Paseo las Damas

Esta imagen, de guiasdecostarica.com, nos lleva hasta el Paseo de los Damas. Según la descripción, a la izquierda se ubica el Parque Nacional y a la derecha está hoy la Biblioteca Nacional. Hacia el oeste de la biblioteca se ve un portón negro, esa es la antigua Fábrica Nacional de Licores, convertida hoy en el Centro Nacional de la Cultura (CENAC). La casa a la izquierda pertenecía al Presidente Tomás Guardia y entre 1920 y 1978 fue la Casa Presidencial de Costa Rica. Hoy, en ese lugar, está el Tribunal Supremo de Elecciones.

Paseo de las Damas

Avenida las Damas 1890, foto Fotos antiguas de C.R.
 La foto data de 1890, efectivamente cuando vivía en ella doña Emilia, viuda de don Tomás Guardia. El pie de foto dice “Calle de la Estación, ya que va justo a la Estación del Ferrocarril al Atlántico. La cerca a mano izquierda corresponde al Parque Nacional, fundado cinco años después de tomada esta foto, en 1895. (Comentario de Guido Álvarez González). Fotografía publicada en Fotos Antiguas de C.R. Facebook.

 

Aquí vemos el Paseo de las damas en el pasado y en el presente.

Tribunal Supremo de Elecciones2.JPG

Tribunal Supremo de Elecciones (antes Antigua Casa Presidencial, ver fotografía superior)

Biblioteca Nal.JPG
Vemos la Biblioteca Nacional y al fondo a la derecha el Tribunal Supremo de Elecciones, Paseo de las Damas
Avenida los Damas 1921 (Guerra C.R.-Panamá)
Paseo de las Damas (Fuente Manuel Gómez Miravalles). La guerra C.R.-Panamá 1921. Colección del Museo Nacional IGB 11010. “Tropas del Batallón de la Muerte.”
Paseo de las Damas 1910
Paseo de las Damas a la altura del puente, 1910

Algo de historia sobre el Paseo de las Damas

(Por Florencia Quesada Avendaño, La Nación)

En cierto modo, la avenida de las Damas surgió del agua. El origen de esta calle-bulevar, emblemática de San José, se vincula a la inauguración de los tanques de la cañería del barrio Aranjuez en 1867. Ya instalados esos tanques, la Municipalidad decidió crear un paseo público sobre la vía que conducía a los recipientes de agua potable: “Un paseo público a aquel lugar, al cual concurrirá la Municipalidad en cuerpo”.

Sin embargo, lo que promovió el crecimiento de esa parte de la ciudad fue la construcción de la estación del Ferrocarril al Atlántico (1890) y la plaza de la Estación, posteriormente rebautizada “parque Nacional”, por lo que a la vía se la llamó la calle de la Estación.

Eje y ejemplo. La zona representó uno de los primeros ensanches de la ciudad de 1870, que rompieron la cuadrícula urbana colonial. Fue el inicio de una nueva forma de asentamiento, y fue el eje de la transformación de la San José de finales del siglo XIX e inicios del XX.

Se creó así un eje de parques en el nordeste, que se inició en el Morazán y terminó en el Nacional, unidos por la avenida de las Damas. Esta era la puerta de entrada a la ciudad y el espacio público de mayor importancia en las primeras décadas del siglo XX.

Una nueva concepción urbanística e ideológica se materializó en los parques y en los monumentos instalados en ellos. Los parques higienizaron, embellecieron y crearon un nuevo espacio de sociabilidad. Los parques y los monumentos también fueron espacios para la educación y el civismo pues en ellos se fomentaron los nuevos valores nacionales que las elites gobernantes intentaban inculcar en todos los costarricenses.

Este nuevo eje de comunicación empezó a desplazar la importancia simbólica del espacio público del parque Central (antiguo centro de poder) a esta zona durante el período liberal (fines del siglo XIX). El nordeste fue el escaparate de la modernidad.

