De los primeros intentos sinfónicos a una de las grandes instituciones culturales del país.
La historia de la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica no comenzó de repente una noche de 1940.
Mucho antes de que Hugo Mariani levantara su batuta frente a una nueva agrupación en el Teatro Nacional, varias generaciones de músicos, maestros, bandas y escuelas habían preparado silenciosamente el terreno.
Costa Rica poseía una importante tradición de bandas militares y municipales, academias de música y pequeñas agrupaciones instrumentales. Entre los músicos que realizaron esfuerzos tempranos por formar conjuntos de carácter sinfónico estuvieron José Joaquín Vargas Calvo, Octavio Morales y, particularmente, el maestro Juan Loots. El propio Centro Nacional de la Música reconoce estos proyectos como antecedentes de la actual Orquesta Sinfónica Nacional.

Juan Loots, uno de los principales precursores del movimiento sinfónico costarricense.
Juan Loots y el sueño de una orquesta.
En la década de 1920 encontramos uno de los antecedentes más importantes.
Juan Loots, músico y director de origen belga, logró reunir un numeroso grupo de instrumentistas. En 1926 se presentó una Orquesta Sinfónica de Costa Rica dirigida por él.
El proyecto ofreció conciertos y llegó incluso a realizar una gira fuera del país, pero las dificultades económicas impidieron que aquella agrupación lograra consolidarse de manera permanente.
La experiencia, sin embargo, demostró algo fundamental: Costa Rica tenía músicos capaces de formar una agrupación sinfónica y existía un público interesado en escucharla.
El sueño no murió.
Simplemente tendría que esperar.

Orquesta dirigida por Juan Loots, 1926
Orquesta Sinfónica de Costa Rica dirigida por el maestro Juan Loots, 1926. Antecedente de la actual Orquesta Sinfónica Nacional.
Los años que prepararon el camino.
Después de aquella experiencia continuó desarrollándose la actividad musical costarricense mediante bandas, escuelas, asociaciones y conjuntos de cámara.
Una figura fundamental fue el violinista Alfredo Serrano Bonilla.
Serrano había estudiado en la Escuela de Música Santa Cecilia y posteriormente en Estados Unidos. Tocó en la Orquesta Sinfónica de Nueva Jersey y, de regreso en Costa Rica, fundó el Cuarteto Serrano, junto con José Barrenechea, Alcides Prado y Carlos Cambronero.

Alfredo Serrano Bonilla, violinista costarricense y figura fundamental en la fundación de la Orquesta Sinfónica Nacional.
Y entonces llegó a Costa Rica otro personaje decisivo.
Hugo Mariani.
En 1940 llegó procedente de Uruguay el músico, violinista y director Hugo Mariani.
Poco después organizó la llamada Orquesta Mariani, que amenizaba bailes en El Sesteo, conocido establecimiento nocturno josefino.
Mariani y Alfredo Serrano comenzaron a reunir instrumentistas para formar una agrupación sinfónica de mayores dimensiones. Los músicos de cuerda procedían en buena medida de la formación académica existente en el país, mientras que varios instrumentistas de viento provenían de las bandas.
La idea estaba tomando forma.
Pero una orquesta necesitaba mucho más que músicos.
Necesitaba dinero, organización y personas dispuestas a luchar por ella.

Hugo Mariani, primer director de la Orquesta Nacional fundada en 1940.
Las mujeres detrás del nacimiento de la Orquesta.
Aquí aparece un capítulo particularmente hermoso de esta historia.
Entre quienes impulsaron la iniciativa se encontraba Berta González de Gerli, hija del célebre escritor Manuel González Zeledón, Magón. Según la documentación del Archivo Nacional, González llevó la propuesta ante el presidente Rafael Ángel Calderón Guardia y el ministro de Educación, Luis Demetrio Tinoco.


Y otra mujer tendría una participación decisiva: la primera dama Yvonne Clays Spoelders.
La fuente oficial del Centro Nacional de la Música reconoce expresamente el empeño de Yvonne Clays, los hermanos Reyes Calderón, Hugo Mariani y Alfredo Serrano en la fundación de la agrupación.
Aquellos esfuerzos civiles, musicales y políticos terminarían haciendo realidad lo que durante décadas había parecido imposible.


