Este almacén se ubicaba en la esquina noreste de avenida central y calle 0, diagonal al antiguo Hotel Royal Dutch. Allí estuvo un Restaurante de Quiznos hasta Marzo del 2020.
1956
Anuncios publicitarios en periódicos.
Los dueños eran los señores Nicolás Delcore y Luis Aronne.
Al fondo a la izquierda se ve el Almacén New England. Fotografía de Walter Núñez Sol de Costa Rica Antigua. Finales de los años 40´s.
Fotografía de Jorge Arturo Vindas, Costa Rica Antigua. Año 1935.
San José, 1875. La Calle Central, en su intersección con Avenida Central, viendo al Norte. La casa de dos pisos sería luego la tienda New England. Fuente: «La Ciudad de San José 1871-1971». Álbum del Banco Nacional de Costa Rica, 1971. Fotografía publicada por Alberto Solórzano Fonseca, Costa Rica Antigua.
Fotografía viendo hacia el Sur (Fotografía de Maritza Cartín E., 2020.)
El inmueble conocido como “Casa Cecilio Umaña”, construido en 1910 es el edificio más antiguo de San Vicente de Moravia y desde su fundación ha estado totalmente vinculado con el desarrollo cultural de la comunidad.
Fotografía viendo hacia el Norte (Fotografía de Maritza Cartín E., 2020).
En 1862, el presbítero Cecilio Umaña impulsó la creación de una escuela para niños de escasos recursos, donde la educación era impartida en forma separada, para las niñas y los niños. El presbítero Cecilio Umaña (1794 – 1871), fue el primer Presidente de la Asamblea Ordinaria del Estado, que inició labores el 14 de abril de 1825. Era un notable y acaudalado terrateniente, quién donó las tierras donde en la actualidad se ubica San Vicente de Moravia. También fue benefactor del Hospital San Juan de Dios.
1825 Cecilio Umaña Fallas.
La edificación es testimonio de la técnica constructiva de la mampostería de ladrillo con mortero de cal y arena, hoy día en desuso, con un lenguaje arquitectónico de influencia historicista, propio de la época en que se construyó, siendo un valioso documento historiográfico de la incorporación e interpretación local de influencias formales foráneas.
El inmueble, que se construyó como escuela, conserva la estructura original del espacio y su carácter en condiciones de integridad y autenticidad, lo que constituye como valioso testimonio y memorial colectivo.
La Calle Principal de Moravia que corre de Norte a Sur lleva el nombre del Presbítero Cecilio Umaña.
Declarado e Incorporado al Patrimonio Histórico Arquitectónico de Costa Rica, según Decreto Ejecutivo Nº 32159-MCJD, publicado en La Gaceta Nº 253 del 27 de diciembre de 2004, de carácter privado. Propiedad de la Fundación Fondos de Beneficencia Cecilio Umaña. Cecilio Umaña.
Placa cerca de la puerta en homenaje de los 140 años de la llegada del Presbítero Cecilio Umaña a la Municipalidad de Moravia.
A mediados del siglo XX, como parte del proceso de desarrollo de la comunidad de Pedregoso de Pérez Zeledón, y gracias al trabajo de la Junta de Educación y al esfuerzo y cooperación de los vecinos, quienes brindaron la mayor parte de los materiales de construcción y la mano de obra necesaria, se hizo posible la construcción del edificio escolar de esta comunidad.
Esta fotografía fue exhibida en la Biblioteca Nacional y es de Manuel Gómez Miralles. Año 1915.
En el corazón del San José de antaño, donde el bullicio del comercio se mezclaba con el paso constante del tranvía, existió un establecimiento que fue mucho más que un simple negocio: el Gran Almacén Las Olas.
Almacén las Olas
Ubicado estratégicamente en la esquina de Calle Central con Avenida 12, costado sur del Parque de La Dolorosa, este almacén fue testigo del crecimiento urbano, del comercio en expansión y de la vida cotidiana de una ciudad que empezaba a modernizarse.
La ubicación del almacén no fue casual. Se encontraba en una de las rutas más transitadas de la capital:
A pocos pasos del Parque de La Dolorosa
En plena Calle Central, eje comercial por excelencia
Con el tranvía pasando justo al frente
Esta esquina conectaba puntos clave de la ciudad, incluyendo las estaciones del Pacífico y del Atlántico, lo que convertía al lugar en un nodo comercial de gran importancia.
🧾 Un comercio de su tiempo
Fundado y administrado por el comerciante español Miguel Armijo Martín, el Almacén Las Olas operaba ya hacia los años 1915–1916, en plena época de transformación urbana.
