno de la pulpería era exclusivo de Costa Rica. En otras regiones del continente también surgieron negocios similares, solo que tenían otras denominaciones. En Argentina se les llamaba almacén; en Cuba, la bodeguita; en Nicaragua, la venta, y en México, estanquillos, tanachis o recauderías, por citar algunos ejemplos.

En Costa Rica eran espacios tan emblemáticos que hasta los grandes personajes de nuestra historia las visitaban con frecuencia o eran dueños de alguna pulpería. Por ejemplo, se sabe que Juanito Mora (Juan Rafael Mora Porras, presidente que dirigió la campaña de 1856 contra los filibusteros), dedicaba su tiempo libre al comercio y, en un pequeño almacén josefino, vendía mercaderías, telas y cintas al menudeo. En esos días, los campesinos, no lo trataban como “Su Excelentísimo”, sino que, de manera cariñosa, lo llamaban Juanito . Después de todo, él era el pulpero del barrio.

“El comercio, entonces, era para estos personajes ilustres una vocación, una actividad que les gustaba y los hacía sentirse bien. No solo les proporcionaba ganancias en la sociedad, sino que además, los ponía en contacto directo con el pueblo; desde el chiquillo que no sabía qué comprar con un peso, hasta el señor bien vestido que llegaba a buscar cigarros”, apunta Barzuna.

El papel del pulpero era fundamental, pues él era el depositario de todos los secretos del barrio. Era la persona ideal para preguntarle cualquier dirección, acostumbraba a dar feria a quienes pagaban de contado y, además de su don de gente, poseía un ingenio envidiable. De allí, los simpáticos carteles que colocaban en sus negocios, como aquel famoso: “Hoy no se fía, mañana sí” o “Fiado se murió. Mala paga lo mató”.

Mas el pulpero no estaba solo. Por lo general, su esposa y sus hijos le ayudaban a atender el negocio, y casi siempre, había en la pulpería un famoso perro callejero o un gato con una simpática historia que todos los clientes conocían.

Durante muchos años, las pulperías funcionaron también como cantinas, algunas divididas sutilmente por un biombo o una burra de madera con la marca de una conocida cerveza.

En La Estrella del Sur, de Ciudad Colón, hasta hace poco se veían las argollas para que los clientes amarraran sus caballos mientras se tomaban un trago o hacían la compra.

Constantino Láscaris, en su libro El Costarricense, habla, de igual manera, sobre la importancia que tenían las pulperías, sobre todo en la zona rural, para que los campesinos hicieran catarsis, pues allí era donde las personas conversaban, contaban chistes, arreglaban el mundo, bebían y hasta bailaban los fines de semana.

Así era la pulpería de mi tío abuelo Arturo (q.d.D.g.), en Naranjo. Pero como ha sucedido con muchas otras pulperías, cerró sus puertas hace bastante tiempo. El terreno donde se encontraba es hoy la zona de parqueo de un restaurante de comida china. La última copa solo sobrevive en nuestros recuerdos.(2)

 

 

Referencias:

  1. Enciclopedia Wikipedia.
  2. La Nación, Proa. 13 diciembre 2009. Ivania Varela Q.
  3. SuiGenerisCR  6 noviembre, 2009 (Video Youtube)