Rafael Barroeta y Castilla, Cuarto Jefe Político de Costa Rica.

Rafael Barroeta y Castilla (* San Miguel (El Salvador); 1766 – † San José (Costa Rica); 13 de agosto de 1826).

Hijo de Juan Antonio Barroeta e Iturrio y Ana Gertrudis Castilla y Andurrián.; se casó con Bárbara Enríquez Díaz Cabeza de Vaca y Palacios, nicaragüense.

Se graduó de Licenciado en Leyes en la Universidad de Guatemala. Llegó a Costa Rica alrededor de 1804, para servir el destino de Asesor Letrado del Gobernador. Fue Teniente de Gobernador de Bagaces en 1805, y en septiembre de 1811 estuvo interinamente encargado del mando de la provincia de Costa Rica, por ausencia del Gobernador Juan de Dios de Ayala y Toledo. En 1818 y 1819 fue Alcalde ordinario de la ciudad de Cartago y en 1820 de San José.

Fue miembro de la Junta de Legados de los Pueblos en 1821. Presidió la Junta de Electores que gobernó Costa Rica del 6 al 13 de enero de 1822, y durante el resto de ese año fue miembro de la Junta Superior Gubernativa, que presidió de enero a marzo de 1822. También fue miembro de la segunda Junta Superior Gubernativa que ejerció el poder de enero a marzo de 1823.

Participó en muchas actividades políticas de importancia y fue un entusiasta partidario de la anexión de Costa Rica al Imperio Mexicano de Agustín de Iturbide. Sin embargo, en 1823 empezó a sufrir graves quebrantos en su salud mental y hubo de retirarse de todos los asuntos públicos.

Murió en San José en 1826.

Pedro José de Alvarado y Baeza, Tercer Jefe Político de C.R.

Sacerdote y político costarricense, Presidente de la Junta Superior Gubernativa de Costa Rica del 1 de diciembre de 1821 al 6 de enero de 1822.

Nació en Cartago, Costa Rica, el 25 de junio de 1767. Sus padres fueron el teniente Pedro de Alvarado y Guevara y Manuela Baeza Espinosa de los Monteros y Maroto.

Carrera sacerdotal
Fue ordenado como sacerdote católico alrededor de 1791. En 1797 fue cura interino de San José y en 1798 cura interino de Heredia. Posteriormente desempeñó otros cargos, hasta ser nombrado vicario eclesiástico de Costa Rica, que era el cargo más alto de la jerarquía católica local y del que tomó posesión el 18 de abril de 1820. Ejercía esas funciones en 1821, cuando se produjo la separación de Costa Rica de España. Posteriormente se le elevó a vicario foráneo. Renunció a esa dignidad en 1835.

Presidente de la Junta Superior Gubernativa
Fue miembro de la Junta de Legados de los Pueblos que gobernó Costa Rica del 12 de noviembre al 1° de diciembre de 1821, bajo la presidencia del presbítero Nicolás Carrillo y Aguirre.

Al concluir las sesiones de la Junta de Legados y emitirse con carácter interino el Pacto de Concordia, Alvarado y Baeza fue elegido para formar parte de la Junta Gubernativa interina que asumió funciones el 1° de diciembre de 1821, así como para presidirla. Ejerció la presidencia de la Junta hasta la conclusión de sus funciones el 6 de enero de 1822. Durante su gobierno se celebraron comicios para elegir la Junta de Electores que asumió el poder el 6 de enero de 1822, bajo la presidencia de Rafael Barroeta y Castilla.

Fue partidario de la unión de Costa Rica al Imperio Mexicano de Agustín I.

Fallecimiento
Murió en Cartago, Costa Rica, el 8 de julio de 1839. En su testamento instituyó numerosos legados en favor de templos, de los pobres y para la dote de jóvenes huérfanas y virtuosas de Cartago.

Su hijo Juan Fernando Echeverría fue designado a la Presidencia.