Como muchos grandes almacenes de la época, ofrecía una sorprendente variedad de productos:
🍷 Vinos y licores nacionales e importados
🛒 Abarrotes en general
🍽️ Loza y cristalería
🏠 Artículos de uso doméstico
🪨 Materiales como hierro para techos
Era, en esencia, un lugar donde el josefino podía encontrar “de todo”, reflejo de una economía que se abría al mundo.
El tranvía: testigo silencioso:
Uno de los detalles más fascinantes del Almacén Las Olas es su relación directa con el tranvía.
Las imágenes de la época muestran cómo este pasaba frente al local, integrándose a la dinámica del comercio y la vida urbana.
El tranvía no solo transportaba personas: transportaba historias, mercancías y el ritmo mismo de la ciudad.
🍷 De almacén a cantina
Con el paso del tiempo, el edificio cambió su función.
El antiguo almacén dio paso a una cantina conocida como “La Giralda”, reflejando la transformación social del entorno y de la propia ciudad.
Sin embargo, como ocurrió con muchos edificios históricos de San José, el deterioro fue inevitable. Para 1983, la estructura se encontraba en muy mal estado.
Lo que queda hoy:
Hoy, en el lugar donde una vez se levantó el Gran Almacén Las Olas, encontramos un parqueo.
Pero no todo se ha perdido.
Aún sobreviven fragmentos de su antigua estructura, especialmente en ladrillo, como testigos silenciosos de un pasado que se resiste a desaparecer.
🧠 Un reflejo de la San José que nació moderna
El Almacén Las Olas no fue un caso aislado.
Formó parte de una generación de comercios impulsados por inmigrantes europeos que:
Introdujeron nuevos productos al país
Modernizaron el comercio
Transformaron el centro de San José en un verdadero núcleo urbano
Cada esquina como esta guarda capas de historia que, aunque invisibles a simple vista, siguen presentes en la memoria de la ciudad.
🕰️ Línea de tiempo
c. 1915–1916 – Funciona el Gran Almacén Las Olas
Décadas posteriores – Transición a cantina “La Giralda”
1983 – Edificio en estado de deterioro
Actualidad – Parqueo con restos estructurales del antiguo inmueble
Caminar hoy por la esquina de la Dolorosa es pasar, quizá sin saberlo, sobre los pasos de una ciudad que se construía entre tranvías, comercio y encuentros cotidianos.
El Gran Almacén Las Olas ya no está… pero su historia sigue viva en los ladrillos que resisten, en las fotografías que perduran y en la memoria de San José.
📚 Fuentes y referencias
Archivo Nacional de Costa Rica (fotografías históricas, ca. 1915–1916)
Blog Mi Costa Rica de antaño (investigación histórica del sitio)
Con más de 400 años de historia, La Plaza Mayor de Cartago fue la primera plaza fundada por los españoles en el Valle Central durante la conquista. Luego de 1821, la Plaza Mayor se transforma en Plaza Principal y luego en Parque Central. Actualmente conserva su nombre de Plaza Mayor de Cartago. Fue declarada patrimonio cultural en abril del 2007.
Este hermoso quiosco estuvo antes de la Fuente (ver siguiente fotografía abajo) en lo que hoy es Plaza Mayor. Fotografía de Manuel Gómez Miralles, 1922.
La fuente de la Plaza Mayor en Cartago. Al fondo se pueden apreciar las torres de la Iglesia de San Francisco. Fotografía tomada de Noroeste a Sureste entre 1870 y 1895. Reproducción tomada del A.N.C.R. Fuente: Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural
La Plaza Mayor de Cartago se encuentra ubicada en la ciudad de Cartago, en el distrito Oriental del Cantón Cartago, Provincia de Cartago. Tiene como linderos al norte, Calle 2 de por medio, La Municipalidad de Cartago; al sur la Calle 1; al este, Avenida 2 de por medio, las Ruinas de la Parroquia del Apóstol Santiago, y al oeste la Avenida 1.
Que la Escuela Presbítero José Francisco de Peralta ubicada en Avenida 4, Calles 10 y 12 de la ciudad de Cartago y perteneciente a las Temporalidades de la Arquidiócesis de San José de Costa Rica, es una de las edificaciones más antiguas de la ciudad, luego de la destrucción de esta a raíz del terremoto de 1910.
El inmueble fue construido en bahareque francés, incorporando algunos rasgos de la influencia del estilo neoclásico.
Esta Escuela, como institución, existe desde el año 1845 y ha brindado un importante impulso al desarrollo de la cultura de la ciudad.
Construida en 1936, la vivienda fue declarada patrimonio histórico y arquitectónico en 1997.
La finca donde se ubica la casa, fue primero propiedad de don Claris Monge, migrante de Santa María de Dota. Él, con esfuerzo y valentía, hace un abra en medio de la montaña virgen y vive allí en un rancho, durante más de una década. Vende luego a don Joaquín Barrantes Retana.
