Los Presidentes de Costa Rica han sido un total de 49 hasta la fecha contando al actual presidente Carlos Alvarado Quesada, pero en la historia del país o de la oficialmente llamada República de Costa Rica han habido muchísimos mas gobernantes ya que el país ha atravesado por algunas guerras y conflictos políticos antes de independizarse completamente.
En total Costa Rica ha tenido 78 gobernantes desde que el día 11 de octubre del año 1821 la anteriormente llamada provincia de Costa Rica proclamara su independencia absoluta de España.
A partir de esa fecha Costa Rica paso por un periodo de gobernantes que eran solo Jefes Políticos de la nación algunos como parte de una junta suprema o junta de gobierno que se encargaba de dirigir a la República de Costa Rica mientras se decidía el destino del país.
Lista de los presidentes de Costa Rica en orden cronológico:
En la siguiente lista aparecen la línea de tiempo de los presidentes de Costa Rica en orden cronológico del más reciente al más antiguo.
Este cultivo es originario de América aunque no se conoce con precisión un lugar específico porque no se le ha encontrado en estado silvestre. Probablemente sea originario del Sur del continente; sin embargo, habita como hierba en la totalidad de los trópicos.
La historia del tabaco como cultivo se inicia desde principios de la Colonia. Los indios conocían y cultivaban el tabaco con mucha antelación a la llegada de los españoles. Lo usaban para fumar y también como hierba medicinal y es por esa razón que lo cultivaban con esmero. Para comprender la cronología de los acontecimientos históricos se establecen tres etapas, las cuales se identifican por sus características específicas. En cada una de ellas se narran los sucesos más relevantes y sus repercusiones en el desarrollo de la vida costarricense. Seguir leyendo El Tabaco en Costa Rica→
Juan Rafael Mora Porras, llamado Don Juanito nace en San José el 8 de febrero de 1814 y muere en Puntarenas el 30 de septiembre de 1860. Fue presidente de Costa Rica en tres ocasiones consecutivas. Se le reconoce especialmente el mérito de haber conducido al país a la victoria sobre los filibusteros encabezados por William Walker, en la Campaña Nacional de 1856-1857. Precisamente por esa campaña, la Asamblea Legislativa de Costa Rica le declaró «héroe y libertador nacional»el 16 de septiembre de 2010. Es uno de los personajes más reconocidos y más importantes de la historia costarricense.
Vida y familia
El matrimonio de Camilo Mora Alvarado y Ana Benita Porras Ulloa —familia liberal que figura entre las fundadoras de la actual capital costarricense—, tuvo cuatro hijos que pertenecieron a la élite política y social del país. No solo Juan llegaría a ser presidente; también lo sería, en 1849, Miguel y José Joaquín obtendría el grado de general. Sus hermanas Ana María y Guadalupe fueron esposas, respectivamente, de José María Montealegre Fernández, que gobernaría Costa Rica de 1859 a 1863, y de José María Cañas Escamilla, general de origen salvadoreño que se distinguió en la guerra contra William Walker.
Esposa de Juanito Mora
Don Juanito se casó en San José el 24 de junio de 1847 con Inés Aguilar Coeto, hija de Manuel Aguilar Chacón, jefe de Estado de 1837 a 1838. La pareja tuvo ocho hijos: Elena, Teresa, Alberto, Amelia, Juan de Dios, Camilo, Juana y Antonio.
Fue alcalde de San José en 1837 y desempeñó otros cargos públicos, aunque sus principales actividades fueron el comercio, el cultivo del café, la caña de azúcar y los bienes raíces. En 1842, Juan Rafael Mora, que no tenía educación universitaria, formó una sociedad con Vicente Aguilar, que se convertiría pronto en una de las más poderosas firmas comerciales de la época.
Vida Política
En 1847 fue elegido vicepresidente de la República, cargo al que renunció al año siguiente, para volver a ocupar ese puesto al subsiguiente. El golpe militar del general José Manuel Quirós, que obligó a renunciar al mandatario José María Castro, lo convirtió en gobernante del país hasta que se declarase la elección de su sucesor, que ganó el mismo don Juanito.
Entre los primeros éxitos logrados durante su gobierno estuvieron el reconocimiento de la independencia costarricense por España y la creación por Pío IX de la diócesis de Costa Rica (1 de marzo de 1850), cuyo primer obispo, Anselmo Llorente y Lafuente, fue consagrado al año siguiente en Guatemala.
