La Casa Matute Gómez fue construida a finales de la década de 1920, por encargo del Dr. Ricardo Moreno Cañas, reconocido médico en el país. La segunda persona en habitar la reconocida vivienda fue el venezolano, Santos Matute Gómez, quien había tenido que abandonar su país para refugiarse en Costa Rica, debido a la caída del gobierno dictatorial de su medio hermano, Juan Vicente Gómez.
Seguir leyendo Casa Matute Gómez, Catedral, San José, 1901-1950.Archivo de la categoría: HISTORIA COSTARRICENSE
Paseo de los Estudiantes, Calle 9, San José.


En esta segunda parte, les vamos a hablar sobre el porqué del cambio de nombre de la calle 9 por el de Paseo de los Estudiantes.
Según los historiadores, “Paseo de los Estudiantes” fue el nombre que se le dio a la calle 9 al sur de San José, como reconocimiento al valor demostrado por los estudiantes del Liceo de Costa Rica, el Colegio Superior de Señoritas y el Colegio Seminario.
En “gesta histórica” del año 1919, aquellos jóvenes estudiantes, que hasta ese momento se habían mantenido al margen de lo que sucedía políticamente en su país, se lanzaron a las calles en la lucha por la libertad y la democracia de Costa Rica.
Las tribunas, protestas y manifestaciones se realizaron en la calle 9 y la plazoleta frente a la iglesia de La Soledad, esta fue el área geográfica que constituyó el ámbito de acción.
Desde aquí, estudiantes, docentes y obreros se unieron, en una serie de hechos políticos transcendentales, hasta la caída de Federico Tinoco Granados (1917-1919), última dictadura en Costa Rica. Por lo que el Paseo de los Estudiantes es parte de nuestra herencia patrimonial y una de las expresiones la cultura nacional.
Por ello, en diciembre del año 1934, el gobierno de la república y por iniciativa de la Municipalidad de San José, premió a los estudiantes que se habían destacado en pro de la libertad y la democracia en Costa Rica. A saber, el Colegio Superior de Señoritas, el Liceo de Costa Rica y el Colegio Seminario.
Después de varios actos cívicos, se bautizó la calle 9 con el nombre de Paseo de los Estudiantes. (Publicado en la Memoria Municipal de 1936-1938).
En las últimas semanas, hemos escuchado a diferentes sectores de la sociedad civil sobre la construcción del “barrio chino”, precisamente en el histórico Paseo de los Estudiantes.
Creemos que el futuro de Costa Rica depende en buena parte de la actitud que resuelvan tener sus habitantes.
Independientemente de nuestras posiciones ideológicas, sabemos que una de las principales consecuencias de la globalización es sobre la cultura nacional, que nos ha sido legada por nuestros antepasados y que nos ha permitido forjar una idiosincrasia que nos caracteriza como país.
Ya los trabajos para la construcción de dicho “bulevar chino” se iniciaron, pero conscientes de nuestra responsabilidad en este campo entendemos que el Paseo de los Estudiantes es una evidencia material del pasado que nos permite conocer un proceso político de dolor y muerte que vivió nuestro país en el siglo pasado. Disfrutamos un país libre y democrático, gracias a nuestra estirpe y entre esta los estudiantes de tres colegios josefinos, como hemos visto anteriormente.

El Paseo de los Estudiantes no es una calle simplemente para “pasear” sino que forma parte de la memoria colectiva y ocupa un lugar especial en el fortalecimiento de la herencia histórico- cultural de nuestro pueblo.
Desde ese punto de vista, no se justifica eliminar el nombre “Paseo de los Estudiantes”, que es parte de nuestro patrimonio histórico urbano, y sustituirlo por una simple “placa histórica” que vendría a desdibujar hechos trascendentales como los descritos anteriormente.
Referencias:
Carlos Monge Alfaro. Historia de Costa Rica, p. 275.

Primera Planta Hidroeléctrica, Aranjuez, San José, 1884.

Inicio de los servicios eléctricos en 1884
La primera planta hidroeléctrica del país, llamada Aranjuez y ubicada en el centro de San José, entró en operación en 1884. A partir de ese acontecimiento se continuaron construyendo diversas obras de generación eléctrica en varios lugares del país, como producto de iniciativas de las municipalidades y de empresarios privados, tanto nacionales como extranjeros.
Se inaugura el servicio eléctrico en San José al ser las 6:15 de la tarde . La planta se ubicó en Barrio Aranjuez, tenía una fuerza de 75 caballos, generaba 50 kilovatios para 25 lámparas de carbón.
De esta forma, San José se constituyó en la tercera ciudad del mundo y la primera en Latinoamérica en ser iluminada gracias a la energía eléctrica, después de Nueva York y París.
Más información en siguiente enlace: La Fábrica de Hielo y la Planta Eléctrica de San José.
Manuel Mora Valverde 1909-1994, Abogado y Político, Benemérito de la Patria.