 

Ricardo Fernández Guardia, Biografía, 1867-1950.

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Ricardo Fernández Guardia

Ricardo Fernández Guardia (Alajuela, Costa Rica, 4 de enero de 1867 – San José, 25 de febrero de 1950) fue un escritor, político y diplomático costarricense.

Fue hijo de Isabel Guardia Gutiérrez y del historiador León Fernández Bonilla. No sólo dio continuidad a los estudios de su padre y al desarrollo de nuevas investigaciones y textos claves de la historia patria; sino también, por sus capacidades innatas de escritor, elevó la historia costarricense a una categoría superior donde se funde lo científico con lo literario, como es el caso de sus crónicas.

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La visita de Kennedy a Costa Rica!

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El Presidente John F. Kennedy aterrizó en la Sabana el 18 de marzo de 1963

 

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Discurso en la Universidad de Costa Rica, San Pedro.

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Recorre el Paseo Colón.

El presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy llegó a Costa Rica el 18 de marzo de 1963. Aterrizó en un helicóptero en la Sabana y unos días después del inicio de las erupciones del volcán Irazú. El propósito de su viaje era participar en un encuentro con mandatarios de Centroamérica y Panamá en el Teatro Nacional.

A su llegada, recorrió el paseo Colón, asistió a la reunión y compartió con jóvenes de la Universidad de Costa Rica.

En ese momento el presidente de Costa Rica era Francisco J. Orlich y el Embajador de Estados Unidos en Costa Rica era Raymond Telles. El día que Kennedy llegó los patrones de viento habían cambiado y la ceniza del Irazú afectó directamente a San José, el presidente Kennedy y los demás invitados conocieron los efectos de un volcán en erupción.

Fue su última visita a Costa Rica. La tragedia golpeó a Estados Unidos cuando el Presidente Kennedy fue asesinado en Dallas el 22 de noviembre de 1963.

La imagen del Presidente Kennedy ingresando al Teatro Nacional fue tomada por Francisco Coto, un costarricense dedicado al arte de la fotografía, su trabajo excepcional nos permite asomarnos al pasado. Agradecemos a la Fundación Francisco Coto por facilitarnos la fotografía.

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El Presidente Kennedy entrando al Teatro Nacional (Fotografía de Fundación Francisco Coto)

Referencias:

  • Fotografías varias de Internet y Embajada Americana.
  • Fotografías gettyimages.

 

Edificio de Correos de Guadalupe…ayer y hoy!

El edificio que vemos a la izquierda es el actual Correo de Guadalupe. Anterior a ese vemos a la derecha el edificio de la antigua Municipalidad de Guadalupe o Jefatura Política. Esta fotografía está tomada de norte a sur.

1977, aporte de Jorge Salazar

Ese antiguo edificio se quemó en un incendio de la Fabrica Madre Selva que estaba contiguo a este (1981). Una verdadera lastima haber perdido tan valiosa estructura arquitectónica.

Referencias:

  1. Ensamblaje de fotografías de Maritza Cartín.
  2. Fotografía actual del Correo de Guadalupe de Maritza Cartín.
  3. Fotografía antigua de la Municipalidad de Guadalupe (Página Facebook)

La Cartilla Histórica de Costa Rica.

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Ricardo Fernández Guardia

Ricardo Fernández Guardia muestra su peculiar y fino estilo de historiador en este libro. Desde los albores de nuestra historia hasta el clima de la segunda Guerra Mundial en nuestro país, el autor interpreta, describe y analiza con el tono del gran escritor que fue en vida.

Presione el siguiente enlace:

Cartilla Histórica de Ricardo Fernandez

Referencias:

  1. Fernández Guardia, Ricardo. Cartilla Histórica de C.R. Imprenta de Avelino Alsina.

el descubrimiento y la conquista. (Libro)

historia de cr ricardo fernandez guardia

historia de costa rica el descubrimiento y la conquista (enlace del libro).