Aunque fue y es una angosta calle, se la rebautizó como “avenida de las Damas”, nombre más acorde con el status de bulevar que se le quería dar. Se la llamó así debido los árboles de damas ( Citharexylum caudatum ) plantados a lo largo de la calle en 1895. También se la llama “avenida de los Damas” (por los árboles).

Simultáneamente, fue el paseo burgués por excelencia en las primeras décadas del siglo XX, la calle para verse y ser visto en San José.

El paseo fue precursor en la instalación, a partir de esta avenida, de los más importantes servicios públicos modernos: agua, electricidad y pavimentación con asfalto).

Al mismo tiempo, la avenida de las Damas ha tenido relevancia en la vida política, como lo captó Manuel Gómez Miralles en la fotografía de la llegada de las tropas del “Batallón de la Muerte”, enviado a la frontera a raíz del conflicto con Panamá en 1921. Las tropas desfilaron por la avenida arborizada, junto con una banda militar: momento de júbilo por la declaración del armisticio del 6 de marzo de 1921.

Casa errante. El asentamiento de la elite en los alrededores de esta calle, comenzó a fines de 1870 con la construcción de la vivienda del dictador liberal Tomás Guardia (promotor del ferrocarril al mar Caribe). Su casa se usó después para albergar las oficinas centrales de la United Fruit Company, y por algunos años fue la Casa Presidencial.

Se construyeron allí otros edificios educativos, como el religioso Colegio de Sion, y el Edificio Metálico al final de la vía.

La idea de agrupar un centro cívico nacional en esta parte de San José comenzó a gestarse a fines del siglo XIX como parte de la reorganización de poder en la ciudad, realizada por los liberales, iniciativa consolidada a lo largo del siglo XX.

En la década de 1910, la Casa Presidencial fue el Castillo Azul (en el sector sur del parque Nacional, hoy parte del complejo de edificios de la Asamblea Legislativa).

En 1939, al sureste del parque Nacional se construyó la Asamblea Legislativa. En la década de 1960 nuevamente se volvió a ubicar la Casa Presidencial, esta vez en el lugar originario de la casa de Tomás Guardia, en un nuevo edificio (demolido a finales de 1970). En ese mismo sitio, en 1990, se levantó el Tribunal Supremo de Elecciones.

Una rápida mirada desde el origen de esta parte de la ciudad hasta hoy, deja patente el legado de la ciudad moderna en la reconfiguración del espacio de poder en San José.

Florencia Quesada Avendaño, La Nación (23/05/2010)

Música Tradicional Costarricense

musica costarricense

La música costarricense, como es el caso de la mayoría de las manifestaciones culturales del país, es una mezcla de ritmos que llegaron de muchas partes. Dentro de los más antiguos, desde luego, están el vals, que adquirió, en la ciudad de Cartago sus propias características, lo mismo que la Mazurca y la Polka, ambos ritmos provenientes de Europa, vía España (Cataluña). Seguir leyendo “Música Tradicional Costarricense”

Barrio Aranjuez

 

El Barrio Aranjuez fue fundado en 1882 por el español Juan Aranjuez.

Su historia se inicia cuando a finales del siglo XIX, el español don Juan Aranjuez se radicó en este lugar, adquirió una finca que años después vendió a don Bernardo Soto quien decidió dividirla en lotes y ponerlos a la venta, en un principio estos fueron adquiridos por nacionales y extranjeros, principalmente de la clase burguesa.

La historia del Barrio Aranjuez está ligada al desarrollo socio-económico de la ciudad de San José, nuestra capital. En el siglo XIX, dentro de los  límites originales del Barrio Aranjuez, se fundaron la Estación del Ferrocarril al Atlántico, la Aduana Principal, la Casa de la Moneda, los tanques de captación de agua, el Hospital Calderón Guardia y la Iglesia Santa Teresita.  Actualmente, todas estas edificaciones forman parte esencial del patrimonio histórico de Costa Rica.

