Archivo de la etiqueta: Literatura Costarricense

UNA BARANDA PARA SEBASTIÁN.

A continuación deseo compartir con la comunidad Mi C.R. de Antaño los cuentos del señor Mauricio Perva, un excelente escritor costarricense y quien me ha entretenido en gran manera con su manera tan real de narrar sus bellas historias…

El vapor había llegado al puerto de Limón en aquella cálida y húmeda tarde de mayo, las maletas estaban dispuestas en la entrada de la estación del ferrocarril. Sentados en la larga banca metálica estaba esa familia europea recién llegada. Fue una travesía larga y agotante. Habían salido desde España, huyendo del embate bélico que había iniciado un año atrás en el Imperio Austro-Húngaro. Ahí estaba sentada la madre con sus seis meses de gestación, una española nacida en Alcalá de Henares de bellos cabellos castaños que caían hasta su cintura. Al lado de la mujer que pasaba los treinta años, estaba pensativo y tan serio aquel mozo nacido en Viena, de bigote prominente, de evidente calvicie y de porte impecable desde su fina camisa color blanca, hasta sus botas de cuero con broches metálicos, y al otro extremo de la banca color verde, juguetones e inocentes, estaban tres niños rubios, de ojos celestes y tan parecidos a su padre. Junto a la madre, la única niña de aquel matrimonio -emparentado con la casa real de los Habsburgo de Austria-, tocaba con gran suavidad el fecundo vientre de su madre. Tenía aquella niña algo tan especial, había en su mirada ternura y amor. Era la hija mayor.

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La Bruja de Zárate y la Piedra de Aserrí, Leyendas Costarricenses.

La bruja Zárate es la bruja más famosa del folclor costarricense. Es descrita como una mujer blanca o indígena, fea, gorda, pequeña, de ojos negros y grandes, mirada fiera y maliciosa. Usaba el pelo recogido en dos trenzas y vestía humildemente con una camisa blanca sin gola de cuello alto, enaguas negras, un pañuelo negro atado al cuello y un rebocillo de paño negro que usaba para taparse de la lluvia. Siempre iba descalza. De carácter voluble, conversaba de forma estridente y reía a carcajadas. Amiga del tabaco,​ acostumbraba fumar y recibía con gusto ofrendas de tabaco que le daban los campesinos.​ Vivía en una cueva en la piedra de Aserrí,​ un promontorio rocoso que se asoma en los cerros de Bustamante, en el cantón de Aserrí, al sur de San José, pero tenía otros encantos donde solía residir o guardar tesoros: la Piedra Blanca de San Miguel de Escazú; el cerro del Tablazo o de la Vieja, en Acosta,​ y el cerro del Espíritu Santo, en Naranjo.​ Poseía gran cantidad de poderes: podía transmutar vegetales en oro,​ transformar a las personas en animales,​ curar a los enfermos,​ lanzar maleficios o el mal de ojo,​ hablar con los muertos,​ desaparecer y transformarse ella misma en animales,​ echar conjuros para cambiar la suerte, y contrarrestar el poder de otras brujas. También puede cambiar el carácter de las personas, volviendo a hombres inteligentes en tontos, a personas virtuosas en aprovechadas, a los prudentes en despilfarradores y las doncellas calladas en desvergonzadas.​ Debido a esto la gente le temía, pero a la vez la amaba, porque podía ser compasiva y caritativa si la persona demostraba que lo merecía.

La principal leyenda sobre Zárate cuenta que en el sitio que hoy ocupa la piedra de Aserrí se encontraba emplazado, durante la época colonial, el poblado original de Aserrí. En una cueva bajo esa piedra vivía Zárate, la cual se enamoró del gobernador español de la ciudad. Este la rechazó, y ella por despecho convirtió la villa en piedra, los habitantes en animales y al gobernador en un pavo real, que lleva siempre atado a su lado con una cadena de oro.​ Con el paso del tiempo comenzaron a circular rumores de cómo Zárate, cuando le pedían ayuda por los problemas económicos, regalaba unas verduras con la instrucción de no mirarlos por el camino. Al llegar a la casa, el beneficiado se encontraba con que eran totalmente de oro.

