Monumento a León Cortes Castro (Fotografía La Nación)
En el extremo este del Parque Metropolitano La Sabana, donde hoy transitan miles de vehículos cada día, se levanta una figura que observa en silencio el paso del tiempo.
Un hombre de bronce…y a su lado, un león.
La Nación, 22 de Abril de 1952.
Ese es el monumento al expresidente León Cortés Castro, una obra inaugurada el 20 de abril de 1952, en medio de una multitud de aproximadamente 50.000 personas que llegaron a rendir homenaje a quien ya era considerado un símbolo de la naciente Segunda República.
Develación del Monumento, 1952
Un monumento en un lugar cargado de historia:
No fue colocado ahí por casualidad.
Ese mismo sitio había sido el Aeropuerto de La Sabana, inaugurado durante su gobierno en 1940, cuando Costa Rica comenzaba a abrirse al mundo moderno.
Aeropuerto Internacional La Sábana.
Así, el monumento no solo honra a un hombre…sino que se levanta sobre uno de los escenarios más simbólicos de su legado.
Más que una estatua:
El conjunto escultórico es complejo y cargado de simbolismo:
-La figura de Cortés, erguida y solemne.
-Un león de bronce, símbolo de fuerza y liderazgo.
-Figuras alegóricas y relieves que evocan prosperidad y sabiduría.
Todo ello pensado para proyectar una imagen clara:
“la del caudillo fuerte, constructor de una nueva etapa nacional.”
Entre homenaje y debate:
Pero el tiempo… cambia la mirada.
Para algunos, León Cortés representa progreso: carreteras, escuelas, infraestructura.
Para otros, su figura ha sido cuestionada por su estilo autoritario y sus simpatías ideológicas, lo que ha generado debates incluso sobre la permanencia del monumento en el espacio público.
Así, este monumento no solo recuerda el pasado…lo discute.
Un hecho reciente que volvió a ponerlo en el centro:
En marzo de 2026, un accidente impactó directamente el monumento.
El león de bronce —símbolo central del conjunto— sufrió daños severos: estructura hundida y partes desprendidas.
Hoy, mientras se evalúa su restauración, la imagen es poderosa:
el león herido… pero aún en pie.
Tal vez por eso, este monumento sigue ahí, firme, en medio del tránsito y la rutina, porque no solo representa a un hombre, sino a un país que aún conversa con su historia.
“En La Sabana, entre árboles, asfalto y memoria, un león de bronce sigue vigilando… no el pasado, sino la forma en que decidimos recordarlo.”