Camino de agua, memoria viva del Sur Costarricense…el Río Grande de Terraba.

Río Grande de Térraba entre montañas

El Río Grande de Térraba no es solo el río más caudaloso de Costa Rica: es una arteria viva de historia, cultura y naturaleza. Nace en las alturas de la Cordillera de Talamanca, donde las lluvias constantes alimentan sus primeras corrientes, y desciende con fuerza hacia el Pacífico, atravesando el amplio y fértil Valle del Diquís.

Desde tiempos ancestrales, este río fue camino natural y sustento. Sus aguas guiaron la vida de los pueblos indígenas Boruca y Térraba (Brörán), quienes comprendieron el río como un ser vivo, parte integral del territorio y del equilibrio espiritual. No era solo agua que corre: era origen, alimento y frontera natural.

El río como camino y frontera:

Antes de carreteras, el Térraba fue ruta de comunicación. Por él se transportaban personas, alimentos y productos agrícolas; sus riberas marcaron asentamientos y zonas de cultivo. En época lluviosa, su crecida imponía respeto y aislamiento; en verano, el río se abría en brazos tranquilos, dejando al descubierto playas de arena y piedras pulidas por el tiempo.

Durante los siglos XIX y XX, el río fue clave en el desarrollo agrícola del sur, especialmente para el banano, el arroz y la ganadería. Muchos poblados crecieron mirando al río, dependiendo de sus ritmos y aprendiendo a convivir con su fuerza.

El delta y los manglares: donde el río se vuelve vida:

Al llegar al océano Pacífico, el Térraba forma junto al río Sierpe uno de los sistemas de humedales más importantes del país: los Humedales Térraba-Sierpe. Aquí el río se transforma: sus aguas dulces se mezclan con el mar y dan vida a extensos manglares, refugio de aves, peces, crustáceos y reptiles.

El Delta y los manglares.

Estos manglares han sido por generaciones fuente de trabajo y alimento para las comunidades locales, además de actuar como barrera natural contra inundaciones y tormentas. Son, literalmente, el abrazo final del río antes de perderse en el mar.

El río antes y ahora:

Antes, el Río Grande de Térraba era el centro de la vida cotidiana:

– Se cruzaba en balsas o pangas

– Se pescaba para el sustento diario

– Se respetaba su fuerza y sus silencios

Hoy, el río sigue siendo vital, pero enfrenta desafíos: cambios en el uso del suelo, presiones ambientales y proyectos que han generado debate nacional. Aun así, el Térraba continúa recordándonos que el progreso verdadero no puede desligarse del respeto por la naturaleza y la historia.

Cruzando el Río

El recorrido del Río Grande de Térraba (descripción para mapa)

Nacimiento: Cordillera de Talamanca Recorrido: Zona sur de Costa Rica, Valle del Diquís Afluentes importantes: ríos General, Coto Brus, entre otros. Desembocadura: Océano Pacífico, delta Térraba-Sierpe.

Recorrido del Río Térraba

Un río que sigue hablando:

El Río Grande de Térraba no pertenece solo al pasado. Sigue fluyendo, contando historias en cada curva, reflejando montañas, manglares y memorias. Escucharlo es recordar que Costa Rica también se escribió desde sus ríos, desde el sur profundo, desde el agua que une pueblos y generaciones.

Referencias:

-Instituto Geográfico Nacional de Costa Rica SINAC.

-Humedales Térraba-Sierpe Estudios históricos del Valle del Diquís.

-Memoria oral de comunidades del sur.

-Investigación de Mi CR de Antaño.

-Fotografías de Internet.

Puente sobre el Río San Carlos y su pasado, 1978.

Puente sobre el Río San Carlos en Curtis.

El enorme puente sobre Río San Carlos en Cutris, construido en el año 1978, es una de las grandes obras de infraestructura del cantón de San Carlos, porque permitió el acceso a comunidades alejadas de  otros cantones como Los Chiles, el  cual, el principal medio para llegar aquí era en avioneta.

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