Prólogo

Es muy corriente todavía la opinión de que el descubrimiento y la conquista de América fue una serie de expoliaciones y de crímenes cometidos por aventureros soeces y malhechores sedientos de oro, que solo dejaron en pos de sí el recuerdo nefando de sus iniquidades. Tal es el cargo tremendo que ha venido pesando sobre España, la leyenda negra creada por los enemigos encarnizados de esta gran nación en la época de su hegemonía, a la cual contribuyeron algunos españoles movidos por un altruismo admirable, pero no siempre acompañado de justicia, y que exageraron aún más loe hispanoamericanos durante las luchas por la independencia y posteriormente a éstas. No es posible negar que en este cargo, en esta leyenda negra hay una parte de verdad; pero sostener que todo lo hecho por España en América fue malo, resulta tan absurdo como afirmar lo contrario. De todo hubo, y para pronunciar un fallo justiciero es preciso hacer antes el balance del bien y del mal. ¿Se ha hecho este balance con pleno conocimiento de causa? Sin temor de errar puede afirmarse que no. Hace apenas algunos años que se vienen aplicando al estudio de la obra de España en América los métodos modernos de investigación documental, crítica y análisis mediante los cuales se consigue llegar tan cerca como ea posible de la verdad histórica, y sin embargo ya se han rectificado muchos errores y desmentido no pocas falsedades. La revisión del proceso de la conducta de España en América está en curso. Ha sido emprendida no sólo por investigadores españoles, cuyo testimonio pudiera tacharse de parcial, sino también por extranjeros concienzudos que siguiendo el ejemplo del barón de Humboldt buscan la verdad en sus fuentes…

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Don Ricardo Fernández Guardia.

Referencias:

Ricardo Fernández Guardia. Historia de Costa Rica, el Descubrimiento y la Conquista. Cuarta Edición, 1941.

El Tranvía de Cartago, 1888.

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A  finales del siglo pasado, muchas ciudades se modernizaban con el sistema de trenes de corta duración. Fue tan extraordinario que de los trenes grandes que conectaban las ciudades se pasaron a los pasajes cortos dentro de la ciudad que se llamaban tranvías.

En 1886 el inglés Hastings gana la licitación para construir la línea en la ciudad de Cartago. En el año 1888 se inaugura la primera línea de trenes interurbano de Costa Rica. Estos vagones eran operados por una pequeña locomotora de vapor.

Para el año 1887 el empresario Hastings importó desde Inglaterra un nuevo tren que incorporaba en una sola unidad el motor de vapor y los asientos para los pasajeros. Esta unidad de motor y sillas se llamaría un tranvía.

itinerario

 

 

 

 

 

 

 

El tranvía apareció en Cartago con motivo de la construcción del Ferrocarril al Atlántico.

Era la época en que solo familias de abolengo poseían volantas, calesas o coches, para salir a pasear o visitar fincas. Otros viajaban en lentas carretas tiradas por bueyes. La mayoría lo hacía a pie.

 A finales del siglo pasado la ciudad de Cartago estaba formada por 9 calles. De este a oeste: Calle del Ferrocarril, Calle Real, Calle de La Soledad, Calle de San Francisco y Calle del Hospital. De norte a sur: Calle del Señor Deán, Calle los Estanques, Calle del Cuartel y Calle Punta Diamante.

Ruta del Tranvía en Cartago:

Las dos rutas eran del cementerio general siguiendo la avenida 2 siguiendo hasta la basílica de los Ángeles y luego al noreste hasta el parque de San Rafael de Oreamuno. Un pequeño ramal salía por la calle 3.ª de la estación de trenes de la Northern hacia el sur a conectarse frente al ahora Banco Nacional. La segunda ruta bajaba por la avenida 10.ª, al este de los Tribunales de Justicia y por la calle de los Cerrillos. Al llegar cerca de Agua Caliente entraba por la ruta antigua por la Iglesia y la plaza de Agua Caliente hasta terminar en el hotel de los baños termales en Hervidero.

