Escuela Ascención Esquivel Ibarra, Liberia, Guanacaste…Ayer y hoy!

Fotografía antigua del año 1940

El inmueble que ocupa la escuela Ascensión Esquivel Ibarra, es una construcción de bahareque del año 1904. El inmueble de dos plantas, patio interior y arquitectura simple basándose en líneas geométricas, conforma parte del centro histórico de la ciudad de Liberia y juega un papel muy importante en el contexto urbano de dicha ciudad. El inmueble fue construido e inaugurado durante la administración del Presidente don Ascensión Esquivel Ibarra y lleva su nombre como gratitud por su interés en su edificación.

Declarada Patrimonio Arquitectónico.

Referencias:

-Sicultura.

-Fotografías de Internet. Montaje de fotografía por Maritza Cartín.

Antiguo Cuartel de Liberia hoy Museo de Guanacaste (1932-1940)…Ayer y hoy!

Primera fotografía superior izquierda: De estampa colonial, aquel viejo recinto se ubicaba al costado nordeste del Parque Central del lugar. Segunda fotografía inferior izquierda tomada a mediados del siglo XX con otra ubicación, costado noroeste del Parque Central.

Corría el año 1939 cuando, por una disposición expresa del presidente de la República, León Cortés, en San José se realizó una redada contra los vagos. Así, fueron detenidas decenas de hombres que deambulaban por las calles capitalinas “sin oficio ni beneficio” –como entonces se decía–.

Sorprendidos en ello, les fue aplicada la ley de vagancia y fueron trasladados en ferrocarril a Puntarenas. De allí, en lancha, irían al puerto fluvial de Bebedero, cerca de Cañas, para ser llevados luego a Liberia, donde cumplirían su condena por ociosidad trabajando en la construcción del nuevo cuartel.

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La Torre de la Antigua Iglesia de Santa Cruz, Guanacaste…Ayer y hoy!

Aquí observamos el antiguo templo católico de Santa Cruz en la provincia de Guanacaste. Esta edificación es símbolo de la historia y tradiciones de este pueblo y es un ejemplo de la hermosa arquitectura principios y mediados del siglo XX  en Costa Rica. Esta imagen transporta al observador a experimentar la cotidianidad, vivencias, luchas, alegrías y tristezas de su gente, debido a que en este lugar constituye un “espacio de la memoria”, un lugar donde la comunidad se reunía al su alrededor para celebrar  matrimonios, bautizos y festejos populares  pero también para llorar sus penas ante la enfermedad o pérdidas de familiares, amigos y vecinos. 

El cantón  de Santa Cruz, se caracterizaba a principios de siglo XX por tener una hermosa iglesia donde se impartía misa y  la celebración   del  Santo Cristo de Esquípulas.  La antigua iglesia de Santa  Cruz  fue construida en el siglo XIX, de la cual  la torre del templo se termina de construir  en 1830, pero lamentablemente en 1900 una serie de temblores la dañaron seriamente quedando en pie   la torre del templo, aunque con daños estructurales importantes.

A pesar de los  sismos que se dieron a principios del siglo XX, que afectaron al pueblo de Santa Cruz la comunidad siguió creciendo y la población continuo   con  sus actividades cotidianas, en las haciendas ganaderas, los sabaneros madrugando y trabajando de sol a sol arreando el ganado para marcarlo  con el fierro  distintivo del dueño de  cada hacienda. Esperando con entusiasmo las fiestas de Santa Cruz, las cuales al igual que ahora se combinaban la devoción religiosa al Cristo de Esquípulas con el son de la marimba, el tope,  las corridas de toros, la celebración  era acompañada de  deliciosas comidas a base de maíz y  por supuesto no podía faltar el vino de coyol.

Todas las celebraciones al Cristo de Esquípulas pasaban frente a la iglesia  católica y la  torre de la antigua   iglesia ha sido testigo silenciosa de cada celebración.  También se realizaban en dicho templo religioso, matrimonios, primeras comuniones  y  bautizos, en la fotografía podemos observación la iglesia antigua y su la torre,   antes del  terremoto que la destruye  parte de dicha obra  arquitectónica.

Podemos observar  a una niña vestida de  blanco que  iba o acababa de celebrar su primera comunión, acompañada del sacerdote y su padre frente a la iglesia y por supuesto se visualiza su  torre, imponente. Lo curioso de esta fotografía es que todos estaban vestidos de blanco y de manera conservadora. Por ejemplo la niña con vestidos blanco largo hasta los pies y su velo.    

