Zoológico Simón Bolivar

Resultado de imagen para historia del zoologico simon bolivar san jose costa rica

Quiénes de chicos no visitamos este famoso Parque? Estoy segura que muchos responderían positivamente.

El Bolívar, así le decíamos en mi tiempo. Si te portas bien el fin de semana te llevaré al Bolivar. Y que día tan esperado, cuando tempranito nos alistábamos para ir con algunos sandwiches o almuerzo preparado por nuestra madre y visitar aquel gigantesco lugar…a los ojos de un niño todo era enorme.  Pero lo más emocionante era entrar y ver a todos aquellos animales que nos impresionaban, los monos, que hacían de las suyas, las serpientes que ponían de carne de gallina nuestra piel pero de pronto el Bolívar se paralizaba porque se escuchaba el rugido del león que hacía que nuestros ojos se quisieran salir de sus órbitas y tomábamos fuerte la mano de la mamá. Wuau que hermosos días en el Bolivar. Es por eso que hoy les dejo un poco de historia de este mágico lugar.

Resultado de imagen para historia del zoologico simon bolivar san jose costa rica
1970

Historia:

Resultado de imagen para historia del zoologico simon bolivar san jose costa rica

El Parque zoológico y jardín botánico nacional Simón Bolívar,3 también llamado alternativamente Zoológico Simón Bolívar o Parque Bolívar,4​ es el nombre que recibe un jardín zoológico y jardín botánico ubicado en la ciudad de San José, capital de Costa Rica. Seguir leyendo “Zoológico Simón Bolivar”

La silla presidencial

IMG_1034
Silla presidencial ubicada hoy día en el Museo Nacional de C.R. (fotografía de Maritza Cartín)

 

Silla utilizada por los presidentes de la República en la Catedral Metropolitana de San José a partir de la segunda mitad del siglo XIX. En su respaldar destaca la representación de las franjas y colores de la bandera costarricense, así como la presencia del escudo de armas que usó Costa Rica entre 1848 y 1906.

Referencias:

  • Museo Nacional de C.R.

 

 

Antonio Saldaña, el último rey de Talamanca.

img_1051

Antonio Saldaña fue un cacique bribri y último rey de Talamanca en Costa Rica.

Perteneciente al clan Salwak («dueños del mono colorado», Ateles sp.), sucedió a su antecesor William Forbes, en 1880. Saldaña fue el rey de bribris, cabécares, teribes, changuinolas y borucas. Era reconocido por unos 3.200 indígenas y por el gobierno de Costa Rica que desde 1867 había declarado a los reyes de Talamanca como jefes políticos de la zona. Era sobrino por vía materna de Santiago Mayas, tenía tres hermanas y también tuvo tres esposas llamadas Oleria, Leonor Almengor y Aurelia Cuéllar, pues se acostumbraba la poligamia entre los bribris en aquella época. En 1882, el viajero sueco Carl Bovallius describió a Antonio Saldaña como un indio joven y bien desarrollado, de 1,80 m. Vestía en forma sencilla, pero se diferenciaba de los demás por llevar sus insignias de oro y el bastón de mando del jefe.1

Se opuso a la explotación bananera de la United Fruit Company (UFCO) en sus tierras, así como a la intervención de los blancos en la educación y cultura indígenas, aunque también clamó frecuentemente al gobierno por ayuda.

Resultado de imagen para el rey de talamanca

Antonio Saldaña murió el 3 de enero de 1910 junto a su sobrino José, que debía sucederle, poniendo así fin a la dinastía bribri. Se sospecha que murió envenenado, algunas acusaciones apuntan a que fue envenenados por la empresa bananera UFCO por su oposición a la misma.