En una época en que los militares tenían gran influencia en la política del país y en la que la existencia de un solo cuartel facilitaba a su comandante ponerse de acuerdo con las familias poderosas para cambiar al presidente, Mora decidió crear un segundo cuartel, lo que venía a significar un desconfianza hacia Quirós, el militar más poderoso de entonces. Este así lo comprendió y se levantó en armas el 3 de junio de 1850, pero las fuerzas que envió don Juanito a combatirlo lo derrotaron.
El Congreso Constitucional le confirió el título de Benemérito de la Patria, por Decreto No. LXXXVI de 25 de junio de 1850.
A pesar del triunfo sobre Quirós, las cosas no se le dieron fáciles a Mora, que tenía en contra una inteligente oposición dirigida por Castro y un Congreso en gran parte adverso. Llegó incluso a presentar su renuncia, que no fue aceptada. Don Juanito optó entonces por disolver la cámara y llamar a nuevas elecciones para obtener un Parlamento fiel, cosa que consiguió.
En 1853 fue reelegido. Mejoró la carretera de Cartago al puerto de Puntarenas, vía que contribuyó a acelerar el desarrollo económico del país, y dictó otras disposiciones progresistas que se realizaron durante su mandato.
Intento de recuperar el poder y muerte
En el extranjero, don Juanito preparaba la invasión para recobrar el poder; viajó a Estados Unidos en busca de ayuda y armas. El 17 de septiembre de 1860 desembarcó en Puntarenas —acompañado de su hermano, el general José Joaquín, de su cuñado, José María Cañas y su sobrino Manuel Argüello—; los moristas tomaron la ciudad y se apoderaron de una franja de terreno que llegaba hasta el río Barranca. El gobierno de Montealegre reaccionó rápidamente enviando una fuerza militar que derrotó a Mora en la batalla de La Angostura. Don Juanito buscó asilo donde su amigo el cónsul británico Richard Farrer —con don Ricardo, como se le conocía en Costa Rica—, con quien él había tenido negocios; así, le había vendido una hacienda cafetalera ubicada en Guadalupe y en 1854 su gobierno le había dado la concesión para construir y explotar una vía férrea entre San José y Puntarenas—, pero terminó entregándose.
Fue fusilado en el lugar denominado Los Jobos el 30 de septiembre de aquel año junto al general Ignacio Arancibia (un chileno que había partido
Fusilamiento de Juanito Mora
hacia California en la época de la fiebre del oro, pero que se había quedado en Costa Rica, radicándose en Esparza y que se había distinguido en la guerra contra los filibusteros). Dos días después, ejecutaron también a Cañas.
Sepultura de Mora
Un grupo de amigos —los cónsules británico, Farrer, y francés, Juan Bonnefil (Jean Jacques Bonnefil Hydemayra), los yernos de este, Santiago Costantine y Julio Rosat, más el capitán Francisco Roger— lograron que el cadáver no fuera arrojado a las aguas y le dieron sepultura el mismo día de su ejecución en el antiguo cementerio del estero en una fosa cavada por ellos mismos; dos días después enterraron también a Cañas. Casi seis años más tarde, el 20 de mayo de 1866, Bonnefil retorna al lugar junto con Constantine y cuatro marineros (Carlos Leonara, Enrique Ligoneff, Francisco Hervé y Guillermo Noubée) y exhuma los cadáveres, que mantiene brevemente en su residencia de Puntarenas para luego llevarlos su casa en San José, ubicada diagonal al Hospital San Juan de Dios, lugar en el que permanecen durante más de 20 años, hasta que el 13 de enero de 1885 son trasladados al Cementerio General de la capital costarricense.
Vargas Araya, Armando (2007). El lado oculto del presidente Mora: resonancias de la Guerra Patria contra el filibusterismo de Estados Unidos (1850-1860) (1.ª edición). San José, Costa Rica: Eduvisión. p. 432
La Campaña Nacional de 1856-1857 fue un conflicto bélico que se desarrolló entre marzo de 1856 y mayo de 1857, el cual enfrentó a la República de Costa Rica, encabezada por su presidente Juan Rafael Mora Porras, contra el ejército filibustero estadounidense al mando de William Walker, como consecuencia de la ocupación filibustera en la vecina Nicaragua desde 1855.
