Ermita del Llano Grande, Alajuela.

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Fotografía Ticoclub

La Ermita del Llano ubicada en la provincia de Alajuela es más que un pequeño centro de oración, es la síntesis del sentimiento de un pueblo, un sueño de ciudadanos que se convirtió en realidad cuando el último bloque de adobe se colocó, marcando el comienzo de una iglesia que vería entre sus muros, las vivencias de toda una población, las alegrías, las tristezas, las uniones, el sentir de su fe cristiana.

Tras la fundación de la ciudad de Alajuela en el año de 1782, se conformaron cinco barrios principales. El Llano, fue tan solo un caserío, perteneciente a los “Targuaces”, también conocido como “La Concepción”. La mayoría de la población que habitaba el sitio se dedicaba, en conjunto, a la agricultura y la ganadería, reforzando aún más el carácter humilde de sus habitantes.

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Fotografía de Teletica.

Por otra parte, los pobladores al no contar con un lugar para recibir los sacramentos litúrgicos o para reunirse en oración, debían acudir a la Agonía de Alajuela para participar de dichos oficios. Por comodidad, estos “llaneros”–como antiguamente se les conoció-concibieron la idea de crear un lugar de culto cercano a sus casas, así como un sitio donde celebrar las fiestas en honor a La Purísima Concepción. Es así como el 16 de agosto de 1881, la propuesta de edificar una pequeña iglesia en El Llano fue aceptada por los principales líderes religiosos del momento. Los terrenos fueron donados por doña Eusebia Solana Sibaja allá por los años de 1880, aunque otras fuentes de la época, citan que una de las manzanas fue donada por José María Sibaja (El Cencerro, 20 agosto, 1881). Muchas son las fechas que se citan alrededor de la finalización del templo, sin embargo, se puede afirmar que la construcción fue consumada antes de la década de los 90 del siglo XIX. El presupuesto para la construcción fue obtenido por los mismos moradores de El Llano de muy diversas maneras, muchos colaboraron como propia mano de obra, por medio de la donación de diversos materiales o gracias a la realización de fiestas, turnos, rifas, entre otras muchas actividades. Asimismo, como colaboración por parte de la municipalidad de Alajuela, se declaró que todas las ganancias que se obtuvieran de las mencionadas fiestas, se destinarían, íntegras, a la construcción de la Ermita, eximiendo así a los organizadores, de los derechos de pago por la venta de licores y alimentos.

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Fotografía La Nación

Durante la construcción y una vez finalizadas las obras, se recibieron algunas visitas del obispo Thiel-Hoffman, para corroborar el avance de los trabajos e incluso para plantear ciertas recomendaciones religiosas sobre el buen uso del inmueble.

Tras finalizarse la construcción, hubo algunas reformas para perfeccionar su estado final o añadir mejoras al edificio, siendo las más señaladas la colocación del pavimento interior de baldosa hidráulica, el cielo raso metálico y más adelante, las campanas, las cuales fueron trasladadas en la década de los 80 del siglo XX, a la nueva iglesia que se erigió al costado norte de la histórica Ermita. Esta misma suerte sufrieron otros de sus muebles, tales como las imágenes religiosas, mientras que bancas y retablos menores, se perdieron por el paso del tiempo. Finalmente, en años posteriores se construyó una bodega hacia el costado sur y un hermoso y funcional empedrado en el sector este.Otro aspecto importante a destacar es que debido a lo iconográfico de su arquitectura, la Ermita de El Llano ha sido fondo y decoración para no pocos escritores, haciendo que sus personajes corriesen aventuras bajo la sombra de sus anchos muros de tierra. Además, ha sido morada para los “pasitos”navideños tradicionales de todos los años, así como otros hechos religiosos patrocinados por la comunidad y eventos de carácter más social y folclórico, como las salidas de los tradicionales payasos, al recorrer las calles del barrio.

DESCRIPCIÓN DEL TEMPLO

El edificio es primordialmente de adobe, con planta de cruz latina -aunque originalmente se trató de una edificación de nave única.

Los brazos están compuestos por dos sacristías, ambas comunicadas con el presbiterio por medio de dos puertas macizas de madera. Dichas estancias cuentan con accesos desde el exterior y una ventana pequeña. El brazo sur del templo posee otro espacio adicional que se corresponde con una pequeña bodega, cuyos paramentos fueron edificados con bahareque en una intervención posterior. Es este elemento añadido el que interrumpe lo que pudo haber sido inicialmente, una construcción simétrica.

Coexisten además, materiales como el calicanto y el ladrillo y un piso de baldosa hidráulica como pavimento interior.

La Ermita posee una cubierta a tres aguas, elaborada con teja, la cual fue colocada sobre láminas de hierro galvanizado, sustentadas por sencillas cerchas de madera. Bajo estas piezas se encuentra el cielo raso también de madera, rematado con una cornisa decorada del mismo material.

La fachada principal se compone de tres entradas de arcos de medio punto, coronados en sus tímpanos por pequeños vitrales. Hacia el tercio superior se observa una serie de cornisas y pilastras, rematadas por dos pináculos, colocados en ambos extremos en de la fachada.

