La historia de la familia Malavasi en Costa Rica comenzó mucho antes de que su apellido apareciera en la fachada de un conocido almacén josefino. Sus raíces nos llevan hasta Italia y hasta aquellos inmigrantes que, a finales del siglo XIX, llegaron para trabajar en una de las obras más difíciles y trascendentales de nuestra historia: el Ferrocarril al Atlántico.
1. Don Tomás Malavasi Magnini
Tomás Malavasi Magnini nació el 30 de julio de 1852 en Poggio Rusco, provincia de Mantua, Italia, hijo de Luis Malavasi y Anna María Magnini.
Según una extensa semblanza publicada por la prensa costarricense con motivo de su fallecimiento, desde su infancia estuvo relacionado con las labores agrícolas, actividad a la que volvería muchos años después en su nueva patria.
Era un hombre de aquella Italia rural del siglo XIX que difícilmente habría podido imaginar que terminaría sus días al otro lado del Atlántico, rodeado de hijos, nietos y bisnietos costarricenses.
2. Su matrimonio con Carolina Belleli Bassi.
El 6 de enero de 1872, cuando tenía aproximadamente veinte años, Tomás contrajo matrimonio en Italia con Carolina Belleli Bassi quien nació el 12 de setiembre de 1851 y falleció el 14 de setiembre de 1936 a la edad de 85 años.
De aquella unión nacieron inicialmente cinco hijos: Luis, Carlos, Cila, Rogelio y Rosita que nació en Costa Rica.
Tomás y Carolina formarían una familia extraordinariamente numerosa. Con los años llegarían a celebrar sus Bodas de Oro, y una hermosa fotografía conservada en la prensa los muestra juntos ya ancianos, después de toda una vida compartida en tierras costarricenses.

Pero antes de llegar a ese momento tuvieron que atravesar una separación que cambiaría para siempre el destino de los Malavasi.
3. El viaje de Tomás a Costa Rica
Durante la década de 1880, la construcción del Ferrocarril al Atlántico necesitaba una enorme cantidad de trabajadores.
La empresa vinculada a Minor Keith recurrió entonces a la contratación de obreros italianos.
Tomás Malavasi decidió incorporarse a aquella corriente migratoria y dejar temporalmente en Italia a Carolina y a sus cinco hijos.

La fuente periodística que relata su vida proporciona una fecha muy precisa:
Tomás llegó a Costa Rica el 14 de abril de 1888.
Su destino estuvo ligado a las difíciles obras ferroviarias, particularmente en la región del Reventazón.
Allí los trabajadores debieron enfrentarse a una geografía formidable: montañas, ríos, lluvias, enfermedades y durísimas condiciones de trabajo.
Las dificultades desembocaron en el conocido conflicto de los trabajadores italianos con la empresa ferroviaria. Muchos abandonaron las obras y algunos regresaron a Italia.
Tomás tomó otra decisión:
¡permanecer en Costa Rica!
4. Carolina y sus cinco hijos cruzan el Atlántico
Quedarse significaba afrontar un problema enorme: su esposa y sus hijos continuaban en Italia.
Aquí la memoria familiar coincide de manera extraordinaria con la documentación histórica.
En el Archivo Nacional de Costa Rica existe un expediente fechado el 27 de marzo de 1889, correspondiente a una solicitud de Tomás Malavasi para que su familia pudiera trasladarse desde Italia a Costa Rica, conforme a las disposiciones gubernamentales adoptadas para los inmigrantes italianos.
La semblanza de don Tomás aporta otro detalle: durante la administración del presidente Bernardo Soto Alfaro, y con participación de Cleto González Víquez, se facilitó el traslado de su esposa e hijos.
Finalmente, el 10 de julio de 1890, Carolina Belleli llegó a Puerto Limón, Costa Rica acompañada de sus cinco hijos.
¡Tomás los esperaba!
Aquel encuentro significó mucho más que una reunión familiar. Desde entonces, Costa Rica se convertiría definitivamente en la patria de los Malavasi.
5. De trabajador ferroviario a cafetalero de Tres Ríos
Terminada su experiencia en el ferrocarril, Tomás regresó a la actividad que había conocido desde muchacho: la agricultura.
Se estableció con su familia en Tres Ríos, donde adquirió propiedades y se dedicó especialmente al cultivo del café, producto que por entonces constituía uno de los pilares de la economía costarricense.
También estuvo relacionado laboralmente con Maximiliano Peralta Jiménez, de Cartago, antes de concentrarse en sus propias fincas.
La prensa lo recordó como un hombre trabajador, honrado y orgulloso de sus cafetales.
Aquel antiguo obrero inmigrante había logrado echar raíces.
Su vida transcurrió durante algunos de los grandes cambios experimentados por Costa Rica entre finales del siglo XIX y las primeras décadas del XX. La reseña de su vida incluso recuerda su participación durante los acontecimientos de 1921, relacionados con el conflicto fronterizo con Panamá.

