Conforme se avanza en hallazgos arqueológicos, este periodo pareciera extenderse hasta los 20.000 o 30.000 años a. C. como en el resto de Mesoamérica, con grupos humanos que compartían las características socioculturales de los otros grupos étnicos que vivían en Costa Rica, Panamá y el sureste de Nicaragua. Esta zona, formaba parte de un área mayor denominada «de tradición chibchoide», que se extiende hasta la sierra de Santa Marta, en el noreste de Colombia. Los grupos étnicos de esta zona compartían las raíces de la lengua chibcha y, si bien presentaban rasgos culturales mesoamericanos, desarrollaron sus propios rasgos culturales.
Aunque la mayoría de los grupos parecen ser de vocación nómada, van apareciendo vestigios de asentamientos con edificaciones para grupos de hasta 400 personas, de base circular y rectangular según la corriente migratoria y cerramientos de madera rolliza, arcilla, fibras naturales y palma, una bioconstrucción adecuada pero que deja pocos rastros.12
Referencias:
Elena Troyo y otros (1998). Historia de la arquitectura en Costa Rica. Fundación Museos del Banco Central. ISBN 9968-9795-4-6.
[1] |Junta de Andalucía: Guía de arquitectura y paisaje de Costa Rica
En 1818, representantes de los barrios de Heredia fueron citados por la Municipalidad de Heredia y por la Iglesia al cabildo.








en un intento por sobrevivir y dar sentido a lo que los seres humanos llamamos Vida. Por eso, qué mejor forma de concluir que, afirmando con Jorge Luis Acevedo, lo siguiente:
A partir de ese momento, y una vez que dieran inicio las primeras expediciones a lo interno de la región recién descubierta, da comienzo el proceso de 