Dos mujeres vinculadas estrechamente con los esfuerzos que hicieron posible la consolidación de la Orquesta Nacional en 1940.
31 de octubre de 1940: nace la Orquesta Nacional.
Finalmente llegó la noche esperada.
El 31 de octubre de 1940, alrededor de cuarenta músicos ocuparon el escenario del Teatro Nacional de Costa Rica.
Al frente estaba Hugo Mariani.
La agrupación, denominada entonces Orquesta Nacional, ofreció su primer concierto oficial.
Incluso tenemos el testimonio de la prensa pocos días antes. El Diario de Costa Rica, en su edición del 20 de octubre, visitó uno de los ensayos y destacó el enorme trabajo realizado por Mariani, quien estaba ensayando dos veces al día con los músicos.
El periódico anunciaba ya el concierto para “la noche del 31”.
La presentación recibió apoyo del Club Rotario, y el producto de aquel primer concierto fue destinado al Patronato Antituberculoso.
Aquella noche no fue simplemente otro acontecimiento artístico josefino.
Había comenzado la historia institucional de la actual Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica.

Afiche conmemorativo del 50.º aniversario de la Orquesta Sinfónica Nacional, publicado en 1990. Utiliza una de las fotografías históricas de la agrupación correspondientes a sus primeros años.
De Orquesta Nacional a Orquesta Sinfónica Nacional
Los primeros años fueron económicamente muy difíciles.
Durante 1941 y 1942 la agrupación sobrevivió gracias a distintos apoyos privados y continuó presentándose como Orquesta Nacional.
La historiografía especializada señala que en diciembre de 1942 ya ofreció un concierto bajo el nombre de Orquesta Sinfónica Nacional, mientras la documentación institucional actual indica que ese mismo año el presidente Rafael Ángel Calderón Guardia otorgó una subvención mensual y le concedió formalmente ese rango. El apoyo estatal permanente terminó consolidándose hacia finales de 1943.
La aventura privada y casi heroica de 1940 comenzaba así a convertirse en una institución cultural respaldada por el Estado.
Los primeros directores.
Hugo Mariani permaneció como director titular hasta 1948 y volvió a ocupar el puesto entre 1955 y 1966.
Después aparecerían otros nombres fundamentales:
Edward Fendler, Joseph Wagner, Ricardo del Carmen y Carlos Enrique Vargas, este último el primer costarricense que llegó a ocupar la dirección titular.
Durante estas primeras décadas, la Orquesta creció lentamente, aunque continuó enfrentando dificultades económicas, diferencias en la formación de los músicos, bajos salarios e instrumentos que no siempre tenían la calidad necesaria.
A finales de los años sesenta se hizo evidente que la institución necesitaba una transformación profunda.
Y esa transformación llegó.
La Revolución Musical de los años setenta.
Con la creación del Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, durante la tercera administración de José Figueres Ferrer, comenzó una nueva etapa.


El ministro Alberto Cañas y, especialmente, el viceministro Guido Sáenz, impulsaron una profunda reorganización de la Orquesta.
Se elevaron los requisitos profesionales, se contrataron músicos y profesores extranjeros, se adquirieron instrumentos y se buscó aumentar considerablemente el nivel técnico de la agrupación.
La fuente oficial de la OSN denomina este proceso la “Revolución musical” de 1972.
Una figura fundamental de aquella transformación fue el director estadounidense Gerald Brown.

Gerald Brown, figura fundamental de la reorganización artística de la Orquesta Sinfónica Nacional durante la década de 1970.
Pero aquella revolución musical planteaba una pregunta:
¿De dónde saldrían los músicos costarricenses que integrarían la Sinfónica del futuro?
La respuesta transformaría para siempre la enseñanza musical del país.
Nace el Programa Juvenil.
En 1972 nació el Programa Juvenil de la Orquesta Sinfónica Nacional, creado para formar instrumentistas capaces de incorporarse posteriormente a la OSN.
Aquella iniciativa se convirtió en uno de los grandes semilleros musicales de Costa Rica y con el tiempo evolucionaría hasta convertirse en el actual Instituto Nacional de Música.
Pero aquí hacemos un alto.
Porque la historia de aquella Juvenil es tan importante que merece su propia publicación.
Próxima entrega de Mi Costa Rica de Antaño: Historia de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Costa Rica.
Irwin Hoffman y la proyección internacional.
Otra etapa decisiva comenzó en 1987, con la llegada del maestro estadounidense Irwin Hoffman.
Su gestión marcó una época de crecimiento artístico y proyección internacional. Bajo su dirección la OSN realizó importantes giras y alcanzó una presencia internacional que contribuyó a consolidar el prestigio adquirido después de la reorganización de los años setenta.
El propio Centro Nacional de la Música considera la etapa de Hoffman fundamental para que la agrupación alcanzara la calidad artística y categoría internacional que posteriormente la caracterizarían.

