El Rastro de San José: el antiguo Matadero Municipal y la ciudad que creció a su alrededor

La historia de San José también se encuentra en los lugares donde transcurría el trabajo cotidiano. Uno de ellos fue el antiguo Matadero Municipal, conocido popularmente como el Rastro, cuya presencia quedó ligada al crecimiento de los barrios del sur de la capital.

El establecimiento se ubicaba en el sector de San Cayetano, junto a la actual avenida 22, entre las calles 5 y 7, cerca del actual Estadio de Béisbol Antonio Escarré, en los alrededores de la zona históricamente llamada Colección. Esta denominación estaba relacionada con la recolección y quema de basura en aquellos terrenos. Una referencia histórica sitúa el matadero al norte de ese sector.

Una actividad regulada desde el siglo XIX

Los antecedentes del servicio de matanza de ganado en San José son anteriores al edificio que aparece en las fotografías antiguas.

El Archivo Nacional conserva referencias a un reglamento municipal del 22 de mayo de 1835 para ordenar el funcionamiento de la casa de rastro.

Otra disposición, del 7 de agosto del mismo año, establecía que la matanza de reses debía realizarse únicamente en ese lugar.

Estos documentos muestran que la Municipalidad procuraba concentrar y regular la actividad desde la primera mitad del siglo XIX. Sin embargo, no permiten identificar aquella primera casa de rastro con el posterior edificio de San Cayetano.

El edificio de finales del siglo XIX

Una propuesta presentada por Durini Hermanos a la Municipalidad de San José el 15 de mayo de 1896, conservada en el repositorio de patrimonio cultural de la Universidad de Costa Rica, documenta el proyecto de construcción del matadero.

DURINI HERMANOS fue una firma de arquitectura, escultura y comercio de arte conformada a finales del siglo XIX por los hermanos suizo-italianos Lorenzo (1855-1905) y Francesco (Francisco) Durini Vasalli (1856-1920).

En Costa Rica, jugaron un papel primordial en la transformación del paisaje urbano y el proceso de modernización arquitectónica de San José.

Por su parte, el arquitecto e investigador Andrés Fernández Ramírez incluye el Matadero Municipal de 1899 entre las obras ejecutadas por Lorenzo Durini. Esta referencia permite situar el edificio a finales del siglo XIX, aunque todavía queda por precisar su fecha exacta de inauguración. (researchgate.net)

Cuando el sur de San José todavía era rural

Hacia 1910, la ciudad se extendía hasta la avenida 22 y, más allá, predominaban los terrenos rurales. Entre las construcciones que destacaban en aquel paisaje estaban el Liceo de Costa Rica y el Rastro.

La investigación sobre los barrios La Cruz y San Cayetano identifica al matadero, al ferrocarril y al Liceo como elementos que contribuyeron a la expansión urbana hacia el sur. El establecimiento formaba parte de un entorno que, con el paso de los años, fue poblándose de viviendas y nuevos barrios.

El Rastro en la memoria de los vecinos

El historiador Vladimir de la Cruz recuerda el matadero como parte del paisaje de su infancia, cerca del Estadio Antonio Escarré. En su testimonio menciona las labores de destace durante las mañanas y los encierros contiguos donde permanecían las reses.

Su relato permite acercarnos a un lugar que, además de cumplir una función de abastecimiento, formaba parte de los recorridos y recuerdos de quienes crecieron en sus alrededores.

Las gestiones para trasladarlo

En 1929, la Municipalidad solicitó autorización para vender el terreno del matadero y destinar el producto a la construcción de un edificio más apropiado, en un lugar más alejado. El expediente del Archivo Nacional señala que la gestión comenzó el 22 de noviembre de ese año.

Archivo Nacional

Mucho después, La Prensa Libre, en su edición del 11 de octubre de 1958, informó que la Municipalidad había acordado trasladar el Matadero Municipal al distrito de Pavas. La noticia documenta aquella decisión, aunque no establece por sí sola cuándo se efectuó el traslado ni cuándo cerró el antiguo establecimiento.

Noticia de La Prensa Libre.

El Rastro pertenece a esa historia de San José que se construyó alrededor de los servicios, los oficios y las necesidades diarias. Recordarlo es volver la mirada hacia una capital que fue creciendo entre edificios públicos, instalaciones de trabajo y terrenos todavía rurales.

Referencias:

Archivo Nacional de Costa Rica;

Repositorio de patrimonio cultural de la UCR;

Revista Herencia; investigación sobre los barrios La Cruz y San Cayetano

Testimonio de Vladimir de la Cruz en La República; y La Prensa Libre, 11 de octubre de 1958.

Andrés Fernández, historiador.

Fotografía de Jorge Salazar N.

La Prensa Libre.

Investigación de Mi CR de Antaño.

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