La antigua Cervecería Richmond y el San José que olía a malta y tierra mojada

1920‘s Edificio de la Cervecería Richmond, captado por el fotógrafo Manuel Gómez Miralles. (Jorge Salazar)

Hubo un tiempo en que San José no estaba lleno de automóviles, edificios altos ni rótulos luminosos.

Las calles eran de tierra, las aceras estrechas, y las grandes construcciones industriales convivían con árboles, casas de adobe y vecinos que caminaban lentamente por la ciudad.

En aquel San José de finales del siglo XIX e inicios del XX surgió una de las primeras industrias cerveceras del país: la famosa Cervecería Richmond.

Ubicada hacia el sector oeste de la capital, cerca de las inmediaciones del Hospital San Juan de Dios, esta fábrica fue reconocida por producir cerveza y aguas gaseosas en una época en que Costa Rica comenzaba a modernizarse impulsada por la bonanza cafetalera.

Los documentos históricos describen la Richmond como una de las primeras fábricas cerveceras instaladas en Costa Rica.

Su propietario, identificado como G. Richmond, desarrolló un negocio que formó parte del crecimiento industrial del viejo San José. Sin embargo, enfrentó enormes dificultades al iniciar, debido a que instalar una industria nueva en Costa Rica era complicado,pero gracias a su perseverancia, logró excelentes resultados.

Cervecería Richmond, primera que se instaló en Costa Rica a principio de siglo XX.

La fotografía que observamos nos transporta precisamente a ese ambiente urbano desaparecido: una larga edificación de arquitectura sencilla pero elegante, con techos de teja, molduras decorativas y amplias puertas de madera.

La calle de tierra y los pequeños niños frente al edificio nos recuerdan que la ciudad todavía conservaba un ritmo pausado y profundamente humano.

Aunque hoy la Cervecería Richmond prácticamente ha desaparecido de la memoria popular, su historia forma parte del nacimiento de la industria moderna costarricense y de aquella capital donde comenzaban a mezclarse:

  • fábricas,
  • tranvías,
  • comercios,
  • hoteles,
  • cantinas,
  • y los primeros signos de modernidad urbana.

Detrás de aquellos muros probablemente se percibía el olor a cebada, malta y madera húmeda, mientras carretas y trabajadores entraban y salían llevando bebidas hacia distintos puntos de la ciudad.

Con el paso de las décadas, muchas de estas antiguas cervecerías desaparecieron o fueron absorbidas por empresas mayores. Sin embargo, fotografías como esta permiten reconstruir fragmentos del San José perdido.

Y quizás esa sea la verdadera magia de estas imágenes: recordarnos que la ciudad actual está construida sobre capas invisibles de historias, edificios y personas que el tiempo fue borrando lentamente.


Referencias:

Periódicos Antiguos de CR, SINABI

Libro Azul de CR.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.