Resultado de imagen para el rey de talamanca

 

Su sobrino menor, Ramón Almengor, reclamó el título pero no fue reconocido ni por el gobierno de Costa Rica ni por ninguna etnia indígena salvo los bribris, y murió de tuberculosis el 28 de enero de 1922 en el Hospital San Juan de Dios, en San José. Debido a que la herencia entre los bribris es matrilineal, el sucesor debía ser el hijo primogénito de la hermana mayor del rey, y puesto que las hermanas de Ramón no tenían hijos varones la línea real se dio por desaparecida.2

Resultado de imagen para el rey de talamanca

Años después la descendencia de Saldaña intentó reclamar el título. En la década de 1970 Paula Palmer recogió este relato de Mr. Johnson, vecino afroantillano de la costa talamanqueña:

Antonio murió creo que en 1910. Y allí, después de su muerte, ya no tuvieron más reyes. Antonio tenía una hija llamada Victoria. Ella no tuvo hijos, así que la tribu fue decayendo. El hermano de Antonio tuvo algunos hijos, pero estaban aquí los padres católicos romanos y, como tenían una escuela allí en Talamanca, le dieron estudio a uno de los muchachos. Ese muchacho está ahora en Inglaterra. Volvió aquí hace unos cinco años y se suponía que era para quedarse. Llevó un grupo de indios a San José y habló con el gobierno para ver si lo reconocían como rey heredero de su tío abuelo y le dijeron que sí. Seguro que le pareció raro volverse al monte después de vivir en una gran ciudad. Se fue a Inglaterra.3

Referencias

  1.  http://wvw.nacion.com/ancora/2010/enero/10/ancora2216693.html
  2.  http://www.anuario.ucr.ac.cr/29-01-03/anca-29-04.pdf (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión).
  3.  Entrevista a Mr. Johnson. Paula Palmer. Wa’ apin man. La historia de la costa talamanqueña de Costa Rica, según sus protagonistas. (2a. edición. San José: Editorial Universidad de Costa Rica, 1994), pp. 81-82.

 

 

 

Las misteriosas esferas de piedra de C.R.

 

Esfera en el Museo Nacional de C.R.

 

Fotografías de esferas en el Museo Nacional de C.R. (Maritza Cartín)

Las esferas de piedra de Costa Rica son un grupo de más de quinientas petroesferas precolombinas ubicadas principalmente en el sur de Costa Rica, en la llanura aluvial del delta del río Diquís (confluencia del río Sierpe y el río Grande de Térraba), en la península de Osa y en la Isla del Caño. La zona pertenece al distrito de Sierpe, en el cantón de Osa.

Como conjunto, las esferas se consideran únicas en el mundo por su número, tamaño, perfección, formación de esquemas organizados y abstracción ajena a modelos naturales. Su gran valor radica en que se hicieron bajo condiciones tecnológicas y sociales consideradas muy difíciles en la actualidad. No obstante, las sociedades indígenas que las esculpieron lo hicieron casi de forma perfecta, con acabados muy finos en muchos casos, y con tamaños que van desde los pocos centímetros a cerca de 2.6 m de diámetro. Las esferas se produjeron y utilizaron durante un periodo que va del 400-500 d.C hasta la conquista española, en un lapso cercano a los 1000 años.

En la actualidad, las esferas de piedra se consideran como la manifestación artística por excelencia de la escultura precolombina costarricense. En 2014, la Unesco eligió el conjunto de asentamientos cacicales precolombinos con esferas de piedra de Diquís como Patrimonio de la Humanidad.1​ El 16 de julio de 2014, la Asamblea Legislativa de Costa Rica las declaró símbolo nacional del país.2

Descripción

Las dimensiones de las esferas oscilan en un rango de los 10 centímetros hasta los 2,57 metros de diámetro y su peso llega a superar las 16 toneladas. La mayoría están hechas en piedras duras como granodiorita, gabros y algunas pocas en caliza. Los arqueólogos a través de la estratigrafía de su emplazamiento y de otros objetos encontrados en su cercanía, estiman que las piedras fueron ubicadas por los indígenas de la zona entre el 300 a. C. y el 300 d. C., pero el trabajo escultórico aún no ha podido ser datado científicamente.

