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Anécdota de don Rafael iglesias Castro…


CUANDO el caudillo de la plebe don Rafael Yglesias Castro ejerció el poder en Costa Rica, el Banco de La Unión (hoy Banco de Costa Rica), dirigido por don Mauro Fernández, fastidiaba al señor Presidente Yglesias Castro con el propósito de deslucirle su Gobierno que fue brillante. Una mañana, sin previo aviso se presentó a la oficina del señor Fernández, es decir a la oficina de la Dirección del Banco. Don Mauro se encontraba ausente en esos momentos.

Al regresar y al ver al señor Presidente de la República sentado en la silla de su propio escritorio, le dice:

—”¿Y ese milagro Rafael?” En qué puedo servirte”.

El Presidente Yglesias Castro se concretó a pedirle prestado el teléfono, respondiéndole don Mauro que estaba a sus órdenes.

Don Rafael hace una llamada a la Compañía de Vapores United Fruit Company para decirles: “Habla el Presidente de la República; reserven un pasaje de primera clase de Limón a Nueva York a la orden de don Mauro Fernández. Seguidamente llama a las oficinas de la Northern Railway Company para decirles que por cuenta del Gobierno de la República pusieran un tren expreso a Limón a la orden de don Mauro Fernández que deberá embarcar rumbo a Nueva York.

Ante la actitud asumida por el señor Presidente Yglesias Castro, don Mauro, muy sorprendido y asustado, le dice:

—”Rafael: ¿pero esto que escucho es cierto?” Entonces, el señor Presidente de la República, con voz grave, le responde:

—”¡O me bajas el cambio mañana al tipo que yo te indique, o te vas de Costa Rica!”

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Anecdotario Nacional.

Anécdota del lic. don victor guardia quirós…

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UNO DE LOS VARONES que más brillo dio a la República en los campos de la jurisprudencia y de la literatura, fue sin duda alguna ei siempre recordado amigo, el Licenciado don Víctor Guardia Quirós.

Nos contaba el Magistrado de la Corte Suprema de Justicia, el caballero don Máximo Acosta Soto, que en cierta oportunidad en que se encontraba de visita en el bufete del Licenciado Guardia Quirós, le intrigó sobremanera que este gran señor tenía en sus manos un legajo de cuentas que leía y releía quedándose por momentos pensativo y meditabundo.

El Magistrado Acosta Soto, que le profesaba a don Víctor un profundo cariño y una admiración sincera, sin poderse contener por la curiosidad, le dijo a su amigo:

—”Don Víctor: ¿Por qué hoy lo encuentro tan preocupado y pensativo?”.

Y aquella gran figura del Foro, con una sonrisa a flor de labio, le responde a su amigo Acosta:

—”Este legajo que tengo en mis manos, son cuentas del médico. Le digo que en Costa Rica cuesta más morirse que vivir!!”…

Tomado del Anecdotario Nacional de Carlos Fernández Mora. Dibujantes: Noé Solano V., Alvaro García (Garlo) y Juan Manuel Sánchez.

Comernos el caballo! Anecdotario Nacional.

Anecdotario Nacional

CUANDO el famoso crac financiero de 1929, que arruinó a muchas gentes, el Doctor Fernando Quirós Madrigal, médico alienista, debido a varias circunstancias, dejó de recibir la mesada que el Gobierno de Costa Rica le remitía a Alema­nia para que atendiera al pago de su pensión y de sus estudios pro­fesionales. Desesperado, nervioso, el Doctor dispuso invertir los po­cos dineros que le quedaban en comprar billetes de lotería. Había que asomarse a la suerte por la única ventana abierta que es la lotería.

Una tarde, en un café, el Doctor Quirós se dio a la tarea de curiosear los billetes que había comprado; deseaba cerciorarse cuáles eran los premios en efectivo y a cuánto montaban. Pero cuál no sería la sorpresa al ver que el primer premio consistía en un her­moso caballo de raza fina y de carrera…

Uno de sus compañeros, estudiante también, al ver la cara de tristeza que puso el médico alienista al terminar de leer el plan del sorteo de la lotería, le pregunta:

—”¿Qué te pasa, Fernando, que estás poniendo una cara tris­tona?”.