A pesar del transcurso de  más  200 años, cuando visitamos  Santa Cruz, podemos observar todavía la torre de la antigua iglesia frente al parque, la cual ha sido testigo de la historia  de dicha comunidad y nos recuerda que el tiempo no pasa en vano.  

Referencias:

-Página: guanacastequidad.com

Ermita del Llano Grande, Alajuela.

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Fotografía Ticoclub

La Ermita del Llano ubicada en la provincia de Alajuela es más que un pequeño centro de oración, es la síntesis del sentimiento de un pueblo, un sueño de ciudadanos que se convirtió en realidad cuando el último bloque de adobe se colocó, marcando el comienzo de una iglesia que vería entre sus muros, las vivencias de toda una población, las alegrías, las tristezas, las uniones, el sentir de su fe cristiana.

Tras la fundación de la ciudad de Alajuela en el año de 1782, se conformaron cinco barrios principales. El Llano, fue tan solo un caserío, perteneciente a los “Targuaces”, también conocido como “La Concepción”. La mayoría de la población que habitaba el sitio se dedicaba, en conjunto, a la agricultura y la ganadería, reforzando aún más el carácter humilde de sus habitantes.

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Fotografía de Teletica.

Por otra parte, los pobladores al no contar con un lugar para recibir los sacramentos litúrgicos o para reunirse en oración, debían acudir a la Agonía de Alajuela para participar de dichos oficios. Por comodidad, estos “llaneros”–como antiguamente se les conoció-concibieron la idea de crear un lugar de culto cercano a sus casas, así como un sitio donde celebrar las fiestas en honor a La Purísima Concepción. Es así como el 16 de agosto de 1881, la propuesta de edificar una pequeña iglesia en El Llano fue aceptada por los principales líderes religiosos del momento. Los terrenos fueron donados por doña Eusebia Solana Sibaja allá por los años de 1880, aunque otras fuentes de la época, citan que una de las manzanas fue donada por José María Sibaja (El Cencerro, 20 agosto, 1881). Muchas son las fechas que se citan alrededor de la finalización del templo, sin embargo, se puede afirmar que la construcción fue consumada antes de la década de los 90 del siglo XIX. El presupuesto para la construcción fue obtenido por los mismos moradores de El Llano de muy diversas maneras, muchos colaboraron como propia mano de obra, por medio de la donación de diversos materiales o gracias a la realización de fiestas, turnos, rifas, entre otras muchas actividades. Asimismo, como colaboración por parte de la municipalidad de Alajuela, se declaró que todas las ganancias que se obtuvieran de las mencionadas fiestas, se destinarían, íntegras, a la construcción de la Ermita, eximiendo así a los organizadores, de los derechos de pago por la venta de licores y alimentos.

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Fotografía La Nación

Durante la construcción y una vez finalizadas las obras, se recibieron algunas visitas del obispo Thiel-Hoffman, para corroborar el avance de los trabajos e incluso para plantear ciertas recomendaciones religiosas sobre el buen uso del inmueble.

Tras finalizarse la construcción, hubo algunas reformas para perfeccionar su estado final o añadir mejoras al edificio, siendo las más señaladas la colocación del pavimento interior de baldosa hidráulica, el cielo raso metálico y más adelante, las campanas, las cuales fueron trasladadas en la década de los 80 del siglo XX, a la nueva iglesia que se erigió al costado norte de la histórica Ermita. Esta misma suerte sufrieron otros de sus muebles, tales como las imágenes religiosas, mientras que bancas y retablos menores, se perdieron por el paso del tiempo. Finalmente, en años posteriores se construyó una bodega hacia el costado sur y un hermoso y funcional empedrado en el sector este.Otro aspecto importante a destacar es que debido a lo iconográfico de su arquitectura, la Ermita de El Llano ha sido fondo y decoración para no pocos escritores, haciendo que sus personajes corriesen aventuras bajo la sombra de sus anchos muros de tierra. Además, ha sido morada para los “pasitos”navideños tradicionales de todos los años, así como otros hechos religiosos patrocinados por la comunidad y eventos de carácter más social y folclórico, como las salidas de los tradicionales payasos, al recorrer las calles del barrio.