Un hecho histórico relevante, en la historia de Costa Rica y el mundo, tuvo lugar en el Barrio Aranjuez. La primera planta de energía eléctrica,  inaugurada el 9 de agosto de 1884, fue construida en el Barrio Aranjuez, en la esquina suroeste del Hospital Calderón Guardia. Con esta iluminación, que consistía en 25 postes de luz, San José se convirtió en la tercera ciudad en el mundo y la primera en Latinoamérica en tener electricidad, antecedida solamente por París y New York.

La actual iglesia de Santa Teresita se construyó en 1930, con ayuda de toda la comunidad mediante donaciones, turnos y rifas. Por su belleza y ubicación, la clase media y alta la escogió para realizar, bautizos, primeras comuniones, matrimonios y funerales.

En 1942 durante el Gobierno de Rafael Ángel Calderón Guardia se creó la CCSS, se construyó el Hospital Calderón Guardia; que años más tarde se amplía en el terreno donde operó en un principio el ICE hasta 1973. En 1956 abrió las puertas el cine Aranjuez, dándole una nueva vida al barrio, también por esos años se construyó el nuevo edificio de la Escuela República de México, luego el Polideportivo.

A principios de los años 60, llegó el padre Álvaro Solera a la iglesia Santa Teresita, quien tuvo la gran capacidad de unir a los jóvenes, no solo de Aranjuez, sino también de Escalante, La California, Amón, Otoya y de otros lugares circunvecinos. Se construyó el Ateneo Domus Dei con gran cooperación de los vecinos, donde se celebraron innumerables actividades sociales y bailes con Paco Navarrete, Los Alamos y Cyros Cabezas, el panameño Lucho Azcárraga, Alberto Vásquez y los Tres Reyes, para citar algunos. En esta época el Padre Solera junto con José María Junco, organizaban las actividades de Semana Santa, que eran un éxito por su elegancia y gran participación de feligreses que acudían a ver las famosas procesiones de Santa Teresita.

Con los años, el barrio se convirtió en una zona más comercial y de servicios, negocios que fueron desplazando a pequeñas empresas familiares como las pulperías La Estrella de Aranjuez, La Puerto Arturo y la de Chepito, la carnicería de Narciso y Beto, las verdulerías de Talí y Joseana, la Botica Aranjuez, el Bar Caracas, la Barbería de Juancito, la tiendita de Doña Flory, los salones de belleza de Bordallo y Doña Odilie, entre otros.

Referencias:

  • José Francisco Bolaños Arquín
    Administrador de negocios y profesor universitario
    Josebolarquin@yahoo.com
  • Fotografías de Maritza Cartín

Barrio Otoya

De origen peruano, Francisco Otoya Seminario llegó a Costa Rica en la década de 1870. Luego de adquirir una finca lindante con el río Torres, al noroeste de San José, decidió establecerse en la ciudad, en lo que por eso empezó a ser conocido como “el potrero de los Otoya”, sitio al que se entraba por la llamada callejuela de Puerto Escondido. Fallecido Otoya, en 1899, fue su hija Amalia quien junto a un par de empresarios vio las posibilidades de urbanización que se abrían para ese terreno, dada la reciente experiencia del emigrante francés Amon Fasileau-Duplantier.

Por eso, ubicado en el distrito Carmen de San José, el barrio Otoya es en gran medida una continuación hacia el este del barrio que Amón desarrollara en la zona, a partir de 1892. Así, desde 1907, se dio continuidad a las avenidas 7 y 9, así como a las calles 9, 11 y 13, confinadas todas por la ribera del río Torres; creando un sereno rincón josefino que, desde el principio, se distinguió por recibir en sus predios a familias provenientes de la burguesía comercial y a algunos adinerados de viejo cuño, pero todos singularizándose allí por la alta calidad de la arquitectura de sus señoriales viviendas. La ladera del río –que se convertiría en el Parque Zoológico Simón Bolívar– le brinda a las calles de este barrio una acogedora sinuosidad que no poseen otros ensanches urbanos.

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