Comida Afrocaribeña de Costa Rica

Durante siglos, el Caribe fue el lugar del mundo al que mayor número de esclavos africanos llegó en los barcos de los europeos. Cuba, Haití o Puerto Rico son algunas de las muchas islas en la que el mestizaje y la fusión surgieron como producto de las interacciones entre blancos y morenos, desembocando en una influencia por parte del continente negro tanto en la cultura como en la sociedad y también la gastronomía.

Costa Rica es hasta ahora uno de los países de influencia africana menos señalados y por ese motivo os traemos un suculento y exótico menú a base de comida afrocaribeña de Costa Rica para chuparse los dedos.

A partir de la conquista del continente americano por parte de los españoles en el siglo XV, las oleadas de esclavos traídos de África Occidental (principalmente de Senegal, Gambia, Ghana, Guinea o Benin) comenzaron a inundar el mar Caribe, siendo Costa Rica uno de los lugares donde más se apreció esta influencia.

Los esclavos negros fueron enviados a Jamaica, a Cuba o Nicaragua, mientras que en Costa Rica las zonas del país centroamericano que mayor número de africanos contrataron fueron algunas como Guanacaste, en la zona noroeste, donde priman el maíz y las parrilladas, o las plantaciones de cacao de Matina. Sin embargo, sería a finales del siglo XIX cuando una segunda ola de inmigrantes africanos llegaría junto a los culíes chinos e indios al Caribe como reclamo por parte de las grandes colonias tras la abolición de la esclavitud. En el caso de Costa Rica, los inmigrantes formaron parte de la extensión de Ferrocarril del Atlántico o en el cultivo de las plantaciones de banana en el estado de Limón, la zona de mayor herencia afrocaribeña de toda Costa Rica.

Pata con calamares

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Cuentos de Mi Tía Panchita, Carmen Lyra

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LOS CUENTOS DE MI TIA PANCHITA, escritos por Carmen Lyra (María Isabel Carvajal), están considerados ya como clásicos dentro de la literatura infantil de Costa Rica y centroamericana. La gracia prodigiosa de que están animados, el sencillo y rico lenguaje poético que los adorna, y su proyección fabulosa desde las raíces mismas de la tradición e imaginería de los pueblos de Centroamérica, hacen de su lectura un permanente goce y regocijo estético, sólo posible por la mano diestra y madura de esta magnífica escritora costarricense, que supo encontrar con gran habilidad el hilo dorado de la fantasía que conduce al corazón de los niños. Primera edición, 1920 en Ediciones del Repertorio Americano; esta edición electrónica cuenta con las ilustraciones originales de Juan Manuel Sánchez.

Presione el siguiente enlace:

Cuentos de Mi Tía Panchita

 

Referencias:  

  • Carmen Lyra, Cuentos de Mi Tía Panchita.
  • Sitio de Lewis Carroll.

Plazoleta de la Soledad hoy Plaza de las Artes.

Postales: SAN JOSÉ. COSTA RICA. IGLESIA LA SOLEDAD. (FOTO COTO). FOTOGRÁFICA - Foto 1 - 54736982

Situada en Avenida 4, Calle 9 (Foto Coto y Todo Coleccion)

Antes de 1885, el espacio localizado frente a la Iglesia de la Soledad era un descampado sin ninguna utilidad pública. En 1890, la Municipalidad de San José dispuso construir en el sitio los llamados “Mercaditos Municipales de La Soledad”,

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1906: Mercados Municipales frente a la Iglesia de la Soledad. Fotografías Antiguas de Costa Rica.

para la venta de frutas, legumbres y verduras, que eran traídas en carretas desde Aserrí, Desamparados y otras poblaciones del Sur de la ciudad. El diseño de los mercaditos correspondió al Arq. Lorenzo Durini. Estos eran dos amplios galerones de madera, techados con láminas de hierro galvanizado y provisto de estantes, pero sin paredes exteriores. La protección la daba una simple verja de hierro.

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Fotografía Costa Rica 3D

Subsistieron hasta 1908, cuando dejaron de funcionar por la poca afluencia de clientes. Se desmontaron los galerones y se dejaron los dos espacios con las rejas de hierro, ahora convertidos en jardines. En 1910 se procedió a sembrar algunos árboles y posteriormente, cuando se consolidó el Paseo de los Estudiantes, se instalaron unos bancos.

Posiblemente la eliminación de los “mercaditos” también tuvo que ver con la idea de convertir las plazas existentes frente a los templos, en parques, fenómeno que ocurrió en toda la ciudad. En 1937, la Iglesia de La Soledad traspasó el espacio al dominio municipal a cambio de que se procedieran a pavimentar las calles alrededor del templo.