Resultado de imagen para las esferas de costa rica
Esferas desenterradas, casi perfectas (codigoculto.com) 

También se han encontrado junto a objetos del tipo «cerámica polícroma de Buenos Aires» (1500-1000 a. C.) y se ha establecido que la zona estuvo habitada al menos desde el 6000 a. C.. Se han descubierto 34 sitios arqueológicos, desde el delta del Diquís en el sur, la Isla del Caño a 17 kilómetros de la costa, llanuras del Pacífico hasta en Papagayo, Golfo de Nicoya (a 300 km al norte del delta del río Diquís).

Hoy, cientos de estas esferas pequeñas se encuentran en colecciones privadas, en los jardines de las casas de muchos costarricenses, en varias empresas y compañías nacionales y en museos dispersos por el mundo.

Historia

La primera incursión española en la zona data de 1516, cuando Hernán Ponce y Bartolomé Hurtado partieron de la península de Azuero en Panamá hasta las costas del delta. Luego en 1522 Gil González Dávila junto a su piloto Andrés Niño, navegó desde el golfo de Chiriquí hasta el mismo delta del río Diquís. Con un grupo de exploradores, Gil González marchó por tierra hasta la zona conocida hoy con el nombre de Palmar, no sin antes tomar por asalto la villa del cacique Coto ubicada en las cercanías del río que hoy lleva su nombre. Ninguno informó como llamativo nada más que el abundante oro que usaban los «salvajes» de la zona.

En Costa Rica se han descubierto objetos e influencias artesanales tanto de mayas (de Guatemala), olmecas y aztecas (de México, muy lejos desde el norte) como de chibchas (de Colombia), quechuas e incas (desde Perú, muy lejos en el sur). Por otra parte, existió en Costa Rica un sitio ceremonial en Guayabo, ubicado en Turrialba de Cartago, cuyo asentamiento ha sido explorado un estimado de un 10 %. El Monumento Nacional Guayabo fue declarado Patrimonio Mundial de la Ingeniería en el 2009 según la Sociedad Americana de Ingeniería Civil (American Society of Civil Engineers ASCE).

Cuando el conquistador español Juan Vázquez de Coronado en el año 1563 estuvo en el valle del Diquís, informó al rey Felipe II ―con carta fechada el 2 de julio de ese año― en detalle todo lo que vio y «recolectó», pero no describió nada parecido a esferas de piedra, lo cual hace suponer que ya para esas fechas se encontraban subterráneas debido a la erosión de las montañas, o bien, fueron omitidas en los reportes.

Descubrimiento

Las esferas de piedra fueron descubiertas en 1939, cuando la compañía bananera estadounidense United Fruit Company empezó a deforestar aquellos territorios para cultivar banano.3​ Desde entonces se consideraron como un misterio y los estadounidenses dinamitaron algunas de ellas, por la creencia de que en su interior podría haber oro.

La primera mención internacional fue un pequeño artículo arqueológico de Doris Stone publicado en 1943 en la revista American Antiquity, atrayendo la atención de Samuel Kirkland Lothrop (del Peabody Museum y la Universidad de Harvard), quien en 1948 estaba en Costa Rica. Contactó en San José con Doris Stone, quien le aportó información y contactos para investigar en zona más conocida donde estaban apareciendo las esferas de piedra. Por fin, Lothrop publicó sus investigaciones en su libro Archaeology of the Diquís Delta. Costa Rica, 1963.

Desde 1970, las autoridades del Gobierno protegen las esferas de piedra precolombinas y sus emplazamientos. Algunas de las dinamitadas se han reensamblado bajo el cuidado del Museo Nacional el cual, con el apoyo de la ley, está recuperando otras que particulares han trasladado a empresas, residencias e instituciones públicas.