Sus episodios más sobresalientes son:
-Batalla de Santa Rosa (20 de marzo de 1856).
-Batalla de Rivas (11 de abril de 1856), y
-Campaña del Tránsito (noviembre de 1856-mayo de 1857).
En Costa Rica, se considera a la Campaña Nacional de 1856-1857 una importante etapa de la historia costarricense, dado que dio impulso al proceso de construcción del estado-nación en Costa Rica, y representa la consolidación de la independencia y el inicio del proceso de formación de la identidad nacional.
José Rafael Gallegos Alvarado fue el Jefe de Estado que implantó la Ley de la Ambulancia en 1834.
La Ley de la Ambulancia fue una norma legal emitida en Costa Rica en 1834, durante la administración de José Rafael de Gallegos y Alvarado. Según esta Ley, el gobierno del Estado de Costa Rica (dentro de la República Federal de Centro América) debía ambular, rotar o errar cada cuatro años por las ciudades de Alajuela, Heredia, Cartago y San José.
Causas
Desde 1563 la Ciudad de Cartago había sido la capital de la Provincia de Costa Rica, pero en 1823 la capital fue pasada a la Ciudad de San José tras la Independencia con respecto a España y la Batalla de Ochomogo. Cartago fue capital de Costa Rica durante 260 años, y por supuesto sus vecinos no aceptaron dejar de ser la sede del gobierno.
José Rafael Gallegos Alvarado fue el Jefe de Estado que implantó la Ley de la Ambulancia en 1834.
Por otro lado, con base a los estudios del historiador Iván Molina Jiménez, en la primera mitad del Siglo XIX los habitantes de lo que hoy es la República de Costa Rica no se identificaban como costarricenses, sino como heredianos, alajuelenses, nicoyanos, etc. No había una clara identidad nacional como país independiente (Costa Rica era un Estado de la República Federal de Centro América). Esta política amateur era controlada por cabildos, lo cual favorecía una identidad más localista en oposición a una política centralizada. En ese contexto, ninguna ciudad quería ser gobernada por otra, y todas querían ser la capital. El localismo fue la principal causa de la Batalla de Ochomogo, la Ley de la Ambulancia, y la Guerra de la Liga.
En 1833 los vecinos de Cartago pusieron al cartaginés José Rafael de Gallegos y Alvarado como Jefe de Estado de Costa Rica, y lo usaron para devolver la capital a Cartago. El plan era establecer la Ley de la Ambulancia para que la capital se pasara a Alajuela, luego Heredia, y cuando llegara a Cartago se quitaría la Ley de la Ambulancia.
Tres antiguas capitales de Costa Rica, su ubicación geográfica.
Puesta en práctica:
La Asamblea Legislativa, marcada en esa época por el Localismo, aprobó esta Ley en marzo de 1834.
Los Poderes Legislativo, Ejecutivo, y Judicial se trasladaron en mayo de 1834 a la ciudad de Alajuela. Tanto el traslado como la instalación de las autoridades en esa ciudad originaron problemas y dificultades de variada índole.
Rápidamente se volvió obvio, que la villa colonial de Alajuela, con una economía de ganadería y caña de azúcar, con solo una escuela y una calle adoquinada, no tenía la infraestructura para ser la capital de un Estado.2 En San José, la oposición al gobierno de José Rafael Gallegos Alvarado estableció un periódico llamado «La Tertulia» para burlarse del Jefe de Estado, la Ley de la Ambulancia, y los campesinos de Alajuela.
Según «La Tertulia», en Alajuela solo sabían hablar «…de vacas, bueyes y caña de azúcar». En el libro «Los años de la Ambulancia», el historiador Jorge Sáenz Carbonell explica que casi nunca había Cuórum, pues «…a los diputados les daba pereza ir en mula hasta Alajuela».1 A inicios de 1835 los diputados de San José aprobaron una moción para que la próxima capital no fuera Heredia sino Esparza, por ser ciudad más antigua de Costa Rica, abriendo la posibilidad de que Nicoya llegara a ser capital del Estado. Por supuesto, esto era una burla más a la Ley de la Ambulancia.
Cansado de las humillaciones y ataques contra su persona, José Rafael Gallegos Alvarado renunció en marzo de 1835. A los pocos días fue electo como Jefe de Estado el Licenciado Braulio Carrillo Colina de San José, quien tenía como prioridad quitar la Ley de la Ambulancia para establecer un gobierno más profesional.
