Archivo de la categoría: HISTORIA COSTARRICENSE

Manuel Mora Valverde 1909-1994, Abogado y Político, Benemérito de la Patria.

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Manuel Mora Valverde (San José, Costa Rica, 27 de agosto de 1909- 29 de diciembre de 1994) fue un dirigente popular, abogado, y político, diputado nacional, de enorme trayectoria en la historia de Costa Rica. Se le recuerda fundamentalmente por ser un gran líder popular, y uno de los principales gestores y promulgadores de las Garantías Sociales, del Código de Trabajo (1943), etc., y como fundador del Partido Vanguardia Popular. Fue declarado Benemérito de la Patria en 1998.

Nació el 27 de agosto de 1909 en la ciudad de San José, en el seno de una familia de clase media ilustrada pero empobrecida; fue primogénito entre doce hermanos; siendo niño vio morir a dos de sus hermanas menores enfermas ante la falta de recursos. Su padre José Rafael Mora era un maestro de obras, que dirigió los talleres de Obras Públicas durante el gobierno de su amigo del Presidente Alfredo González Flores (1914-1917). Siendo apenas un niño lo vio marchar hacia Nicaragua con un grupo de amigos, para unirse al movimiento armado para derrocar a la dictadura de los Tinoco. Su madre era Lydia Valverde, de quien adquirió ese espíritu por el conocimiento del mundo y la solidaridad por las personas. Seguir leyendo Manuel Mora Valverde 1909-1994, Abogado y Político, Benemérito de la Patria.

Francisca Carrasco Jiménez 1816-1890.

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Vida personal
Francisca Carrasco Jiménez nació el 7 de abril de 1816 en la aldea Taras, cerca de la villa de Cartago, a orillas del río Reventado, en el seno de una familia de mestizos y mulatos, hija de José Francisco Carrasco Méndez y María Trinidad Jiménez. Contrajo nupcias (y enviudó) tres veces, la primera en 1834 con Mario Solano, la segunda con Espíritu Santo Espinoza, y la última con Gil Zúñiga.

Aunque en esa época las mujeres no podían ingresar a la escuela, Francisca aprendió a leer y escribir. Seguir leyendo Francisca Carrasco Jiménez 1816-1890.

Florencio del Castillo Villagra, 1778-1834

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Florencio del Castillo, clérigo y político costarricense.

Nació en Cachí, Costa Rica, en 1778, hijo de fray Luis de San Martín de Soto, cura de esa población, y Cecilia del Castillo Villagra, viuda del francés Francois Lafons. Doña Cecilia del Castillo, pertenecía a una familia distinguida de Costa Rica y era dueña de alguna riqueza que le permitió enviar a su hijo al Seminario Conciliar de León, Nicaragua (que luego, en 1814, se convertiría en la Universidad de León), para seguir la carrera eclesiástica. Después de haberse distinguido mucho por su inteligencia y acendrada aplicación, don Florencio del Castillo presentó brillantes exámenes, obtuvo un grado de bachiller y ordenado de sacerdote en 1802, al año siguiente era ya catedrático de geometría elemental en el mismo Seminario Conciliar.

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Librería Lehmann, San José, 1851-1900.

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Como respuesta al obispo Thiel y a su preocupación por el estado espiritual de su rebaño, monseñor Sanabria apuntó: “por otros medios atendió solícito el Prelado al adelanto cultural del clero y de los fieles”.

“Al del clero, disponiendo que en la Curia Eclesiástica hubiese depósito de algunas obras científicas de carácter eclesiástico que podían adquirir los sacerdotes en favorables condiciones, y al de ambos, recomendando a algunas librerías las obras que mejor pudieran servir para el progreso cultural y religioso de todos. Es de justicia decir que entre las librerías religiosas o de criterio católico, que mejor satisfacieron (sic) aquellas recomendaciones del Prelado, la que más se distinguió fue la fundada por don Antonio Lehmann” ( Monseñor Bernardo Augusto Thiel. Segundo Obispo de Costa Rica ).

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Barrio El Paso de la Vaca, Distrito Merced, San José.

Paso de la Vaca» en San José, Costa Rica, es un lugar histórico y popular ubicado principalmente en la zona de la Calle 8 y Avenida 9, en el distrito de la Merced, cerca del antiguo Mercado Borbón y Barrio México, recordado por una tradición navideña, aunque hoy puede referirse a un punto de referencia o incluso negocios en esa área. 

Década de 1970 El «Paso de la Vaca», en la calle ocho de la ciudad capital, San José de CR, observándose el todavía activo «MERCADO BORBÓN». Foto de autor desconocido.

Origen del Nombre:
El nombre se debe a una familia (los Abarca) apodada «los bueyes» que, para evitar burlas, encargó a un escultor que hiciera una vaca en su portal navideño, diferenciándose del buey y la mula tradicionales. Así, la gente empezó a decir: «Vamos a ver el paso de la vaca», y el nombre se quedó en esa zona de la ciudad. 
Leyenda:

«Recuerdo que una vez me hicieron ir a traer una encomienda cerca


del Mercado Borbón, a unos doscientos metros al norte del antiguo Almacén La Granja, en calle ocho, avenidas cinco y siete camino a la antigua Botica Solera, Barrio México.

