
Esta hermosa casa en el Barrio Otoya fue donde vivió el Presidente Calderón Guardia hoy día se convirtió en un Parqueo.
Seguir leyendo Antiguas Casas, Barrio Otoya, hoy demolidas!
Esta hermosa casa en el Barrio Otoya fue donde vivió el Presidente Calderón Guardia hoy día se convirtió en un Parqueo.
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El Templo Católico de Pedernal de Puriscal representa un ejemplo de la arquitectura religiosa de la primera mitad del siglo XX, en zonas rurales de Costa Rica.
Seguir leyendo Templo Católico San Pedro Apóstol, San José, Puriscal, Candelarita, 1901-1950.
Max Koberg Bolandi (San José, 10 de febrero de 1893-4 de junio de 1971) fue un comerciante, empresario y político costarricense, fue magistrado del Tribunal Nacional Electoral en 1948. Nacido en San José, Costa Rica en 1894, hijo del alemán Maximiliano Koberg Schatz originario de Hamburgo, Alemania y emigrado a Costa Rica en 1891 donde se dedicó a la labor cafetalera y de Ana Mercedes Bolandi Brenes, costarricense de ascendencia sueca. Ingeniero eléctrico, estudió en la localidad Worms por instancias de su padre. Desposó a Hortensia Van Patten, también de origen germano.

Koberg se independiza de su padre y crea su propio negocio, un comercio de ferretería y artículos eléctricos muy próspero llamado Almacén Koberg. Persona de ideas progresistas, fue miembro de la Liga Cívica junto a otros personajes como Ricardo Moreno Cañas y Omar Dengo Guerrero, presentó al presidente Cleto González Víquez en 1928 una de las primeras propuestas de un seguro social previo a la existencia de la Caja Costarricense y un proyecto de nacionalización hidroeléctrica previo a la existencia del Instituto Costarricense de Electricidad.
Seguir leyendo Almacén Koberg & Echandí, San José.
Este almacén se ubicaba en la esquina noreste de avenida central y calle 0, diagonal al antiguo Hotel Royal Dutch. Allí estuvo un Restaurante de Quiznos hasta Marzo del 2020.


Los dueños eran los señores Nicolás Delcore y Luis Aronne.






A mediados del siglo XX, como parte del proceso de desarrollo de la comunidad de Pedregoso de Pérez Zeledón, y gracias al trabajo de la Junta de Educación y al esfuerzo y cooperación de los vecinos, quienes brindaron la mayor parte de los materiales de construcción y la mano de obra necesaria, se hizo posible la construcción del edificio escolar de esta
comunidad.

Gran Almacén Las Olas, de Miguel Armijo Martín, español residente en Costa Rica.
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Establecimiento de Licores del País y Extranjeros – Abarrotes en General – Vinos Tintos. Especialidad en hierro para techos. Teléfono 3900, San José Costa Rica». Luego de ser un almacén pasó a ser una cantina llamada La Giralda.
En la fotografía superior podemos ver el tranvía proveniente de la estación del Pacífico y que se dirige hacia la estación del Atlántico. El tranvía extendía sus ramales hasta las estaciones del ferrocarril al Atlántico y al Pacífico, lo que significó un indudable mejoramiento en la calidad de vida de sus habitantes.



Referencias:
Fotos Antiguas de Costa Rica, Andres Carvajal.
Enlace video de Rolo.
El antiguo Llano de Mata Redonda, hoy día convertido en el Parque Metropolitano de La Sabana, representa uno de los espacios públicos más importantes de la ciudad de San José.

Ha sido testigo y protagonista a lo largo de 150 años, de muchos de los sucesos más significativos en la historia de la capital. Logró sobrevivir en los inicios de la ciudad de San José, al proceso de parcelamiento de fines del siglo XVIII y principios del XIX, para irse consolidando como un espacio abierto y amplio, que debía cumplir una función social, aún cuando no se tenía clara conciencia del para que serviría. Con los albores del siglo XX se perfiló claramente, que su vocación no podría ser otra que la de un hermoso parque. No obstante, su proceso de consolidación no estuvo exento de logros y retrocesos.
Seguir leyendo Parque Metropolitano la Sabana, Mata Redonda, San José, 1901-1950.
Construida en 1936, la vivienda fue declarada patrimonio histórico y arquitectónico en 1997.
La finca donde se ubica la casa, fue primero propiedad de don Claris Monge, migrante de Santa María de Dota. Él, con esfuerzo y valentía, hace un abra en medio de la montaña virgen y vive allí en un rancho, durante más de una década. Vende luego a don Joaquín Barrantes Retana.
Seguir leyendo Casa Barrantes Elizondo (Casa la Angélica), San José, Pérez Zeledón, San Isidro del General, 1901-1950


