Situado en la interesección de la Calle Central con la Avenida 12, Costado sur del Parque de la Dolorosa, San José. Esta fotografía fue exhibida en la Biblioteca Nacional y es de Manuel Gómez Miralles. Año 1915.
Gran Almacén Las Olas, de Miguel Armijo Martín, español residente en Costa Rica.
Establecimiento de Licores del País y Extranjeros – Abarrotes en General – Vinos Tintos. Especialidad en hierro para techos. Teléfono 3900, San José Costa Rica». Luego de ser un almacén pasó a ser una cantina llamada La Giralda.
1983 el Almacén las Olas ya se encontraba muy deteriorado. Fotografía Douglas Alvarado.
En la fotografía superior podemos ver el tranvía proveniente de la estación del Pacífico y que se dirige hacia la estación del Atlántico. El tranvía extendía sus ramales hasta las estaciones del ferrocarril al Atlántico y al Pacífico, lo que significó un indudable mejoramiento en la calidad de vida de sus habitantes.
Anuncio publicitario en el periódico El Diario de Costa Rica del primero de abril de 1924.
Hoy es un parqueo de Coopenae. Sus actuales dueños decidieron dejar la estructura de ladrillo en pie para exhibir una construcción de principios del siglo XX. Fotografía de Maritza Cartín Estrada.
Periódico La Información hoy Edificio Maroy, San José.
Ubicado sobre Avenida primera y Calle 5 se encuentra lo que en un tiempo fue el Periódico La Información, hoy Edificio Maroy.
A comienzo del siglo XX, se funda uno de los periódicos que va a ejercer una gran influencia en la política de las primeras décadas del siglo.
Orden de la Dirección General de Policía.
Por iniciativa de los hermanos Miguel y Fernando Borge, y contando con excelente maquinaria de la Imprenta Moderna, de la empresa Clare y Jiménez, aparece La Información, bajo la Dirección de Fernando Borge. Después lo fue también el periodista Modesto Martínez.
En la redacción figuran personalidades como el General Rafael Villegas, Francisco Soler, y dos que llegaron, andando el tiempo, a ser presidentes de la República, don Julio Acosta y don Otilio Ulate Blanco.
El 13 de junio de 1919, el gobierno publica en La Información una directriz donde prohíbe cualquier reunión o aglomeración, disolviendo por la fuerza cualquiera que se organice, so pena de varios días de arresto o multa económica. Ese día, circularon en San José proclamas clandestinas y cantos rebeldes suscritos por los poetas José María Zeledón Brenes, Alvertazzi Avendaño y Ovidio Rojas. Se organizaron varias manifestaciones desde la mañana, con improvisados oradores. A las nueve de la mañana, un grupo organizado se dirigió lanzando vivas a la revolución y a Julio Acosta, desde la Escuela Juan Rafael Mora hasta la casa del jefe de los esbirros, Arturo Villegas.
El Liceo de Costa Rica suspendió las clases, y los estudiantes se dirigieron hacia el Colegio de Señoritas. Los manifestantes convergieron en la Catedral de San José, a donde se les unió gran cantidad del pueblo josefino. Se pronunciaron discursos contra el gobierno y a favor de la revolución, y a eso de las dos de la tarde, una voz anónima gritó: «¡A La Información!».
Incendio del Periódico la Información, vista sobre Calle 5 de Norte a Sur (Fotografía Douglas Alvarado). 11-07-1919.
La multitud marchó hacia el periódico, pasando primero por la oficina de Cleto González Víquez, frente al Gran Hotel Costa Rica, apedreando luego la caballeriza del gobierno ubicada tras el Teatro Nacional, y luego llegando a La Información, periódico que se había convertido en la voz del gobierno.
La gente, armada de piedras y leños, atacó el edificio. Los dueños del periódico quisieron defender la propiedad y soltaron varios balazos, pero esto solo hizo que la gente se lanzara más decididamente al asalto, tomando el edificio. Cayeron puertas y quebraron vidrios, y por las ventanas arrojaron todo el material del interior, luego de lo cual se le prendió fuego al inmueble. El incendio se propagó a cuatro casas vecinas y la policía fue corrida a pedradas. Entonces, el ejército comenzó a disparar desde el cercano Cuartel Bellavista. Un aguacero vino a disolver a la multitud, pero ya el periódico estaba hecho cenizas.
