Teatro y Cine Variedades, San José, 1892.

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El Cine Variedades en sus inicios, 1892.

Era una casona de madera vieja donde llegaban un público amante del entretenimiento. Allí se reunían por las tardes y noches y gozaban de diferentes eventos desde excelente música como operetas, zarzuelas hasta obras teatrales de diferentes grupos.

Remodelación del Teatro Variedades
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Fachada del Teatro Variedades (Fotografía de Maritza Cartín, Julio 2016)
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Ayer y hoy (Fotografía de Internet)

El Teatro Variedades es un teatro y sala de cine ubicado en San José, Costa Rica. Junto con el Teatro Nacional de Costa Rica y el Teatro Popular Melico Salazar, se le considera uno de los tres grandes teatros de la capital costarricense.

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GALERÍA:

Teatro Variedades, escenario.

Se encuentra ubicado en calle 5, entre avenidas central y primera, en el distrito del Carmen. Inaugurado en 1892, es el teatro más antiguo de esta capital centroamericana, y además, fue también su primer cine, pues en él se proyectaron las primeras producciones cinematográficas llegadas al país, en 1906.

1930 Periódicos Antiguos, SINABI.

El Teatro Variedades es uno de los elementos históricos, arquitectónicos y culturales más importantes de la capital de Costa Rica, por lo que fue declarado patrimonio histórico-arquitectónico en 1999.

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Cine Rex, San José, 1958-1999.

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Casa de Salud. Esquina del Cine Rex en el año 1917

En esa misma esquina estuvo por muchos años la Casa de Salud que albergó consultorios médicos.

1958 Construcción del Cine Rex en calle central y avenida 4, San José.
CineRex
Edificio que alojaría por muchos años al Cine Rex.

El favorito de la capital se ubicaba al costado sur del Parque Central de S.J. (esquina Suroeste de Avenida 4 y Calle Central).

Ayer y hoy 1958 – 2021

Con un lobby muy elegante y una sala de gran tamaño con 2 pisos de butacas, tenía siempre los estrenos cinematográficos más importantes.

Gran Inauguración, 1958.

Su propietario el señor José Raventos Coll, quien lo inauguró en el año 1958.

Cartelera del Cine Rex, 1991 (anunciado la película de John Travolta, Mira quien habla). Fotografía de Jorge Arturo Vindas.

El Cine Rex cerró sus puertas en 1999. Aunque el cine ya no existe, su edificio sigue en pie, aunque renovado, sirviendo como testigo de la historia y la evolución arquitectónica y cultural de San José.

Hoy su lobby es un restaurante de comida rápida y su gran sala una tienda por departamentos.

Referencias:

Fotos varias de Internet.

Periódicos antiguos de CR.

Investigación de Mi CR de Antaño.

Antiguo Teatro Tovac, luego, Gran Cine Libano, San José, 1936.

1936 Inauguración

Teatro Tovac. Ubicado en Calle 10, Avenida 7, San José.

TEATRO TOVAC:

El Teatro TOVAC funcionó desde 1924 hasta el 14 de noviembre de 1936 donde lo demolieron e iniciaron la construcción del Gran Cine Libano en el año de 1937.

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Librería Lehmann, San José, 1851-1900.

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Como respuesta al obispo Thiel y a su preocupación por el estado espiritual de su rebaño, monseñor Sanabria apuntó: “por otros medios atendió solícito el Prelado al adelanto cultural del clero y de los fieles”.

“Al del clero, disponiendo que en la Curia Eclesiástica hubiese depósito de algunas obras científicas de carácter eclesiástico que podían adquirir los sacerdotes en favorables condiciones, y al de ambos, recomendando a algunas librerías las obras que mejor pudieran servir para el progreso cultural y religioso de todos. Es de justicia decir que entre las librerías religiosas o de criterio católico, que mejor satisfacieron (sic) aquellas recomendaciones del Prelado, la que más se distinguió fue la fundada por don Antonio Lehmann” ( Monseñor Bernardo Augusto Thiel. Segundo Obispo de Costa Rica ).

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Barrio El Paso de la Vaca, Distrito Merced, San José.

Paso de la Vaca» en San José, Costa Rica, es un lugar histórico y popular ubicado principalmente en la zona de la Calle 8 y Avenida 9, en el distrito de la Merced, cerca del antiguo Mercado Borbón y Barrio México, recordado por una tradición navideña, aunque hoy puede referirse a un punto de referencia o incluso negocios en esa área. 

Década de 1970 El «Paso de la Vaca», en la calle ocho de la ciudad capital, San José de CR, observándose el todavía activo «MERCADO BORBÓN». Foto de autor desconocido.

Origen del Nombre:
El nombre se debe a una familia (los Abarca) apodada «los bueyes» que, para evitar burlas, encargó a un escultor que hiciera una vaca en su portal navideño, diferenciándose del buey y la mula tradicionales. Así, la gente empezó a decir: «Vamos a ver el paso de la vaca», y el nombre se quedó en esa zona de la ciudad. 
Leyenda:

«Recuerdo que una vez me hicieron ir a traer una encomienda cerca


del Mercado Borbón, a unos doscientos metros al norte del antiguo Almacén La Granja, en calle ocho, avenidas cinco y siete camino a la antigua Botica Solera, Barrio México.

