Ubicado en Avenidas 2 y 4, Calle 9, esquina Sureste.

En el corazón de San José, donde hoy el tránsito fluye con prisa por la Avenida Segunda, existió durante gran parte del siglo XX un edificio sobrio y silencioso que representó la autoridad y la presencia del Estado costarricense.

Construido aproximadamente entre 1915 y 1930, este inmueble de estilo neoclásico republicano albergó primero al Resguardo Fiscal, institución encargada del control aduanero, la vigilancia de mercancías y la lucha contra el contrabando.
Arquitectura:
El edificio que albergó al Resguardo Fiscal y posteriormente a la Guardia de Asistencia Rural respondía a los principios de la arquitectura neoclásica republicana, estilo ampliamente utilizado por el Estado costarricense durante las primeras décadas del siglo XX para sus sedes institucionales.
Su diseño se caracterizaba por una composición simétrica, con una fachada principal ordenada y equilibrada, donde el acceso estaba claramente jerarquizado. Destacaban pórticos con columnas de inspiración clásica, rematados por frontones triangulares, elementos que transmitían solidez, autoridad y permanencia.
La edificación era de uno o dos niveles, construida en mampostería sólida, probablemente ladrillo y cal, con muros gruesos pensados para la durabilidad y el control térmico. Las ventanas rectangulares, dispuestas de manera regular, contaban con marcos sencillos y proporcionados, permitiendo iluminación natural abundante en los espacios interiores.
En algunos sectores se apreciaban balcones corridos y barandales metálicos, recursos funcionales y estéticos comunes en edificios públicos de la época. El conjunto se elevaba ligeramente sobre el nivel de la acera mediante un zócalo, lo que reforzaba su carácter institucional y lo distinguía del entorno inmediato.
El lenguaje arquitectónico era sobrio, sin ornamentación excesiva, fiel a la visión republicana de un Estado austero pero firme, donde la arquitectura no buscaba lujo, sino dignidad, orden y servicio público.
Esta tipología fue frecuente en ministerios, cuarteles, aduanas y edificios administrativos construidos entre 1915 y 1930, periodo en el que San José consolidó su imagen como capital moderna, organizada y funcional

Con el paso de los años, el edificio cambió de función, pero no de propósito. Tras la abolición del ejército en 1948 y la reorganización de los cuerpos de seguridad, pasó a ser sede de la Guardia Rural, bajo el nombre de Guardia de Asistencia Rural. Desde allí se coordinaban labores de seguridad, apoyo comunitario y orden público, especialmente en zonas rurales y periurbanas.

Las fotografías tomadas en 1972 muestran al edificio aún en pie, en pleno funcionamiento, con su rótulo visible y su estructura intacta.
A su alrededor, San José ya comenzaba a transformarse: automóviles modernos, semáforos, señalización vial y una ciudad cada vez más adaptada al automóvil.
Poco tiempo después, el inmueble fue demolido para dar paso al ensanchamiento de la Avenida Segunda, como parte de un ambicioso proceso de modernización urbana llevado a cabo en las décadas de 1970 y 1980. En aquel momento, la prioridad era mejorar la circulación vehicular, aun cuando ello implicara sacrificar edificios históricos de gran valor arquitectónico e institucional.
Así desapareció este testigo del San José republicano, no por abandono ni ruina, sino por decisión urbanística. Hoy no queda rastro físico de él, salvo en la memoria colectiva y en fotografías como estas, que nos recuerdan una ciudad de escala humana, donde la arquitectura pública hablaba de servicio, autoridad y comunidad.
Cada calle ensanchada guarda debajo una historia que merece ser contada.
Referencias:
Archivos Nacionales d CR.
Investigación Mi CR de Antaño.
Periódicos Antiguos, SINABI.