Museo de Jade y de la Cultura Precolombina, San José.

El Museo del Jade y de la Cultura Precolombina, llamado simplemente Museo del Jade, es un museo histórico, cultural y arqueológico ubicado en San José, Costa Rica, perteneciente al Instituto Nacional de Seguros (INS).

Resguarda una colección arqueológica conformada por una amplia gama de artefactos de cerámica, hueso, madera, concha y piedra como estatuaria, metates, manos de moler y otros, sin embargo, su principal atractivo es la enorme cantidad de piezas arqueológicas confeccionadas con piedras semipreciosas conocidas en su conjunto como jade, colección considerada como la más grande del mundo con respecto a esta piedra preciosa.

Águila bicéfala de jadeíta, símbolo del museo.

Hasta el año 2014, su sede estuvo ubicada en la planta baja de la sede central del INS, en avenida 7, calles 9 y 11, luego pasó a ocupar un moderno edificio de cinco pisos, localizado al oeste de la Plaza de la Democracia, construido con el propósito específico de albergarlo. En la actualidad se considera al Museo del Jade un importante promotor de la cultura costarricense.

Historia:
La conformación de esta colección arqueológica se debe al Lic. Marco Fidel Tristán Castro, expresidente ejecutivo del Instituto Nacional de Seguros y uno de los principales impulsores en rescatar el legado del arte precolombino costarricense, haciéndolo accesible a todos los costarricenses.

Bajo el impulso del licenciado Tristán, el INS comienza a adquirir, a partir de 1971, gran cantidad de piezas arqueológicas a varios coleccionistas nacionales, amparándose en la promulgación de la ley No 4809 del 29 de julio, que impulsaba a las instituciones públicas a fomentar la cultura nacional.


Para 1973, el INS había adquirido 470 piezas, cantidad que se incrementa por la ley No 5176 que estimula a las instituciones públicas a consignar partidas específicas para, entre otras actividades de tipo cultural, adquirir piezas arqueológicas, destacándose entre estas la gran cantidad de objetos de jade en manos de coleccionistas costarricenses. El jade precolombino costarricense, en esta época, era un arte prácticamente desconocido para el público nacional, a la vez que existían pocos expertos en esta rama de la arqueología costarricense, por lo que el museo comienza a especializarse en este material. Ese mismo año, el INS adquiere una valiosa colección de 1092 piezas de jade, y un año después se adquiere otra valiosa colección de 250 piezas perteneciente a Carlos Balser, importante investigador del jade precolombino mesoamericano. En dicha colección existen varias piezas de procedencia olmeca y maya. Más adquisiciones importantes se dan en los siguiente años, entre 1977 y 1981.

Conforme la colección de jade del INS crece, a partir de 1975 se inician los preparativos para construir el museo, que se concreta dos años después, de la mano de importantes arqueólogos e investigadores nacionales como Carlos Humberto Aguilar, Dr. Michael Snarkiss, Carlos Balser, Zulay Soto Méndez y otros.

El museo finalmente abre sus puertas el 31 de octubre de 1977, con el nombre de “Colección Arqueológica del Instituto Nacional de Seguros”, cambiándose a Museo del Jade en 1979, y en 1984, como homenaje a su principal impulsor, se le agrega el nombre del Lic.Tristán Castro a la sala de exhibición temporal de arte.

En 1999, el museo debió cerrar 20 meses por trabajos de remodelación, reinaugurándose el 30 de octubre de 2000, permitiéndose un giro conceptual del museo para exhibir una mayor cantidad de objetos, principalmente las piezas de jade.

En 2014, se concluyó la construcción de un moderno edificio de cinco pisos, con un costo de $21 millones de dólares, lo que permite la exposición de la totalidad de las piezas arqueológicas, esto lo hace único con respecto a otros museos de San José.