En mis escasos once años lo que más recuerdo es que se me dijo que era por el “Paso de La Vaca” y es hasta ahora que ya sé por qué se le ha denominado con este nombre; bueno, eso creo…

¿Qué origen tiene la denominación “El Paso de La Vaca”?

Me lo contó un anciano que se las sabe todas, de esos que no pierden ni el mínimo detalle de lo visto o escuchado.

San José era una ciudad “pichoncita”, tanto que las casas, al igual que las primeras plumas, iban apareciendo aqui y allá, entre verdura y sosiego. La gente fraternizaba un tanto, pero de lejos. El rudo trabajo apenas les permitía el tiempo de hacer la colación en familia, rezar el rosario, y cuando más antes de recogerse, salir a la “tranquera”, a comentar sobre el día de trabajo y escuchar algunas viejas leyendas o historias; a la vez, el poder compartir con algún vecino o viajero que con dificultad pasara por sus casas.

Los domingos asistían todos a la misa, y las comadres hablaban ya que era la única oportunidad para charlar y chismear, mientras regresaban en compañía de las vecinas.

Por aquella época -la de esta leyenda- se tenía, como ahora, mucha veneración por los santos y era difícil que en cada casa no se hallaran algunos, aunque fueran en pintura. Sobre todo los San José eran imprescindibles, con la ventaja de que lo mismo servía para la fiesta del patrono, que para figurar en el indispensable portal de fin de año.

Las mujeres, pues, tenían todos sus camarines en que alojaban muellemente las doradas imágenes, y era de verse la solicitud con que limpiaban y acicalaban al Niño Dios o pegaban un cuerno o una oreja -como ahora-, al buey o la mula, si la humedad se había atrevido al sacrilegio.

Y acertó a darse una vuelta por aquí un escultor que venía de Guatemala, recomendado al señor cura de Cartago, sumamente hábil en tallar madera. Todos a una quisieron proveerse de santos de bulto. Pero la desgracia era que el escultor cobraba caro. No hubo más que una casa de unos tales Abarca que pudiera costear los suyos. Y el artista se quedó, y los hizo precisamente al acercarse el fin de año.

He aquí que las comadres salían una mañana a misa despachadas por su pobreza, y una dijo:

-Vayan a ver el portal de Ñor Abarca…

-¿Qué tal les resultaron los santos? Son bonitos, pero yo creo que no los pueden bendecir.

-¿Y eso?

-¡Pues no va el fuerero ese, el artesano, y le hace los animales imperfectos! En vez del buey y la mula, hizo la mula y una vaca; y es que como a todos los Abarca los llamaban “bueyes” porque trabajaban muy fuerte desde que salía el sol hasta que se acostaba, eran tan trabajadores como los bueyes. Y además de esto, es que la familia de Ñor Abarca eran todos hombres y ninguno se le había casado. Ñor Abarca le dijo al artesano que le ponían tetas o no lo pagaba.

-Si, pero dicen que el cura les dio el permiso para que no les sirviera de mala tentación.

La noticia cundió allí mismo; y por la casa de Ñor Abarca desfiló todo San José, a ver la vaca del paso Y como la cosa era tan singular en realidad, después había quién preguntará:

-¿Me da razón dónde vive fulano?

-Coja allí, por la calle de los Abarca…

-No sé dónde vivirán…

-¡Hombre: aquellos que llaman los “bueyes”, los del paso de la vaca!

-¡Aja! Dios se lo pague.»

Referencias:

-Investigación Mi CR de Antaño.

-Fabio Baudrit “El Paso de la Vaca y otros relatos”, Editorial Costa Rica.

-Fotografías varias de Internet.

El Tranvía eléctrico en San José, 1899-1950.

El Tranvía en Paseo Colón, 1940

En el San José señorial y aldeano a la vez, donde brillaba como un sol exclusivo el Teatro Nacional, empezó a funcionar, la mañana del 9 de abril de 1899, el tranvía durante en el Gobierno de Don Rafael Iglesias Castro.

Este fue el primer medio de transporte colectivo urbano que también existió en Cartago hacia 1888. Recorría desde el Cementerio hasta San Rafael de Oreamuno y el otro salía de la estación del ferrocarril, pasando por los Tribunales de Justicia y el estadio Fello Meza, hasta llegar a Agua Caliente. Sin embargo, el tranvía tuvo poca acogida por los ciudadanos y pronto desapareció de la vieja metrópoli. Puede leer El Tranvía en Cartago.

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PERIODO Colonial de Costa Rica, 1575-1824.

la colonia

El mundo colonial que imperó en el continente americano estaba dividido administrativamente de la siguiente forma:

a) Virreinatos,

b) Capitanías Generales,

c) Gobernaciones, d) Audiencias,

e) Corregimientos o Alcaldías Mayores,

f) Intendencias, g) Cabildos o Ayuntamientos.