Braulio Carrillo Colina
Don Braulio Carrillo intentó devolver la capital a San José, así que derogó la Ley de la Ambulancia en agosto de 1835, y estableció la capital en un pueblo llamado San Juan del Murciélago (actual Tibás), entre San José y Heredia. Mientras allá se construían los edificios necesarios, los poderes Ejecutivo y Judicial residirían en San José, y la Asamblea Legislativa en Heredia.
Esto provocó una insurrección en Cartago y Alajuela, a la cual se sumó después Heredia. Las ciudades sublevadas designaron como Dictador a Nicolás Ulloa Soto. Esta rebelión originó la Segunda Guerra Civil de Costa Rica, que se conoce como la Guerra de la Liga.
Después de varias batallas en dos semanas de combate, la Milicia de San José se impuso a las demás ciudades y ganó la guerra civil. De esta manera San José se consolidó como capital de Costa Rica.
Consecuencias:
La ciudad de Alajuela fue capital de Costa Rica por dos años.
La derogación de la Ley de la Ambulancia conllevó a la Segunda Guerra Civil de Costa Rica o Guerra de la Liga en 1835.
Después de la Guerra de la Liga, San José se consolidó como Capital de Costa Rica.
Referencias:
Sáenz Carbonell, Jorge. «Los años de la ambulancia». EUNED, Costa Rica, 1989.
Villegas, Guillermo y Soto, Enrique. «Alajuela y la Ley de la Ambulancia». APEHP, Costa Rica, 1989.
La historia precolombina de Costa Rica abarca desde el establecimiento de los primeros pobladores hasta la llegada de Cristobal Colón a América.
Hay evidencias arqueológicas que permiten ubicar la llegada de los primeros seres humanos a Costa Rica entre el 10000 y el 7000 a. C. Durante el II milenio a. C. ya existían pequeñas comunidades agrícolas sedentarias.
Entre el 300 a. C. y el 300 d. C. muchas comunidades pasaron de la organización tribal o gentilicia, basada en relaciones de parentesco, escasamente jerarquizada y de producción autosubsistencial, a una organización jerarquizada, con caciques, líderes religiosos o chamanes, artesanos especialistas, etc. Esta organización social surgió por la necesidad de organizar la producción y el intercambio y dirigir las relaciones con otras comunidades, así como las actividades ofensivas y defensivas. Estos grupos establecieron divisiones territoriales más amplias para producir más alimentos y controlar las fuentes de materias primas. Seguir leyendo pERIODO Precolombino de Costa Rica→
En 1873 se habilitó un espacio público como parte de los terrenos aledaños a la Terminal del Ferrocarril del Atlántico, convirtiéndose en un importante punto de desarrollo en la ciudad.
Dicho lugar adquirió el nombre de «Parque Nacional» en 1895, tras ser elegido para la instalación del Monumento Nacional, un homenaje a la Campaña Nacional de 1856-1857, un conflicto bélico contra el filibustero William Walker.
1919-Fotografía de Manuel Gómez Miralles.
Este Parque emblemático se ubica en Avenida Las Damas, Ave. 3, Calles 15 y 19, San José.
Parque Nacional en San José 1929(M.G.Miralles)1939 Costado Sur Parque Nacional, Fotografía de Gino Lacangero.
Constituye en uno de los espacios abiertos más relevantes de la capital que en sus inicios se conoció como la Plaza de la Estación, nombre dado en razón de su cercanía a la terminal del Ferrocarril al Atlántico.
1937. Fotografía Jorge Salazar
El Monumento Nacional; conjunto escultórico que incidió en el cambio de nombre al parque. El mismo ha sido escenario de importantes celebraciones patrias a lo largo de este siglo.
Describe los 8 Pueblos Indígenas de Costa Rica y los derechos de la niñez y la adolescencia indígenas.
Los indígenas de Costa Rica son los habitantes originarios del territorio que conforma a la actual nación costarricense. Se dividen en ocho etnias distinguibles que están distribuidas en todo el país pero mayormente viven en los 22 territorios indígenas, que en teoría y de acuerdo a las leyes nacionales y a diversos convenios interestatales, son entidades plenamente autónomas capaces de tener su propio autogobierno y sistema judicial. Sin embargo, esto no sucede en la práctica. En la actualidad representan un 2,42% de la población y representan uno de los grupos minoritarios más importantes de la nación.
