María Adela Eulalia Gorgollo Freer nace un 10 de febrero de 1866 en San Carlos, Alajuela, Costa Rica. Sus padres fueron Luis Gargollo y Dolores Freer Escalante. Fue conocida también como «Itilla».
A la edad de veinte años se casa con el General don Lesmes Jiménez Bonnefil, Arquitecto y Militar, con quien además de tener una gran familia de ocho hijos, deciden abrir una pequeña Fábrica de Ladrillos de mosaicos y derivados de cemento.
1925. A la izquierda podemos ver la Plaza González Víquez, al fondo el Liceo de Costa Rica y a la derecha el Teatro Ideal cuando aún era de madera. (Fotografía de Carlos Salazar).
Ubicado en Avenida 18, Calles 11 y 13 (al Costado Norte de Plaza González Víquez)
El Teatro Ideal abrió sus puertas al público costarricense en el año 1924; por muchos años fue una edificación de madera (como se nota en la fotografía superior).
San José teatro Municipal década de 1880. Ubicado en Avenida 2, Calle 6, costado suroeste del BCR, San José.
Construcción del Teatro Mora
El 11 de abril de 1850 se dio principio a la construcción del Teatro Mora en un lote de la manzana al sur de la del Mercado o sea, frente al Palacio de Justicia. El plano del edificio fue trazado por el coronel don Alejandro Escalante, calcado de un diseño de un teatro de Lima, Perú, país visitado por aquel señor años antes.
En 1956 abrió sus puertas el Cine Aranjuez, propiedad de don Santiago Durán, ya en ese entonces se pasaban películas con sonido y color en aparatos más modernos y de buena calidad.
Anteriormente al Cine Aranjuez, en aquel mismo barrio capitalino se instaló la primera sala de cine por don Luis Llach, se llamó Cine Eloísa, en honor a su esposa. Don Luis era un excelente dibujante. Las películas eran mudas y en blanco y negro, de mala calidad. Luego por ahí de 1925 se abrió en ese mismo barrio el cine Trípoli, donde se pasaban películas italianas también mudas, su dueño era don Santiago Savatino.
Información recopilada por la señora Sara Isabel Cortés Sibaja, vecina de Barrio Aranjuez.
Fachada del Teatro Colón a mediados de la década de 1950. El teatro se ubicaba en la calle 20, en el centro del barrio México. Presentaba películas y, en ocasiones, espectáculos con artistas. Cerró sus puertas en 1970. Fotografía: Margarita Rojas.
El barrio México se hizo en la década de 1930. Su límite norte era el río Torres, con la cuesta de Neón Nieto y el barrio Iglesias Flores; al occidente finalizaba con el Liceo de San José, seguido por el barrio Claret, y al este con la antigua Penitenciaría. En algún momento, tres salas de cine coexistieron en el barrio: dos en la periferia y una en el centro.
Sobre la avenida séptima, a un par de cuadras de distancia, estaban el Gran Cine Líbano y el Cine Coliseo; sobre la calle 20, el Teatro Colón. A pocas calles de los dos primeros estaba también el Cine Adela, en la zona del mercado Borbón, cuya zona “roja” limitaba con el Barrio México por el lado sur. Seguir leyendo Teatro Colón, Barrio México, San José.→
Ubicado en Avenida Central, Calle 7 y 9 (donde hoy se encuentra el Hotel Balmoral) se levantó un hermoso edificio que se edificó para tener la función de uno de los mejores teatros de la época.
Historia:
Jacinto Roig Cors, un joven procedente de Barcelona, España llega a las costas del Caribe costarricense en 1884.
Muy pronto, el señor Roig se involucra en la vida social y comercial de Costa Rica, actuando como contratista y comerciante, y teniendo varios negocios, como la Cantina La Geisha, una de las cantinas de la época.
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1910
Con ese dinero, más sus ahorros arduamente acumulados, pensó Roig aprovechar una crisis por la que atravesaba el teatro Variedades, para incursionar él también en el negocio teatral, al alza en la década de 1910.