Esta propiedad perteneció por muchos años a la Familia Sauma Barzuna. Tambien estuvo la Central Funeraria como se muetra en la fotografía superior. Luego fue el Restaurante The Lobster s Inn y por último desde el año 2010 hasta la fecha de hoy ese sitio pertenece a la Familia Zúñiga Sandí, donde se ubica una de sus tiendas comerciales 99 perteneciente a esta familia.
Aún permanece parte de la fachada de la casa y su estructura original, por supuesto con cambios.
Referencias:
Fotografía antigua de Fotos Antiguas de C.R. y fotografía actual de Luis Gerardo Zumbado.
Fotografía de Jorge Arturo Vindas, Fotos Antiguas de C.R.
El inmueble ubicado en el Centro de Ciudad Colón, distrito primero, cantón séptimo de la provincia de San José y conocido como “El Mercado de Mora”, fue construido en la década de 1910-1920.

El inmueble posee gran valor simbólico e histórico para la comunidad. Pues, su construcción fue producto del esfuerzo de los vecinos, tanto en mano de obra, como en el aporte de su material principal “Madera” extraída de las fincas de la zona.
Seguir leyendo Mercado de Mora, Colón, San José, 1901-1950.
Ubicado sobre Avenida primera y Calle 5 se encuentra lo que en un tiempo fue el Periódico La Información, hoy Edificio Maroy.
A comienzo del siglo XX, se funda uno de los periódicos que va a ejercer una gran influencia en la política de las primeras décadas del siglo.

Por iniciativa de los hermanos Miguel y Fernando Borge, y contando con excelente maquinaria de la Imprenta Moderna, de la empresa Clare y Jiménez, aparece La Información, bajo la Dirección de Fernando Borge. Después lo fue también el periodista Modesto Martínez.
En la redacción figuran personalidades como el General Rafael Villegas, Francisco Soler, y dos que llegaron, andando el tiempo, a ser presidentes de la República, don Julio Acosta y don Otilio Ulate Blanco.
El 13 de junio de 1919, el gobierno publica en La Información una directriz donde prohíbe cualquier reunión o aglomeración, disolviendo por la fuerza cualquiera que se organice, so pena de varios días de arresto o multa económica. Ese día, circularon en San José proclamas clandestinas y cantos rebeldes suscritos por los poetas José María Zeledón Brenes, Alvertazzi Avendaño y Ovidio Rojas. Se organizaron varias manifestaciones desde la mañana, con improvisados oradores. A las nueve de la mañana, un grupo organizado se dirigió lanzando vivas a la revolución y a Julio Acosta, desde la Escuela Juan Rafael Mora hasta la casa del jefe de los esbirros, Arturo Villegas.
El Liceo de Costa Rica suspendió las clases, y los estudiantes se dirigieron hacia el Colegio de Señoritas. Los manifestantes convergieron en la Catedral de San José, a donde se les unió gran cantidad del pueblo josefino. Se pronunciaron discursos contra el gobierno y a favor de la revolución, y a eso de las dos de la tarde, una voz anónima gritó: «¡A La Información!».

La multitud marchó hacia el periódico, pasando primero por la oficina de Cleto González Víquez, frente al Gran Hotel Costa Rica, apedreando luego la caballeriza del gobierno ubicada tras el Teatro Nacional, y luego llegando a La Información, periódico que se había convertido en la voz del gobierno.
La gente, armada de piedras y leños, atacó el edificio. Los dueños del periódico quisieron defender la propiedad y soltaron varios balazos, pero esto solo hizo que la gente se lanzara más decididamente al asalto, tomando el edificio. Cayeron puertas y quebraron vidrios, y por las ventanas arrojaron todo el material del interior, luego de lo cual se le prendió fuego al inmueble. El incendio se propagó a cuatro casas vecinas y la policía fue corrida a pedradas. Entonces, el ejército comenzó a disparar desde el cercano Cuartel Bellavista. Un aguacero vino a disolver a la multitud, pero ya el periódico estaba hecho cenizas.
Por esos vaivenes de la vida pública costarricense, La Información se matriculó al servicio de la dictadura del Presidente Federico Tinoco, y después de cruentas luchas internas, una muchedumbre enardecida la dejó en cenizas el 11 de junio de 1919. La Imprenta Moderna publicaba además La República y La Prensa Libre.

Varias horas después, el general Joaquín Tinoco, que se encontraba al frente de las tropas en Guanacaste, combatiendo a los revolucionarios, arribó a la ciudad. Luego del incendio de La Información, se ordenó a la policía responder a balazos o golpes de vara cualquier intento de apoyar la revolución. La policía anduvo por la ciudad tiroteando grupos de ciudadanos que encontraran reunidos, pero más con afán de amedrentar que de causar víctimas. Aunque el gobierno pudo haber organizado una masacre en represalia, lo cierto fue que el consternado presidente Federico Tinoco no se atrevió a contener a balazos al pueblo desbordado, en parte también disuadido por su esposa, María Fernández Le Cappellain, hija del gran reformador de la educación costarricense, Mauro Fernández Acuña.
Ciento veintiún maestros renunciaron en bloque a sus puestos a raíz de los acontecimientos del 13 de junio, incluidos muchos directores de escuela, como Vitalia Madrigal, Esther Silva, Graciela Gutiérrez, Anita Cantillano y Patrocinio Arrieta.