El cacao de Costa Rica es junto al café y el banano uno de los importantes productos agrícolas de exportación, con una significativa incidencia en la economía, cultura e identidad nacional. Su producción representa el 5% del mercado exportador internacional, algo especial ya que de los proveedores mundiales sólo un 10% se puede calificar como gourmet. Theobroma es nombre científico y significa en griego «alimento de los dioses»; cacao deriva del nahua «cacáhua».
Historia:
Los primeros árboles del cacao crecían de forma natural a la sombra de las selvas tropicales de las cuencas del Amazonas y del Orinoco, hace unos 4000 años. Los primeros cultivadores en Centroamérica fueron los habitantes del sitio de Puerto Escondido en Honduras, alrededor de 1100 a. C. Entre 600 y 400 a. C. se extendió a Belice también. A la temporada de la civilización Olmeca, cerca de 900 a. C. es probable que la siembra de cacao fuese extensiva en Mesoamérica.
Estudios realizados por investigadores mexicanos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), de las universidades de Columbia, Arizona, Yale, Wisconsin y Kennesaw, señalan que existen evidencias del consumo de cacao como bebida en el periodo formativo (1900 -900 a.C), es decir, 800 años antes de lo que se creía hasta ahora. Seguir leyendo Historia del cacao en Costa Rica→
Video documental sobre el Proyecto de Ley de Desarrollo Autónomo de los Pueblos Indígenas y la necesidad de que sea aprobado en la Asamblea Legislativa de Costa Rica
Una dirección no se trata solo de directrices para encontrar un lugar. Consiste en ubicar dentro del espacio los elementos trascendentales, constructores de nuestra conciencia colectiva.La forma en la que se reproducen los sistemas de direcciones resulta absolutamente cultural.
El costarricense, por ejemplo, hace uso del signo: la cantina, la pulpería, el minisúper, la casa de don “fulano”; es decir, su espacio familiar y cotidiano adquiere trascendencia histórica y sagrada. Estos elementos conforman, por lo tanto, el paisaje: “vivos e inertes, naturales y antrópicos, es más dinámico y a la vez más vulnerable que otros objetos de la identidad”. ..continúa en el siguiente enlace:
María Gabriela Campos Murillo. Bachiller en Filología Española, Universidad de Costa Rica. Licenciada en docencia con énfasis en Filología Española, Universidad Estatal a Distancia y egresada de la maestría de Español como Segunda Lengua, Universidad de Costa Rica. Profesora universitaria desde el 2005. Actualmente, ejerce en la Universidad Nacional y en la Universidad Estatal a Distancia como académica de las carreras Literatura y Lingüística, y Secretariado Administrativo, respectivamentegabriela.cmurillo@gmail.com
Revista Herencia Vol. 27 (1 y 2), 39-46, 2014. LA MEMORIA CULTURAL A TRAVÉS DE LAS DIRECCIONES TICAS.
La Batalla de Ochomogo ―librada el 5 de abril de 1823 en el cerro de Ochomogo (entre las villas de San José y Cartago, en el Valle central)― fue la batalla más importante en la Primera Guerra Civil de Costa Rica.
Desde 1563 la villa de Cartago había sido la capital de la provincia de Costa Rica, pero en 1784 el Gobierno español abrió la Factoría de Tabacos para el monopolio del tabaco en la Villa de San José. Eso creó una rivalidad económica y política entre ambas localidades. Por un lado, Cartago retenía el poder político de la monarquía, y por el otro, San José tenía el dinero. La oportunidad para tomar el poder llegó en 1821, cuando la región se independendizó del Imperio español.
Emperador Agustín de Iturbide, México
Los hacendados conservadores de Cartago y Heredia intentaron mantener sus privilegios a través del Primer imperio mexicano de Agustín de Iturbide. Los comerciantes liberales de San José y Alajuela buscaron un nuevo modelo de gobierno republicano. Así surgieron dos grupos opuestos: los imperialistas y los republicanos.
Para marzo de 1823, la Junta Superior Gubernativa de Costa Rica no había declarado lealtad al emperador Agustín de Iturbide. Por lo tanto, los imperialistas de Cartago y Heredia pactaron derrocar a la Junta.