Los estudiantes y vecinos de Palmar Norte bloquearon las calles para impedir la salida de algunos camiones que intentaban robarlas, creando conciencia nacional de su protección como responsabilidad ciudadana.[cita requerida]

Situación actuales nacionales e internacionales―, ha realizado varias investigaciones arqueológicas. Actualmente en la Finca 6 de Palmar Sur (Cantón de Osa), se construye el parque Can Basat Roje (‘esferas de piedra’ en dialecto indígena) o Parque de las Bolas de Piedra, propuesto originalmente por el escultor y arquitecto Ibo Bonilla en 1979, para ubicar a las esferas recuperadas, cuyo emplazamiento era un terreno contiguo al actual proyecto, propiedad de Bruce Masís Dibiassi, quien por intermediación del investigador esotérico Ivar Zapp, a través de Coopesur, donaron las tierras para el actual Parque de las Esferas.4​ El exministro de agricultura Bruce Masís recopiló objetos arqueológicos de la zona, que hoy se conocen como Colección Bruce Masís y además fue parte del equipo gubernamental que junto al presidente José Figueres decretaron la creación del Museo Nacional en el antiguo Cuartel Bella Vista, como símbolo de la abolición del ejército.5​ Este parque es parte de un amplio proyecto arqueológico, bajo la guía del Museo Nacional de Costa Rica y el padrinazgo del reconocido escultor Jorge Jiménez Deredia.

Entre los ejemplares de esferas localizadas en el extranjero, destacan las dos que se encuentran en las bodegas de Fairmount Park Association (en Filadelfia) y la otra en la Embajada de Costa Rica (en Washington D. C.), las cuales fueron cedidas el 10 de febrero de 1971 con la autorización del Museo Nacional de Costa Rica, gestionado por el estadounidense Samuel Adams Green, conocido coleccionista y restaurador de arte, que luego se dedicó a estudiar y proteger diferentes sitios sagrados del mundo, a través de la Landmarks Foundation (organización creada en 1977), por lo cual vino a Costa Rica en 1998 y colaboró efectivamente en lograr el retorno en 1999 de las primeras ocho esferas al Cantón de Osa, su lugar de origen.

En el año 2010 los investigadores John Hoopes (de la Universidad de Kansas), Nuria Sanz (del Centro de Patrimonio Mundial de la Humanidad), Helaine Silverman (del Consejo Internacional de Museos) y otras autoridades académicas, visitaron el sitio de las esferas de piedra para evaluar la elegibilidad y protección de la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.

Durante el 2011 las comunidades de la zona organizaron actividades, como el Festival de las Esferas, para promoverlas cultural y turísticamente. En el 2012, la Unión de Municipalidades de Osa acogió la iniciativa de Vicente Cassanya, conocido astrólogo y estudioso de sitios sagrados de la Humanidad, para crear el Proyecto Esferas con el objetivo de consolidar el reconocimiento internacional del valor de las esferas de piedra, incentivar un turismo respetuoso de este patrimonio mundial, para colaborar con el desarrollo sustentable de las comunidades de la región como herederas legítimas y principales encargadas de su protección. En octubre del 2012 el Proyecto Esferas organizó con gran éxito una serie de actividades como el Festival Internacional de Música Osastok, talleres, encuentros, recorridos y un ciclo de conferencias con estudiosos de las esferas y otros sitios megalíticos, entre ellos Ivar Zapp, Alberto Sibaja, Ibo Bonilla, Alfredo González, Vicente Cassanya, Abel Salazar y Miguel Blanco. Las actividades generaron una gran cobertura mediática y controvertidas opiniones de expertos, arqueólogos, antropólogos, políticos, artistas, arquitectos, comunicadores, líderes comunales e indígenas, funcionarios, etc. que involucraron a la sociedad en general y a la comunidad en particular.

