Fachada frontal de la Municipalidad de Moravia (Fotografía elmundo.cr)
Fotografía tomada desde el Parque (Fotografía de Maritza Cartín E.)
En el último cuarto del siglo XX, San Vicente, distrito central del cantón de Moravia, experimentó un significativo incremento en la densidad del uso del suelo y transformó su vocación residencial por una creciente actividad comercial y de oferta de servicios que transformó su fisonomía. Sin embargo, todavía se conservan algunas casas de adobe, otras de bahareque y algunas otras de mampostería de ladrillo de barro que se resisten a perder sus techos de teja que lucieron a finales del siglo XIX.
La estructura de este edificio es de mampostería. Está revestida con mortero en el zócalo y las superficies superiores y con madera en la estructura interna y los acabados. El techo y su cubierta, de pronunciada gradiente, acentúan la esbeltez del volumen. Dos pabellones frontales detallan sus hastiales con óculos o linternillas y un ligero portal anuncia la centralización y la simetría de la composición.
Este edificio ha sido restaurado totalmente por la Municipalidad de Moravia en el año 2023 y convertido en la «Casa de Desarrollo Humano» donde la comunidad moraviana disfrutará de exposiciones y otras actividades artísticas y culturales José (Aporte de Ruperto Arce Delgado).
Declarado Patrimonio Arquitectónico, Decreto Nº 24388-C en el mes de julio de 1995.
Referencias:
Costa Rica Guía de Arquitectura y Paisaje.
Fotografías de Maritza Cartín y otras de Internet.
Actualmente el Cantón de Coronado tiene una magnífica Iglesia, una obra de arte de estilo neogótico, que es realmente un monumento histórico arquitectónico de las generaciones pasadas.
Iglesia anterior a la actual.
Antes de que se construyera este imponente templo existía una pequeña iglesia en el mismo sitio donde se edificó la actual, ya que se consideraba como un lugar apropiado por ser una llanura y por tener una hermosa vista al valle de San José.
Arquitecto Teodorico Quirós Alvarado
El padre Rubén Fernández llamó al Arq. Teodorico Quirós Alvarado y le encargó la confección de los planos de la nueva iglesia por los que cobró 4 mil colones, pero se le pagaron 3 mil 600 por un atraso que hubo.
Habitado muy escasamente desde el siglo XVII por españoles descendientes de los conquistadores, el sitio o paraje llamado Santa Ana lo componían, sobre todo, grandes fincas.
Fue una de esas haciendas, llamada Santana, la que le dio el nombre al lugar. Era más bien un punto intermedio entre Escazú y Pacaca (actual Ciudad Colón), que servía como lugar de reunión en la ruta que por ahí pasaba y comunicaba con el océano Pacífico y con Cartago. En el siglo XVIII, el cura Pomar y Burgos, uno de los fundadores de San José, instaló un oratorio en los predios de la que hoy conocemos como antigua hacienda la Lornessa, ocupada actualmente por el área recreativa Santa Ana, de propiedad estatal.
La edificación original de la casa de la hacienda data de 1767. Es probable que esa construcción haya sido hecha de paja y que posteriormente se haya levantado la estructura de adobes que aún sobrevive, con sus marcos, barrotes y puertas de madera y su techumbre de caña brava y teja de barro. Por su configuración puede observarse fácilmente que lo construido en bahareque es un añadido posterior a ese volumen original, al igual que los corredores. Su contenedor es austero y fresco en su penumbra, apenas rota por pequeñas ventanas cuadradas. Posee las características esenciales de la construcción colonial y mestiza de adobes.
En l870, se inició la construcción del templo católico. Fue don Ezequiel de Jesús Morales quien sintió la necesidad del pueblo de Santa Ana de levantar un templo y cimentar el pensamiento religioso como rector moral. Pasando a la acción don Matías Robles regala la tierra. Don Ramón Pérez diseño y dirigió la construcción que a partir del 19 de marzo de 1870 creció hasta terminarse el 1880. En 1884 llegan las primeras imágenes, y por encargo de don Ezequiel de Jesús Morales.