Su diseño es obra del arquitecto costarricense Diego van der Laat. El edificio del Museo del Jade ocupa 6970 m², y su desarrollo conceptual es el de un bloque de jade en bruto, extendido en dos partes, facilitando la entrada de la luz en la zona central del edificio. Consta de cinco pisos, cada uno de los cuales alberga una sala, excepto el tercero, que tiene dos. Posee un sistema especial de ventilación y fue pensado para que trabaje de la mano con el medio ambiente. Cuenta con una sala de exhibiciones temporales, auditorio completamente equipado, aulas para actividades académicas, cafetería, tienda y guardarropa. Fue inaugurado el 5 de mayo de 2014, aunque fue abierto al público hasta el 26 de mayo.

Colecciones:
El Museo del Jade cuenta con 6889 piezas arqueológicas, de las cuales la mayor es la de cerámica. Cuenta con 2500 objetos de jade, lo que la constituye en la más grande del mundo. Existen también gran cantidad de objetos de piedra, oro, concha y hueso, y un bastón de mando confeccionado en madera.

Colgantes de jade precolombino con forma de ave. Estas piezas tienen un triángulo facial invertido que representa un pico de ave (o una máscara de ave), generalmente en relieve, con una terminación hachoide delgada que recuerda una cola o alas de ave, y líneas incisas que representan plumas. Propias de Guanacaste y la Vertiente del Caribe costarricense.
Jades olmecas hallados en Costa Rica. Destaca una escultura de piedra tipo «rostro de bebe». Datados de 500 a. C. a 500 d. C.

Colgante antropomorfo de jadeita precolombino que representa una figura humana con toca o sombrero. Datado de 500 a. C. a 800 d. C..
Colgante Olmeca de jadeita con el motivo de la garra alada (garra de jaguar humanizado con los dedos extendidos). El objeto fue encontrado en la sub-región sur de la Gran Nicoya (500 a.C. a 800 d.C.). Museo del Jade y de la Cultura Precolombina, San José, Costa Rica.
Colgante precolombino de jade con forma de ave.

Colgante antropomorfo de jade
Estatua de andesita antropomorfa, con base de espiga, de la cultura del Diquís, Costa Rica.
Gran búho de piedra de la cultura del Diquís, Costa Rica.

Vasija nicoyana de cerámica policromada, estilo Papagayo, con base anular, decorada con pintura anaranjada rojiza y negra sobre engobe blanco crema. Presenta diseños abstractos y figurativos. Motivos de cestería en franja horizontal superior. Se observa una figura humana con tocado de plumas. 800-1350 EC.
En primer plano, vasija policromada estilo Papagayo. En segundo plano, vasija trípode policromada estilo Pataky. Estos dos estilos fueron los más frecuentemente utilizados por la cultura de Nicoya a partir de 800 d.C, con el arribo de los chorotegas. En ambas se distinguen decorados mesoamericanos.
Cabeza trofeo de piedra volcánica, región Central de
Costa Rica.
Figuras de piedra volcánica de la vertiente atlántica de Costa Rica. Representan chamanes.
Jarrón trípode estilo África, fase La Selva, del Caribe Central de Costa Rica. 
Vasija policromada de Nicoya con forma de chompipe, con decorados mesoamericanos, estilo Papagayo.

Salas:
Tras la construcción del nuevo recinto que alberga al museo, es posible observar casi la totalidad de las piezas arqueológicas que custodia la institución. Se exhiben objetos en jade, cerámica, oro y piedra entre otros. Estos artefactos apoyan los temas relacionados con el escenario humano, natural y temporal que caracterizó la forma de vida y el desarrollo social, tecnológico, cultural y artístico de los pueblos precolombinos que habitaron el actual territorio de Costa Rica. La exhibición del Museo del Jade se divide en seis salas de acuerdo a características histórico-arqueológicas:

Umbral: se encuentra en el primer nivel del museo. Allí se puede observar una pintura mural obra del pintor costarricense César Valverde Vega. También se encuentra un bloque de jade en bruto, que es el icono del nuevo museo. Este espacio presenta el escenario cultural y ecológico donde se desarrollaron las sociedades precolombinas costarricenses que trabajaron el jade. Busca a partir de un efecto museográfico descubrir la maravilla de las piezas de jade, mediante su exposición en una gran vitrina en forma de serpiente, en donde pueden apreciarse los objetos de jade de la colección.