Fue de esta manera como adquirió el lote esquinero al noreste del cruce de avenida Central y calle 7 –donde está el Hotel Balmoral– para iniciar las obras del futuro Teatro Roig.
Es así como inicia en 1914, con “precios económicos”, “grandes funciones cinematográficas”, “función diaria, excepto lunes”, “matiné los domingos y días festivos”, “sistema americano de permanencia voluntaria” … y, por último: a “precios de crisis aguda”.
1947
A la sazón, se presentaba en el Teatro Nacional, al frente de su “Compañía de Operetas Vienesas”, la diva mexicana Esperanza Iris (1884-1962), conocida como la “Emperatriz de la Gracia y Reina de la Opereta”, cuando el diario La República anunció que: “Hemos tenido noticia de que la eminente artista (…) está gestionando la compra del Teatro Roig, que una vez concluido será uno de los más bellos y amplios de la capital. Los detalles que actualmente se estudian son la suma que la señora Iris ofrece y la que el propietario (…) pide, entre las cuales hay una diferencia no muy notable (…).
“Confiamos en que las pequeñas diferencias se allanarán y que el hoy Teatro Roig, podrá dentro de poco ser el Teatro Esperanza Iris”.
Ahora, gracias a los investigadores mexicanos Sergio López y Julieta Rivas, sabemos que lo ofrecido por ella fue la entonces nada despreciable suma de $30.000 (Esperanza Iris. La tiple de hierro).
La diferencia entre oferta y demanda por el inmueble no fue mínima, lo que llevó a la transacción fallida del teatro que Roig tuvo que entregar a Arthur Wolf Boni por deudas.
1922 Fotografía de Manuel Gómez Miralles
Empresario maderero y constructor, Wolf había establecido aquí, en 1906, la National Lumber Company, empresa responsable de las obras del teatro, y con ella se tomó el resto del año para terminarlo. Por esa razón, todo indica que entre diciembre de 1914 y mediados de febrero de 1915, no hubo funciones en el Roig.
Cambiando de manos
Cuando volvió a la palestra urbana, tenía ya la modesta apariencia ecléctica que le conocemos por las viejas fotografías que de San José disponemos; aunque de su interior solo sabemos que era “amplio y cómodo” –como anotara el cronista teatral Fernando Borges–, pues poseía capacidad para unos 1.350 espectadores, y que era, “sin duda, el que reúne mejores condiciones después del Nacional”.
Anuncios del teatro mostrando sus distintos nombres, aparecidos en el diario ‘La Información’, de arriba abajo: el 3 de noviembre de 1914, el 16 de enero de 1916 y el 25 de marzo de 1916. (Andrés Fernández para LN.)
Ignoramos, además, quién lo diseñó, pero si por esa misma época el teatro Moderno (1913), el nuevo teatro Variedades (1917) y el teatro Apolo de Cartago (1917), fueron obra del versátil arquitecto catalán Luis Llach Llagostera (1883-1955); todo apunta a él como su artífice.
Para efecto de esta crónica, lo cierto es que, a partir de mediados de febrero de 1915, el teatro empezó a operarlo el señor Rafael Delcore, cuya empresa teatral “Delcore Company” manejaba ya el teatro Moderno. Además, la empresa era distribuidora de películas; por lo que aparte de las variedades usuales, el Roig proyectaba cintas a precios módicos también.
Así, fue ese empresario el que, para inaugurar en forma el teatro, trajo a la compañía italiana de ópera Cleo Vicini, troupe que hizo su debut el 17 de abril de 1915; tras lo cual permaneció aquí cerca de un mes. Como representante suyo, fue que vino al país Mario Urbini Casali (1885-1963), futuro e importante empresario teatral él mismo, como veremos.
En julio del mismo año, Delcore se convirtió en representante local de la Empresa Cinemas Teatros Limitada de Lima, Perú; lo que aumentó su capacidad como distribuidor cinematográfico, además de reforzar la actividad de los teatros a su cargo, claro está.