DESCRIPCIÓN DEL TEMPLO

El edificio es primordialmente de adobe, con planta de cruz latina -aunque originalmente se trató de una edificación de nave única.

Los brazos están compuestos por dos sacristías, ambas comunicadas con el presbiterio por medio de dos puertas macizas de madera. Dichas estancias cuentan con accesos desde el exterior y una ventana pequeña. El brazo sur del templo posee otro espacio adicional que se corresponde con una pequeña bodega, cuyos paramentos fueron edificados con bahareque en una intervención posterior. Es este elemento añadido el que interrumpe lo que pudo haber sido inicialmente, una construcción simétrica.

Coexisten además, materiales como el calicanto y el ladrillo y un piso de baldosa hidráulica como pavimento interior.

La Ermita posee una cubierta a tres aguas, elaborada con teja, la cual fue colocada sobre láminas de hierro galvanizado, sustentadas por sencillas cerchas de madera. Bajo estas piezas se encuentra el cielo raso también de madera, rematado con una cornisa decorada del mismo material.

La fachada principal se compone de tres entradas de arcos de medio punto, coronados en sus tímpanos por pequeños vitrales. Hacia el tercio superior se observa una serie de cornisas y pilastras, rematadas por dos pináculos, colocados en ambos extremos en de la fachada.

Completa el conjunto, un pequeño campanil, construido con posterioridad, de base cuadrada y decoración austera, coronado por medio de una cúpula de estructura de madera y lámina metálica lisa con remaches sobre la que se instaló una modesta cruz. La nave principal de la iglesia está iluminada por medio de 4 ventanas ubicadas 2 a cada lado de la nave, rematadas con arcos de medio punto, sobre los cuales se instalaron sencillos vitrales multicolor.

El presbiterio por su parte, alberga el altar mayor iluminado por una pequeña ventana. El color predominante es el blanco en la totalidad de las paredes a excepción del zócalo exterior donde se utilizó un tono celeste y algunos elementos de la fachada principal que utilizan este mismo color para pilastras y los arcos de medio punto. Además, se destaca el uso de este mismo tono para destacar las marqueterías de madera al interior y exterior del inmueble. Por último, para la cúpula se empleó un tono rojizo oscuro como elemento contrastante.

Restauración:

Debido a un total deterioro del inmueble fue sometida a una completa restauración en el año 2016.

Referencias:

Revista Herencia, Vol. 29 (2), julio-diciembre, 2016. Ileana Hernández Salazar,

Tecnológico de C.R.

Edificio Ingianna Rosito, Limón, 1901-1950.

La imagen puede contener: exterior

Este edificio está situado en un eje tipo bulevar que comunica el parque Vargas con el mercado municipal, uno de los centros turísticos más importantes de la ciudad.

Fue diseñado para albergar locales comerciales en la primera planta y hotel y habitaciones en la segunda. Su arquitectura es de influencia caribeña. Tiene un corredor cubierto en el que las dieciséis columnas de la parte inferior se proyectan hasta el segundo nivel. En la primera planta se conforma el característico corredor o pasaje peatonal de los edificios comerciales enses. En la primera planta se repite la secuencia de puerta-ventana-puerta, a excepción de la esquina, en la que hay tres puertas seguidas. La del centro queda diagonal a la calle, con un quiebre de cuarenta y cinco grados. Los ventanales son de madera y vidrio; los pisos de cerámica y mosaico liso, y los cielos de tablilla y cartón prensado. En la segunda planta se repite la secuencia ventana-puerta. Las ventanas son de dos hojas, cada una de las cuales está dividida en tres secciones: las dos superiores son de vidrios rectangulares, y la inferior de madera. El techo, a dos aguas, está recubierto con láminas de hierro galvanizado.

Fue declarado Patrimonio Arquitectónico en 1999.

Perteneció a la Familia Ingianna Faillace primero y posteriormente a la Familia Ingianna Rosito.

Referencias:

-Información y fotografías de Familia Ingianna Rosito, Fotos Antiguas de C.R. Pág. Facebook.

-Guía de Arquitectura C.R.

Iglesias Católicas de la Provincia de Limón.

Compartimos algunas de las Iglesias Católicas de la Provincia de Limón. Esta provincia se caracteriza por tener menos iglesias que las demás provincias.

Iglesias Católicas de la Provincia de Guanacaste.