El 29 de marzo de 1823, varios vecinos de Cartago ―liderados por Joaquín de Oreamuno y Muñoz de la Trinidad, tomaron el Cuartel de Armas, y dieron el primer golpe de Estado en la Historia de Costa Rica. Proclamaron la anexión de Costa Rica al Primer Imperio Mexicano.
Joaquín de Oreamuno y Muñoz de la Trinidad
Los cabildos de San José y Alajuela le declararon la guerra a los imperialistas y nombraron al vecino de Alajuela, Gregorio José Ramírez y Castro, general del ejército republicano.
Gregorio José Ramírez y Castro, General del Ejercito Repúblicano
Causas:
Las principales son las diferencias de modelo económico entre las dos regiones en conflicto.
Cartago y Heredia eran agrarios y aristocráticos, se encontraban controlados por una oligarquía poderosa y conservadora de terratenientes,
mientras San José y Alajuela eran ciudades liberales que empezaban a formar parte de la Revolución Industrial y dominadas por una burguesía progresista deseosa de reformas sociales y de una democracia liberal.
La aristocracia conservadora cartaginesa y herediana pensaba que podría mantener sus privilegios manteniéndose anexada al Imperio de Agustín de Iturbide. Pronto, estas dos visiones contrapuestas entran en conflicto. La capital de Costa Rica, en ese momento, se localizaba en Cartago.
Ante la tardanza del gobierno costarricense de declarar la anexión al Primer Imperio Mexicano en 1823 Joaquín de Oreamuno y Muñoz de la Trinidad, junto a otros ciudadanos, derroca al gobierno en el primer golpe de estado de la historia de Costa Rica y proclama la anexión al Imperio, estallando así la guerra.
La batalla
Los dos ejércitos se encontraron la mañana del 5 de abril de 1823 en las lagunas de Ochomogo, en medio de las villas de San José y Cartago.
Las fuerzas en combate eran:
Los Republicanos: las tropas del Cuartel de San José y las del Cuartel de Alajuela, e irregulares josefinos y alajuelenses.
Los Imperialistas: las tropas del Cuartel de Cartago, e irregulares de Cartago, Heredia, y nicaragüenses leales al emperador Agustín de Iturbide.
La milicia de Cartago esperaba en el llano, comandada por el Sargento Mayor Salvador Oreamuno, con la artillería heredada de España y algunos jinetes de caballería. Según el historiador Ricardo Fernández Guardia, Joaquín de Oreamuno y Muñoz de la Trinidad no se presentó a la batalla, pues «…se quedó en la cama descansando unas horas más.»
Los republicanos habían sido entrenados por Gregorio José Ramírez y Castro, y llegaron liderados por él mismo, y con el sargento Antonio Pinto Soares como jefe de la artillería.
Cuando se encontraron intentaron negociar, pero al poco tiempo empezaron los disparos de mosquete. Las grandes piedras volcánicas en la zona fueron aprovechadas para cubrirse.
El combate fue largo y lleno de incidencias. Se dieron varias cargas de mosquete e infantería de línea con bayoneta. Sin embargo, los cañones de Antonio Pinto Soares
Antonio Pinto Soares, Gobernador de C.R. (1842)
se impusieron, y algunos oficiales de Cartago empezaron a desertar, incluyendo al comandante Salvador Oreamuno. Al final solo quedó el sargento cartaginés Félix Oreamuno y Jiménez, quien pidió detener el fuego.
No obstante, Gregorio José Ramírez y Castro indicó que únicamente aceptaría la rendición incondicional de Cartago y continuó la batalla hasta derrotar por completo a los imperialistas. Seguidamente invadió la villa de Cartago y desarmó a sus vecinos.
Paralelamente, en las afueras de la villa de Alajuela se peleó la otra batalla de la Primera guerra civil de Costa Rica: la Batalla del Arroyo, el mismo 5 de abril de 1823. La Villa de Alajuela fue atacada por la milicia de Heredia. La comunidad sin sus tropas (pues estaban en la Batalla de Ochomogo) se defendió con un cañón y algunos hombres armados al mando del alcalde José Ángel Soto. Después de unos minutos de combate, la defensa contra la Milicia de Heredia se volvió insostenible y el pueblo capituló en un acta firmada por el Cabildo. La villa fue tomada y muchas casas fueron saqueadas. Sin embargo, Gregorio José Ramírez y Castro, después de vencer en Ochomogo y Cartago, se trasladó con el Ejército Republicano a liberar Alajuela y restablecer el orden en el Valle Central (Costa Rica).