Don Tomás falleció a la edad de 90 años en Tres Ríos en 1940.
Para entonces dejaba una descendencia impresionante: la publicación de la época menciona 9 hijos, 34 nietos y 50 bisnietos.
6. Almacén Tomás Malavasi
Y aquí llegamos a la fotografía que dio origen a esta investigación.
Con las generaciones siguientes, el apellido Malavasi comenzó a aparecer también vinculado a distintas actividades comerciales del país.
Entre ellas estuvo el recordado:
ALMACÉN TOMÁS MALAVASI S.A.
En la antigua fotografía de su fachada puede distinguirse claramente el enorme rótulo con el nombre del establecimiento y, en uno de sus extremos:
A.P. 1961 correspondiente a su apartado postal.
Este Almacén perteneció al nieto de don Tomás Malavasi Magnini, llamado igual que su abuelo, Tomás Malavasi Sanabria.
Respecto a su ubicación, durante mucho tiempo la fotografía circuló como un lugar no identificado de San José.

Sin embargo, información atribuida a Alessandro Malavasi, bisnieto de Tomás Malavasi Sanabria, señala que el almacén habría estado situado en:
📍 Calle Central (calle 0) y avenida 3, San José.
Según el mismo testimonio, el edificio sería el que posteriormente ocupó una agencia del Banco de Costa Rica (diagonal a la Iglesia del Carmen).
La referencia familiar es sumamente valiosa, aunque continuamos buscando un anuncio, guía comercial o documento de época que permita confirmar definitivamente la dirección.
También hemos preferido no atribuir todavía al almacén una lista específica de mercancías hasta localizar publicidad original que nos indique exactamente cuáles eran sus líneas comerciales.
7. Los Malavasi hacen de Costa Rica su hogar
La historia no terminó con don Tomás. Todo lo contrario.
Los cinco niños que Carolina llevó consigo desde Italia crecieron en Costa Rica y, junto con los hijos nacidos posteriormente, dieron origen a una extensa descendencia.
Los documentos históricos muestran a miembros de la familia vinculados con actividades agrícolas, comerciales y empresariales tanto en San José como en Puntarenas. Con el tiempo aparecen diferentes firmas y sociedades que llevan el apellido Malavasi.
La fotografía familiar tomada aproximadamente a comienzos del siglo XX adquiere entonces un significado especial.
Ya no vemos simplemente a un grupo de personas posando ante una cámara.
Vemos a una familia inmigrante que comenzaba a convertirse en una familia costarricense.
Tomás había llegado solo en 1888.
Carolina cruzó el Atlántico con sus cinco hijos en 1890.
Décadas después, cuando el anciano inmigrante murió en Tres Ríos, dejaba detrás de sí decenas de descendientes.
Y entre las calles de San José, un enorme rótulo llevaría aquel apellido:
MALAVASI.
Quizá esa sea la parte más hermosa de esta historia. El antiguo Almacén Tomás Malavasi no representa únicamente un comercio desaparecido del San José de antaño. Su nombre nos conduce hasta los inmigrantes italianos del ferrocarril, las montañas del Reventazón, una familia separada por el océano, los cafetales de Tres Ríos y las generaciones que hicieron de Costa Rica su hogar.
Una historia que comenzó en Poggio Rusco, Italia, y terminó profundamente arraigada en suelo costarricense.
Mi Costa Rica de Antaño
Rescatando nuestra historia, una fotografía a la vez.
Referencias:
Archivo Nacional de Costa Rica.
Prensa histórica costarricense; reseña biográfica publicada con motivo del fallecimiento de don Tomás Malavasi.
Documentación y fotografías históricas; testimonios conservados por descendientes de la familia Malavasi (Rafael Gutiérrez Malavasi).
Fotografías Jorge Salazar, CR Antigua y su Historia, Facebook.
Investigación de Mi CR de Antaño.