Manuel Mora Valverde (San José, Costa Rica, 27 de agosto de 1909- 29 de diciembre de 1994) fue un dirigente popular, abogado, y político, diputado nacional, de enorme trayectoria en la historia de Costa Rica. Se le recuerda fundamentalmente por ser un gran líder popular, y uno de los principales gestores y promulgadores de las Garantías Sociales, del Código de Trabajo (1943), etc., y como fundador del Partido Vanguardia Popular. Fue declarado Benemérito de la Patria en 1998.
Nació el 27 de agosto de 1909 en la ciudad de San José, en el seno de una familia de clase media ilustrada pero empobrecida; fue primogénito entre doce hermanos; siendo niño vio morir a dos de sus hermanas menores enfermas ante la falta de recursos. Su padre José Rafael Mora era un maestro de obras, que dirigió los talleres de Obras Públicas durante el gobierno de su amigo del Presidente Alfredo González Flores (1914-1917). Siendo apenas un niño lo vio marchar hacia Nicaragua con un grupo de amigos, para unirse al movimiento armado para derrocar a la dictadura de los Tinoco. Su madre era Lydia Valverde, de quien adquirió ese espíritu por el conocimiento del mundo y la solidaridad por las personas. Seguir leyendo Manuel Mora Valverde 1909-1994, Abogado y Político, Benemérito de la Patria.
Francisca Carrasco Jiménez 1816-1890.

Vida personal
Francisca Carrasco Jiménez nació el 7 de abril de 1816 en la aldea Taras, cerca de la villa de Cartago, a orillas del río Reventado, en el seno de una familia de mestizos y mulatos, hija de José Francisco Carrasco Méndez y María Trinidad Jiménez. Contrajo nupcias (y enviudó) tres veces, la primera en 1834 con Mario Solano, la segunda con Espíritu Santo Espinoza, y la última con Gil Zúñiga.
Aunque en esa época las mujeres no podían ingresar a la escuela, Francisca aprendió a leer y escribir. Seguir leyendo Francisca Carrasco Jiménez 1816-1890.
Florencio del Castillo Villagra, 1778-1834

Florencio del Castillo, clérigo y político costarricense.
Nació en Cachí, Costa Rica, en 1778, hijo de fray Luis de San Martín de Soto, cura de esa población, y Cecilia del Castillo Villagra, viuda del francés Francois Lafons. Doña Cecilia del Castillo, pertenecía a una familia distinguida de Costa Rica y era dueña de alguna riqueza que le permitió enviar a su hijo al Seminario Conciliar de León, Nicaragua (que luego, en 1814, se convertiría en la Universidad de León), para seguir la carrera eclesiástica. Después de haberse distinguido mucho por su inteligencia y acendrada aplicación, don Florencio del Castillo presentó brillantes exámenes, obtuvo un grado de bachiller y ordenado de sacerdote en 1802, al año siguiente era ya catedrático de geometría elemental en el mismo Seminario Conciliar.
Seguir leyendo Florencio del Castillo Villagra, 1778-1834Universidad de Santo Tomás, San José, 1843-1888.
Librería Lehmann, San José, 1851-1900.

Como respuesta al obispo Thiel y a su preocupación por el estado espiritual de su rebaño, monseñor Sanabria apuntó: “por otros medios atendió solícito el Prelado al adelanto cultural del clero y de los fieles”.
“Al del clero, disponiendo que en la Curia Eclesiástica hubiese depósito de algunas obras científicas de carácter eclesiástico que podían adquirir los sacerdotes en favorables condiciones, y al de ambos, recomendando a algunas librerías las obras que mejor pudieran servir para el progreso cultural y religioso de todos. Es de justicia decir que entre las librerías religiosas o de criterio católico, que mejor satisfacieron (sic) aquellas recomendaciones del Prelado, la que más se distinguió fue la fundada por don Antonio Lehmann” ( Monseñor Bernardo Augusto Thiel. Segundo Obispo de Costa Rica ).
Seguir leyendo Librería Lehmann, San José, 1851-1900.Barrio El Paso de la Vaca, Distrito Merced, San José.


