La historia de una de las empresas más emblemáticas de Costa Rica comenzó lejos del bullicio capitalino, en el cantón de Santa Ana.

La historia de una de las empresas más emblemáticas de Costa Rica comenzó lejos del bullicio capitalino, en el cantón de Santa Ana.


Hubo un tiempo en que San José no estaba lleno de automóviles, edificios altos ni rótulos luminosos.
Seguir leyendo La antigua Cervecería Richmond y el San José que olía a malta y tierra mojadaCuando Zapote todavía parecía un pueblo…
En medio del movimiento acelerado del San José moderno, todavía existen rincones que guardan el eco de una Costa Rica más sencilla, más cercana y profundamente comunitaria.

Uno de esos lugares es el tradicional Parque Nicaragua, ubicado frente a la iglesia católica de Zapote, en el corazón histórico del distrito. En principio este p arque fue una plaza como lo vemos en la siguiente foto.

Para muchos hoy es simplemente un parque de barrio. Pero para generaciones enteras de zapoteños, este lugar fue mucho más: fue punto de encuentro, escenario de fiestas patronales, centro de juegos infantiles y parte esencial de la vida cotidiana de una comunidad que todavía conservaba alma de pueblo.
Mucho antes de que Zapote se llenara de urbanizaciones, presas y edificios, el distrito giraba alrededor de un pequeño núcleo tradicional formado por:
Como ocurría en muchos pueblos costarricenses, la vida social se desarrollaba alrededor del templo católico y su plaza principal. El actual Parque Nicaragua surgió precisamente en ese entorno.
La iglesia de Zapote, dedicada a la Inmaculada Concepción de María, fue durante décadas el centro espiritual y social del barrio. De hecho, antiguamente la comunidad llegó a conocerse como “La Concepción”, en honor a su patrona.
El nombre siempre ha despertado curiosidad.
Según la tradición popular y diversas referencias históricas del distrito, el nombre del parque está relacionado con las celebraciones marianas dedicadas a la Inmaculada Concepción, festividad profundamente arraigada tanto en Costa Rica como en Nicaragua.
Durante décadas, las fiestas patronales de Zapote tuvieron un ambiente muy similar al de las celebraciones populares nicaragüenses:
Con el tiempo, el parque frente a la iglesia comenzó a conocerse popularmente como “Parque Nicaragua”, convirtiéndose en parte de la identidad del barrio.
Es un detalle hermoso porque refleja cómo las tradiciones centroamericanas se mezclaban naturalmente en la vida cotidiana del San José antiguo.
Durante buena parte del siglo XX, el Parque Nicaragua fue uno de los principales puntos de reunión de Zapote.
Allí:
En diciembre, especialmente durante las fiestas de la Inmaculada Concepción, el ambiente adquiría un aire mágico:
Era una época en la que los barrios josefinos todavía conservaban una fuerte vida comunitaria.
G A L E R Í A:








Cuesta imaginarlo hoy, pero durante las décadas de 1940, 1950 y 1960, Zapote todavía tenía apariencia de pequeño pueblo a las afueras de San José.
Las calles eran más tranquilas.
Había cafetales cercanos.
Los vecinos se conocían entre sí.
Y el parque funcionaba como verdadero centro de convivencia.
Muchos habitantes aún recuerdan direcciones dadas de esta manera:
“Del Parque Nicaragua, 100 metros al sur…”
Porque el parque no era solamente un espacio público:
era una referencia emocional y urbana para toda la comunidad.
El Archivo Nacional de Costa Rica conserva fotografías relacionadas con la inauguración oficial del Parque Nicaragua en 1994.
Esto hace pensar que el lugar existía desde mucho antes como plaza o espacio comunal tradicional, pero que posteriormente fue remodelado o formalizado como parque público moderno.

Así, el sitio mantiene un puente simbólico entre el viejo Zapote de antaño y el distrito contemporáneo.
Hoy, entre el tránsito y el crecimiento urbano, el Parque Nicaragua continúa siendo parte de la memoria viva de Zapote.
Tal vez muchos pasan frente a él sin imaginar:
Pero ahí sigue…
como uno de esos pequeños lugares donde todavía sobreviven fragmentos de la Costa Rica de antaño.

