Barrio Amón

El Barrio Amón es un barrio ubicado en la ciudad de San José, capital de Costa Rica. Es uno de los seis barrios es que se divide el distrito de El Carmen, en el sector noreste del cantón central de San José. Se le considera uno de los barrios históricos del casco urbano josefino, conocido principalmente por su arquitectura de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, que lo convirtió en uno de los primeros barrios elegantes de esta capital. En él pueden encontrarse casas y edificios de los más variados estilos: victoriano, ecléctico, neoclásico, neomudéjar y otros, rompiendo con el esquema colonial de casas de adobe y bahareque que dominaban en esa época el paisaje de San José. En la actualidad, el Barrio Amón continúa siendo un barrio residencial, aunque gran parte de los antiguos edificios y casas se han convertido en oficinas, pequeños hoteles, tiendas de antigüedades, cafés, bares, restaurantes y clubes nocturnos, pero siempre conservando la elegancia original que da fama al sitio.

Límites

El Barrio Amón se encuentra delimitado de la siguiente forma:

  • Norte: Río Torres y avenida 13.
  • Sur: avenida 7.
  • Este: calle 9.
  • Oeste: calle Alfredo Volio Jiménez.

Historia

Retrato por Aquiles Bigot de Amón Fasileau-Duplantier, de quien toma nombre el Barrio Amón.
 
La formación del Barrio Amón fue parte de un proceso de crecimiento mayor de la ciudad de San José durante la última década del siglo XIX, consecuencia de una nueva organización socio-espacial de la capital costarricense, que estuvo aunado a la creación de un gran eje de comunicación interurbano (la Calle de la Estación), así como sitios de recreación y ornato. Este proceso fue consecuencia de la riqueza generada por el comercio internacional del café, gracias al cual San José logró consolidarse como el centro de la política, la cultura, el comercio, los servicios y las comunicaciones del país, un proceso iniciado desde mediados del siglo XIX con la construcción de cañerías, alumbrado eléctrico, líneas de tranvía y telégrafo.

La construcción de la Calle de la Estación fue el resultado de la política liberal que gobernó Costa Rica durante esta época, la cual se proponía promover una nueva concepción de la burguesía nacional y la consolidación del concepto de la nación con la edificación de monumentos nacionales y la creación de símbolos cívicos y patrióticos. La elección de este sitio fue motivado por la existencia en él de la estación del ferrocarril al Atlántico, que marcaba la entrada principal a la ciudad. También se contaba con la intención de crear un paseo urbano que permitiera embellecer la capital, en un sitio que iba desde el Parque Nacional hasta el Parque Morazán, los principales espacios urbanos de la ciudad, convirtiendo a este sitio en eje protagónico de la vida citadina con la construcción de diversos edificios de gran relevancia para la misma, como la Casa Amarilla, el Edificio Metálico, el Templo de la Música del Parque Morazán y el Parque España frente a la Fábrica Nacional de Licores. La Calle de la Estación, adornada por la siembra de árboles de dama y frecuentado también por elegantes señoritas de la alta sociedad que daban paseos en sus alrededores, pasó a ser conocido como Paseo de las Damas. Todo esto motivó la migración de figuras de la política y ciudadanos nacionales y extranjeros con la intención de poblar los terrenos cercanos a este incipiente centro cívico y cultural de la capital costarricense.

El nombre del barrio surge a partir del empresario cafetalero francés Amón Fasileau-Duplantier, conocido como Monsieur Amón, quien inmigró a Costa Rica a finales del siglo XIX. Era cuñado de Hipólito Tournón Captenat y representante legal de su familia, la cual era propietaria de un beneficio de café ubicado en los predios donde se ubica hoy el Barrio Amón. Estos terrenos habían sido adquiridos en 1864 por Tournón para agrandar las propiedades dedicadas a la siembra del café, por aquella época, el principal motor de la economía nacional. En 1892, Amón propuso a la Municipalidad de San José la creación de un barrio en esta zona de la ciudad, dado que aquellos terrenos, por aquel tiempo, eran un foco de suciedad e inundaciones ya que no existían en esa zona cañerías que permitieran la evacuación de las aguas cuando llovía. Amón, natural de Burdeos, se había casado con una costarricense de nombre María Machado, y residía en una elegante vivienda en las cercanías del río Torres, cerca de los límites actuales del Barrio Amón. En 1894, se firmó un contrato en el que se estipulaba que la Municipalidad le pagaría a Amón por la construcción de las calles y las aceras hasta que fueran construidas las viviendas. Es a partir de este momento que la zona pasa a ser conocida como Barrio Amón.

En 1897, el territorio fue dividido en lotes, y comenzó a poblarse en las primeras tres décadas del siglo XX. A partir de allí, el Barrio Amón se convirtió en el asiento de la burguesía capitalina. En él se asentaron personajes de la clase política, extranjeros – principalmente españoles y alemanes,- y costarricenses enriquecidos por el comercio del café, la producción de caña de azúcar, el cultivo del banano y los distintos proyectos ferroviarios y de instalación de corriente eléctrica que caracterizaron la década de 1890. La creación del Barrio Amón significó una rotación en la forma de asentamiento acostumbrada en la capital costarricense, que giró hacia la construcción de barrios exclusivos a lo largo del siglo XIX y principios del siglo XX. El Barrio Amón pasó a ser conocido como el primer barrio residencial de la burguesía cafetalera de San José.

Arquitectura

Las viviendas del Barrio Amón vinieron a romper con la tradicional construcción colonial caracterizada por casas de adobe, bahareque y teja que predominaban en San José a finales del siglo XIX. La diferenciación, sin embargo, se dio solamente en las fachadas, porque los interiores de las viviendas, con contadas excepciones, siguió el mismo ordenamiento que el de las casas coloniales.

No obstante, en el Barrio Amón, la arquitectura vino a ser reflejo de la riqueza y la ostentación de sus habitantes, pertenecientes a la clase burguesa: amplios jardines, una construcción más alejada de las aceras y viviendas protegidas por rejas de hierro para marcar simbólicamente ese alejamiento de la calle. Predominaron cuatro estilos: ecléctico, victoriano, neoclásico y segundo imperio. El estilo mudéjar también se encuentra presente en la vivienda conocida como Castillo del Moro.

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