En mis escasos once años lo que más recuerdo es que se me dijo que era por el “Paso de La Vaca” y es hasta ahora que ya sé por qué se le ha denominado con este nombre; bueno, eso creo…

¿Qué origen tiene la denominación “El Paso de La Vaca”?

Me lo contó un anciano que se las sabe todas, de esos que no pierden ni el mínimo detalle de lo visto o escuchado.

San José era una ciudad “pichoncita”, tanto que las casas, al igual que las primeras plumas, iban apareciendo aqui y allá, entre verdura y sosiego. La gente fraternizaba un tanto, pero de lejos. El rudo trabajo apenas les permitía el tiempo de hacer la colación en familia, rezar el rosario, y cuando más antes de recogerse, salir a la “tranquera”, a comentar sobre el día de trabajo y escuchar algunas viejas leyendas o historias; a la vez, el poder compartir con algún vecino o viajero que con dificultad pasara por sus casas.

Los domingos asistían todos a la misa, y las comadres hablaban ya que era la única oportunidad para charlar y chismear, mientras regresaban en compañía de las vecinas.

Por aquella época -la de esta leyenda- se tenía, como ahora, mucha veneración por los santos y era difícil que en cada casa no se hallaran algunos, aunque fueran en pintura. Sobre todo los San José eran imprescindibles, con la ventaja de que lo mismo servía para la fiesta del patrono, que para figurar en el indispensable portal de fin de año.

Las mujeres, pues, tenían todos sus camarines en que alojaban muellemente las doradas imágenes, y era de verse la solicitud con que limpiaban y acicalaban al Niño Dios o pegaban un cuerno o una oreja -como ahora-, al buey o la mula, si la humedad se había atrevido al sacrilegio.

Y acertó a darse una vuelta por aquí un escultor que venía de Guatemala, recomendado al señor cura de Cartago, sumamente hábil en tallar madera. Todos a una quisieron proveerse de santos de bulto. Pero la desgracia era que el escultor cobraba caro. No hubo más que una casa de unos tales Abarca que pudiera costear los suyos. Y el artista se quedó, y los hizo precisamente al acercarse el fin de año.

He aquí que las comadres salían una mañana a misa despachadas por su pobreza, y una dijo:

-Vayan a ver el portal de Ñor Abarca…

-¿Qué tal les resultaron los santos? Son bonitos, pero yo creo que no los pueden bendecir.

-¿Y eso?

-¡Pues no va el fuerero ese, el artesano, y le hace los animales imperfectos! En vez del buey y la mula, hizo la mula y una vaca; y es que como a todos los Abarca los llamaban “bueyes” porque trabajaban muy fuerte desde que salía el sol hasta que se acostaba, eran tan trabajadores como los bueyes. Y además de esto, es que la familia de Ñor Abarca eran todos hombres y ninguno se le había casado. Ñor Abarca le dijo al artesano que le ponían tetas o no lo pagaba.

-Si, pero dicen que el cura les dio el permiso para que no les sirviera de mala tentación.

La noticia cundió allí mismo; y por la casa de Ñor Abarca desfiló todo San José, a ver la vaca del paso Y como la cosa era tan singular en realidad, después había quién preguntará:

-¿Me da razón dónde vive fulano?

-Coja allí, por la calle de los Abarca…

-No sé dónde vivirán…

-¡Hombre: aquellos que llaman los “bueyes”, los del paso de la vaca!

-¡Aja! Dios se lo pague.»

Referencias:

-Investigación Mi CR de Antaño.

-Fabio Baudrit “El Paso de la Vaca y otros relatos”, Editorial Costa Rica.

-Fotografías varias de Internet.

El Padre sin cabeza…

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Mito seguramente concebido en tiempos de la inquisición, durante la cual cortaban la cabeza a brujos, hechiceros, hombres y mujeres de mal vivir.

Dice la tradición que se le aparece a los hombres y mujeres que trasnochaban debajo de un árbol frondoso en el cual se puede ver una gran puerta de un templo.

La persona pasa la puerta y se encuentra una gran sala y al final un sacerdote cantando misa en latín.

Atraído y cargado de pecados la persona oye atentamente pero a la hora de la consagración al dar la cara el sacerdote se le ve sin cabeza y esta chorreando sangre entre sus manos.

Despavorido sale de aquel lugar y queda varias semanas sin habla, cambiando así su vida para siempre. Seguir leyendo El Padre sin cabeza…

El Tranvía eléctrico en San José, 1899-1950.

El Tranvía en Paseo Colón, 1940

En el San José señorial y aldeano a la vez, donde brillaba como un sol exclusivo el Teatro Nacional, empezó a funcionar, la mañana del 9 de abril de 1899, el tranvía durante en el Gobierno de Don Rafael Iglesias Castro.

Este fue el primer medio de transporte colectivo urbano que también existió en Cartago hacia 1888. Recorría desde el Cementerio hasta San Rafael de Oreamuno y el otro salía de la estación del ferrocarril, pasando por los Tribunales de Justicia y el estadio Fello Meza, hasta llegar a Agua Caliente. Sin embargo, el tranvía tuvo poca acogida por los ciudadanos y pronto desapareció de la vieja metrópoli. Puede leer El Tranvía en Cartago.

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Un viaje a lo más recóndido de nuestras raíces…