Completa el conjunto, un pequeño campanil, construido con posterioridad, de base cuadrada y decoración austera, coronado por medio de una cúpula de estructura de madera y lámina metálica lisa con remaches sobre la que se instaló una modesta cruz. La nave principal de la iglesia está iluminada por medio de 4 ventanas ubicadas 2 a cada lado de la nave, rematadas con arcos de medio punto, sobre los cuales se instalaron sencillos vitrales multicolor.

El presbiterio por su parte, alberga el altar mayor iluminado por una pequeña ventana. El color predominante es el blanco en la totalidad de las paredes a excepción del zócalo exterior donde se utilizó un tono celeste y algunos elementos de la fachada principal que utilizan este mismo color para pilastras y los arcos de medio punto. Además, se destaca el uso de este mismo tono para destacar las marqueterías de madera al interior y exterior del inmueble. Por último, para la cúpula se empleó un tono rojizo oscuro como elemento contrastante.

Restauración:

Debido a un total deterioro del inmueble fue sometida a una completa restauración en el año 2016.

Referencias:

Revista Herencia, Vol. 29 (2), julio-diciembre, 2016. Ileana Hernández Salazar,

Tecnológico de C.R.

Iglesias Católicas de Alajuela

Aquí les presentamos algunas de los templos católicos de la Provincia de Alajuela. Espero que los disfruten.

Beneficio Finca Doka Estate, Alajuela

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Ubicado en Sabanilla de Alajuela

El análisis efectuado en la hacienda cafetalera denominada Finca Doka Estate, evidencia un alto valor histórico y cultural, dentro de la actividad cafetalera costarricense de la primera mitad del siglo XX; siendo construida en la década de 1920. La hacienda adquirió un importante lugar como exportadora de café a los mercados internacionales, consolidándose a lo largo de cincuenta años, como una de las más importantes empresas productoras del país. La innovación, como estrategia empresarial, al complementar la producción de café de la más alta calidad internacional, con un muy exitoso esquema de desarrollo turístico, ha cobrado gran valor cultural al retratar la historia costarricense, sus costumbres y mejores tradiciones.

El Beneficio Finca Doka Estate representa el auge y desarrollo de la agroindustria cafetalera en la provincia de Alajuela, constituyéndose como hito espacial, y replanteando para siempre el paisaje geográfico y cultural de la región. El Beneficio Finca Doka Estate constituye una muestra de historia viva, manteniendo vigente los métodos de industrialización del café, utilizando maquinaria que data de inicios del siglo XX, inclusive utilizando con fines productivo-culturales, las áreas de patios para secar el grano al sol.

Declarado e incorporado al Patrimonio Histórico Arquitectónico de Costa Rica, según Decreto Ejecutivo Nº 31441-MCJD, publicado en el Alcance Nº 51-A a La Gaceta Nº 215 del 7 de noviembre de 2003, de carácter privado. Propiedad de Sanpol, S.A.

Referencias:

-Página Beneficio Doka Estate.

Aeropuerto Juan Santamaría…el Coco

Situado en la ciudad de Alajuela, a 18 km de la ciudad de San José.

en 1988, la fachada principal del aeropuerto tenía un pequeño bulevar al frente
1988 la fachada principal tenía un parque.

Se inició su construcción en 1952 llevando primeramente el nombre de de Aeropuerto Internacional del Coco. Posteriormente se realizó su inauguración en 1958 y rebautizado Aeropuerto Internacional Juan Santamaría en 1971.

Es el principal aeropuerto de Costa Rica. Lleva el nombre de Juan Santamaría, héroe nacional de Costa Rica debido al valiente niño tamborilero, quien perdió la vida en la Batalla de Rivas en 1856 defendiendo su país en contra de las fuerzas invasoras Americanas de William Walter.

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Antiguo Edificio Terminal

Historia:

El 30 de abril de 1937, el Gobierno resolvió construir el Aeropuerto Internacional de La Sabana. El 7 de abril de 1940, al final de la Administración de don León Cortés, este aeropuerto quedó inaugurado oficialmente.

Debido a las deficiencias que presentaban las instalaciones del aeropuerto de La Sabana, principalmente para la operación de las nuevas generaciones de aviones que servían las rutas internacionales, obligaron al Gobierno en 1949 a crear una comisión, mediante Decreto No.88 del 18 de abril de ese año, que se encargaría de la ubicación y planificación de las mejoras requeridas. Seguir leyendo “Aeropuerto Juan Santamaría…el Coco”