Lugar de la batalla entre San José y Cartago
Consecuencias
Quedaron aproximadamente 15 muertos y un numero desconocido de heridos .
Después de Ricardo el sarboso neposo y Castro invadió Heredia y unió Costa Rica.
Al no haber una junta superior gubernativa, al controlar todas las armas en el Valle central, Gregorio José Ramírez quedó como gobernante de facto, y administró el país durante 10 días mientras restablecía el orden. Como gobernador publicó únicamente dos decretos: pasó la capital a San José, y convocó una junta superior gubernativa electa democráticamente.
Después de esta batalla San José se convirtió en la nueva capital de Costa Rica.
Debido a la lentitud de las noticias, los imperialistas de Cartago tardaron varias semanas en enterarse que habían peleado en vano, pues el Primer imperio mexicano había dejado de existir desde el 19 de marzo de 1823.
Referencias:
Fernández Guardia, Ricardo (2007). La independencia: historia de Costa Rica. San José, Costa Rica: EUNED. p. 217. ISBN 9789968314992. Consultado el 15 de abril de 2016.
Se a preguntado usted de dónde procede el nombre de Hatillo. Pues aquí les dejo su historia:
Doña Gregoria de Hidalgo viuda de juan Miguel Cervantes, recibió como herencia de su marido una caballería de tierras en el sitio llamado hoy el HATILLO por el año de 1737. De esta caballería regaló la mitad a la Cofradía del Santísimo San José para que allí se formara un hatillo de ganado (hato pequeño) y la otra mitad la vendió al presbítero Eusebio Meléndez. El hato de ganado pequeño o hatillo es el origen del nombre del barrio de HATILLO de San José.
Hato de ganado
Referencias:
Luis Felipe González. Origen y Desarrollo de las poblaciones de Heredia, San José y Alajuela durante la Colonia. 1943
El Pacto de Concordia fue la Constitución provisional de Costa Rica entre 1821 y 1823, denominada Pacto Social Fundamental Interino (o Pacto de Concordia) de la Provincia de Costa Rica.
Pacto de Concordia a la izquierda y el Acta de Cartago al centro.
Emisión:
El 31 de octubre de 1821, el Ayuntamiento de Cartago invitó a los de las demás poblaciones del Partido de Costa Rica a enviar a esa ciudad legados con amplios poderes, a fin de decidir el camino a seguir ante la declaratoria de independencia absoluta de España formulada el 11 de octubre por la Diputación Provincial de la Provincia de Nicaragua y Costa Rica.
El 12 de noviembre se reunió en Cartago la Junta de Legados de los Pueblos, presidida por el Presbítero Nicolás Carrillo y Aguirre, y como el inicio de sus sesiones coincidió con la renuncia presentada por el Jefe Político Subalterno Juan Manuel de Cañas-Trujillo, la Junta asumió el Gobierno de Costa Rica en todos sus ramos. Pocos días después se acordó nombrar una comisión de siete miembros para que redactase un «Plan de Gobierno provisional» que sirviese como “nudo de concordia” entre todas las poblaciones representadas.1 La Junta de Legados asumió, en consecuencia, carácter de asamblea constituyente, aunque no utilizó tal denominación.
La comisión redactora, en la que había representantes de diversas tendencias ideológicas, tomó como base de sus trabajos un proyecto remitido desde Guatemala por el médico costarricense Pablo de Alvarado y Bonilla, partidario de un régimen liberal y adversario decidido de la anexión al Imperio Mexicano establecido por Don Agustín de Iturbide. El 1 de diciembre de 1821 se presentó a la Junta de Legados el proyecto correspondiente, que fue discutido, reformado y aprobado en esa misma fecha, con el nombre de Pacto Social Fundamental Interino o Pacto de Concordia. El documento entró en vigencia con carácter provisional, a la espera de ser sancionado por una nueva asamblea de legados en enero de 1822.
Contenido:
En su redacción original, el texto constitucional de 1821 contaba con 58 artículos, distribuidos en siete capítulos.
