
En las montañas de Barranca, Puntarenas, lejos de los palacios europeos y de las solemnidades de la realeza, vivió durante medio siglo un verdadero príncipe alemán.



En las montañas de Barranca, Puntarenas, lejos de los palacios europeos y de las solemnidades de la realeza, vivió durante medio siglo un verdadero príncipe alemán.

