Mercado Municipal de Palmares, Alajuela, 1901-1950.

Costado Oeste del Parque de Palmares

Después de 1885 la municipalidad de Palmares habilito un espacio localizado frente a la esquina suroeste del actual Parque Central, con la finalidad de que posteriormente se construyera un mercado permanente.

Al inicio la población trasladaba su producción agrícola a mercados de San José, Alajuela, Heredia y pueblos vecinos, pero esto se tardaba días, en el año 1885 abrió sus puertas un negocio en la comunidad de artículos de tienda, pulpería y ferretería. De acuerdo a este surgimiento del centro urbano de Palmares, se compró la propiedad frente a la ermita, para que sirviera como plaza y es de este modo que surgen las actividades más importantes como fiestas. Lo cual da inicio al desarrollo de la Villa de Palmares y hace que el Mercado se convierta en un punto importante para la venta de toda clase de productos.

En 1895 se traslada el Mercado al sur de la plaza principal, un espacio de media manzana que posteriormente en 1933 se crea el inmueble de madera de dos plantas que funcionaba como mercado al oeste del parque, estaba en mal estado y el municipio decidió buscar ayuda estatal para construir un nuevo edificio.

Mercado Municipal de Palmares (Amelia Rueda, Fotografía)

En 1945 el diputado Romano Orlich presentó al congreso un proyecto para agravar con un colon cada fanega de café y quintal de tabaco que produjera Palmares, y de este modo establecer una renta que permitiera establecer un crédito bancario para la construcción de un nuevo edificio, el cual fue construido con ladrillo en 1950.

El edificio constituye hasta la actualidad una pieza histórica característica del paisaje urbano, la cual se ha conservado a lo largo del tiempo. En el Mercado se creó un segundo piso que albergó la Municipalidad hasta 1988 cuando se trasladó al nuevo edificio, costado norte del parque central de Palmares.

La Municipalidad de Palmares adquirió la propiedad del terreno donde se encuentra el Mercado de esta localidad de la siguiente manera: una parte la compro a la Junta de Educación de Palmares el 25 de julio de 1912 y a la otra parte a una vecina de la localidad. En enero de 1955 la institución deposita al Banco Central de Costa Rica a la orden del Ministerio de obras públicas la suma de ₡46.000 como contribución para la construcción del mercado de dicha población.

El Mercado constituye un centro económico, social, político y cultural indispensable para el cantón. A nivel económico se podría considerar en un centro activo y altamente potencial, del cual alimenta gran cantidad de familias de la región, a él recurren las personas a comprar, abastecerse y a almorzar en horas de trabajo. El nivel socio-económicos fundamental debido a que el Mercado constituye el sustento para más de 100 familias de la región, por lo cual se determinaría un lugar base en la economía del cantón. La pérdida de dicho espacio tendría un impacto en la población palmareña en su calidad de vida, costumbres e identidad, ya que, para los inquilinos del lugar sería difícil desarrollarse en otras áreas. En el campo cultural, este tiene una alta participación dela comunidad por las actividades realizadas para la población, fomentando el desarrollo de identidad y el sentido de pertenencia del lugar.

La figura del mercado municipal libero el espacio de la plaza mayor de la función mercantil, recuperando el papel de centro geométrico, generador del orden espacial urbano y, centro vital comunitario de las actividades cotidianas, cívicas, políticas y en general culturales del emplazamiento.

El edificio que ocupa el mercado de Palmares, fue construido durante la segunda administración del presidente José Figueres Ferrer (1953 – 1958), este inmueble manifiesta la influencia arquitectónica del movimiento moderno y privilegia algunos de sus principios arquitectónicos básicos.

El mercado municipal se ubica al costado oeste del parque de Palmares, localizado desde la época colonial en el espacio de la plaza mayor, por lo que su papel en el imaginario del colectivo es siempre como punto referencial de primer orden.

En la actual cuidad de Palmares, este inmueble dialoga estilísticamente con otros edificios y espacios de gran significación y presencia física en el marco urbano edificado: la iglesia, el edificio municipal, el parque, el boulevard, entre otros, donde también habría que mencionar agencias bancarias, farmacias, tiendas y oficinas que prestan servicios profesionales varios. El edificio ocupa un punto estratégico en el polígono urbano que definen los inmuebles antes mencionados, es un centro dinámico en pleno desarrollo que acumula la arquitectura “culta” existente, como memoria que identifica e idealiza los momentos pioneros de la conformación de la cuidad. El edificio del mercado de Palmares forma parte de los que se podría denominar el centro de interés histórico o núcleo urbano original de planeamiento y construcción del área urbana. Se trata entonces de un asentamiento donde han ido marcando su huella los distintos momentos de la vida de la ciudad, distinguiéndose dos aspectos significativos:

-Uno relativo a lo espacial, dado su carácter de centralidad y punto referencial de primer orden

-Y otro temporal, dada su acumulación de rasgos tipológicos y estilísticos de diversas épocas y sumatoria de hechos históricos relevantes sucedidos a lo largo del tiempo, que le confiere una especial importancia en el ámbito urbano.

El mercado municipal de Palmares constituye, por lo tanto, un punto de enlace en el mapa mental cultural donde se ubica la idea de “centro de la cuidad”, orientador y definitorio de la aprobación e identidad del lugar. Arquitectónicamente el inmueble de marras conserva su integridad espacial, su tejido histórico original, toda vez que se comprenda que, los puestos de ventas son estructuras reversibles que se ubicaron en una planta arquitectónicamente libre. El inmueble consta de una planta rectangular de 82.68 metros de largo por 28.0 metros de ancho. Posee un segundo nivel únicamente sobre el sector de la fachada este donde inicialmente se ubicaron oficinas que ocupaba la municipalidad de Palmares.. El mercado actualmente preserva la memoria tangible e intangible asociada con vender, comprar y socializar. Toda sociedad debe preservar sus tradiciones,

pero también debe comprender que permanencia y cambio son parte de una sana dinámica social y cultural.

El valor adquirido por el uso y la función del bien, para que el, a lo largo del tiempo ha existido un proceso de apropiación espacio funcional de la comunidad para con el objeto o bien arquitectónico, lo cual es absolutamente cierto si tomamos en cuenta que, pese a la existencia actual de los supermercados y otras opciones de comercios locales, la comunidad sigue privilegiando “usar, frecuentar, consumir”, el espacio mercado. Para ello se involucran aspectos como la economía, las costumbres y las relaciones socio afectivo, que son aspectos que marcan el reconocimiento de su propia idiosincrasia. Es decir, en un mercado ocurren fenómenos sociológicos que resultan intuitivamente reconocibles, corresponden al esfuerzo por desarrollar una explicación histórica interpretativa del uso del espacio mercado, considerando las variables tiempo/espacio/y sociedad.

Declarado Patrimonio Arquitectónico el 22 de agosto del 2014 bajo decreto#38543-C, Gaceta #161.

Referencias:

Mercado Municipal de Palmares, Página Web.

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