El origen de la leyenda de la bruja Zárate es colonial, pero incluye muchos elementos indígenas, como el gusto de Zárate por el tabaco, que está relacionado con el uso ritual que hacían los chamanes aborígenes precolombinos de esta sustancia, lo que los distinguía como individuos poderosos dentro de la sociedad indígena. Otro ejemplo es la capacidad de Zárate de transformarse a sí misma o a los demás en animales, vinculado con la capacidad de metamorfosis que se atribuía a los chamanes como parte de su función mágico-religiosa,​ así como el hecho de comunicarse con los difuntos, reflejo de la función del chamán como intermediario entre el mundo de los vivos y el de los espíritus.

La Piedra de Aserrí.

Referencias:

Zeledón Cartín, Elías (2000). Leyendas costarricenses (4ª edición). Heredia, Costa Rica: Editorial de la Universidad Nacional.

Aguilar, Carlos (2003). El Jade y el Chamán. Instituto Tecnológico de Costa Rica, Cartago: Editorial Tecnológica de Costa Rica.

Las Brújas de Escazú, Leyendas Costarricenses.

La ciudad de Escazú, ubicada en el Valle Central, es famosa en Costa Rica por ser un pueblo prolífico en la producción de mitos y leyendas, de modo que es conocida en Costa Rica como «La Ciudad de las Brujas». La población existía ya antes de la llegada de los españoles (con el nombre de «Itzkatzu»), y fue una de las primeras villas en poblarse durante la colonia (alrededor de 1600).

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Pío Jesús Víquez Chinchilla, 1848-1899.

Pío Víquez.

Pío Jesús Víquez Chinchilla, mejor conocido como Pío Víquez, (Cartago, 19 de julio de 1848 – San José, 10 de mayo de 1899) fue un periodista, político, educador, escritor y poeta costarricense.

Fundador del periódico El Heraldo de Costa Rica, es considerado uno de los personajes más influyentes durante el último tercio del siglo XIX, y uno de los principales impulsores del periodismo nacional.

Destacado poeta y prosista, sus escritos fueron recopilados en 1903 en un libro llamado Miscelánea, y posteriormente, la mayoría de su obra fue recogida por el historiador Carlos Meléndez Chaverri y publicada con el nombre Política, viajes y semblanzas, en 1990. Los premios nacionales de periodismo de Costa Rica llevan su nombre.

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Carlos Salazar Herrera, Artista y escritor Costarricense, 1906-1980.

Carlos Salazar Herrera (San José, 6 de setiembre de 1906 – 24 de julio de 1980) fue un escritor, escultor, dibujante, periodista y grabadista costarricense.

Biografía
Realizó sus estudios primarios y secundarios en San José. Luego ingresó a laborar en un taller mecánico. A los catorce años obtiene su primer galardón por su ensayo El café. Desde su adolescencia presentaba aptitudes para la literatura y el dibujo. Pasó luego al Banco de John M. Keith y cuando el banco cerró sus puertas, aprovechó sus habilidades con el crayón y decidió tener una oficina privada de dibujo. Con la publicación de su libro Dibujo práctico, se difundió la calidad de su trazo.

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Rogelio Sotela Bonilla, Escritor Costarricense.

Rogelio Sotela Bonilla (San José, 15 de mayo de 1894 – 13 de julio de 1943) fue un poeta y abogado costarricense.

Muy joven, siendo un estudiante, tuvo que dedicarse al comercio para ayudar a su madre viuda; sin embargo, nunca dejó de cultivar su inteligencia y en todo momento trató de hallar por sí solo una sólida cultura.

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El Sisimiqui, Leyenda Costarricense.

El Sisimiqui (también Sisimique o Sisimico) es un ogro con cara de hombre y cuerpo de mono, cubierto de espeso vello, que rapta a las mujeres en su noche de bodas. Tiene solo 4 dedos en las extremidades y los pies invertidos, por lo que deja huellas al revés, de modo que nadie puede seguirlo. Habita en las oscuras y profundas cavernas de las montañas. La leyenda oral sobre el Sisimiqui que se roba a las mujeres fue recogida en algunos cuentos costarricenses, como «El Sisimiqui», por María Isabel Ruiz de Sáenz, que pertenece al ciclo de Tío Conejo, donde el ogro es vencido por la astucia de este personaje; y «El gigante Sisimiqui», de Carlos Luis Sáenz, que aparece en su antología «El Abuelo Cuentacuentos».​ Existe una versión femenina del personaje, la Sisimica, que es la esposa del Viejo del Monte, y que se presenta como una mujer fea y desgreñada.

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Yolanda Oreamuno Unger, Escritora Costarricense, 1916-1956.

Yolanda Oreamuno Unger (San José, Costa Rica, 8 de abril de 1916 – Distrito Federal, México, 8 de julio de 1956)​ fue una escritora costarricense.