Un decreto presidencial ordenó indemnizar a la sociedad editora nacional y varios de los damnificados por la quema de La Información, no así a los muertos y heridos durante aquella semana. La jornada cívica de junio de 1919 concluyó con un número no determinado de muertos y heridos, aunque Julio Barcos menciona que las víctimas superaron el centenar de personas.
¿Qué sucedió luego de esta manifestación del pueblo?
Aunque el régimen de Tinoco no cayó inmediatamente, los hechos de la jornada cívica de junio se consideran una de las causas que aceleraron la caída de la dictadura, pues fue un signo claro de que la situación interna del país era muy complicada de manejar para los gobernantes. La posición del gobierno de Tinoco era muy difícil, pues en el campo internacional continuaba sin el reconocimiento del gobierno de Estados Unidos, y en lo interno, el erario público se encontraba en bancarrota. La situación no era para nada favorable como para sumar a ella el descontento del pueblo. Luego del ataque a la Legación Americana durante el día 12 de junio, el embajador estadounidense telegrafió a Washington para informar del hecho, lo que hizo que Estados Unidos enviara un buque de guerra a Limón y otro a Puntarenas, los dos principales puertos del país, pero gracias a la intermediación del embajador de Chile en Costa Rica, Julio Garcés, se llegó a un acuerdo para retirar los barcos, a cambio de que los hermanos Tinoco se alejaran del poder y entregaran el gobierno al general Juan Bautista Quirós Segura, aunque el gobierno estadounidense refutó a Quirós y exigió que el mando se le diera a Francisco Aguilar Barquero, primer designado durante el gobierno de Alfredo González Flores.
El 10 de agosto, en vísperas de la partida de los hermanos Tinoco hacia Europa, el general José Joaquín Tinoco fue asesinado, a pocos metros de su casa en Barrio Amón, por un desconocido. Realizadas las exequias de su hermano, el presidente Federico Tinoco, acompañado de sus más cercanos allegados, partió del puerto de Limón con rumbo a Jamaica, de donde se enrumbaría al exilio en Francia, no sin antes entregar una carta fechada el 12 de agosto de 1919 donde firmaba la renuncia a la presidencia de la República, que la Asamblea Legislativa le aceptó el 20 de agosto.
Referencias:
Fotografías de Internet.
Reportajes, Periódico La Nación, Periódico Universitario.
Investigación de Mi CR de Antaño, Maritza Cartín.

Pertenece a la Arquidiócesis de San José y actualmente tiene como párroco al Pbro. Oscar Eduardo Brenes Jaubert.


Fecha de fundación 29 octubre 1995.
Referencias:
Fotografías de página de la Parroquia.
Primera fotografía de Maritza Cartín E.
El Camino de Carrillo reviste una enorme importancia histórica dado que fue construido como proyecto alterno a la construcción del ferrocarril y de la carretera principal al Atlántico, es una ruta carretera de mucha antigüedad, constituyendo por mucho tiempo la única vía de comunicación entre el Valle Central y la región de Matina y Limón, en el Atlántico.
En el año 1882, durante el gobierno del Presidente Tomás Guardia, el camino fue rehabilitado mediante contratación, sustituyendo la carpeta original de tierra por un sistema de macadamización o compactación de piedra de río, dándole un muy particular valor constructivo que ha sobrevivido para la actualidad.
El contrato para la construcción del “Camino de Carrillo” se hizo con Minor Keith e incluía la construcción del edificio de la aduana. El contrato fue firmado por el señor Keith y Bernardo Soto en su calidad de Secretario del Estado en los Despachos de Hacienda Comercio y Fomento. El costo de dicho contrato fue por la suma de 210.000 pesos.


Reseña Histórica de la Escuela:
En el año 1891 empieza una obra de bahareque y ladrillo que se construye finalmente este año, y que albergaría la Escuela Porfirio Brenes Castro. La Junta de Educación Vicentina se propone poseer a la escuela de todos los muebles y útiles necesarios, a fin de que no tenga que sufrir nada la educación vicentina. Los niños matriculados en 1891 fueron 95 niños.


Esta hermosa casa se levanta imponente sobre una esquina del Barrio Córdoba, parece un guardián del barrio. Su diseño arquitectónico es el Art Déco.
Referencias:
Fotografías de Maritza Cartín Estrada. Enero, 2020.