La “Casona de la Hacienda Las Ánimas”, posee evidente valor cultural sustentado en su representatividad del modelo de Casona de Hacienda Guanacasteca, que se desarrolló en el proceso de explotación ganadera vivido por Guanacaste, desde el arribo del europeo a la zona, y que integra la cultura Guanacasteca.
Arquitectónicamente, la Casona de la Hacienda Las Ánimas, conserva las características fundamentales que la identifican como Casona de Hacienda Guanacasteca, pues preserva su originalidad y la mayoría del tejido histórico, que evidencian su carácter vernáculo.
Declarada Patrimonio Arquitectónico el 23 de marzo del 2012.
En poco tiempo había cundido por una parte de la provincia de Alajuela, la fama de una imagen milagrosa de San Jerónimo, de la que se contaban cosas extraordinarias, por no decir milagros. Los vecinos de San Pedro de la Calabaza (Hoy San Pedro de Poás, cabecera del cantón de Poás, provincia de Alajuela) y de La Sabanilla (Distrito del cantón de Alajuela. Hoy Sabanilla) se mostraban particularmente entusiastas, y la reputación del santo llegaba ya hasta la propia capital de la provincia, donde, para decir verdad, tropezaba con bastante escepticismo; pero no se debe olvidar que los alajueleños (Nota 3: El autor usa el gentilicio alajueleño, pero el uso que ha prevalecido es el alajuelense para referirse a lo perteneciente o al natural de Alajuela. Fin de la nota 3) son incrédulos empedernidos. Tuvieran o no razón los conciudadanos de Juan Santamaría (Nota 4: El tambor alajuelense, héroe de la guerra de 1856 contra los filibusteros norteamericanos. Fin de la nota 4) en mostrar desconfianza respecto de San Jerónimo, es lo cierto, que ya no había rosario, vela de angelito (Nota 5: Como en Colombia, angelito se llama al niño muerto, siempre que tenga muy poca edad. Fin de la nota 5) ni otra fiesta alguna en que no hallara santo de imagen presente. Todos se disputaban la honra insigne de hospedarlo, aunque fuese más que algunas horas, y sus frecuentes viajes eran triunfales, en medio de lucido acompañamiento que no le escatimaba la música, ni los cohetes, ni las bombas.
Ubicada en Nuevo Colón de Sardinal, Carrillo, Guanacaste.
La “Casa Granja Dávila” se ubicaen el distrito 3 Sardinal, del cantón 5 Carrillo, provincia de Guanacaste, posee una antigüedad significativa ya que fue construida en 1930 y presenta una arquitectura vernácula.
Reseña Histórica En 1936 la United Fruit Company decidió establecer en la zona del Palmar de los Indios una serie de plantaciones bananeras y con ello surgió Palmar Sur. Aquí la bananera estableció el mismo ordenamiento urbanístico que había implementado en Golfito y otras regiones del Sur del país, tanto para la construcción de las viviendas como para la ubicación de los servicios y las edificaciones más importantes. En 1952 la bananera decidió levantar en el sitio una iglesia católica destinada a suplir los servicios religiosos de los peones. Para ello importó pino rojo de Honduras y se implementó en la edificación, el diseño arquitectónico previsto en la tipología bananera. Por esta razón el inmueble es estilísticamente similar a los templos que la bananera construyó en Golfito y Coto 47. Posiblemente el diseño correspondió al Ing. Daniel Radán, de origen libanés, Jefe de Ingeniería y Construcción de la bananera, también es posible que Aniceto Rodríguez supervisara las obras de construcción. En sus inicios, la iglesia estuvo al cuidado de sacerdotes estadounidenses de la orden franciscana y los primeros fueron los curas Kiliano y Samuel Steward. Cuando se marcharon continuaron otros sacerdotes franciscanos, pero miembros del clero nacional. Con el cierre de la bananera a mediados de la década de 1980, también se dio el retiro de los franciscanos de Palmar Sur. El relevo en la administración del templo ocurrió en 1992 con la llegada de las hermanas Bethlemitas. Tel: 2786-6559 y 8328-3383.