Biografía
Hija única del matrimonio de Carlos Oreamuno Pacheco y Margarita Unger Salazar. Tras el fallecimiento de su padre, cuando ella aún no había cumplido el año de edad, Yolanda fue criada principalmente por su abuela materna, Eudoxia Salazar Salazar viuda de Unger. Cursó la educación secundaria en el Colegio Superior de Señoritas, donde se graduó como Perito Contable; además, hizo estudios en Mecanografía y Secretariado.

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Max Jiménez Huete, Escritor y Artista Costarricense, 1900-1947.

Max Jiménez Huete (San José, Costa Rica, 6 de abril de 1900 – Buenos Aires, Argentina, 3 de mayo de 1947) fue un escritor, novelista, poeta, periodista, escultor y pintor costarricense.

Biografía
Hijo de Roberto Jiménez y Ana Huete, comenzó su carrera artística en el campo de la pintura y escultura en 1921. En París, hizo varias exposiciones de dibujos a pluma y esculturas en 1924 obteniendo buenas críticas.

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La Llorona, Leyenda costarricense.

Origen de la leyenda:

La Llorona es el alma en pena de una mujer que ahogó su hijo y, arrepentida hasta la desesperación, vaga buscándolo por la vera de los ríos, lamentándose y llorando desconsoladamente, espantando a todos los que la oyen o la ven. Se aparece a deshoras en las orillas de los ríos como una mujer vestida de blanco, pálida y con los ojos hinchados de llorar, con cabellos negros, largos y en desorden, lanzando ayes lastimeros por el hijo que perdió.

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El Cuijen y la Pelona, leyenda de C.R.

(del náhuatl, cuixin, gavilán),85​ Pisuicas o Chamuco, es el nombre coloquial que los costarricenses dan al Diablo, el cual es protagonista de algunas leyendas locales donde se mezclan las tradicionales creencias católicas con los espíritus astutos e ingeniosos de los cuentos indígenas. En estas leyendas, el folclor reviste al demonio con fisonomía campesina, pocas veces terrorífica, pero conservando las intenciones perversas y malintencionadas de este ser, buscando la corrupción de la humanidad, alejar al hombre de la divinidad y robar el alma de los incautos.​ La palabra cuijen significa gavilán, de allí la expresión «se lo llevó el cuijen», en alusión a los gavilanes que se roban a los pollos. Cuijen también hace alusión a las aves con plumajes de color blanco y ceniciento. La palabra «Pisuicas» proviene de la lengua huetar, y significa diablo o bruja.88​ En tanto, Chamuco proviene del verbo «chamuscar», en alusión al fuego.​ Otra forma de referirse al diablo son las palabras «Candanga» o «Mandinga», que son de origen africano y son de uso común en el Caribe antillano y centroamericano.

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Julián Marchena Valle-Riestra, escritor Costarricense, 1897-1985.

Julián Marchena Valle-Riestra (San José, 14 de marzo de 1897 – 5 de mayo de 1985) fue un destacado poeta costarricense. Muchas de las poesías de sus obras; como Vuelo supremo, Viajar, viajar; Lo efímero y Romance de la carretas; ya forman parte de la memoria colectiva de Costa Rica. Al igual que las Concherías de Aquileo J. Echeverría, Alas en fuga, su único libro, forma parte de del repertorio de textos clásicos que son de amplio conocimiento en su país.

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Jorge Volio Jiménez, 1882-1955.

Jorge Volio Jiménez (Cartago, 26 de agosto de 1882 – San José, 20 de octubre de 1955) fue un político, sacerdote, militar y filósofo costarricense. Formado intelectualmente en Europa, regresó a Costa Rica para convertirse en una de las principales voces que abogaron por una reforma del sistema político en favor de la clase obrera. Exiliado durante la dictadura de Federico Tinoco, encabezó junto a otros uno de los movimientos rebeldes contra el dictador. Hombre de verbo encendido y pasional, fue diputado en tres ocasiones y fundador del Partido Reformista (1923), por el que fue candidato a la presidencia de la República en las elecciones de 1923, y segundo designado a la Presidencia de la República. Sus ideas renovadoras en defensa de los trabajadores, los desposeídos y los campesinos en una Costa Rica dominada por la ideología liberal, lo convirtieron en una de las grandes figuras políticas e intelectuales de decisiva influencia en la vida nacional durante todo el siglo XX. Es Benemérito de la Patria desde 1989.

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