Para noviembre del 2012 el país ya había entregado los documentos requeridos por la Unesco para formalizar la denominación buscada. En junio de 2014, la Unesco eligió el conjunto de asentamientos cacicales precolombinos con esferas de piedra de Diquís como Patrimonio de la Humanidad.1​ Consiste un conjunto de cuatro sitios: Finca 6, Batambal, El Silencio y Grijalba-2, que se ubican en el Delta del Diquís, en el cantón de Osa, que constituyen una representación acertada de las sociedades cacicales del Delta del Diquís, siendo un testimonio excepcional de las complejas estructuras políticas, sociales y productivas que caracterizaron a las sociedades organizadas precolombinas.6

Las esferas de la piedra en la cultura costarricense

Las esferas de piedra están íntimamente ligadas a la memoria colectiva de los costarricenses, quienes hacen reproducciones en piedra, bronce, acero, vidrio y concreto armado, para ubicar a la entrada de casas e instituciones e indican que su fin es más que decorativo, es sentido de identidad, por su simbolismo geométrico y espiritual. Desde sus inicios, los edificios de la Asamblea Legislativa, Corte Suprema de Justicia, Caja del Seguro Social, Universidad de Costa Rica, Museo del Niño y la Embajada de Costa Rica en Washington (EE. UU.) entre otros, instalaron esferas de piedra como primer símbolo fáctico.

El motivo de la esfera ha sido recuperado por artistas costarricenses contemporáneos, principalmente escultores, como Jorge Jiménez Deredia, Ibo Bonilla, Domingo Ramos y José Sancho, entre otros. Las esferas son consideradas símbolos de identidad nacional y son símbolos patrios de Costa Rica desde 2014.

Las esferas en el arte y arquitectura de Costa Rica

Al estar la esfera dentro del inconsciente colectivo, muchos artistas la han usado como inspiración en pintura, escultura, literatura, poesía y arquitectura, inclusive está en las ilustraciones de los antiguos billetes de cinco mil colones. Entre otros ejemplos destacan:

2007: La Plaza de la Justicia, ubicada en el Circuito Judicial en San José, fue remodelada por los arquitectos Ibo Bonilla y Hernán Hernández, que en un conjunto escultórico de 200 metros de largo y 47 metros de alto, ubicaron dos esferas de 3,14 metros de alto, alineadas con una pirámide (que ilumina y ventila una sala para 500 personas en el subsuelo) y el paralepípedo de mármol del edificio de la Corte Suprema de Justicia. Colocando en un solo eje los 3 sólidos platónicos en el paisaje urbano.

2009: El escultor Jorge Jiménez Deredia culminó una declarada influencia de las esferas en su obra, con la exposición en el Foro Romano (Italia) de esculturas monumentales basadas en el concepto de las esferas precolombinas, siendo el inicio de una gira internacional denominada Ruta de la Paz. Fue la primera exposición de arte contemporáneo en ese emblemático sitio histórico.

2010: El Museo Nacional construye por la Plaza de la Democracia un nuevo vestíbulo basado en una esfera de cristal de 8 metros de diámetro con una auténtica esfera de piedra en su interior. El 8 de mayo de 2010, el traspaso presidencial de Óscar Arias Sánchez (Premio Nobel de la Paz) a Laura Chinchilla (primera presidente mujer de Costa Rica), tuvo a las esferas precolombinas como tema escenográfico.

2011: El escultor y arquitecto Ibo Bonilla crea en Terra Campus, Tres Ríos, la escultura más alta de Costa Rica: “La espiral del éxito” vinculando las esferas de piedra con el antiquísimo y universal concepto místico de la Flor de la Vida, a partir de lo cual se construyen los seis sólidos platónicos, siendo la esfera su culminación y epítome de la perfección geométrica. El conjunto escultórico lo componen la “semilla”, la “realización” y la “plenitud” y sus proporciones están dadas por la “Geometría sagrada” basada en el “Número áureo”, vinculándolos a los cristales del agua y a los círculos en los cultivos.

