Ubicada en Avenida 6, Calle 19, Barrio González Lahmann, San José.
El edificio que ocupó la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica, en el Barrio González Laman, constituye un símbolo de la educación superior costarricense por haber sido el lugar donde se formaron varias generaciones de abogados costarricenses y porque representa un significativo logro de nuestro pueblo al reabrirse en 1942 la Universidad de Costa Rica.
El inmueble a lo largo de casi noventa años ha sufrido una serie de reestructuraciones y reconstrucciones, que han afectado la integridad y tejido histórico arquitectónico de toda la vivienda, con excepción de la referencia visual de su fachada.
El muro de piedra con su correspondiente balaustrada y escalinatas de acceso, es un valioso elemento arquitectónico que se integran con su diseño el entorno social, cultural y natural en que se ubica. Ubicado en Avenida 7 y 7 bis, Calle 15 (diagonal a la esquina noroeste de las instalaciones del Centro Nacional de la Cultura).
Fue diseñado y construido por el Ingeniero José Francisco Jiménez Ortiz en la década de 1940.
Es un rasgo que armoniza con las edificaciones que lo rodean, tanto por los materiales como por el estilo y la época del cual data.
La balaustrada: Un balaustre o balaústre (del griego, balaustion; latín balaustium, ‘flor de granada’) es una forma moldeada en piedra o madera, y algunas veces en metal o cerámica, que soporta el remate de un parapeto de balcones y terrazas, o barandas de escaleras. El conjunto de balaustres se denomina balaustrada.
Fue declarado Patrimonio Arquitectónico el 18 de mayo de 1994 bajo decreto #23237-C, Gaceta 95.
La población del Murciélago, era el nombre en aquel tiempo para la zona de Tibas, (ubicado en actual distrito San Juan, cantón de Tibás). Tuvo su primera ermita en 1837, previa solicitud y financiamiento de vecinos del lugar (Campos Ramírez, 2014, P.128). Desde esa fecha se estableció la Ayuda de Parroquia que abarcaba las poblaciones de Uruca, San Vicente y San Isidro, entre otras (Campos Ramírez, 2014, P.133).
1913.
En 1852, los vecinos de San Juan del Murciélago solicitaron la creacción de la parroquia, sin embargo, esa petición fue denegada. Finalmente, mediante un movimiento de las fuerzas vivas de ese lugar, firmas de vecinos y estudio de las autoridades eclesiásticas, el obispo Monseñor Anselmo Llorente la erigió en parroquia el 2 de enero de 1865 (Archivo Histórico Arquidiocesano, 1865).
Arquitectónicamente, el edificio conocido como casa de la familia Knöhr Hoffmann conserva las características fundamentales que la identifican como fiel representante de la arquitectura victoriana, pues preserva su originalidad y la mayoría del tejido histórico.
La casa de la familia Knöhr Hoffmann tiene un sólido valor histórico pues fue diseñada y construida en el estilo victoriano en la segunda mitad de la década de 1930, adquiriendo en la actualidad una edad de casi ochenta años, siendo un testigo de la cosmovisión de la clase social dominante de su época y de las relaciones entre los sectores sociales de condición diferente.
Hoy día se encuentra en un estado deplorable.
Esta residencia de la familia Knöhr Hoffmann en Barrio Otoya tiene un gran valor cultural pues es acreedora de los valores históricos, arquitectónico, contextual espacial, de autenticidad y simbólico deducidos de los distintos instrumentos técnicos que ha propósito utilizan los organismos internacionales que rigen el patrimonio cultural.
Leyenda urbana de la Casa Knöhr:
La casa Knöhr es conocida popularmente como «la casa de los siete ahorcados» debido a la apariencia lúgubre de su infraestructura producto de décadas de abandono y falta de mantenimiento. El nombre surge como una leyenda urbana que asegura que dentro de sus habitaciones murieron ahorcadas siete personas (todos miembros de la misma familia) sin que se haya esclarecido el motivo del asesinato. No existen pruebas (archivos judiciales, notas periodísticas, testimonios, etc.) que respalden tal historia, la cual con toda seguridad surgió a partir de la imaginación de jóvenes que se aventuraban a pasear por las cercanías del inmueble en horas nocturnas.
Ubicada en Avenida 9 y Calle 5, en el Barrio Amón, Distrito El Carmen, San José.