En 1938, durante la administración de León Cortés, fue construida la actual capitanía; donde se administraba la importación y exportación. Con un estilo colonial, se encuentra junto a la entrada del muelle. Tanto en el pasado, como en el presente, este sitio alberga empleados gubernamentales de diferentes instituciones como del Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico y en la actualidad a funcionarios del área de turismo y seguridad pública. Seguir leyendo Antigua Capitanía de Puntarenas, 1901-1950.→
Distrito segundo del cantón de Escazú, San Antonio fue desde la época colonial un paraje de vocación agrícola habitado de manera dispersa, que satisfacía las necesidades espirituales de sus habitantes en la iglesia de San Miguel, en el centro cantonal.
A inicios del siglo XX los vecinos del lugar sintieron la necesidad de construir su propia ermita en el sitio más conveniente para todos ellos, por lo que contrataron los servicios del ingeniero costarricense Guillermo Jiménez Gargollo para que determinara, previo estudio y medición, el centro exacto del distrito.
Banco Nacional de Seguros, 1926 (Fotografía Fotojuntin, Forcos)
Fue construido entre 1930-1933.
Es un volumen simétrico de un solo nivel y planta cuadrangular y de un destacado pórtico que definió muy bien la estética de la nueva tendencia, de fuerte contenido simbólico en la utilización de la geometría y de su profusa decoración. Esta última, notable por los motivos en bajo relieve alusivos a la prosperidad, la seguridad y otros valores afines a la institución, destaca también por los almohadillados abstractos de su zócalo y por los diseños de las rejas forjadas y la madera labrada de sus puertas. Ambas labores fueron realizadas por artesanos nacionales.
Completando el conjunto del costado este de la cuadra en 1932 se construyó, con diseño del mismo arquitecto Gabriele, el antiguo cuartel de bomberos. Simétrico también pero de acceso esquinero en curva, el edificio es un compacto y dinámico volumen de tres pisos, más austero y funcional por razones obvias, pero sin renunciar a la línea decorativista que le brinda su carácter de época y lo hermana con el edificio principal.
2024 Fotografía de Maritza Cartin
Ambos fueron el resultado de la importante iniciativa del Estado costarricense de monopolizar la inversión nacional de los seguros de vida, de riesgos de trabajo, de incendio y otros, en el beneficio del país desde 1924.
Ubicación: Calle 10ª, Avenida Central, Distrito Hospital, Cantón San José, Provincia de San José. Propietario: Instituto Nacional de Seguros.
Declarado Patrimonio Arquitectónico en Agosto del 2004
El primer kínder de Costa Rica fue fundado en 1925 por Carmen Lyra y funcionó en un edificio capitalino que, hasta hace poco, pasaba inadvertido debido a su maltrecho aspecto.
El peso de los años y la humedad habían debilitado la frágil estructura de madera de este edificio de dos plantas, que se levanta entre avenida 7 y calle 9, al costado noreste de la Escuela Buenaventura Corrales.
De una belleza austera y pocas pretensiones arquitectónicas, este edificio esquinero conserva un gran valor para la historia de la educación en Costa Rica, pues acogió a la Escuela Maternal Montessoriana, el primer centro educativo preescolar que hubo en el país.
El legado que esconde este inmueble motivó al Centro de Patrimonio, del Ministerio de Cultura, a invertir ¢10 millones en obras para su remozamiento.
“Fue un trabajo centrado en el aspecto cosmético, pues estaba muy descuidado. Se realizaron obras para rescatar las fachadas, cubiertas (techos), canoas y bajantes que estaban muy dañados por la humedad”, declaró el arquitecto y restaurador William Monge, director del Centro.
El experto destacó que la mayor parte de la estructura es de madera: pisos, paredes y columnas y fue necesario reemplazar muchas piezas que estaban deterioradas por efecto de hongos.
Carmen Lyra fundó esta institución para dar oportunidades educativas a niños de escasos recursos.
Actualmente, en la segunda planta funciona la biblioteca y la sala de cómputo y audiovisuales de la Buenaventura Corrales.
Monge explicó que la arquitectura es bastante sencilla y la denominó “de acompañamiento”.