2012: Se inaugura el “Barrio chino de San José / Paseo de los Estudiantes”. Su obra arquitectónica más notable es su arco de entrada. Aunque está inspirado en la dinastía Tang, también se le integraron ocho esferas de granito que simbolizan las esferas precolombinas existentes en Costa Rica, como una forma de simbolizar la unión de culturas desde la construcción del Ferrocarril al Atlántico.

Simbolismo

Se les ha atribuido distintos significados a través del tiempo: símbolos de rango, marcadores territoriales, jardines astronómicos, ayudas de memoria, sin faltar las teorías esotéricas, sobrenaturales y atribución a extraterrestres. La hipótesis más reciente, elaborada mediante reconstrucción etnohistórica, apunta a un significado mítico religioso, asociada con el dios del trueno Tlachque y los dioses del viento y los huracanes (serkes) de la mitología talamanqueña. En la cosmogonía bribri, compartida por cabécares y otras etnias ancestrales de América, las esferas de piedra son «balas de Tara» (Tara o Tlachque es el dios del trueno) que con una inmensa cerbatana las lanzaba a los serkes (dioses de los vientos y los huracanes) para alejarlos de estas tierras.7

Han surgido muchos mitos e hipótesis alrededor de estas esferas, su significado, sus constructores, fines, técnicas constructivas y de transporte, fecha y canteras de las piedras: hechas por descendientes de la Atlántida, geomorfosis natural, pociones secretas para ablandar la piedra, que en el centro tienen una semilla de café, participación de extraterrestres, ejes energéticos complementarios a Nazca y la isla de Pascua, delimitación territorial, hitos conmemorativos, representación del eterno femenino, dispositivos navegacionales, símbolo perfecto de la divinidad, fuentes de energía y bienestar, dispositivos de equilibrio tectónico, puertas dimensionales. Enfoques esotéricos han sido tratados en múltiples libros como los del escritor suizo de best sellers Erich von Däniken, el escritor español de ciencia ficción Juan José Benítez y el antropólogo estonio Ivar Zapp con el libro “Atlantis in America: Navigators of the Ancient World”.

Se popularizaron mundialmente con la película de Indiana Jones “Raiders of the Lost Ark” y por múltiples documentales de la Society Research Reports y las revistas y canales de televisión de National Geographic que han incidido en la multiplicación de producciones mediáticas de todo tipo, imaginación y profundidad académica.

La idea de que fueron jardines astronómicos con fines de calendarizar ciclos agrícolas o que servían para establecer el rango social dentro de la tribu son las explicaciones, por ahora, más aceptadas por la arqueología, pero que cada día son más cuestionadas.8​ Las esferas de piedra se consideran un hito del pasado prehispánico costarricense en general, y de la escultura precolombina en particular. Su síntesis formal, la concepción de la esfera como motivo artístico, denota un grado de madurez plástico único en el continente.

Referencias

  1. Unesco (23 de junio de 2013). «Seis sitios se suman a la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO». Unesco.org. Consultado el 7 de julio de 2014.
  2.  Cambronero, Natasha (16 de julio de 2014). «Esferas precolombinas son declaradas símbolo nacional». La Nación. Consultado el 3 de agosto de 2014.
  3. «University of Kansas researcher investigates mysterious stone spheres in Costa Rica». EurekAlert!.
  4. Alberto Sibaja (2 de agosto de 2010). «El parque temático de las esferas». Consultado el 23 de agosto de 2014.
  5.  Junta Fundadora de la Segunda República (11 de octubre de 1949). «El Espíritu del 48, decreto 749:Creación del Museo Nacional». Consultado el 23 de agosto de 2014.
  6. Museo Nacional (14 de junio de 2014). «Sitios con Esferas de Piedra del Diquís declarados Patrimonio de la Humanidad». Reportaje. Consultado el 23 de agosto de 2014.
  7. Alfredo González Chaves: Los awapa (chamanes): sus otras formas de comunicación, tesis doctoral, Universidad de la Laguna, 2002
  8.  Díaz, Doriam (25 de mayo de 2003). «Tierra de esferas». La Nación. Consultado el 9 de marzo de 2015.