<Cuánto me yeva por éste?
-Treintisinco y es botao.
Repare la clasia y béale
la cáscara y el tamaño
y el peso. Sobre una laja
que tenemos en el patio,
se crió como las craturas,
a sus anchas, bien chiniao.
Blasa le puso cariño dende que lo bido en cuajo,
y hasta la fecha di ayer
ha dormido cobijao:
cuando chiquiyo, con chuicas;
ya de adúltero, con sacos.
Hast’ayer, como le digo
que bin’un bandido chancho
di un besino, y al bijiar
qu’en Misa Mayor andábamos,
y qu’el perro que tenemos
estaba bien amarrao,
se dio gusto con los seles;
y si a tiempo no yegamos,
se atoya los desasones.
– <Y diay, nada reclamaron?
–Nada. P’alibio de males
el chanchiyo es del cuñao,
un hombre qu’es malo, bueno
y el mismo patas con guaro.
Blasa me dise: Mirá:
mejor quedate cayao
y pujá pa dentro; es pior
que formemos alegato.
Yo sé que sos di opinión,
por eso es que t’he cuartado.
<Pa qué lo bás a matar
o pa qué salir matao?
<Qu’el hirido o bós herido,
u entriambos a dos baldaos?
Pa que diga la gaseta:
“Ayer tarde en el Naranjo,
por custión di unos ayotes
que se comieron los chanchos,
ñor tal por cual y ñor otro
se dieron unos filasos,
Que la tierra les sea alebe!
Dios los haiga perdonao”!
Tenía una mat’e rosas
lo menos d’este tamaño;
pareci’un altar de Corpos;
pos el chanchísimo chancho
me le dió suelo.
–Caramba;
ya yo l’hubiera matao.
–Usté sí pero yo no.
Sabe por qué no le mato?
Poruqe pa yo qu’ese indino
tiene frutiya y mi aguardo;
ole como los dijuntos;
usa los ojos muy gachos;
tiene las pisuñas suabes
y muy duro el espinaso,
y le dan como tarantas.
–Estará mal arreglao?
–No, le biene de nasión;
al tata lu encanfinaron.
–Era también de su hermana?
–No, de Jasinto Camacho.
En jamás de los jamases
en casa ni an uno han criao,
porque Tata los desía:
tengan perros, tengan gatos,
tengan bacas, tengan güeyes,
tengan mulas y cabayos
y gayinas y poyitos
y chompipes y carracos,
pero Dios guarde me traigan
a la casa ningún chancho.
No quiero esos animales
pa nada, ni sancochaos;
y el día que me traigan uno,
por éstas que se los mato…
–Bueno, bolbiendo al ayote
en treintisincu es muy caro.
–Yébeselo por los treinta.
–Sól’una peseta cargo.
–Arréselo, que caray,
y aguárdese y se lo parto;
es q’entero no le cabe
ni a mentadas en el saco.
– <Yss! tiene las tripas negras
y está muy aguarapao.
–Ya lo bide, no lo yeve…
–Después de tanto cuidalo!…
–Maldita sean los demonios!
<Para chanchadas, los chanchos!
La Casona Hacienda Bahía se localiza en el distrito de Bahía Ballena, en el cantón de Osa, Puntarenas. Esta estructura fue edificada a inicios de la década de 1950 en concreto armado y madera.
Fue el hogar de don Fernando Cruz, propietario de la Compañía de Aviación A.V.E. quien adquirió la propiedad gracias a don José Quirós Pitis, su antiguo propietario. La hacienda fue empleada para la ganadería, el turismo y constituía un pequeño centro poblacional en el que vivieron alrededor de 12 familias.
El edificio fue declarado patrimonio histórico y arquitectónico el 18 de mayo de 1994.
La Casa de la Cultura es el primer edificio municipal que existió en el Cantón de Belén. Fue construido en 1908 durante la primera gestión administrativa de don Cleto González Víquez (1906-1910). Este edificio inicialmente albergaba la Guardia de Asistencia Rural y a la vez era utilizado como cárcel. Así mismo, uno de sus salones fungió como Salón Municipal, siendo aquí donde se realizó la Primera Sesión del Concejo Municipal de Belén.