Esta casa de estilo victoriano fue construida entre 1916 y 1920, representa un testimonio de la arquitectura para viviendas desarrolladas en el centro de la ciudad de Cartago, poco después del terremoto de Santa Mónica.
Bellísima casa ubicada entre calles 22 y 24, frente a la torre Mercedes Benz, San José.
1979. Fotografía de Jorge Arturo Vindas, Fotos Antiguas de C.R. y su Historia.
1964- Central Funeraria. Fotografía de Jorge Arturo Vindas, Fotos Antiguas de C.R.
Esta propiedad perteneció por muchos años a la Familia Sauma Barzuna. Tambien estuvo la Central Funeraria como se muetra en la fotografía superior. Luego fue el Restaurante The Lobster s Inn y por último desde el año 2010 hasta la fecha de hoy ese sitio pertenece a la Familia Zúñiga Sandí, donde se ubica una de sus tiendas comerciales 99 perteneciente a esta familia.
Hoy Tienda 99.
Aún permanece parte de la fachada de la casa y su estructura original, por supuesto con cambios.
Referencias:
Fotografía antigua de Fotos Antiguas de C.R. y fotografía actual de Luis Gerardo Zumbado.
Fotografía de Jorge Arturo Vindas, Fotos Antiguas de C.R.
El inmueble ubicado en el Centro de Ciudad Colón, distrito primero, cantón séptimo de la provincia de San José y conocido como “El Mercado de Mora”, fue construido en la década de 1910-1920.
Antiguo Mercado de Mora.
El inmueble posee gran valor simbólico e histórico para la comunidad. Pues, su construcción fue producto del esfuerzo de los vecinos, tanto en mano de obra, como en el aporte de su material principal “Madera” extraída de las fincas de la zona.
Periódico La Información hoy Edificio Maroy, San José.
Ubicado sobre Avenida primera y Calle 5 se encuentra lo que en un tiempo fue el Periódico La Información, hoy Edificio Maroy.
A comienzo del siglo XX, se funda uno de los periódicos que va a ejercer una gran influencia en la política de las primeras décadas del siglo.
Orden de la Dirección General de Policía.
Por iniciativa de los hermanos Miguel y Fernando Borge, y contando con excelente maquinaria de la Imprenta Moderna, de la empresa Clare y Jiménez, aparece La Información, bajo la Dirección de Fernando Borge. Después lo fue también el periodista Modesto Martínez.
En la redacción figuran personalidades como el General Rafael Villegas, Francisco Soler, y dos que llegaron, andando el tiempo, a ser presidentes de la República, don Julio Acosta y don Otilio Ulate Blanco.
El 13 de junio de 1919, el gobierno publica en La Información una directriz donde prohíbe cualquier reunión o aglomeración, disolviendo por la fuerza cualquiera que se organice, so pena de varios días de arresto o multa económica. Ese día, circularon en San José proclamas clandestinas y cantos rebeldes suscritos por los poetas José María Zeledón Brenes, Alvertazzi Avendaño y Ovidio Rojas. Se organizaron varias manifestaciones desde la mañana, con improvisados oradores. A las nueve de la mañana, un grupo organizado se dirigió lanzando vivas a la revolución y a Julio Acosta, desde la Escuela Juan Rafael Mora hasta la casa del jefe de los esbirros, Arturo Villegas.
El Liceo de Costa Rica suspendió las clases, y los estudiantes se dirigieron hacia el Colegio de Señoritas. Los manifestantes convergieron en la Catedral de San José, a donde se les unió gran cantidad del pueblo josefino. Se pronunciaron discursos contra el gobierno y a favor de la revolución, y a eso de las dos de la tarde, una voz anónima gritó: «¡A La Información!».
Incendio del Periódico la Información, vista sobre Calle 5 de Norte a Sur (Fotografía Douglas Alvarado). 11-07-1919.
La multitud marchó hacia el periódico, pasando primero por la oficina de Cleto González Víquez, frente al Gran Hotel Costa Rica, apedreando luego la caballeriza del gobierno ubicada tras el Teatro Nacional, y luego llegando a La Información, periódico que se había convertido en la voz del gobierno.
La gente, armada de piedras y leños, atacó el edificio. Los dueños del periódico quisieron defender la propiedad y soltaron varios balazos, pero esto solo hizo que la gente se lanzara más decididamente al asalto, tomando el edificio. Cayeron puertas y quebraron vidrios, y por las ventanas arrojaron todo el material del interior, luego de lo cual se le prendió fuego al inmueble. El incendio se propagó a cuatro casas vecinas y la policía fue corrida a pedradas. Entonces, el ejército comenzó a disparar desde el cercano Cuartel Bellavista. Un aguacero vino a disolver a la multitud, pero ya el periódico estaba hecho cenizas.