El período colonial marcó el asentamiento definitivo de los españoles en América, sellando históricamente el destino de los pueblos aborígenes y el nacimiento de la sociedad mestiza actual.

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Genealogía Costarricense (Parte I)

Los precursores:

Podemos afirmar que la investigación genealógica en Costa Rica, de manera sistemática, comenzó en la segunda mitad del siglo XIX, con los estudios de don José María Figueroa  Oreamuno y de don Manuel de Jesús Jiménez Oreamuno.

En la primera mitad del siglo XX encontramos una serie de estudios genealógicos, publicados por don Cleto González Víquez, en la Revista de Costa Rica. Durante este mismo período, encontramos reseñas genealógicas publicadas en la Revista de los Archivos Nacionales, por  don Eladio Prado Sáenz y por don Norberto de Castro y Tosi.

En los años 1940, un grupo de genealogistas, bajo la dirección de don Norberto de Castro y Tosi, fundaron el Supremo Tribunal y Colegio de Armas de Costa Rica, cuya obra estuvo centrada en las investigaciones realizadas exclusivamente por Castro y Tosi, en numerosos archivos latinoamericanos y europeos.

Otros precursores de los estudios genealógicos en Costa Rica, fueron don Anastasio Alfaro González, don Vicente Lachner Sandoval, don Jesús Mata Gamboa y don Nicolás Oreamuno.

La obra de don José María Figueroa Oreamuno, se encuentra en el llamado Album de Figueroa, que se custodia en el Archivo Nacional de Costa Rica.

La obra de don Manuel de Jesús Jiménez Oreamuno, se encuentra en el Archivo Histórico Arquidiocesano Bernardo Augusto Thiel.

La obra de don Cleto González Víquez, se encuentra publicada principalmente en la Revista de Costa Rica. Pero su obra inédita quedó en poder de su familia, ignorándose más detalles.

La obra de don Eladio Prado Sáenz, se encuentra publicada principalmente en la Revista de los Archivos Nacionales, cuyo nombre actual es Revista del Archivo Nacional. Pero su obra inédita quedó en poder de su familia, ignorándose más detalles.

La obra de don Norberto de Castro y Tosi, se encuentra condensada en el Armorial General de Costa Rica, cuyo original de encuentra en la Academia Costarricense de Ciencias Genealógicas. Además fue editado en CD.

Fuente: Blog de Reunión Genealogía

BOLETÍN № 102
Academia Costarricense de Ciencias Genealógicas

Historia del Escudo de Costa Rica

Escudo Nacional de Costa Rica

PRIMERO SEGUNDO TERCERO
Del 10 de mayo 1823 al 6 de marzo 1824 Del 6 de marzo de 1824 al 22 de noviembre 1824 Del 22 de noviembre 1824 al 21 de abril 1840
CUARTO QUINTO SEXTO
Del 22 de noviembre 1824
al 15 de noviembre 1838. Y de20 de abril 1842 a setiembre 1842
Del 21 de abril 1840
al 20 de abril 1842
Del 22 de setiembre 1848
al 27 de noviembre 1906
SETIMO OCTAVO NOVENO
Del 27 de noviembre 1906
al 21 de octubre 1964
Del 21 de octubre de 1964
al 5 de mayo 1998
Actual
Desde 5 de mayo 1998

El escudo de Costa Rica fue promulgado el 29 de septiembre de 1848, junto con la actual bandera nacional, durante la administración del doctor José María Castro Madriz, presidente de la República.

El Escudo Nacional tiene representados en el centro tres volcanes y un extenso valle entre el Mar Caribe y el Océano Pacífico que bordean su territorio, un buque mercante, el sol resplandeciente a la izquierda y siete estrellas que representan cada una de las provincias de la nación.

En la parte superior tiene una cinta blanca con el nombre de la república, sobre la cual hay unos laureles y otra cinta azul con un moño en la cual está escrito “América Central”.

Descubrimiento por Cristóbal Colón (1502)

 

yo vide en esta tierra de Veragua mayor señal de oro en dos días primeros que en La Española en cuatro años…

Cristóbal Colón (Carta de Jamaica).

Costa Rica fue descubierta por Cristóbal Colón el 25 de setiembre de 1502, en su cuarto viaje. La llamó «Veragua» en su «Carta de Jamaica«, y dado que logró recoger algunos pocos objetos de oro que obtuvo de los indígenas, le sirvió para difundir la idea de que esa región era una «costa rica«, lo que impulsó a los aventureros a emprender otras exploraciones y sirvió de polo de atracción para los colonizadores por la existencia de esta supuesta riqueza aurífera.

La flota colombina compuesta por cuatro naves y 144 personas había zarpado de la Gran Canaria el 25 de mayo de 1502, y el 15 de junio llegó a la isla de Martinica. Pasó luego Colón a La Española, donde no se le permitió desembarcar, y allí pronosticó una tormenta que a fin de junio hundió 28 navíos de una flota que había zarpado hacia España. En los últimos días de junio, tras recalar en Anegada (Cayo Largo del Sur) al este de la Isla de Pinos, se lanzó hacia el suroeste en pos de tierras nunca antes vistas por los europeos.

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