En los años 40 se comenzaron a construir las primeras casas.
El conjunto de edificaciones conocido como “Antigua Zona Americana de Quepos” es propiedad del Estado y es administrado por el Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones.
La “Antigua Zona Americana de Quepos”, presenta un entorno especial por autenticidad y valor cultural, por ser representativo de las ciudades bananeras y del desarrollo socio-económico de las regiones del país utilizadas por la Compañía Bananera.
Se ubica en el distrito primero, Espíritu Santo, en las inmediaciones de la comunidad conocida como Caldera. Declarado Patrimonio de interés histórico arquitectónico, mediante decreto No. 24087-C, de febrero de 1995. Publicado en La Gaceta Nº 54 del 16 de marzo de 1995.
Ubicación: Provincia de Puntarenas, Cantón 2 Esparza, Distrito 1 Espíritu Santo. Puntarenas, Esparza, Espíritu Santo
El trazado inicial del ferrocarril poseía dos inconvenientes en la zona costera próxima a Caldera. El primero tenía que ver con un paso angosto entre el mar y un enorme promontorio rocoso conocido como Roca de Carballo. Este paso era riesgoso por la continua caída de material al tramo férreo. De allí, el ferrocarril penetraba tierra adentro por vado que daba inicio en la Playa del Pirata. La gran mole rocosa fue salvada mediante la construcción de un túnel en piedra bautizado con el nombre de Miraflores. Este túnel de 210 metros de largo, ha de haberse construido posiblemente entre 1909 y 1910, fecha en que se inauguró el ferrocarril.
Que el conjunto ferroviario conocido como “Antigua Estación del Ferrocarril al Pacífico ubicada en Turrúcares de Alajuela”, contribuyó en gran medida al progreso material de ese distrito alajuelense, incluyendo la introducción de la energía eléctrica al lugar.
La existencia de dicho conjunto ferroviario fomentó el desarrollo de la actividad comercial y de la producción agrícola de Turrúcares y posibilitó la apertura de nuevas vías de comunicación terrestre, además de la que facilitó la línea férrea.
Por la antigüedad y valor histórico de este conjunto ferroviario, se ha constituido en un hito referencial que ha servido de punto de encuentro y socialización de los habitantes del lugar.
Debido a la trayectoria histórica de este conjunto ferroviario y a todas las actividades que ahí se llevaron a cabo, este lugar guarda un especial sentimiento afectivo y simbólico para gran parte de los habitantes del distrito de Turrúcares de Alajuela.
En los últimos tiempos se han rehabilitado antiguas estaciones ferroviarias con diferentes finalidades de uso, ya sean culturales o de nuevo como estaciones ferrocarrileras, lo cual ha sido de beneplácito para la mayoría de la población.
Declarada Patrimonio Arquitectónico a partir del 11 de mayo del 2015 (Nº 32749-C,).
Ubicado en el poblado de Cedral, se conoce como Antiguo Templo Católico de San José de Cedral, La Unión de Montes de Oro fue construido entre 1927 y 1937, y constituye un hito de encuentro espiritual y cultural para sus pobladores.
El valor artístico del inmueble es un ejemplo de la arquitectura religiosa de la zona rural del país, construida de madera y forros externos de chapa metálica, que por su escala, forma y materiales posee gran relevancia dentro del entorno, ejemplo de una tendencia histórico arquitectónica de principios del siglo XX.
El territorio donde se ubica se caracterizó por su desarrollo en la industria de la minería y la agricultura.
El inmueble aún conserva su originalidad, característica de algunos templos católicos, prevaleciendo la conjunción de elementos neoclásicos y victorianos, que destaca la arquitectura religiosa del país que representa los valores de un templo rural.
Decretado como Patrimonio Arquitectónico de la Provincia de Puntarenas en el año 2010
La Casa de la Cultura de Filadelfia de Carrillo, construida a mediados del siglo XIX, constituye una muestra de la arquitectura vernácula de bahareque y madera y es una de las pocas de este tipo que aún perduran en la Comunidad.