El señor Aniceto Esquivel Carranza, adquiere una propiedad donde construye una casa en la década de 1920. Años después el señor Esquivel la vende y pasa a manos de diferentes propietarios hasta que es adquirida en 1959 por la señora Ofelia María Coto Cubero. Posteriormente en la década de 1990 ésta propiedad es adquirida por Peter Lorenz Villain Masuth y Luarca Sociedad Anónima por partes iguales. Quienes la tuvieron en desuso por unos años y actualmente se encuentra alquilada.
El Parque municipal de Moravia lleva el nombre del Presidente estadounidense, Abraham Lincoln y fue inaugurado como parque en el año 1966 ya que anteriormente era una plaza de futbol.
Ubicada en Avenida 9, Calle 23, Barrio Aranjuez, San José, se ubica la Iglesia de Santa Teresita del Niño Jesús, que es uno de los templos cristianos más emblemáticos.
Fotografías de Maritza Cartin E.
Se trata de una iglesia que presenta un estilo con tendencia renacentista en diferentes elementos que se pueden ver tanto en el interior como en la fachada.
Parte interna dividida en dos bloques de bancas y pasillo central y laterales. Fotografías de Maritza Cartin E.
Los encargados de llevar a cabo la construcción de esta iglesia fueron tanto el arquitecto José M. Barrantes como los ingenieros José Francisco, Salazar y Teodorico Quirós.
Ubicado en Barrio Amón, Calle 9 entre Avenidas 9 y 11, El Carmen, San José.
Recepción del Hotel.
El terreno donde se ubica este inmueble perteneció primeramente al señor Nicolás Chavarría Mora, profesional en Ingeniería de reconocido prestigio desde finales del siglo XIX y quien participó en la construcción del Teatro Nacional. Don Nicolás le heredó esta propiedad a su hija, Margarita Chavarría Flores, quien se casó posteriormente con el Dr. Antonio Peña Chavarría.
Situado en Calle 5, Avenidas Central y 1. Frente al Teatro Variedades.
Construido a principios del siglo XX, en ladrillo, zócalo de piedra y paredes internas de bahareque francés (tela metálica recubierta de cemento), hoy día se conserva básicamente la fachada y es ocupado por el Restaurante Rosti Pollos.
Es un edificio de influencia neoclásica, de dos plantas, característico de los inmuebles comerciales de la época. Pertenece a la Familia Anderson Sáenz. Su valor patrimonial se complementa con el acompañamiento que Proporciona al Teatro Variedades.
Declarado Patrimonio Arquitectónico el 22 de enero del 2000 bajo decreto #28390-C, Gaceta #18.
La creación del edificio de la Asamblea Legislativa surge en el año 1939, bajo la administración de León Cortés Castro, 1936-1940.
El período de la administración de Cortés es señalado por una impresionante obra material que sus adversarios políticos denominaron la “administración del cemento y la varilla”. La obra pública se desplegó en todos los campos.
Uno de los edificios nacionales de mayor realce que se comienzan a proyectar a finales de los años treinta, es el Palacio Presidencial, actual sede de la Asamblea Legislativa, en el terreno ubicado al este de la ciudad, en el cuadrante entre las avenidas central y primera, calles 15 y 27 de nuestra capital.
El Pasaje La Gloria se ubicaba sobre Calle 4, Avenida Central y Primera. (Frente al actual Banco Central, Edificio Plaza la Artillería). Contiguo se encontraba el famoso Hotel Francés.
Ubicado en el Bulevar de Avenida Central, Calles 7 y 9 de la capital San José, se levanta un hermoso edificio que aloja al Hotel Balmoral.
1958
A continuación una fotografía comparativa del Hotel Balmoral en tres momentos en el tiempo:
En la primera fotografía de arriba hacia abajo estamos aproximadamente en 1928, en la segunda en 1978 y la última y más reciente (2018). Publicación de Jorge Salazar y Luis Gerardo Zumbado. Arreglo de fotografías de Maritza Cartín Estrada.
Una toma de la Plazoleta desde el Banco Central de C.R. A la izquierda el Banco de C.R., a la derecha el Edificio Plaza de la Artillería y detrás de la plazoleta la Tienda la Gloria.
Para poder hablar de la Plazoleta Dr. Castro Madriz tenemos que ir al pasado y conocer lo que se forjaba en aquellos tiempos en los alrededores de esta plazoleta. Primeramente tenemos que mencionar la primera iglesia que surgió en 1816 por iniciativa de un grupo de vecinos de la villa de San José, quienes deseaban erigir un oratorio dedicado a la Virgen de las Mercedes, patrona de la ciudad de Barcelona. Los vecinos recolectaron de su propio bolsillo el dinero y edificaron un templo de adobes y tejas en el sitio donde hoy se levanta el Banco Central de C.R. y como toda iglesia en aquellos tiempos, se levanto una plaza frente a la misma, hoy llamada Plazoleta Dr. Castro Madriz. (siguiente fotografía se aprecia la pequeña Iglesia de las Mercedes). Ver historia Iglesia de Nuestra Señora de la Merced.