Pronto, ingleses y funcionarios municipales notaron que dicho negocio, en vez de crecer, disminuía. En un principio, por pura curiosidad, los cartagineses abordaron aquella máquina de hierro y madera. Pero, pronto, recelosos, decidieron bajarse, pues estaban acostumbrados a caminar hacia cualquier lugar de la ciudad.

Parados en esquinas, de lejos veían pasar el tranvía sin pasajeros. A unos les daba miedo viajar en esa máquina, cuya velocidad les causaba mareos, vómitos, dolores de oído. Otros, definitivamente, no subían por no tener dinero para el pasaje.

Mientras muchas ciudades apuestan al transporte colectivo, en Costa Rica el asunto sigue siendo un reto.

Ante ese rechazo, la situación económica de la empresa de tranvías comenzó a caer, precipitadamente. El servicio cada día fue más deficiente. En consecuencia, los ingleses trataron de rescindir el contrato.

Mr. Walter Ford en un informe presentado ante la Municipalidad, ocho años después de transitar el primer tranvía, aseguró que la empresa estaba dejando fuertes pérdidas a los dueños, pues “los tranvías corrían absolutamente sin pasajeros”.

Diez años duró aquella indiferencia. Los tradicionalmente flemáticos ingleses habían dado tiempo al tiempo.

Después de una década de pleitos judiciales, las autoridades municipales rescindieron el contrato. Los ingleses, tras recibir 10.000 pesos de indemnización, levantaron los rieles y una mañana de tantas, el tranvía no amaneció más en la Vieja Metrópoli. Se esfumó…¡Para siempre!

Referencias:

  • Huber Solano. crhoy.com. Publicación del 8 de agosto del 2016.
  • La Nación, 1 de diciembre del 2008.
  • Investigación Mi CR de Antaño.

El terremoto de Santa Mónica, Cartago, año 1910

Terremoto del 13 de abril, 1910:

El terremoto del 13 de abril se originó a las 12:37 a.m. El sismo tuvo una magnitud 5,9 grados de la escala de magnitud de momento y causó graves daños en San José, donde edificios como el Liceo de Costa Rica y el Matadero Municipal quedaron parcialmente destruidos.​

Los pueblos de San Nicolás, Agua Caliente, Paraíso, Tres Ríos, Patarrá, Zapote, San Pedro, San Vicente y Guadalupe quedaron seriamente dañados luego del primer terremoto.​

El saldo fue de 115 casas destruidas y 23 edificios con daños severos.​

El Museo Nacional de Costa Rica registró al menos 183 réplicas en los primeros días después del terremoto.​

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Periódico Mi Cartago.

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El Terremoto de San Antolín en la ciudad de Cartago, año 1841.

El voluminoso documento 7364, resguardado en el Archivo Nacional de Costa Rica, describe los efectos ocasionados por el terremoto que arruinó la Muy Noble y Leal ciudad de Cartago en 1841: «Es la más tremenda catástrofe que registra nuestra historia…Doce casas apenas quedaron en pie y libres de daños irreparables…cuatrocientos edificios totalmente destruidos, murieron solo dieciséis personas entre párvulos y adultos…» Tal como afirma el historiador Arnaldo Moya Gutiérrez, una pizca de imaginación histórica nos ayudaría a reconstruir los parámetros en los que se movió la vetusta ciudad antes de la catástrofe del 2 de septiembre de 1841: «Ni tan señorial, como La Antigua de Guatemala, ni tan noble como León de Nicaragua, pero quizá el perfil se aproximaba al de la ciudad de Granada en la misma Nicaragua».Terremoto de san antolín1

La tierra se enfurece en el día de San Antolín. Era costumbre que los sismos llevasen el nombre del santo del día, y a aquel temblor se lo llamó » terremoto de San Antolín». Seguir leyendo El Terremoto de San Antolín en la ciudad de Cartago, año 1841.