Por esos vaivenes de la vida pública costarricense, La Información se matriculó al servicio de la dictadura del Presidente Federico Tinoco, y después de cruentas luchas internas, una muchedumbre enardecida la dejó en cenizas el 11 de junio de 1919. La Imprenta Moderna publicaba además La República y La Prensa Libre.
La quema de La Información. Vemos en primer plano los escombros y al fondo la Biblioteca Nacional. Avenida 1, Calle 5, San José (Fotografía Douglas Alvarado).
Varias horas después, el general Joaquín Tinoco, que se encontraba al frente de las tropas en Guanacaste, combatiendo a los revolucionarios, arribó a la ciudad. Luego del incendio de La Información, se ordenó a la policía responder a balazos o golpes de vara cualquier intento de apoyar la revolución. La policía anduvo por la ciudad tiroteando grupos de ciudadanos que encontraran reunidos, pero más con afán de amedrentar que de causar víctimas. Aunque el gobierno pudo haber organizado una masacre en represalia, lo cierto fue que el consternado presidente Federico Tinoco no se atrevió a contener a balazos al pueblo desbordado, en parte también disuadido por su esposa, María Fernández Le Cappellain, hija del gran reformador de la educación costarricense, Mauro Fernández Acuña.
Ciento veintiún maestros renunciaron en bloque a sus puestos a raíz de los acontecimientos del 13 de junio, incluidos muchos directores de escuela, como Vitalia Madrigal, Esther Silva, Graciela Gutiérrez, Anita Cantillano y Patrocinio Arrieta.
Así quedó el edificio del Periódico La Información luego del incendio. Atrás se puede notar parte de la casa Jiménez de la Guardia.
Un decreto presidencial ordenó indemnizar a la sociedad editora nacional y varios de los damnificados por la quema de La Información, no así a los muertos y heridos durante aquella semana. La jornada cívica de junio de 1919 concluyó con un número no determinado de muertos y heridos, aunque Julio Barcos menciona que las víctimas superaron el centenar de personas.
¿Qué sucedió luego de esta manifestación del pueblo?
Aunque el régimen de Tinoco no cayó inmediatamente, los hechos de la jornada cívica de junio se consideran una de las causas que aceleraron la caída de la dictadura, pues fue un signo claro de que la situación interna del país era muy complicada de manejar para los gobernantes. La posición del gobierno de Tinoco era muy difícil, pues en el campo internacional continuaba sin el reconocimiento del gobierno de Estados Unidos, y en lo interno, el erario público se encontraba en bancarrota. La situación no era para nada favorable como para sumar a ella el descontento del pueblo. Luego del ataque a la Legación Americana durante el día 12 de junio, el embajador estadounidense telegrafió a Washington para informar del hecho, lo que hizo que Estados Unidos enviara un buque de guerra a Limón y otro a Puntarenas, los dos principales puertos del país, pero gracias a la intermediación del embajador de Chile en Costa Rica, Julio Garcés, se llegó a un acuerdo para retirar los barcos, a cambio de que los hermanos Tinoco se alejaran del poder y entregaran el gobierno al general Juan Bautista Quirós Segura, aunque el gobierno estadounidense refutó a Quirós y exigió que el mando se le diera a Francisco Aguilar Barquero, primer designado durante el gobierno de Alfredo González Flores.
El 10 de agosto, en vísperas de la partida de los hermanos Tinoco hacia Europa, el general José Joaquín Tinoco fue asesinado, a pocos metros de su casa en Barrio Amón, por un desconocido. Realizadas las exequias de su hermano, el presidente Federico Tinoco, acompañado de sus más cercanos allegados, partió del puerto de Limón con rumbo a Jamaica, de donde se enrumbaría al exilio en Francia, no sin antes entregar una carta fechada el 12 de agosto de 1919 donde firmaba la renuncia a la presidencia de la República, que la Asamblea Legislativa le aceptó el 20 de agosto.
Referencias:
Fotografías de Internet.
Reportajes, Periódico La Nación, Periódico Universitario.
Una vez que llegaron los primeros médicos y farmacéuticos costarricenses y extranjeros profesionales, graduados en Europa y Estados Unidos, lo cual ocurrió debido al auge económico de la producción cafetalera entre los años 1850 y 1900, los servicios asistenciales de salud pública, especialmente la distribución de medicamentos se centralizó de manera más controlada y profesionalmente mejor atenido en negocios comerciales especializados tradicionalmente llamados “Boticas” o “Farmacias”.
Reseña Histórica de la Escuela: En el año 1891 empieza una obra de bahareque y ladrillo que se construye finalmente este año, y que albergaría la Escuela Porfirio Brenes Castro. La Junta de Educación Vicentina se propone poseer a la escuela de todos los muebles y útiles necesarios, a fin de que no tenga que sufrir nada la educación vicentina. Los niños matriculados en 1891 fueron 95 niños.