
En el corazón del centro de San José, sobre la tradicional Avenida Segunda, entre las Calles 8 y 10 se levanta un edificio que fue concebido como un edificio hotelero moderno, probablemente construido entre finales de la década de 1940 y los años 50.
Un edificio en una avenida clave
Avenida Segunda ha sido, desde finales del siglo XIX y durante buena parte del siglo XX, una de las principales arterias comerciales y sociales de San José. Por ella circularon comerciantes, viajeros, trabajadores, estudiantes y visitantes del interior del país. En ese contexto urbano surgieron edificios funcionales: comercios, pensiones, hoteles modestos y viviendas colectivas.
El edificio del Hotel Talamanca responde plenamente a esa lógica: arquitectura práctica, pensada para el uso diario, para alojar personas y adaptarse a las necesidades cambiantes de la ciudad.
Para finales de la década de 1980, el edificio ya funcionaba formalmente como hotel, incluso solicitando permisos oficiales para actividades y espectáculos públicos.
A partir de ese momento, el edificio se consolida como parte estable del paisaje urbano josefino.
Arquitectura:
El valor histórico del edificio del Hotel Talamanca no reside en su monumentalidad, sino en su continuidad. Es un ejemplo de la arquitectura que sostuvo la ciudad día a día: la del viajero común, el trabajador temporal, el visitante anónimo.
Enmarcado dentro del lenguaje del Art Decó tardío y la arquitectura de transición hacia el Movimiento Moderno en Costa Rica.
Este tipo de arquitectura en Costa Rica se dio principalmente entre 1945 y 1960, especialmente en San José, cuando se incorporan curvas y verticalidad, se abandonan los ornamentos clásicos, se prioriza el concreto armado y aparecen fachadas expresivas pero funcionales
Mientras muchos inmuebles del centro fueron demolidos o transformados radicalmente, este edificio permaneció, adaptándose sin desaparecer.
Presente y permanencia
Hoy, el edificio conserva su uso hotelero y mantiene su volumetría original dentro del tejido urbano del centro de San José. Su sola presencia recuerda una época en la que la ciudad crecía sin grandes alardes arquitectónicos, pero con una intensa vida social y comercial.
Es un testimonio tangible del San José vivido, no del que aparece en las postales, sino del que se caminó, se habitó y se recordó.
https://maps.app.goo.gl/zihbnEX1yTkq6b2B8Referencias:
Periódicos antiguos de C.R., Sinabi.
Municipalidad de San José.
Investigación de Mi CR de Antaño.