El Antiguo Quiosco del Parque Morazán, San José…Ayer y hoy!

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Fotografía de la izquierda del año 1914

Construido a partir de 1887, ese espacio público se dividía en cuatro secciones separadas por la Avenida 3 y la Calle 7, en cuya intersección se ubicó durante un tiempo el monumento al General Próspero Fernández, pronto desaparecido. Para sustituirlo en la glorieta dicha, desde finales del siglo XIX se levantaba cada año un quiosco de carácter temporal al que acudían las bandas a tocar durante las fiestas civicas que ahí se llevaban a cabo.

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El terremoto de San Estanislao, 1822.

San Estanislago 1822

El terremoto de San Estanislao fue un movimiento sísmico que ocurrió en la madrugada del 7 de mayo de 1822, con epicentro en el litoral del mar Caribe en Costa Rica, producto de la convergencia de las placas de Cocos y del Caribe.1

La magnitud del terremoto se situó entre 7,5 y 7,6 en la escala sismológica de magnitud de momento.1​.2.

El terremoto fue sentido en el centro y costa caribe de Costa Rica (con daños significativos en el Valle Central), el oeste del departamento del Istmo (hoy Panamá) y la costa caribe de Nicaragua.1.​3​.

Los efectos del terremoto incluyeron licuefacción del suelo en Matina, tsunami en Matina y Santa Fe de Veragua, y daños estructurales en Cartago y San José.4.2.​ Hubo una cantidad no precisada de víctimas, entre muertos y heridos en el valle central costarricense.2

El terremoto dejó un efecto político inmediato, ya que en ese momento estuvo por desencadenarse una revuelta civil entre habitantes de Cartago (que apoyaban la adhesión al Imperio Mexicano) y de San José (que apoyaban una república independiente). Tras el terremoto ambas ciudades, sobre todo Cartago, juraron mediante voto solemne deponer cualquier resentimiento con el fin de ayudar al país.1.​3.​ No obstante, el fin de la disputa se daría definitivamente en la batalla de Ochomogo, el 5 de abril de 1823.  3​

En Cartago, los daños fueron cuantiosos, en donde el ayuntamiento de la ciudad ordenó la demolición del edificio del cabildo, luego de las tapias y casas afectadas del pueblo, el cuartel, la parroquia, la iglesia y el convento de San Francisco, así como el hospital San Juan de Dios.1​ Posteriormente, se ordenó la reconstrucción total de la ciudad con la ayuda de sus pobladores, cambiando su fisonomía colonial por una más republicana.1​ Los efectos del terremoto perduraron hasta 1829, donde aún se seguía requiriendo ayuda para reconstruir.3

Referencias:

  • 1.«La mala noche de San Estanislao». La Nación. 16 de enero de 2011. Consultado el 3 de diciembre de 2017.
  • 2.«Terremotos importantes en Panamá». Instituto de Geociencias – Universidad de Panamá. Consultado el 3 de diciembre de 2017.
  • 3.«Cartago y sus terremotos: San Estanislao (1822) y San Antolín (1841)». Revista Estudios 23. 2010. ISSN 1659-1925. Consultado el 3 de diciembre de 2017.
  • 4.«Sismicidad histórica». OVSICORI. Consultado el 3 de diciembre de 2017.

Escuela Ricardo Jiménez Oreamuno, 1944, San José.

Ubicada en Avenida 22, Calle 1, San José.

En 1939 se pensó en la necesidad de abrir un centro escolar de niñas, para los barrios Matadero, Curtiembre, Crematorio y Lavadero; suburbios que para aquel entonces se estaban consolidando en el límite Sur del Distrito Catedral y que luego evolucionaron a San Cayetano y La Cruz.

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