En 1993 el espacio fue remodelado siguiendo un diseño del Ing. Franklin Amén Chen. Se procedió a eliminar las calles y la rotonda, que separaban los espacios, instalándose algunos monumentos y bancas de hierro fundido de estilo barroco. Lamentablemente se quito el enorme árbol de Guanacaste que por muchos años estuvo allí. En el 2005 se produjo una nueva remodelación del sitio que incluyó unos anillos metálicos, poco adecuados para el sitio.

Ver también:

Paseo de los Estudiantes

Iglesia de la Soledad

Referencias:

  • Distrito Catedral. Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural Ministerio de Cultura y Juventud. Carlos Ml. Zamora Hernández

Cine Capitolio

 

El Capitolio, ubicado 150 metros al sur de la iglesia de La Dolorosa. Había sido un galerón para mercado inaugurado en 1930 por los empresarios Julio Neurohr y Francisco Barbará. En virtud de sus pérdidas, la propiedad pasó al Banco de Costa Rica y en 1935, fue adquirida por el italiano Toscano Lucconi. Fue él quien adaptó el edificio como salón-teatro-cine. El Capitolio se inauguró el 12 de agosto de 1937.

cine capitolio

Referencias:

  • El Editor. Los cines en San José.
  • Fotografías de Internet.

 

Libro del Centenario de Juan Santamaría

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Recoge el Instituto .de Alajuela en este libro y las ofrece a la juventud costarricense, algunas de las manifestaciones de alto civismo que se produjeron con ocasión del Centenario de Juan Santamaría, 29 de agosto de 1931. En esa fecha nuestro colegio se convirtió en centro de la ciudadanía costarricense y llevó a cabo, mediante la colaboración del Gobierno y de las mejores intelectualidades del país, una brillante serie ele actos patrióticos que tuvieron verdadero carácter de apoteosis. Cumplió así una de sus fundamentales exigencias sociales el colegio y vio sus esfuerzos coronados por el mejor de los éxitos. Nunca se habían visto en Alajuela festejos tan hermosos y constructivos ni nunca antes de entonces la ciudad había vivido. gracias a la labor de su Instituto, horas de más intenso fervor ni de tan exquisita espiritualidad.

Desgraciadamente no podemos incluir en el libro todo lo que se escribió y dijo; dificultades editoriales y de recopilación del material nos obligan, muy a nuestro pesar, a dejar fuera, páginas que hubiéramos querido insertar pero que no hemos tenido a mano; pedimos cumplidos perdones y esperamos que las deficiencias se excusarán en vista de lo difícil que resulta recoger todo lo que se produce en una oportunidad como la dicha. En cierto modo este libro es una continuación del bellísimo tomo publicado en 1926 por don Luis Dobles Segreda con el sugestivo título de “El Libro del Héroe”. Como aquél, éste también es un libro de amor que prueba la devoción de Alajuela y de Costa Rica por sus héroes y por sus tradiciones, y su manera de entender la patria.

Presione el siguiente enlace para seguir leyendo…

libro del centenario de juan santamaría 1831-29 de agosto-1931

 

Referencias:

  • Libro del Centenario de Juan Santamaría. Instituto de Alajuela, Segunda Enseñanza. 1879.

Comernos el caballo! Anecdotario Nacional.

Anecdotario Nacional

CUANDO el famoso crac financiero de 1929, que arruinó a muchas gentes, el Doctor Fernando Quirós Madrigal, médico alienista, debido a varias circunstancias, dejó de recibir la mesada que el Gobierno de Costa Rica le remitía a Alema­nia para que atendiera al pago de su pensión y de sus estudios pro­fesionales. Desesperado, nervioso, el Doctor dispuso invertir los po­cos dineros que le quedaban en comprar billetes de lotería. Había que asomarse a la suerte por la única ventana abierta que es la lotería.

Una tarde, en un café, el Doctor Quirós se dio a la tarea de curiosear los billetes que había comprado; deseaba cerciorarse cuáles eran los premios en efectivo y a cuánto montaban. Pero cuál no sería la sorpresa al ver que el primer premio consistía en un her­moso caballo de raza fina y de carrera…

Uno de sus compañeros, estudiante también, al ver la cara de tristeza que puso el médico alienista al terminar de leer el plan del sorteo de la lotería, le pregunta:

—”¿Qué te pasa, Fernando, que estás poniendo una cara tris­tona?”.

Y el Doctor Quirós Madrigal no tardó en contestar:

—”Nada, hijo. Que si pegamos el “gordo”, o le pedimos una beca al Gobierno de Costa Rica, O TENDREMOS QUE COMERNOS EL CABALLO”

Referencias:

  • Anecdotario Nacional Costarricense.