Por esos vaivenes de la vida pública costarricense, La Información se matriculó al servicio de la dictadura del Presidente Federico Tinoco, y después de cruentas luchas internas, una muchedumbre enardecida la dejó en cenizas el 11 de junio de 1919. La Imprenta Moderna publicaba además La República y La Prensa Libre.
La quema de La Información. Vemos en primer plano los escombros y al fondo la Biblioteca Nacional. Avenida 1, Calle 5, San José (Fotografía Douglas Alvarado).
Varias horas después, el general Joaquín Tinoco, que se encontraba al frente de las tropas en Guanacaste, combatiendo a los revolucionarios, arribó a la ciudad. Luego del incendio de La Información, se ordenó a la policía responder a balazos o golpes de vara cualquier intento de apoyar la revolución. La policía anduvo por la ciudad tiroteando grupos de ciudadanos que encontraran reunidos, pero más con afán de amedrentar que de causar víctimas. Aunque el gobierno pudo haber organizado una masacre en represalia, lo cierto fue que el consternado presidente Federico Tinoco no se atrevió a contener a balazos al pueblo desbordado, en parte también disuadido por su esposa, María Fernández Le Cappellain, hija del gran reformador de la educación costarricense, Mauro Fernández Acuña.
Ciento veintiún maestros renunciaron en bloque a sus puestos a raíz de los acontecimientos del 13 de junio, incluidos muchos directores de escuela, como Vitalia Madrigal, Esther Silva, Graciela Gutiérrez, Anita Cantillano y Patrocinio Arrieta.
Así quedó el edificio del Periódico La Información luego del incendio. Atrás se puede notar parte de la casa Jiménez de la Guardia.
Un decreto presidencial ordenó indemnizar a la sociedad editora nacional y varios de los damnificados por la quema de La Información, no así a los muertos y heridos durante aquella semana. La jornada cívica de junio de 1919 concluyó con un número no determinado de muertos y heridos, aunque Julio Barcos menciona que las víctimas superaron el centenar de personas.
¿Qué sucedió luego de esta manifestación del pueblo?
Aunque el régimen de Tinoco no cayó inmediatamente, los hechos de la jornada cívica de junio se consideran una de las causas que aceleraron la caída de la dictadura, pues fue un signo claro de que la situación interna del país era muy complicada de manejar para los gobernantes. La posición del gobierno de Tinoco era muy difícil, pues en el campo internacional continuaba sin el reconocimiento del gobierno de Estados Unidos, y en lo interno, el erario público se encontraba en bancarrota. La situación no era para nada favorable como para sumar a ella el descontento del pueblo. Luego del ataque a la Legación Americana durante el día 12 de junio, el embajador estadounidense telegrafió a Washington para informar del hecho, lo que hizo que Estados Unidos enviara un buque de guerra a Limón y otro a Puntarenas, los dos principales puertos del país, pero gracias a la intermediación del embajador de Chile en Costa Rica, Julio Garcés, se llegó a un acuerdo para retirar los barcos, a cambio de que los hermanos Tinoco se alejaran del poder y entregaran el gobierno al general Juan Bautista Quirós Segura, aunque el gobierno estadounidense refutó a Quirós y exigió que el mando se le diera a Francisco Aguilar Barquero, primer designado durante el gobierno de Alfredo González Flores.
El 10 de agosto, en vísperas de la partida de los hermanos Tinoco hacia Europa, el general José Joaquín Tinoco fue asesinado, a pocos metros de su casa en Barrio Amón, por un desconocido. Realizadas las exequias de su hermano, el presidente Federico Tinoco, acompañado de sus más cercanos allegados, partió del puerto de Limón con rumbo a Jamaica, de donde se enrumbaría al exilio en Francia, no sin antes entregar una carta fechada el 12 de agosto de 1919 donde firmaba la renuncia a la presidencia de la República, que la Asamblea Legislativa le aceptó el 20 de agosto.
Referencias:
Fotografías de Internet.
Reportajes, Periódico La Nación, Periódico Universitario.
Luis Uribe Rodríguez (1890-1970) de nacionalidad española casado con Marta Pagés Estrada en la Iglesia La Dolorosa, San José el 28 de agosto de 1915.
El señor Luis Uribe Inició la actividad comercial con un almacén denominado Uribe & Pagés en 1909.