El Capítulo I se refería a la Provincia y expresaba que Costa Rica estaba en absoluta libertad y posesión exclusiva de sus derechos, que sería dependiente o confederada de otro Estado americano al que le conviniera adherirse y que reconocía y respetaba la libertad civil, la propiedad y demás derechos naturales y legítimos de toda persona y de cualquier pueblo o nación.
El Capítulo II versaba sobre la Religión e indicaba que la de la Provincia era y sería siempre la católica, con exclusión de cualquiera otra, aunque indicaba que si un extranjero de otro credo llegase a Costa Rica por motivos de comercio o tránsito, no sería molestado, a menos que intentase hacer proselitismo.
El Capítulo III se refería a los ciudadanos. En reacción al racismo de la Constitución de 1812, se atribuía la ciudadanía a todos los hombres libres naturales de la provincia o avecindados en ella con cinco años de residencia. La suspensión o pérdida de los derechos ciudadanos se regiría por lo dispuesto en la Carta de Cádiz.
Proclama de la Libertad:
El Capítulo IV trataba del Gobierno, que estaba confiado a una Junta de Gobierno provisional, integrada por siete vocales de elección popular. Este sistema perduraría hasta que se estableciese la Constitución del Estado a que Costa Rica se adhiriese.
El Capítulo V regulaba la elección de los miembros del gobierno, que debía efectuarse mediante el sistema de sufragio universal indirecto en cuatro grados utilizado para la elección de Diputados en la Constitución de 1812. Se disponía además que los electores de partido discutirían el Pacto para eventualmente modificarlo y sancionarlo, y que su determinación sería una ley interina fundamental de la Provincia.
El Capítulo VI se refería al órgano de gobierno, que se denominaba Junta Superior Gubernativa de Costa Rica y debía residir tres meses al año en cada una de las cuatro poblaciones mayores de la provincia.
El Capítulo VII versaba sobre las restricciones del Gobierno, e indicaba el modo de exigir responsabilidades a la Junta y sus vocales, mediante un tribunal de residencia.
Vigencia provisional y sanción del Pacto:
Al entrar en vigor provisionalmente el Pacto de Concordia el 1 de diciembre de 1821, concluyeron las sesiones de la Junta de Legados de los Pueblos y asumió el poder una Junta Gubernativa interina, presidida por el Presbítero Pedro José de Alvarado y Baeza. Esta Junta se mantuvo en funciones hasta el 6 de enero de 1822, fecha en que se reunió en Cartago una Junta de Electores de partido, investida de poder constituyente y presidida por Rafael Barroeta y Castilla. De conformidad con lo dispuesto en varios artículos transitorios del Pacto, la Junta de Electores discutió el texto de éste y el 10 de enero decidió aprobarlo con algunas reformas, la más significativa de las cuales era la de consagrar constitucionalmente la anexión condicional de Costa Rica al Primer Imperio Mexicano, al disponer que se enviarían Diputados al Congreso Constituyente de México y se aceptaría la Constitución que emitiese. Sin embargo, se indicaba también que se continuaría observando el Pacto mientras se emitiese la Constitución del Imperio o las autoridades de éste, oída la representación costarricense, señalasen las autoridades que debían regir la Provincia.
El Pacto reformado quedó sancionado y en plena vigencia el mismo 10 de enero de 1822. Sin embargo, la villa de Heredia, que era partidaria de la anexión incondicional al Imperio Mexicano, se negó a aceptarlo. Como las autoridades de León de Nicaragua habían acordado desde el 11 de octubre de 1821 la unión a México, Heredia decidió volverse a colocar bajo la jurisdicción de aquéllas y separarse de Costa Rica. Como consecuencia de la segregación herediana, el plazo de tres meses previsto en el Pacto para la permanencia del Gobierno en cada una de las cuatro poblaciones mayores de la provincia se alargó un mes en beneficio de Cartago, San José y Alajuela.
Predecesor: Constitución de 1812
Pacto de Concordia
1821-1823
Sucesor: Primer Estatuto Político
Referencias:
Aguilar B., Aguilar Óscar (1974). La Constitución de 1949. Antecedentes y proyecciones. San José, Costa Rica: Editorial Costa Rica.
Pacto de Concordia Facultad de Historia, Universidad de Costa Rica.
Ministerio de Educación Pública. Formación del Estado Costarricense de 1821 a 1870. Estudios Sociales 7° grado.