Pablo Presbere

Busto de Pablo Presbere.

Cada 4 de julio mientras la televisión por medio de series, películas y noticieros nos recuerda que los Estados Unidos de América celebra el Independence Day (Día de la Independencia), tanto los medios de comunicación masiva como el ciudadano en general pasa por alto o desconoce del todo el hecho de que en nuestro país cada 4 de julio se celebra el día de Pablo Presbere, quien en 1997 fuese declarado por la Asamblea Legislativa “Defensor de la libertad de los Pueblos Originarios”.

 

Resultado de imagen para pablo presbere

 

Fue el 4 de julio de 1710 en Cartago, cuando se ejecutaba la sentencia de muerte en contra de Pablo Presbere. La misma se había dado debido al levantamiento indígena en contra del maltrato y dominio de la Corona Española de la cual él era uno de los líderes. Desde la fundación de Santiago de Talamanca por parte de Diego de Sojo (1605) la población indígena fue tratada con brutalidad y excesos (azotes, cortes de orejas y destrucción de sus creencias religiosas) por parte de la población española, tanto militares como misioneros religiosos, lo cual produjo el levantamiento. El indígena era tratado como mano de obra gratuita y se le obligaba a pagar tributos, así como a proporcionar alimentos y servicios.

En septiembre de 1709, Presbere y otros líderes indígenas se sublevaron como respuesta a los malos tratos y a la política de desarraigo dictada por la Corona Española. Habían logrado interceptar una carta en la que se daba la orden de sacar a la población indígena de sus tierras y trasladarlos a Boruca, Chirripó y Teotique (Tayutic en Turrialba). Gracias a refuerzos (soldados, armas y pólvora) enviados desde Guatemala, el gobernador Lorenzo Antonio de Granda y Balbín consiguió aplastar la insurrección. Durante el juicio, Presbere se negó a delatar a los otros líderes de la rebelión a pesar de la tortura y el 1 de julio de 1710 se le sentenció a morir arcabuceado y decapitado.

Figueroa

 

Si bien existe la declaración oficial por parte del Estado Costarricense, muchos han expresado su disconformidad con la misma. Incluso ha habido quienes han alegado el hecho de que era un asesino, debido a la muerte de varios españoles durante el enfrentamiento, obviando las razones que provocaron el levantamiento, actos que hoy en día se condenan como crímenes contra la humanidad.

 “La historia la escriben los ganadores” ¡cuánta razón tiene esta frase! Una muestra es la invisibilización que tuvo la figura de Presbere y el movimiento indígena en Costa Rica hasta mediados de la década de los 1990. Incluso hoy siguen existiendo serios problemas en sus territorios.

En una época en que la globalización ha tomado todos los aspectos de la vida moderna, es vital revalorizar la historia de nuestro país y sus personajes. Pero no sólo la historia oficial de los “ganadores”, sino también de los sin voz, de los otros, de los que fueron obligados a trasladarse a la montaña para poder ser libres y seguir siendo ellos, pero que fueron olvidados y apartados del discurso oficial. Aún hoy, bribris y cabécares, descendientes de aquellos bravos guerreros, continúan luchando por tierra, igualdad y dignidad. Al igual que lo hacen térrabas, guaymíes y borucas.

 

Referencias:

  • Museo Nacional de C.R.
  • Imágen: Álbum de Figueroa, siglo XIX, Archivo Nacional de Costa Rica.

