Casa de la Cultura, Liberia, Guanacaste, 1851-1900

Este inmueble es de interés histórico-arquitectónico y su propietario es el Instituto de Guanacaste, ubicado en Barrio Condega de la ciudad de Liberia, inscrito en el Registro Público de la Propiedad al folio real 62132-000, partido de Guanacaste. Artículo

Seguir leyendo Casa de la Cultura, Liberia, Guanacaste, 1851-1900

De la Caída de Mora a la caída de Jiménez (1860-1870).

El golpe de Estado contra Juan Rafael Mora fue llevado a cabo por el mismo ejército que había diseñado para afianzar al Ejecutivo, encabezado por los generales Lorenzo Salazar y Máximo Blanco, que habían tenido destacada participación en la guerra, y cuyas figuras fueron dominantes en la política nacional en el siguiente decenio. La Campaña Nacional tendría un epílogo sangriento: Mora, derrocado, exiliado en El Salvador junto a su hermano José Joaquín y el general Cañas, intentó recuperar el poder por la fuerza desembarcando en Puntarenas junto a unos pocos leales, pero las fuerzas del gobierno lo derrotaron en la batalla de La Angostura el 28 de septiembre de 1860. Tras una corte militar con juicio oral y sumario, Juan Rafael Mora fue fusilado el 30 de septiembre de 1860. El 2 de octubre de 1860 fue fusilado, en el mismo lugar, el general José María Cañas. En la actualidad, ambas ejecuciones se han calificado como crimen de Estado.

Seguir leyendo De la Caída de Mora a la caída de Jiménez (1860-1870).

Quiosco del Parque Abraham Lincoln, Moravia, San Vicente, San José, 1901-1950.

El Quiosco del Parque Central de Moravia construido en la década de 1930 constituye un hito urbano que ha servido como escenario para el desarrollo social de la comunidad y un elemento conformador del entorno central de la ciudad de Moravia.

Tiene una altura de cuatro metros y fue construido en concreto armado, piso de mosaico y su cubierta es de hierro galvanizado.

Fotografía El Mundo CR.

Declarado Patrimonio el 1 de febrero del 2005 bajo decreto #32206-C, Gaceta #22.

Cada columna del quiosco tiene una figura de un personaje.

Referencias:

Centro de Patrimonio Cultural.

Moravia y sus matices, página en Facebook.

Fotografías de Maritza Cartín y Moravia y sus matices.

Templo Católico Santa Teresita del Niño Jesús, San José, 1901-1950.

Ubicada en Avenida 9, Calle 23, Barrio Aranjuez, San José, se ubica la Iglesia de Santa Teresita del Niño Jesús, que es uno de los templos cristianos más emblemáticos.

Se trata de una iglesia que presenta un estilo con tendencia renacentista en diferentes elementos que se pueden ver tanto en el interior como en la fachada. Los encargados de llevar a cabo la construcción de esta iglesia fueron tanto el arquitecto José M. Barrantes como los ingenieros José Francisco, Salazar y Teodorico Quirós.

Seguir leyendo Templo Católico Santa Teresita del Niño Jesús, San José, 1901-1950.

La Bruja de Zárate y la Piedra de Aserrí, Leyendas Costarricenses.

La bruja Zárate es la bruja más famosa del folclor costarricense. Es descrita como una mujer blanca o indígena, fea, gorda, pequeña, de ojos negros y grandes, mirada fiera y maliciosa. Usaba el pelo recogido en dos trenzas y vestía humildemente con una camisa blanca sin gola de cuello alto, enaguas negras, un pañuelo negro atado al cuello y un rebocillo de paño negro que usaba para taparse de la lluvia. Siempre iba descalza. De carácter voluble, conversaba de forma estridente y reía a carcajadas. Amiga del tabaco,​ acostumbraba fumar y recibía con gusto ofrendas de tabaco que le daban los campesinos.​ Vivía en una cueva en la piedra de Aserrí,​ un promontorio rocoso que se asoma en los cerros de Bustamante, en el cantón de Aserrí, al sur de San José, pero tenía otros encantos donde solía residir o guardar tesoros: la Piedra Blanca de San Miguel de Escazú; el cerro del Tablazo o de la Vieja, en Acosta,​ y el cerro del Espíritu Santo, en Naranjo.​ Poseía gran cantidad de poderes: podía transmutar vegetales en oro,​ transformar a las personas en animales,​ curar a los enfermos,​ lanzar maleficios o el mal de ojo,​ hablar con los muertos,​ desaparecer y transformarse ella misma en animales,​ echar conjuros para cambiar la suerte, y contrarrestar el poder de otras brujas. También puede cambiar el carácter de las personas, volviendo a hombres inteligentes en tontos, a personas virtuosas en aprovechadas, a los prudentes en despilfarradores y las doncellas calladas en desvergonzadas.​ Debido a esto la gente le temía, pero a la vez la amaba, porque podía ser compasiva y caritativa si la persona demostraba que lo merecía.