Y el Doctor Quirós Madrigal no tardó en contestar:

—”Nada, hijo. Que si pegamos el “gordo”, o le pedimos una beca al Gobierno de Costa Rica, O TENDREMOS QUE COMERNOS EL CABALLO”

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  • Anecdotario Nacional Costarricense.

Tráigalo a Costa Rica para que aprenda mañas…Anecdotario Nacional

Anecdotario Nacional

EN tiempos del Gobierno del General don Tomás Guardia, arribó a nuestras playas un general sudamericano. La sociedad costarricense y el gobierno, se apresuraron a agasajar y a tributarle honores al distinguido visitante.

Un día, entre el coro de amigos, el militar hizo estas consideraciones:

—”Tengo un muchacho de dieciocho años que está completando el ciclo de su educación inglesa. Luego pasará a Francia para que tome algo del refinamiento francés. Después irá a la Madre Patria donde hará estudios profesionales, y cuando tenga 28 ó 29 años, lo traeré a Costa Rica”.

Uno de sus amigos lo interrogó:

—”General, ¿la intención es simplemente de paseo?”. A lo que el huésped, contestó:

—”No señores, es para que aquí corone sus estudios”.

La sorpresa de los circundantes fue grande. Le manifestaron al pundonoroso militar que aquí no había universidad ni nada en qué perfeccionar los estudios de un muchacho que venía de los principales centros de la civilización.

Una sonora carcajada se dejó oír, y luego la voz del General don Tomás Guardia, allí presente, que decía:

—Tráigalo a Costa Rica PARA QUE APRENDA MAÑAS…

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  • Anecdotario Nacional Costarricense.

Max Jiménez Huete…Anecdotario Nacional.

Anecdotario Nacional
MAX JIMENEZ HUETE fue de los primeros en revo­lucionar en Costa Rica la poesía.

Aparte de ser Max Jiménez Huete un hombre de gran fortuna, fué también un bohemio elegante. Su mayor satisfacción era reunir a sus amigos y agasajarlos espléndidamente. Viajó por toda Europa y América. París, Viena, New York, La Habana, fueron asiento de sus exposiciones de arte pictórico.

Una noche, en el Círculo de Amigos del Arte, el poeta se encontraba reunido con varios de sus amigos. La reunión se animaba como era natural, se conversaba de todo lo relacionado con el arte y la literatura.

El lírica ramonense Rafael Estrada, ya fallecido, muy amargado y decepcionado, se quejaba de la indiferencia del costarricense por todo lo que fuera arte y literatura. Se dolía del poco estímulo para con los valores nacionales.

Entonces, el poeta Jiménez Huete, dándole la razón a su compañero Estrada, tuvo una de sus más inteligentes e ingeniosas salidas, que le mereció el aplauso de todos.

Con aquella ironía conque hablaba para criticar, y con aquella voz de trueno que se gastaba, dijo:

“El costarricense, señores, ES AGUILA EN EL NORTE, CONDOR EN EL SUR Y ZOPILOTE EN COSTA RICA”…

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  • Anecdotario Nacional Costarricense.

Ahora corra don Cleto!

Una anécdota vivida por don Cleto González Víquez, herediano y presidente de Costa Rica en dos ocasiones, la cual nos la comparte Andanzas por la historia Patria de tomado del Anecdotario Nacional de Carlos Fernández Mora.

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¡Ahora Corra don Cleto!

“Venía el Licenciado don Cleto González Víquez, Benemérito de la Patria, dos veces Presidente de la República, abogado e historiador, para su casa de habitación, bastante fatigado después de un intenso trabajo en su oficina, y al pasar por la residencia de una familia muy conocida y muy estimable, se encontró con un chiquillo que lo paró, y le dijo:

– “Por favor, señor, toque el timbre de esta casa”.

Y el Licenciado González Víquez, aquel gran patricio y demócrata, por hacerle el favor al muchacho, alargó su mano y apretó el botón del timbre. Pero al soltarlo, oyó don Cleto al chiquillo que le decía a grandes voces:

– “AHORA CORRAMOS, DON CLETO”.

La imagen puede contener: dibujo

Referencias:

-Anecdotario Nacional

-Ilustración de Eric Francisco Bogarín B.