Década de 1970 El «Paso de la Vaca», en la calle ocho de la ciudad capital, San José de CR, observándose el todavía activo «MERCADO BORBÓN». Foto de autor desconocido.
«Recuerdo que una vez me hicieron ir a traer una encomienda cerca 

del Mercado Borbón, a unos doscientos metros al norte del antiguo Almacén La Granja, en calle ocho, avenidas cinco y siete camino a la antigua Botica Solera, Barrio México.
En mis escasos once años lo que más recuerdo es que se me dijo que era por el “Paso de La Vaca” y es hasta ahora que ya sé por qué se le ha denominado con este nombre; bueno, eso creo…
¿Qué origen tiene la denominación “El Paso de La Vaca”?
Me lo contó un anciano que se las sabe todas, de esos que no pierden ni el mínimo detalle de lo visto o escuchado.
San José era una ciudad “pichoncita”, tanto que las casas, al igual que las primeras plumas, iban apareciendo aqui y allá, entre verdura y sosiego. La gente fraternizaba un tanto, pero de lejos. El rudo trabajo apenas les permitía el tiempo de hacer la colación en familia, rezar el rosario, y cuando más antes de recogerse, salir a la “tranquera”, a comentar sobre el día de trabajo y escuchar algunas viejas leyendas o historias; a la vez, el poder compartir con algún vecino o viajero que con dificultad pasara por sus casas.
Los domingos asistían todos a la misa, y las comadres hablaban ya que era la única oportunidad para charlar y chismear, mientras regresaban en compañía de las vecinas.
Por aquella época -la de esta leyenda- se tenía, como ahora, mucha veneración por los santos y era difícil que en cada casa no se hallaran algunos, aunque fueran en pintura. Sobre todo los San José eran imprescindibles, con la ventaja de que lo mismo servía para la fiesta del patrono, que para figurar en el indispensable portal de fin de año.
Las mujeres, pues, tenían todos sus camarines en que alojaban muellemente las doradas imágenes, y era de verse la solicitud con que limpiaban y acicalaban al Niño Dios o pegaban un cuerno o una oreja -como ahora-, al buey o la mula, si la humedad se había atrevido al sacrilegio.
Y acertó a darse una vuelta por aquí un escultor que venía de Guatemala, recomendado al señor cura de Cartago, sumamente hábil en tallar madera. Todos a una quisieron proveerse de santos de bulto. Pero la desgracia era que el escultor cobraba caro. No hubo más que una casa de unos tales Abarca que pudiera costear los suyos. Y el artista se quedó, y los hizo precisamente al acercarse el fin de año.
He aquí que las comadres salían una mañana a misa despachadas por su pobreza, y una dijo:
-Vayan a ver el portal de Ñor Abarca…
-¿Qué tal les resultaron los santos? Son bonitos, pero yo creo que no los pueden bendecir.
-¿Y eso?
-¡Pues no va el fuerero ese, el artesano, y le hace los animales imperfectos! En vez del buey y la mula, hizo la mula y una vaca; y es que como a todos los Abarca los llamaban “bueyes” porque trabajaban muy fuerte desde que salía el sol hasta que se acostaba, eran tan trabajadores como los bueyes. Y además de esto, es que la familia de Ñor Abarca eran todos hombres y ninguno se le había casado. Ñor Abarca le dijo al artesano que le ponían tetas o no lo pagaba.
-Si, pero dicen que el cura les dio el permiso para que no les sirviera de mala tentación.
La noticia cundió allí mismo; y por la casa de Ñor Abarca desfiló todo San José, a ver la vaca del paso Y como la cosa era tan singular en realidad, después había quién preguntará:
-¿Me da razón dónde vive fulano?
-Coja allí, por la calle de los Abarca…
-No sé dónde vivirán…
-¡Hombre: aquellos que llaman los “bueyes”, los del paso de la vaca!
-¡Aja! Dios se lo pague.»
Referencias:
-Investigación Mi CR de Antaño.
-Fabio Baudrit “El Paso de la Vaca y otros relatos”, Editorial Costa Rica.
-Fotografías varias de Internet.
El Tranvía eléctrico en San José, 1899-1950.
En el San José señorial y aldeano a la vez, donde brillaba como un sol exclusivo el Teatro Nacional, empezó a funcionar, la mañana del 9 de abril de 1899, el tranvía durante en el Gobierno de Don Rafael Iglesias Castro.
Este fue el primer medio de transporte colectivo urbano que también existió en Cartago hacia 1888. Recorría desde el Cementerio hasta San Rafael de Oreamuno y el otro salía de la estación del ferrocarril, pasando por los Tribunales de Justicia y el estadio Fello Meza, hasta llegar a Agua Caliente. Sin embargo, el tranvía tuvo poca acogida por los ciudadanos y pronto desapareció de la vieja metrópoli. Puede leer El Tranvía en Cartago.
Seguir leyendo El Tranvía eléctrico en San José, 1899-1950.PERIODO Colonial de Costa Rica, 1575-1824.