Plaza González Víquez

En unos terrenos vendidos por el señor Santiago Güell, se construyó una plaza a la que se le dio el nombre de Colección. En sus primeros años estuvo dividida diagonalmente por el camino Real a Desamparados. Posteriormente por el trazo de la vía ferroviaria que funciona como enlace de las terminales del Ferrocarril al Pacífico y al Atlántico, quedó fraccionada la plaza en la sección Norte, de Oeste a Noreste. Esta misma división se mantiene hasta en la actualidad por el paso de dicha línea férrea.

Durante la primera administración de Cleto González Víquez (de 1906 a 1910), su Gobierno compró y donó este terreno para la práctica del deporte, así que se le empezó a denominar con su nombre antes de que fuera oficial. González Víquez fue uno de los políticos que más apoyó el desarrollo del fútbol y el deporte en general en Costa Rica, sobre todo en su primer mandato. Sin embargo, la plaza se inauguró oficialmente hasta el 18 de diciembre de 1925, asignándosele el nombre ya conocido. La plaza tiene un monumento de piedra a su memoria, erigido en 1966.

 | EYLEEN VARGAS FOTÓGRAFA DE LN /LA NACIÓN
EYLEEN VARGAS FOTÓGRAFA DE LN /LA NACIÓN

En esta plaza se jugó principalmente béisbol y fútbol. El juego inaugural lo disputaron las primeras divisiones del CS La Libertad y el CS Herediano, con triunfo liberto 2-1. Esa vez, el saque de honor en el centro del campo lo hizo el propio Cleto González Víquez, quien ya no era presidente para ese entonces.2

En décadas posteriores, la Plaza fue escenario de juegos de fútbol y béisbol, turnos, y sobre todo, de las fiestas cívicas de fin y principio de año, con corridas de toros y juegos mecánicos, hasta que éstas fueron trasladadas definitivamente en la década de los 70s al distrito de Zapote, en una zona que ofrecía un campo ferial más amplio y apropiado. Paralelo a ello, se construyeron otras obras públicas que se encuentran en la actualidad, como la piscina olímpica y el gimnasio.

Resultado de imagen para historia de la plaza gonzalez viquez
Corridas de toros en Plaza González Víquez 

Sin lugar a dudas, y debido a sus grandes dimensiones, la plaza González Víquez es uno de los puntos de referencia más utilizados en los barrios josefinos aledaños como Vasconia, La Cruz y San Cayetano, al igual que barrios un poco más distantes como Luján y —en general— en todo el sur de la ciudad.

La plaza González Víquez actual ha evolucionado a un parque recreativo con mejores instalaciones y zonas verdes para el recreo de los niños y los adultos, gracias a la mencionada cancha de fútbol, piscina, cancha de fútbol cinco y playgrounds. Además, la re-activación del servicio del tren metropolitano le ha dado un mayor empuje por ser una de las estaciones más importantes del sector Sur de la capital, recobrando de esta forma una gran parte de su identidad.

Referencias:

  • Fotografías: Periódico La Nación e Internet.
  • Municipalidad de San José.

 

La Laguna del Morazán (I)

Captura de pantalla 2013-06-14 a la(s) 10.49.00
La Laguna del Morazán, 1865 (Fotografía CRhoy.com)

Está laguna estuvo antes de que se edificara allí el Parque Morazán. Estaba ubicada al Noreste del Parque. Cuentan que esa laguna era una ciénaga que se formaba por las aguas fluviales, donde desembocan varias acequias, una de las cuales era la llamada Las Arias. Además de aquí  se obtenía el  barro para la edificación de las casas de adobe que se construían en San José.  Al irse formando caseríos alrededor de esta laguna se derivo el “Barrio de la Laguna”.

Para 1877 el Gobierno compró toda esta zona con el deseo de transformar toda esta parte de la ciudad y de esta manera secaron la laguna.

Resultado de imagen para parque morazán costa rica

Referencias:

  • Gerardo A. Vargas, Carlos Ml. Zamora, El Patrimonio Histórico-Arquitectónico y el Desarrollo Urbano del Distrito Carmen de la Ciudad de San José.