El inmueble por su antigüedad, sistema constructivo y por la importancia de los distintos usos que ha tenido a lo largo de la historia del pueblo, posee valor patrimonial para la comunidad.
Declarada e Incorporada al Patrimonio Histórico Arquitectónico de Costa Rica, según Decreto Ejecutivo Nº 28698-C, publicado en La Gaceta Nº 117 del 19 de junio de 2000, de carácter Estatal. Propiedad de la Municipalidad de Carrillo.
Las ciudades son entes vivos, territorializan dinámicas sociales y, por ende, su morfología cambia. Ellas están sujetas a las contingencias de la época y son el resultado de una cosmovisión que se forja en su devenir y permea el accionar de sus habitantes. Por este motivo, la búsqueda para una comprensión de la fisonomía social y espacial de las urbes conduce a una revisión historiográfica de su fundación como asentamiento y, de esta manera, visibilizar las interacciones que la fraguaron como población.Con esta premisa, se desarrolló una tesis de investigación en el programa de Maestría en Historia Aplicada de la Universidad Nacional sobre el Distrito Cen-tral de Barva, Heredia, Costa Rica. Seguidamente, se presentan hallazgos refefentes a procesos históricos obtenidos de crónicas españolas coloniales, registros censales y recopilaciones de estudiosos sobre la historia de Barva y Heredia, que reseñan su institución como poblado.
–Marcela Otárola Guevara. Educadora. Profesional independiente. Licenciada en Arquitectura de la Universidad de Costa Rica (1997), Máster en Administración de Empresas con énfasis en Mercadeo Ejecutivo de la Universidad Estatal a Distancia, Costa Rica (2002). Tesis pre-sentada para optar al grado de Magíster Scientiae en Historia Aplicada, Universidad Nacional, Agosto 2015 (Cum laude). La autora agradece a la Dra. María del Carmen Araya Jiménez, a la M.Sc. Lidia Orias Arguedas y al Dr. Carlos Hernández Rodríguez las observaciones hechas a este trabajo, así como su acompañamiento y orientación a lo largo del desarrollo de la investigación.motarolag@gmail.com.
El Farallón es una pared de roca localizada en la finca Las Lomas de la comunidad de Cedros de Sandillal en Cañas, el cual posee una gran cantidad y variedad de petroglifos elaborados por las culturas prehispánicas, asentadas en el lugar entre los primeros años de la era cristiana hasta 800 d.C. Mide aproximadamente 50 metros de largo y 30 metros de alto, pero solamente presenta grabados en un área de 20 m. de largo por 7 m. de alto. Sobresalen figuras realistas y abstractas del ser humano y de animales como monos, aves, peces, garrobos. Además figuras como espirales, círculos simples y concéntricos, líneas y triángulos .
Este sitio es el más importante del país por la cantidad y estado de conservación de los petroglifos que presenta y se considera único en Centroamérica. Fue declarado e incorporado al Patrimonio Histórico Arquitectónico de Costa Rica, según Decreto Ejecutivo Nº 27486-C, del 17 de diciembre de 1998.
La finca Las Lomas es propiedad de la familia López Monge y tiene un área de 240 Ha de las cuales 100 Ha están sometidas al Programa de Pago por Servicios Ambientales (PSA). Anteriormente era un área de pastizales, pero actualmente existe un bosque secundario de gran atractivo donde se pueden encontrar especies típicas de la zona por ejemplo: espabel, guapinol, indio pelado y guanacaste. El resto de la finca está dedicada a la cría de ganado Brahman de doble propósito, además se crían cabras y ovejas.
La Escuela Central de Atenas, forma parte de una tipología de edificios escolares que se desarrolló durante las décadas de 1930-1940 y constituye un valioso documento y testimonio de la arquitectura en nuestro país.
Arquitectura:
Este edificio escolar es obra de José María Barrantes Monge, reconocido arquitecto nacional cuya obra ocupa un capitulo ilustre de la historiografía de la arquitectura en Costa Rica durante el siglo XX. Su diseño se destaca por tener influencia del Art Déco.