Monumento a Juan Santamaría

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El Gobierno del Lic. Bernardo Soto Alfaro (1886-1889) dispuso, mediante el Acuerdo N.º LXXXIII del 8 de junio de 1887, erigir en la ciudad de Alajuela un monumento a la memoria de Juan Santamaría, para perpetuar de ese modo el recuerdo glorioso de aquel héroe de la Campaña Nacional de 1856.
La decisión de la estatua reveló que el pueblo costarricense no fue un actor marginado como en los demás países centroamericanos, sino que supo levantar la bandera de la reivindicación de su propio héroe y darle su lugar aunque fuera de origen humilde.
El 28 de julio de 1887, el Congreso Constitucional de la República asignó la cantidad de cinco mil pesos del tesoro público para auxiliar la construcción del monumento referido (Decreto No. L). Finalmente, por Acuerdo N.º CXCI del 22 de agosto de 1888, se dispuso que el monumento de Juan Santamaría se erigiera en una nueva plaza que se haría al sur de la plaza principal de Alajuela. 
El diplomático costarricense Lic. Manuel María Peralta Alfaro encomendó al escultor francés Arístide Croisy, la elaboración de la estatua de Juan Santamaría. Arístide Croisy de origen campesino, nació en Ardennés, región fronteriza del norte de Francia. La guerra franco-alemana de 1870-1871 que le tocó vivir marcó con fuerza al artista en sus temas patrióticos con los cuales triunfó en su brillante carrera artística. 
La estatua la fundió Durenne y se hizo de bronce indestructible para simbolizar la inmortalidad. En la estatua, el soldado Juan, en sandalias y sin dejar el fusil-bayoneta, levanta la antorcha. En los dos bajorrelieves adyacentes, firmados por Gustave Deloy, se le ve salirse del rango al hacerse la pregunta ¿quién quiere quemar el Mesón? Y luego, en el segundo bajorrelieve tiene lugar el incendio del Mesón y la muerte de Juan.
El pedestal está rodeado de follajes de palmas,robles y laureles, símbolo de la gloria con el escudo de Costa Rica; las máscaras de leones representan la fuerza y la soberanía nacional. La inscripción reza así: Juan Santamaría, 11 de abril de 1856. Monumento erigido por suscripción pública, con el concurso del gobierno, al héroe muerto por la patria en la Batalla de Rivas de la guerra nacional contra los filibusteros”. 
Con dos cañones de 1886 —manufacturados en Francia— termina la configuración de un verdadero monumento democrático a los caídos, en donde sobresale la estatua de Juan Santamaría en su pedestal. Levanta la antorcha que fue real y también se vuelve símbolo de soberanía y libertad. 
El 15 de setiembre de 1891, durante la Administración del Lic. José Joaquín Rodríguez Zeledón (1890-1894), se inauguró la estatua de Juan Santamaría en la ciudad de Alajuela. Junto a la representación oficial exteriorizada en los discursos del secretario de Guerra, don Rafael Yglesias Castro; del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Lic. Ricardo Jiménez Oreamuno, y del representante de la Municipalidad, don Marcelino Pacheco, en un mar de banderas, el pueblo acudió de muchos lugares de la República. Testimoniaba que antes había contribuido recogiendo dinero para financiarla, ahora exteriorizaba su júbilo por el reconocimiento definitivo al héroe nacional.
Referencias:
  • Historiadora Laura María Rivera Figueroa.
    Departamento de Servicios Parlamentarios Asamblea Legislativa,2010.

Parque Central de Alajuela

Parque Central de alajuela

Parque Central de Alajuela, cuyo nombre real es General Tomás Guardia, se construyó en el año 1892, en su momento la obra tuvo un costo de 2.700 pesos. Se reconstruyó en el año 1928. Antes de la construcción del parque en esos terrenos existió el primer mercado Alajuelense en el año de 1782.

Primer quiosco parque alajuela

El primer quiosco que sirvió para que la banda militar diera sus conciertos. Al fondo se dibuja la figura de la Catedral con su nueva fachada.

 

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El viejo quiosco fue reemplazado en los años veinte, por este que vemos. Su constructor fue Rogelio Montero. Los planos los hizo el arquitecto Octavio Bulio. Tenia un sótano que servía para que con su piso de madera, el sonido de la banda fuera mejor y además se ocupaba como bodega de los implementos de los parqueros. Este quiosco fue demolido en 1960, acontecimiento que aún lamentan los alajuelenses. Había sido inaugurado el 11 de abril de 1923.

 Referencias:
  • Volvamos al Parque Central de Alajuela, Facebook

La Antigua Aduana de Alajuela

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Fotografía ICOMOS

 

Muros de la Antigua Aduana, la Garita, Alajuela

La Antigua Aduana Fiscal en tiempos de la colonia desapareció, pero todavía quedan sus muros de calicanto. Fue la primera aduana de Costa Rica para regular el tránsito de mercancías entre el Valle Central y el Pacífico. El área que comprende la presente declaratoria es de 165.000 metros cuadrados, de la línea 15 a 22 hacia carretera nacional, según plano catastrado A535.088-84.

El nombre de esta aduana, “Garita” dio origen al nombre de todo el sector de La Garita, en Alajuela. Este sitio tiene un gran significado porque era el sesteo obligado para las carretas que transportaban el café hacia Puntarenas

Fecha construcción: década de 1780
Patrimonio histórico arquitectónico, 2001
Propietario: Propiedad de Tajo La Aduana, S.A.

Información por:  http://www.sicla.org