El jade: ubicada en el segundo nivel, esta sala aborda el proceso de elaboración del jade, así como su procedencia. Se puede observar un mapa en el que se exponen las rutas comerciales precolombinas por las cuales se comerciaba la piedra. Además, se observa la manera en que se trabajó, su simbolismo, uso social y función en ceremonias chamánicas.
El día: esta sala, en el tercer piso, da énfasis en destacar las actividades relacionadas con el día a día de la gente, su relación con el entorno natural, así como las representaciones de los animales en el jade, la piedra, la cerámica y otros materiales. Se hace una revisión de las actividades relacionadas con la obtención de los alimentos mediante la caza, la pesca y la agricultura, las actividades cotidianas, detalles de la arquitectura y características de la dieta.

La noche: ubicada también en el tercer piso, esta sala aborda temáticas relacionadas con el inframundo, la noche y las creencias culturales, así como la trascendencia simbólica de animales sagrados como el murciélago y la lechuza. Se aborda el tema de la guerra, los rituales de enterramiento, y en general, la visión cosmogónica y de mundo de estas culturas.

Memoria ancestral: esta sala del cuarto piso valora la importancia de la arqueología a través de un área interactiva. También se muestran las indumentarias precolombinas, el tipo de música y su significado, la tecnología empleada para la elaboración de instrumentos y utensilios, y la diversidad sexual y roles de género, así como las tradiciones heredadas de los indígenas que aún se conservan en Costa Rica.

Acopio visitable: ubicada en el quinto piso, en esta sala se resguardan objetos de diferentes materiales de las tres distintas regiones arqueológicas del país: Gran Nicoya; Región Central, Pacífica Central y Atlántica; y Diquís.

La exhibición se completa con recursos tridimensionales como dioramas, proyecciones en tercera dimensión, juegos interactivos y acceso a computadoras de uso sencillo, que le permiten al visitante observar diferentes escenas de la época precolombina, así como visitar el catálogo de los objetos y saber más detalladamente sus características.

Sala de Jade.

Exhibiciones temporales:
-Cinco siglos de obras maestras de la pintura en colecciones norteamericanas cedidas a préstamo a Costa Rica (San José, 1978). Se exhibieron obras originales de Van Gogh, Goya, Rembrandt, Cézanne y Picasso, entre otros, en una exposición valorada en US$50 millones.

-Entre continentes, entre mares: el arte precolombino de Costa Rica (Washington D.C, 1981). Exposición llevada a cabo en la Galería Nacional de Arte de los Estados Unidos con 314 de las mejores piezas de la colección de arte del Museo del Jade. Se lleva a cabo en Washington D.C, Texas, Los Ángeles, Detroit, San Diego, Houston y Alberta.

-Oro, jade y bosque de Costa Rica (1990). Con piezas del Museo del Jade, esta exhibición recorre algunos museos de Estados Unidos, Asia y Europa hasta terminar en el Museo Nacional de Costa Rica.

-El jade en la antigua Costa Rica (1998). Exposición llevada a cabo en el Museo Metropolitano de Nueva York con objetos del Museo del Jade.

Referencias:

«Inaugurado nuevo Museo del Jade». Cambio Político. 5 de mayo de 2014. Archivado desde el original el 30 de agosto de 2014. Consultado el 20 de septiembre de 2014.

Soto Méndez, Zulay (2002). Arte Precolombino Costarricense del Museo del Jade Marco Fidel Tristán. San José, Costa Rica: Instituto Nacional de Seguros. p. 80. ISBN 9977-933-553-. Consultado el 20 de septiembre de 2014.

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