En sus inicios fue una distribuidora de productos farmacéuticos, un depósito dental, ferretería, venta de pinturas y también importaban telas de Europa.
El edificio Uribe & Pages inaugurado en el año 1939 presenta el estilo arquitectónico Art-Deco y fue diseñado por el arquitecto Daniel C. Domínguez Párraga de nacionalidad salvadoreño.
Este edificio albergó el Antiguo Palacio Municipal de Alajuela y se construyó durante la administración de Ricardo Jiménez, en 1914, también fue la primer sede Regional de la Casa del Artista.
LOS ANTIGUOS PALACIONES MUNICIPALES DE ALAJUELA:
El primer Palacio Municipal de Alajuela funcionó durante mucho tiempo en una casa de adobes que sufrió procesos de reconstrucción y mejoras entre 1813 y 1825.
Después funcionó en el edificio que se conoció como Palacio Viejo. Este edificio fue demolido en la década de los ¨70 y fue ocupado sucesivamente como Palacio Municipal, casa del Presidente Tomás Guardia y finalmente como Biblioteca Pública. Allí murió el 6 de julio de 1882 el General Guardia (hoy día en ese sitio se encuentra el Banco Popular y la Municipalidad).
El 22 de diciembre de 1863 se inauguró un nuevo Palacio Municipal, ubicado al costado noroeste del parque en el sitio preciso en donde actualmente se encuentra el último Palacio Municipal.
Este inmueble prestó servicios por espacio de unos cuarenta años, al cabo de los cuales ya en mal estado, se pensó en la necesidad de construir otro que llenara los requisitos de elegancia y comodidad para la ciudad de Alajuela.
Ha albergado en su interior el Archivo Municipal, en Conservatorio Municipal de Música, la oficina del promotor de deportes, la Regional de Cultura de Alajuela y la de Zona Norte. Actualmente encontramos en este espacio el SINEM, oficina de la Asociación Centro Alajuelense de la Cultura, oficinas de la Municipalidad de Alajuela y la oficina de Gestión Cultura de la Dirección de Cultura en Alajuela.
Construcción del Nuevo Palacio Municipal:
El nuevo Palacio Municipal fue una obra de construcción que se llevó a cabo de 1909 a 1914, durante la administración de Don Ricardo Jiménez Oreamuno. Desde su inauguración funcionó como sede de la Municipalidad y como Gobernación, luego instaló allí la Oficina de Correos.
Fotografía tomada desde el Museo Juan Santamaría hacia el Este.
Debido al paso del tiempo y a los diferentes usos que se le dio el inmueble estaba muy deteriorado. Es por eso que en 1907 se había pensado en la necesidad de construir un nuevo palacio; para tal fin el gobierno decide comprar ladrillo y cal a precios de costo y su autorizó a la Municipalidad para que pudiera invertir dineros procedentes de la venta de terrenos baldíos.
Así se ordenó la venta de diez mil hectáreas, mediante un remate por la Cuma de 83828.40 colones. De ese monto se tomaron 21014.00 colones para invertirlos de la siguiente forma, 12995.79 colones en la construcción del nuevo edificio destinado a Palacio Municipal y el resto se empleó en el lastrado y arreglo de las calles macadamizadas que tiene la ciudad, además se construyó un lavadero público al sur de la población y cercano al manantial llamado el Arroyo.
Esta Botica se ubicaba 300 varas al Sur de la Soledad en San José. Fue fundada en el mes de noviembre de 1911 por los socios gerentes, Lic. Luis F. Astorga S. y Diomedes Astorga S., quienes desde un principio dedicaron sus energías a sacar el mejor provecho de un lugar de la ciudad donde establecimientos de igual índole habían fracasado. Consiguieron su objetivo y esta botica estaba dentro de las mejores de la capital.
Sobresalía por su aseo y esmero en servicio, tanto en el recetario como en la venta general de drogas.
Además importaba la mayor parte de sus artículos y los vendía a precios muy económicos, tanto al por mayor como al detalle.
Tenía la licencia exclusiva de ciertos medicamentos preparados como el Pulmoserum Bailly, específico contra la tuberculosis y Leche Vegetal del Dr. Lahmann que hacía tolerante la leche de vaca en la alimentación de los niños.
Ayer y hoy. Ensamblaje por Maritza Cartín. Fotografía sin autor.