Hablar de la Plaza de Toros de Zapote es hablar de recuerdos. Para generaciones de costarricenses, este lugar ha sido sinónimo de corridas de toros, chinamos, juegos mecánicos, música y reuniones familiares durante las celebraciones de fin y principio de año.
Seguir leyendo La Plaza de Toros de Zapote, de terrenos abiertos al corazón de las fiestas costarricenses, 1969.Hubo un tiempo en que el aroma de maíz y trigo molido formaba parte del paisaje cotidiano de San José.
Seguir leyendo Molino Victoria, 1885.
Hubo un tiempo en Costa Rica en que la “vagancia” no era vista simplemente como falta de ocupación, pobreza o desorden personal. Era considerada un problema de moral pública, de disciplina social y de orden económico.
Seguir leyendo La Ley de la Vagancia en Costa Rica: cuando no trabajar podía convertirse en delito, 1878.
Una nueva serie de Mi Costa Rica de Antaño para asomarnos a esas leyes antiguas que hoy sorprenden, pero que revelan cómo se entendía el orden, la moral, el trabajo y la vida cotidiana en otros tiempos.
Seguir leyendo Leyes olvidadas de Costa Rica.
Hubo un tiempo en Costa Rica en que la justicia no se discutía… se ejecutaba.
Seguir leyendo Las ejecuciones en Costa Rica: una historia silenciada (1826–1868)Una exploración histórica entre túneles reales, leyendas josefinas y secretos enterrados bajo la capital.

Hubo un tiempo en que San José no dormía del todo.
Seguir leyendo Bajo las calles de Chepe: los túneles olvidados de San José.
El Hotel Ambassador se ubica sobre el Paseo Colón, entre calles 26 y 28, en la acera norte, en dirección hacia el Parque Metropolitano La Sabana.


En una esquina discreta de la ciudad, donde muchos pasan sin detenerse, se levanta un edificio que guarda una historia casi olvidada.
Seguir leyendo El Instituto Costarricense de Cultura Hispánica: un sobreviviente silencioso en San José
Antes de iniciar con la historia de la Coca Cola en Costa Rica, tenemos que contar un poco de sus inicio en los Estados Unidos.
Seguir leyendo Historia de la embotelladora de Coca-Cola en Costa Rica.Hubo un tiempo en que caminar por la Avenida Central de San José era recorrer una vitrina viva de elegancia, comercio y vida urbana.
Entre esos comercios que dieron identidad a la ciudad, existió la Tienda Turull luego llamada Tienda La Norma, propiedad de Miguel Turull Seuva, emigrante judío quien llegó a nuestra tierra a finales del siglo XIX.
Seguir leyendo Tienda La Norma…un comercio olvidado del San José antiguo, 1900’s
En las primeras décadas del siglo XX, cuando San José comenzaba a modernizarse y a abrirse a influencias extranjeras, llegó un refresco que no era como los demás: Canada Dry.
No era un refresco dulce y colorido como los tradicionales. Era claro, sofisticado, con burbujas finas… y un sabor ligeramente picante gracias al jengibre.
Se presentaba como una bebida “refinada”, incluso medicinal en sus inicios, recomendada para la digestión. Muy pronto comenzó a servirse en boticas, cafés elegantes, hoteles del centro josefino.
Era, literalmente, una bebida de estatus.
¿Donde inició inició esta deliciosa bebida en San José?
En la avenida 5, entre calles 6 y 8, inició no solo una embotelladora sino una empresa formal, parte de una red internacional que operaba bajo licencias locales.
Seguir leyendo Canada Dry en Costa Rica: el refresco elegante que conquistó San José.
1. El origen mundial de Orange Crush:

La bebida Orange Crush nació en 1911 en Estados Unidos, creada por el químico Clayton J. Powell junto al empresario Clayton J. Howel.
Seguir leyendo Un refresco estadounidense que encontró hogar en San José…la Orange Crush.