Empero, solo unos días después, anunciaba el señor Wolf su intención de negociar el teatro Roig con la empresa del Variedades, fuera por asociación, venta o arrendamiento; pero se impuso la segunda opción por poco más de sesenta mil colones. Fue cuando estalló la litis pendiente sobre aquel inmueble.
Horas antes de que Wolf lo traspasara, otro importante acreedor que tenía Jacinto Roig, presentó un embargo contra la misma propiedad, dejando en suspenso su venta. Por esa razón, el juez del caso nombró depositario del teatro a su arrendatario, y Roig se declaró en quiebra para que sus asuntos se arreglaran por la vía judicial.
Cambiando de nombre
Por fin, puesto a remate en noviembre de 1916, la empresa del Variedades obtuvo el teatro por la suma de ¢50.000. Sin embargo desconocemos por qué, en enero de 1916 este funcionó con el nombre de Teatro Alhambra, ya que para febrero era parte de aquella empresa y ya se llamaba América.
Ruinas dejadas por el Teatro América, tras el incendio del 12 de febrero de 1953. Fotografía de autor no determinado. (Andrés Fernández para LN.)
Por su parte, en 1917, Mario Urbini, quien representaba aquí a la empresa cinematográfica colombiana Di Doménico, formó junto al empresario Felipe J. Alvarado, la Empresa Teatral Urbini S. A. que pronto se hizo cargo de los teatros Variedades, América y Moderno. Fue a partir de entonces que el América despegó de veras, para entrar en la memoria social josefina.
Según el cronista Joaquín Vargas Coto: “Sirvió, para lo que los teatros sirven además de los espectáculos de entretenimiento para los que fueron creados. Desde su escenario se dijeron discursos, se dictaron conferencias, se regaron semillas de ideas y de ideales; manifestaciones políticas, recitales, veladas de arte y actos escolares, tuvieron lugar bajo su bóveda. (…)
“Su actualidad coruscante fue en los días del teatro lírico, cuando la zarzuela y la opereta arrebataban a nuestros públicos, o nos visitaban tonadilleras y bailarinas famosas. (…) De entonces a nuestros días ha habido claros y oscuros. Noches en que rebosaban de espectadores palcos, lunetas y galerías, y otras en que acudía a los labios la consabida frase: ¡aquí asustan!” (El incendio del teatro América).
Incendio del Teatro América:
Al inicio de la década de 1950, el América se dedicaba ya casi exclusivamente al cine, mientras que su vieja apariencia era sustituida por las líneas rectas de la arquitectura moderna de “estilo internacional”, aunque más por fuera que por dentro. Entonces, el jueves 12 de febrero de 1953, vino el desastre… y su histórico fin.
Era de mañana cuando las llamas empezaron en los alrededores del teatro, para poco después convertirse en un gran incendio que destruyó siete edificaciones más. Su mayor dramatismo se alcanzó cuando la fachada del América se derrumbó, trayéndose consigo al suelo la marquesina luminosa.
El trágico espectáculo fue contemplado por un público perplejo e impotente al que se sumó el mismo presidente de la República, y que en aquel momento pareció a la medida del coliseo que caía, tras cuatro décadas de vida, para abandonar así el escenario urbano capitalino.
Referencias:
El Artículo es del señor Andrés Fernández, Historiador. La Nación, Marzo, 2023.
Se ubicaba al costado este de Plaza González Viquez, frente a las actuales piscinas de la Plaza González Víquez.
Este Cine abrió sus puertas en los años 1950´s y junto alCine Idealque se encontraba a pocos metros uno del otro, dieron gran auge a la zona y los miles de costarricenses que por muchos años se sentaron a disfrutar de las películas que se exhibían en aquellos tiempos.
El Teatro Popular Melico Salazar es un teatro público costarricense, declarado patrimonio cultural, y con capacidad para 1.180 espectadores. Es propiedad del Ministerio de Cultura y Juventud de Costa Rica desde 1980.