Situada en Avenida 10, Calle 9, Paseo Los Estudiantes.
Avenida 10 calle 4 (50 metros al oeste de la Soda Castro.), Barrio La Puebla.
Esta tienda pertenecía a los españoles Benigno González y su hermano quienes vendían toda clase de productos, además de tener una cantina en el mismo lugar.
Hoy en ese mismo lugar hay un edificio donde esta Muebles Arlequín.
En 1923, un grupo de 10 jóvenes empresarios, abogados, comerciantes y en su mayoría, caficultores, entre ellos los señores Rohrmoser, Smith, Ortuño y Dent, motivados por los Clubes que visitaban en Europa en sus viajes de negocios y por los nuevos edificios del Teatro Nacional y el Edificio de Correos, pensaron en tener un lugar propio para sus reuniones de negocios y placer, al estilo Londinense. Como estrategia de expansión se se pusieron como meta vender 9 acciones cada uno entre sus amigos y conocidos para así poder financiar mediante la participación de 100 socios.
El Gran Hotel posteriormente se llamó Hotel Imperial, y también se llamo Hotel Anexo Francés.
Su sede principal estuvo en Avenida Central, Calle 2 en lo que conocimos muchos por la Esquina de Monumental. En la siguiente fotografía se aprecia a la derecha.
Fotografía de 1897 viendo de Avenida Central hacia el Sur.
La fotografía antigua fue tomada por don Anselmo Calvo Piedra en los años 30 y 40, cuando fungió como maestro en Limón. Facilitada para Fotografías Antiguas de Costa Rica por Sergio Saborío Solera.
En este edificio se inició el Colegio Madre del Divino Pastor. El Consejo Superior de Educación autorizó el funcionamiento legal del Colegio “Nuestra Señora de Guadalupe” a partir del 12 de marzo de 1954. Ubicado al costado este de la Iglesia de Guadalupe, fue el primer Colegio Parroquial de Costa Rica. Se impartió el primer grado escolar y el primer año de secundaria, con una matrícula inicial de 25 alumnas en cada grupo.
“La antigua Capitanía del Puerto se construyó en concreto armado a principios de la década de 1930. Su función, la de servir como oficina de inspección y control de las embarcaciones que arribaban al muelle. En la primera planta se alojaban las oficinas propiamente dichas, mientras que en el segundo nivel se localizaba la casa de habitación del capitán del puerto.
Primera fotografía superior izquierda: De estampa colonial, aquel viejo recinto se ubicaba al costado nordeste del Parque Central del lugar. Segunda fotografía inferior izquierda tomada a mediados del siglo XX con otra ubicación, costado noroeste del Parque Central.
Corría el año 1939 cuando, por una disposición expresa del presidente de la República, León Cortés, en San José se realizó una redada contra los vagos. Así, fueron detenidas decenas de hombres que deambulaban por las calles capitalinas “sin oficio ni beneficio” –como entonces se decía–.
Sorprendidos en ello, les fue aplicada la ley de vagancia y fueron trasladados en ferrocarril a Puntarenas. De allí, en lancha, irían al puerto fluvial de Bebedero, cerca de Cañas, para ser llevados luego a Liberia, donde cumplirían su condena por ociosidad trabajando en la construcción del nuevo cuartel.
Así lucían las antiguas oficinas de la Northern Railway Company en Aranjuez, San José. (Circa 1930). Ubicado en Avenida 7, Calle 23, Barrio Aranjuez, San José.
Fotografía Abril, 2019 de Maritza Cartín
Oficina General en San José. En este edificio estaban situadas las oficinas de la Gerencia, Contabilidad, Agencia de Fletes y Pasajes y la Central Telefónica de San José. Está conectado por medio de pasajes techados con las oficinas del Departamento de Transportes, Departamento de Personal y el edificio de archivos que era contra incendios y contra temblores.
Este es el personal de la oficina general.
Galería de fotografías, Abril, 2019 (Maritza Cartín)
Hoy en día se encuentran las Oficinas de Ingeniería y Mantenimiento del Hospital Calderón Guardia.
Este edificio es de dos plantas con una construcción total de madera. Con ventanales en todo su frente y costado. Con corredor abierto. El edificio se encuentra en muy malas condiciones, pues no le dan mantenimiento.
Referencias:
-Fotografías antiguas e información del Sinabi. Northern Railway C.R.