Lesmes Jiménez Bonnefil, Arquitecto y Militar.

Lesmes

Hijo de Alejo Jiménez y Elisa Bonnefil, Lesmes Jiménez Bonnefil nació en San José el 27 de julio de 1860. Dueños de una gran fortuna, sus padres le brindaron –como a todos sus hermanos– una refinada educación.

Adolescente apenas, fue enviado a Burdeos donde su abuelo Juan Jacobo Bonnefil, para que aprendiera la lengua francesa. Luego se inscribió en la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica, bajo la tutoría del Cardenal Mercier; para graduarse en marzo de 1882, como ingeniero en construcciones civiles y mecánicas.

 

Regresó al país ese mismo año y, al poco tiempo de estar aquí, fue llamado por su amigo Ferdinand-Marie, vizconde de Lesseps, a unirse en la obra que emprendía la compañía francesa en el Canal de Panamá. Sin embargo, no pudo adaptarse al duro clima y tuvo que abandonar tan magnífica posición laboral.

De vuelta en Costa Rica, fue nombrado director de Obras Públicas, puesto que desempeñó sin recibir retribución económica y en el cual desarrolló múltiples labores de su especialidad. Desde esa dirección, él realizó el citado diseño para el parque Central, que fue construido en 1885.

1. Capitalino. Vista del diseño original del parque Central de San José, con el quiosco original hacia el costado noroeste.
Diseño original del parque Central de San José, con el quiosco original hacia el costado noroeste.

 

Ese mismo año, dada su inclinación marcial, cuando el presidente Próspero Fernández decidió ir a la guerra contra el general Barrios de Guatemala, Jiménez, con el grado de teniente coronel, fue encargado de una sección de tropa. Con ese batallón, llegó hasta Honduras, donde les sorprendió la noticia de la muerte de Barrios, y el consecuente fin del conflicto.

Recompensado al regreso con el grado militar inmediatamente superior, fue llamado de nuevo a las armas en 1889, cuando se suscitaron conflictos con Nicaragua durante la presidencia de Rafael Yglesias. Precisamente fue en esos años que tendría un pico en su actividad como ingeniero-arquitecto.

 

Obras de todo tipo:

En efecto, en 1886, por encargo del obispo Bernardo Augusto Thiel, Jiménez comenzó la construcción del Palacio Episcopal, al costado sur de la Catedral; tal obra neoclásica la estrenó el prelado en abril de 1888.

 39.Palais-Episcopal.L

 

Para entonces, encargado del diseño, empezaba también la construcción del Palacio de Justicia, en la esquina suroeste de las actuales avenida 2 y calle 6, y del Colegio Superior de Señoritas, en la esquina suroeste de avenida 6 y calle 3.

 

Entonces, el 30 de diciembre de 1888, el llamado terremoto de Fraijanes causó serios daños en la capital. Sin embargo, como informó la prensa, los edificios nacionales en construcción y dirigidos por el director de Obras Públicas –Colegio de Señoritas y Palacio de Justicia– no sufrieron daños.

Neoclásicos a su vez serían solo algunos detalles del Hospicio de Huérfanos de San José, de 1889, que, en general, es una edificación criolla, de techos a dos aguas y compuesta de pabellones y patios internos, construida en mampostería de ladrillo. Con esa técnica constructiva, también edificaría por entonces la Aduana Principal, al este de la ciudad.

Aduana, san jose.jpg

 

Volumétricamente, esta es una bodega longitudinal con cubierta a dos aguas y amplios aleros, con un monitor que le sirve de lucernario. Su arquitectura es un atenuado neorománico, cuyas reminiscencias medievales pueden leerse en sus pilastras y contrafuertes, en los rosetones y arcos rebajados de las puertas.

La complementaban el edificio administrativo de arquitectura victoriana. y la construcción de la actual calle 23, al norte de la cual, para comunicar más directamente con Guadalupe, diseñó y construyó Jiménez el viejo puente de arco sobre el río Torres.