1970´s (Fotografía Pablo Pochet, Fotos Antiguas de C.R.).
En mayo de 1945, la revista La Raza dedicó varias páginas a una de las industrias textiles más importantes del país: Industrias Mil Colores, una empresa que no solo confeccionaba ropa, sino que representaba el empuje industrial de una Costa Rica en transformación.
🏭 De una pequeña tienda a una industria nacional:
La historia inicia con la llegada al país de una familia inmigrante encabezada por don Enrique Yankelevitz, judío y quien, tras años de esfuerzo, logró establecer una pequeña tienda que con el tiempo se transformaría en la reconocida Tienda Mil Colores.
Con visión y perseverancia, el negocio evolucionó desde la simple importación de camisas hacia la producción nacional, dando origen a una empresa industrial sólida.
Avenida Central, 1962
Su hijo, don Jorge Yankelevitz continuó el legado, aportando conocimientos modernos y una visión empresarial que impulsó la expansión y modernización de la compañía.
🧵 Una fábrica moderna para su época:
Para 1945, Industrias Mil Colores ya operaba como una empresa altamente organizada, con distintos departamentos especializados:
✂️ Corte de telas
🧵 Costura (principalmente mujeres operarias)
🧺 Planchado.
📦 Clasificación y despacho.
🏬 Salón de ventas en Avenida Central.
Las fotografías muestran un sistema de producción en serie, con maquinaria y procesos avanzados para la época, reflejando una transición clara hacia la industrialización textil en Costa Rica (ver Galería de fotografías).
Según este anuncio la Tienda se ubicaba frente al Edificio la Alhambra en Calle 4. La Nueva Prensa, 12 de enero de 1926
👚 Innovación: camisas hechas en Costa Rica:
Uno de los mayores logros de la empresa fue sustituir la importación por producción local.
Entre sus marcas destacaban:
-VENUS (marca registrada)
-Coronel Diana M.C. Bull (especialmente pantalones de trabajo)
Estas prendas eran reconocidas por su durabilidad y precio accesible, lo que permitió su amplia aceptación en el mercado nacional.
🔬 Tecnología y procesos avanzados:
Un aspecto fascinante es la introducción de técnicas modernas como la “trubenización” de cuellos, un proceso químico-mecánico que permitía:
Mantener la forma del cuello de la camisa Evitar deformaciones con el uso Mejorar la presentación sin necesidad de tanto planchado
Además, la empresa importaba materiales de alta calidad (como popelinas inglesas) y buscaba constantemente mejorar sus estándares
G A L E R I A:
Departamento de despacho y clasificación.BodegasSalón de VentasDepartamento de Aplanchadoras.Departamento de Cortadores.Talleres de costura.
🏗️ Expansión y visión de futuro:
Para mediados de los años 40, Industrias Mil Colores ya proyectaba la construcción de un nuevo edificio industrial moderno, con dos plantas, espacios para maquinaria pesada, calderas y sistemas de producción más avanzados.
Esto evidencia una clara intención de consolidarse como una de las principales industrias del país.
🇨🇷 Impacto en Costa Rica:
Industrias Mil Colores no era solo una fábrica, sino un símbolo de:
✔️ Progreso industrial
✔️ Generación de empleo (especialmente femenino)
✔️ Sustitución de importaciones
✔️ Desarrollo económico nacional
Fue parte de ese momento en que Costa Rica comenzó a creer en su propia capacidad productiva.
Década 1960. Avenida Central, San José.
En el año de 1965 La Mil Colores pasa a manos de un nuevo propietario, el señor Tobías Kader.
Esta Tienda era un ícono al igual que La Gloria, Simón, La Regis…que se dedicaban a la venta de telas y accesorios para las mágicas manos de miles de costureras que a diario cruzaban la puerta de aquel bellísimo negocio, que como su nombre lo acredita estaba lleno de colores por cualquier lugar que se veía.
Referencias:
-Revista La Raza, mayo de 1945.
-Sistema Nacional de Bibliotecas (SINABI), Costa Rica.
-Max Espinoza, Administrador Amantes de Casas Antiguas.