La principal leyenda sobre Zárate cuenta que en el sitio que hoy ocupa la piedra de Aserrí se encontraba emplazado, durante la época colonial, el poblado original de Aserrí. En una cueva bajo esa piedra vivía Zárate, la cual se enamoró del gobernador español de la ciudad. Este la rechazó, y ella por despecho convirtió la villa en piedra, los habitantes en animales y al gobernador en un pavo real, que lleva siempre atado a su lado con una cadena de oro.​ Con el paso del tiempo comenzaron a circular rumores de cómo Zárate, cuando le pedían ayuda por los problemas económicos, regalaba unas verduras con la instrucción de no mirarlos por el camino. Al llegar a la casa, el beneficiado se encontraba con que eran totalmente de oro.

El origen de la leyenda de la bruja Zárate es colonial, pero incluye muchos elementos indígenas, como el gusto de Zárate por el tabaco, que está relacionado con el uso ritual que hacían los chamanes aborígenes precolombinos de esta sustancia, lo que los distinguía como individuos poderosos dentro de la sociedad indígena. Otro ejemplo es la capacidad de Zárate de transformarse a sí misma o a los demás en animales, vinculado con la capacidad de metamorfosis que se atribuía a los chamanes como parte de su función mágico-religiosa,​ así como el hecho de comunicarse con los difuntos, reflejo de la función del chamán como intermediario entre el mundo de los vivos y el de los espíritus.

La Piedra de Aserrí.

Referencias:

Zeledón Cartín, Elías (2000). Leyendas costarricenses (4ª edición). Heredia, Costa Rica: Editorial de la Universidad Nacional.

Aguilar, Carlos (2003). El Jade y el Chamán. Instituto Tecnológico de Costa Rica, Cartago: Editorial Tecnológica de Costa Rica.

Casa Calvo Peña, Carmen, Otoya, San José, 1901-1950.

Fotografía de Maritza Cartín.

Ubicado en Barrio Otoya, Calle 9 entre Avenidas 9 y 11, El Carmen, San José.

El terreno donde se ubica este inmueble perteneció primeramente al señor Nicolás Chavarría Mora, profesional en Ingeniería de reconocido prestigio desde finales del siglo XIX y quien participó en la construcción del Teatro Nacional. Don Nicolás le heredó esta propiedad a su hija, Margarita Chavarría Flores, quien se casó posteriormente con el Dr. Antonio Peña Chavarría.

Seguir leyendo Casa Calvo Peña, Carmen, Otoya, San José, 1901-1950.

Casa Anderson Sáenz, San José, 1901-1950.

Situado en Calle 5, Avenidas Central y 1. Frente al Teatro Variedades.

Construido a principios del siglo XX, en ladrillo, zócalo de piedra y paredes internas de bahareque francés (tela metálica recubierta de cemento), hoy día se conserva básicamente la fachada y es ocupado por el Restaurante Rosti Pollos.

Es un edificio de influencia neoclásica, de dos plantas, característico de los inmuebles comerciales de la época. Pertenece a la Familia Anderson Sáenz. Su valor patrimonial se complementa con el acompañamiento que Proporciona al Teatro Variedades.

Declarado Patrimonio Arquitectónico el 22 de enero del 2000 bajo decreto #28390-C, Gaceta #18.

Las Brújas de Escazú, Leyendas Costarricenses.

La ciudad de Escazú, ubicada en el Valle Central, es famosa en Costa Rica por ser un pueblo prolífico en la producción de mitos y leyendas, de modo que es conocida en Costa Rica como «La Ciudad de las Brujas». La población existía ya antes de la llegada de los españoles (con el nombre de «Itzkatzu»), y fue una de las primeras villas en poblarse durante la colonia (alrededor de 1600).

Seguir leyendo Las Brújas de Escazú, Leyendas Costarricenses.

La década de Juan Rafael Mora Porras (1849-1859)

Juan Rafael Mora Porras.

Todos los costarricenses son buenos, pero el presidente Mora es el mejor ciudadano de Costa Rica.
Félix Belly. El istmo centroamericano, 1858.

Véase también: Juan Rafael Mora Porrás, Biografía.