 

De lo neoclásico a lo neogótico:

Tras el terremoto de 1888 le habían encargado a los ingenieros Lesmes Jiménez y G. H. Latham el informe de los daños sufridos por los principales edificios públicos. Este concluía, entre otras cosas, que la iglesia de La Merced, entonces en calle 4 y avenida central, debía ser demolida.

 

La recomendación pública fue que dicho templo se reconstruyera, pero en la llamada Plaza del Hospital, manzana donde hoy se encuentra. Ahí, con planos elaborados por su colega Jaime Carranza Aguilar, construyó Jiménez, entre 1896 y 1903, el templo neogótico de Nuestra Señora de La Merced.

 

Iglesia de la Merced. San Jose, Costa Rica.
Iglesia La Merced (Fotografía de Stephen Bay)

 

Diseño de Jiménez en esa estética medieval son los templos de San Vicente de Moravia, de San Rafael y San Isidro de Heredia, todos de la misma época, aunque se terminaron cuando él ya había muerto.

En julio de 1903, con el fin de normar el ejercicio profesional de la ingeniería, se fundó la Facultad Técnica de la República, cuya primera Asamblea General se celebró en la casa de habitación de Jiménez, su presidente provisional. Este había sido parte, también, del primer intento de crear en Costa Rica la carrera de ingeniería.

 

Edificio la Arena principios del siglo XX
Edificio La Arena

 

Fue por esa fecha que, en un retorno a lo neoclásico, diseñó y construyó, en la esquina noroeste de avenida 3 y calle 5, el edificio La Arena. De estampa parisina, en esa edificación, el primer piso simulaba ser construido en sillería de piedra, para servir así de pedestal al segundo piso, cuya profusión de puertas-ventanas contaba con balcones forjados que alternaban, en la cubierta, con una serie de buhardillas de dos aguas y claraboyas neo-barrocas.

Por lo demás, ese oscilar entre lo neoclásico y lo neogótico en la obra de Jiménez, queda patente en sus obras en el Cementerio General, tales como los mausoleos de las familias Bonnefil, Quirós, Odio y Peralta, que se le atribuyen.

 

La piramide obra situada en el panteón de la famlia Jimenez bonnefil, donde descansan los restos del ing lesmes
La Piramide, donde se encuentran los restos de Lesmes Jiménez Bonnefil

 

Hacia principios del siglo XX, con la baja en los precios internacionales del café, la fortuna de los Jiménez Bonnefil fue a menos, así que Jiménez fundó, en 1906, con el comerciante colombiano José María Castillo como propietario, la fábrica de “mosaicos” –en realidad, baldosas hidráulicas– que, pasado el tiempo, se convertiría en compañía constructora.

Eso solo sucedería luego, tras el fallecimiento del ingeniero-arquitecto y de la mano de su enérgica esposa doña Adela Gargollo Freer, pues Lesmes Jiménez Bonnefil murió el 24 de junio de 1917.

 

En su funeral, el prolífico diseñador y constructor josefino fue objeto de los honores militares que le correspondían como general de división, y sus restos reposan en la célebre pirámide del Cementerio General.

Núcleo Familiar:

Adela jimenez gorgollo
Adela Jiménez Gorgollo

Esposa: Maria Adela Eulalia Gargollo Freer de Jiménez
Padre de: Adela Jimenez Gargollo; Maria Jimenez Gargollo; Lesmes Jimenez Gargollo; Marta Jimenez Gargollo; Luis Jimenez Gargollo y otros 3
Hermano de Alejo Jiménez Bonnefil; Alejandro Jimenez; Emmanuel Jimenez y Mercedes Jimenez Bonnefil.

Referencias:

  • Lesmes Jiménez Bonnefil, entre la arquitectura y la milicia. La Nación.
  • Fotografías de Internet.

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