Ubicado entre Calles 26 y 28 en el Paseo Colón de San José. Fue una sala muy gustada por su gran tamaño y sus funciones especiales para escuelas con actividades variadas. Tenia un sistema Surround excelente y una pantalla gigante para super producciones en 70mm.
Era una casona de madera vieja donde llegaban un público amante del entretenimiento. Allí se reunían por las tardes y noches y gozaban de diferentes eventos desde excelente música como operetas, zarzuelas hasta obras teatrales de diferentes grupos.
Remodelación del Teatro Variedades1974Fachada del Teatro Variedades (Fotografía de Maritza Cartín, Julio 2016)Ayer y hoy (Fotografía de Internet)
El Teatro Variedades es un teatro y sala de cine ubicado en San José, Costa Rica. Junto con el Teatro Nacional de Costa Rica y el Teatro Popular Melico Salazar, se le considera uno de los tres grandes teatros de la capital costarricense.
2025
GALERÍA:
Después de mucho tiempo de estar abandonado, iniciaron remodelaciones y de nuevo volverán a ocuparlo como cine de la capital de San José, 2025.
Teatro Variedades, escenario.
Se encuentra ubicado en calle 5, entre avenidas central y primera, en el distrito del Carmen. Inaugurado en 1892, es el teatro más antiguo de esta capital centroamericana, y además, fue también su primer cine, pues en él se proyectaron las primeras producciones cinematográficas llegadas al país, en 1906.
1930 Periódicos Antiguos, SINABI.
El Teatro Variedades es uno de los elementos históricos, arquitectónicos y culturales más importantes de la capital de Costa Rica, por lo que fue declarado patrimonio histórico-arquitectónico en 1999.
Casa de Salud. Esquina del Cine Rex en el año 1917
En esa misma esquina estuvo por muchos años la Casa de Salud que albergó consultorios médicos.
1958 Construcción del Cine Rex en calle central y avenida 4, San José.
Edificio que alojaría por muchos años al Cine Rex.
El favorito de la capital se ubicaba al costado sur del Parque Central de S.J. (esquina Suroeste de Avenida 4 y Calle Central).
Ayer y hoy 1958 – 2021
Con un lobby muy elegante y una sala de gran tamaño con 2 pisos de butacas, tenía siempre los estrenos cinematográficos más importantes.
Gran Inauguración, 1958.
Su propietario el señor José Raventos Coll, quien lo inauguró en el año 1958.
Cartelera del Cine Rex, 1991 (anunciado la película de John Travolta, Mira quien habla). Fotografía de Jorge Arturo Vindas.
El Cine Rex cerró sus puertas en 1999. Aunque el cine ya no existe, su edificio sigue en pie, aunque renovado, sirviendo como testigo de la historia y la evolución arquitectónica y cultural de San José.
Hoy su lobby es un restaurante de comida rápida y su gran sala una tienda por departamentos.
Teatro Tovac. Ubicado en Calle 10, Avenida 7, San José.
TEATRO TOVAC:
El Teatro TOVAC funcionó desde 1924 hasta el 14 de noviembre de 1936 donde lo demolieron e iniciaron la construcción del Gran Cine Libano en el año de 1937.
El Teatro Nacional de Costa Rica es el principal teatro de Costa Rica. Se encuentra ubicado al costado este de la plaza Juan Mora Fernández en la ciudad de San José, en la Avenida 2, entre las Calles 3 y 5 en el distrito Catedral, San José.
El Teatro Nacional es un edificio de arquitectura historicista terminado en el año de 1897. Se le considera uno de los inmuebles más importantes de la historia nacional, y principal joya arquitectónica de la ciudad de San José.
Su construcción guarda un profundo significado dado que representa la decisión del costarricense a la hora de emprender acción y de la estabilidad económica (traída por la cosecha de café) y política de la época en la que fue construido.
Como institución, el Teatro Nacional promueve la producción de las artes escénicas de alto nivel artístico y conserva para el uso del público varias de las obras de arte más valiosas del país.