La renuncia de José María Castro Madriz a la presidencia en 1849 cerró el periodo de inestabilidad que se había iniciado en 1842 con el golpe de Francisco Morazán y la caída de Braulio Carrillo. El poder lo tomó quien fuera su vicepresidente, Juan Rafael Mora Porras, hombre eclético y pragmático, de carácter fuerte. A muy temprana edad, se hace cargo de su familia tras la muerte de su padre. Desde su tienda en el parque central de San José, donde se dedica al comercio minorista, tiene contacto con el costarricense de la calle, lo que le permite entender la psicología y la realidad de sus compatriotas, que le llevarán a ejercer tres veces la primera magistratura. Próspero hombre de negocios, fue uno de los principales comerciantes y mayores productores de café, el primer aristócrata de la consolidada oligarquía cafetalera en llegar al poder. Mora es hombre de mundo: con 36 años, ha realizado al menos seis viajes en barco de vela a distintos puntos del globo, ha establecido relaciones con importantes hombres de América y con comerciantes europeos como el naviero anglonormando William Le Lacheur, entre otros. Su carrera política la inicia en 1846, primero como constituyente para 1847, y luego como parlamentario, donde resulta elegido para ejercer la vicepresidencia durante el primer gobierno de José María Castro. Durante este tiempo, debe enfrentar un intento de golpe contra el gobierno el 28 de marzo, mientras el presidente se encuentra en Puntarenas. En 1849 renuncia a su cargo de vicepresidente, pero es nuevamente llamado a ejercer luego de la renuncia de Castro. En diciembre de 1849, es electo popularmente presidente de la República, y será reelecto por sexenios en 1853 y 1859. Al asumir el poder, Mora cuenta con una amplia visión de mundo, superior a la media de los políticos de su época.

Seguir leyendo La década de Juan Rafael Mora Porras (1849-1859)

Antigua Asamblea Legistlativa, San José, 1851-1900.

Fotografía de Maritza Cartín.

La creación del edificio de la Asamblea Legislativa surge en el año 1939, bajo la administración de León Cortés Castro, 1936-1940.

El período de la administración de Cortés es señalado por una impresionante obra material que sus adversarios políticos denominaron la “administración del cemento y la varilla”. La obra pública se desplegó en todos los campos.

Uno de los edificios nacionales de mayor realce que se comienzan a proyectar a finales de los años treinta, es el Palacio Presidencial, actual sede de la Asamblea Legislativa, en el terreno ubicado al este de la ciudad, en el cuadrante entre las avenidas central y primera, calles 15 y 27 de nuestra capital.

Seguir leyendo Antigua Asamblea Legistlativa, San José, 1851-1900.

Los Duendes, leyendas de Costa Rica.

Los duendes folclóricos costarricenses se describen como hombrecitos con vestidos y gorros de colores, de treinta centímetros de altura, que parecen niños barbados, y sus huellas tienen la forma de las de un ave, un gallo.​ Traviesos y juguetones, una leyenda indígena dice que en la primera batalla entre Dios y el Diablo, los duendes no siguieron a Dios ni apoyaron al Diablo. Esa apatía da origen a su condición de seres neutros, ni buenos ni malos.​ Las leyendas narran que los duendes secuestran a los niños tentándolos con juguetes y confites (dulces), para jugar con ellos y devolverlos, o para hacerles maldades (pellizcos, coscorrones). Pero, siempre según el folclore, cuando nace el hijo o hija de una familia bienamada por ellos, se encariñan con el infante por su inocencia, pasando a ser una especie de segundo ángel de la guarda.​ Poseen poderes mágicos y pueden hechizar a las personas o embrujar las casas. Muchas veces usan sus poderes para gastar bromas pesadas, como hacer que los viajeros apurados se extravíen o,​ en un relato, llenar a una mujer de vello.

Seguir leyendo Los Duendes, leyendas de Costa Rica.

La Gota de Leche de San José, 1913.

Historia de la Gota de Leche en Europa:

La Gota de Leche fue el nombre dado a las instituciones creadas para remediar los problemas de desnutrición y alta mortalidad infantil en aquellas familias que no podían permitirse el lujo de tener nodriza, y cuyas madres no podían dar de mamar. Surgieron a finales del siglo XIX. La idea original de «las gotas de leche» procedía de Francia, donde el médico León Dufour había creado la primera Gota de Leche en 1894.

La Gota de Leche en España:

Rafael Ulecia y Cardona funda en Madrid, en 1904, La Gota de Leche, el primer consultorio de niños de pecho. En este mismo año, en Barcelona, se inaugura el Servicio Lácteo Infantil. Estas instituciones además de prestar asistencia pediátrica, facilitaban la alimentación láctea.

Boceto de Daniel Zuloaga para el mural de la institución segoviana La Gota de Leche, hacia 1913. España.
Seguir leyendo La Gota de Leche de San José, 1913.