Irwin Hoffman, uno de los directores fundamentales en la proyección internacional de la Orquesta Sinfónica Nacional.
Chosei Komatsu y una nueva etapa.
Entre los grandes nombres posteriores encontramos al maestro japonés Chosei Komatsu, director titular entre 2004 y 2010 y posteriormente Director Laureado de la institución.
Durante aquellos años continuaron las giras y el proceso de internacionalización de la Orquesta.

Chosei Komatsu junto a la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica.
Un Grammy Latino para Costa Rica
Uno de los acontecimientos más importantes de la historia reciente ocurrió en noviembre de 2017.
La Orquesta Sinfónica Nacional obtuvo el Grammy Latino al Mejor Álbum de Música Clásica por:
Música de Compositores Costarricenses Volumen II.
La producción tenía además un significado especial: llevaba al ámbito internacional la obra de compositores nacionales.
Anteriormente, los discos Bossa Nova Sinfónico y Música de Compositores Costarricenses Volumen I habían recibido nominaciones al Grammy Latino en 2013 y 2014, respectivamente.
Era una imagen difícil de imaginar en aquellos años iniciales de penurias económicas:
una orquesta que alguna vez luchó por conseguir recursos para sobrevivir recibía ahora uno de los principales reconocimientos de la industria musical latinoamericana.

En 2017, la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica obtuvo el Grammy Latino al Mejor Álbum de Música Clásica por Música de Compositores Costarricenses Volumen II.
De cuarenta músicos a una institución nacional.
Más de ocho décadas separan aquella noche del 31 de octubre de 1940 de la Orquesta Sinfónica Nacional de nuestros días.
En el camino quedaron los primeros intentos de Juan Loots; el trabajo de Alfredo Serrano y Hugo Mariani; el empeño de Berta González de Gerli y Yvonne Clays Spoelders; los difíciles años iniciales; la institucionalización; la Revolución Musical de los setenta; Gerald Brown; la creación del Programa Juvenil; Irwin Hoffman; Chosei Komatsu; las giras internacionales, las grabaciones y finalmente el Grammy Latino.
Hoy la OSN forma parte del Centro Nacional de la Música del Ministerio de Cultura y Juventud y continúa realizando temporadas de conciertos, actividades educativas y presentaciones dentro y fuera del país. Para la temporada 2026, su director titular y artístico es el maestro español Andrés Salado.

Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica en el escenario del Teatro Nacional.
Un sueño que todavía suena.
Quizá la historia de la Orquesta Sinfónica Nacional pueda resumirse en una imagen.
En 1926 vemos a Juan Loots rodeado de músicos que sostenían instrumentos y un sueño.
En 1940 encontramos a Hugo Mariani frente a cuarenta profesores que se atrevieron a comenzar otra vez.
Y más de ochenta años después encontramos un escenario lleno de músicos costarricenses pertenecientes a una institución reconocida internacionalmente.
Cambian los rostros.
Cambian los directores.
Cambian las generaciones.
Pero cuando las luces del Teatro Nacional se apagan, los músicos afinan sus instrumentos y una batuta se levanta frente a la orquesta, aquel viejo sueño vuelve a comenzar.
Fuentes y bibliografía:
Archivo Nacional de Costa Rica. Fondo Orquesta Sinfónica Nacional, CR-AN-AH-OSN-000001-000285. Descripción ISAD(G), actualizada en 2014.
Centro Nacional de la Música, Ministerio de Cultura y Juventud. Historia y reseña institucional de la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica.
Sistema Nacional de Bibliotecas (SINABI). Diccionario Biográfico de Costa Rica: entradas de Hugo Mariani y Alfredo Serrano Bonilla.
Vargas Cullell, María Clara. Caleidoscopio musical (1940-2010); y De las fanfarrias a las salas de concierto. Música de Costa Rica, 1840-1940.
Zúñiga Tristán, Virginia. La Orquesta Sinfónica Nacional: antecedentes, desarrollo, culminación. San José, 1992.
Diario de Costa Rica, 20 de octubre de 1940. Hemeroteca Digital del SINABI.
Investigación de Mi CR de Antaño.