El mundo colonial que imperó en el continente americano estaba dividido administrativamente de la siguiente forma:
a) Virreinatos,
b) Capitanías Generales,
c) Gobernaciones, d) Audiencias,
e) Corregimientos o Alcaldías Mayores,
f) Intendencias, g) Cabildos o Ayuntamientos.
El período colonial marcó el asentamiento definitivo de los españoles en América, sellando históricamente el destino de los pueblos aborígenes y el nacimiento de la sociedad mestiza actual.
Seguir leyendo PERIODO Colonial de Costa Rica, 1575-1824.Genealogía Costarricense (Parte I)
Los precursores:
Podemos afirmar que la investigación genealógica en Costa Rica, de manera sistemática, comenzó en la segunda mitad del siglo XIX, con los estudios de don José María Figueroa Oreamuno y de don Manuel de Jesús Jiménez Oreamuno.
En la primera mitad del siglo XX encontramos una serie de estudios genealógicos, publicados por don Cleto González Víquez, en la Revista de Costa Rica. Durante este mismo período, encontramos reseñas genealógicas publicadas en la Revista de los Archivos Nacionales, por don Eladio Prado Sáenz y por don Norberto de Castro y Tosi.
En los años 1940, un grupo de genealogistas, bajo la dirección de don Norberto de Castro y Tosi, fundaron el Supremo Tribunal y Colegio de Armas de Costa Rica, cuya obra estuvo centrada en las investigaciones realizadas exclusivamente por Castro y Tosi, en numerosos archivos latinoamericanos y europeos.
Otros precursores de los estudios genealógicos en Costa Rica, fueron don Anastasio Alfaro González, don Vicente Lachner Sandoval, don Jesús Mata Gamboa y don Nicolás Oreamuno.
La obra de don José María Figueroa Oreamuno, se encuentra en el llamado Album de Figueroa, que se custodia en el Archivo Nacional de Costa Rica.
La obra de don Manuel de Jesús Jiménez Oreamuno, se encuentra en el Archivo Histórico Arquidiocesano Bernardo Augusto Thiel.
La obra de don Cleto González Víquez, se encuentra publicada principalmente en la Revista de Costa Rica. Pero su obra inédita quedó en poder de su familia, ignorándose más detalles.
La obra de don Eladio Prado Sáenz, se encuentra publicada principalmente en la Revista de los Archivos Nacionales, cuyo nombre actual es Revista del Archivo Nacional. Pero su obra inédita quedó en poder de su familia, ignorándose más detalles.
La obra de don Norberto de Castro y Tosi, se encuentra condensada en el Armorial General de Costa Rica, cuyo original de encuentra en la Academia Costarricense de Ciencias Genealógicas. Además fue editado en CD.
Fuente: Blog de Reunión Genealogía
BOLETÍN № 102
Academia Costarricense de Ciencias Genealógicas
Historia del Escudo de Costa Rica
Escudo Nacional de Costa Rica
| PRIMERO | SEGUNDO | TERCERO |
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| Del 10 de mayo 1823 al 6 de marzo 1824 | Del 6 de marzo de 1824 al 22 de noviembre 1824 | Del 22 de noviembre 1824 al 21 de abril 1840 |
| CUARTO | QUINTO | SEXTO |
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| Del 22 de noviembre 1824 al 15 de noviembre 1838. Y de20 de abril 1842 a setiembre 1842 |
Del 21 de abril 1840 al 20 de abril 1842 |
Del 22 de setiembre 1848 al 27 de noviembre 1906 |
| SETIMO | OCTAVO | NOVENO |
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| Del 27 de noviembre 1906 al 21 de octubre 1964 |
Del 21 de octubre de 1964 al 5 de mayo 1998 |
Actual Desde 5 de mayo 1998 |

El escudo de Costa Rica fue promulgado el 29 de septiembre de 1848, junto con la actual bandera nacional, durante la administración del doctor José María Castro Madriz, presidente de la República.
El Escudo Nacional tiene representados en el centro tres volcanes y un extenso valle entre el Mar Caribe y el Océano Pacífico que bordean su territorio, un buque mercante, el sol resplandeciente a la izquierda y siete estrellas que representan cada una de las provincias de la nación.
En la parte superior tiene una cinta blanca con el nombre de la república, sobre la cual hay unos laureles y otra cinta azul con un moño en la cual está escrito “América Central”.
Escudo de Costa Rica
Costa Rica, un viaje en 1947