“En realidad la importancia es histórica y simbólica, pues este inmueble fue sede de una institución fundamental para la educación de los niños en Costa Rica, pero además se ubica en una zona donde hay varios hitos del patrimonio urbano de San José, como el Edificio Metálico (sede de la Buenaventura Corrales), el Cenac (antigua Fanal), el Jardín de Paz, el parque España y el paseo de los Damas, la Casa Amarilla y la Alianza Francesa”, agregó.
En su interior, el edificio cuenta con muchas estructuras agregadas posteriormente, por lo que quedaron fuera de la declaratoria que permitió la intervención.
Monge reconoció que es necesario realizar una serie de obras de renovación a fin de acondicionar el edificio a las necesidades crecientes del nivel preescolar de la Buenaventura Corrales.
En el 2010 se diseñaron los planos para esa reforma, pero se está a la espera de fondos por parte de la Dirección de Infraestructura y Equipamiento Educativo, del Ministerio de Educación Pública.
Pionera. Tras viajar por Europa, la escritora, educadora, activista política e intelectual costarricense, Carmen Lyra (1887-1949), había observado el modelo de educación infantil diseñado por la pedagoga y científica italiana María Montessori (1870-1952).
Este sistema promovía la enseñanza a partir de la libertad, creatividad y habilidades de cada niño, de modo que el maestro era solo un “mediador”, quien asistía al menor en su proceso de aprendizaje y en su formación como ser humano.
A su regreso a Costa Rica, Lyra fundó una escuela maternal, dirigida a niños de escasos recursos bajo el lema: niños sanos, limpios y alegres.
Lyra abrió la escuela en abril de 1925, junto a dos maestras más: Luisa González Gutiérrez y Margarita Castro Rawson.
Ella fue la directora del centro preescolar desde 1925 hasta 1933, cuando fue destituida por expresar su adhesión a la ideología comunista
Siendo uno de los bancos más antiguos del país, se fundó el 25 de junio de 1863 por los ingleses Allan Wallis y Eduardo Allpress y el costarricense Mariano Montealegre Fernández, como producto del desarrollo agroexportador que impulsó el cultivo del café, unas décadas antes. Fue el primer banco privado de Costa Rica, Fue un proyecto de un sector de la oligarquía cafetalera y agroexportadora, unido al capital inglés.
Se creó bajo el modelo del Banco de Inglaterra cuyo funcionamiento fue estudiado por los inversionistas costarricenses y por mucho tiempo fue el más exitoso del país.
Se le nacionaliza en 1949 junto a toda la banca bajo el gobierno de José Figueres Ferrer y pasa a convertirse en un banco estatal. En febrero de 1987, el banco introdujo la primera tarjeta para cajeros automáticos del país.
Debido a malos manejos de fondos y corrupción política de la Junta Directiva durante el gobierno de José María Figueres Olsen, el banco fue cerrado oficialmente por acuerdo del Consejo de Gobierno durante la administración de José María Figueres Olsen, lo que se anunció en cadena nacional por el presidente Figueres, siendo la primera vez en la historia que un banco estatal quebraba. Miles de trabajadores bancarios quedaron sin empleo.
LOCALES DONDE ESTUVO A SUS INICIOS EL BANCO ANGLO COSTARRICENSE:
1.LOCAL EN AVENIDA SEXTA (CALLE CHAPUI):
Pocos días después de su fundación, este pequeño banco abrió sus puertas al público en un modesto local alquilado ubicado en la que se llamaba Calle Chapui, ciudad de San José, actual Avenida Sexta. (No tenemos fotografías).
2.LOCAL EN AVENIDA CENTRAL:
En 1865 el Banco Anglo Compró a la señora María Ana Painter Brealey una casa ubicada entre calles 1 y 3 de la que luego se llamaría «Avenida Central» de San José. Esta segunda sede fue utilizada por el banco durante cuarenta y siete años hasta que en 1912 su Junta Directiva acordó construir un nuevo edificio en ese mismo lugar. Ver siguiente fotografía:
1917 sede del Banco Anglo Costarricense. Banco Anglo Costarricense en avenida central entre calles 1 y 3, San José década 1870
3.CONSTRUCCIÓN EN EL MISMO LOCAL NO. 2:
Construcción y Arquitectura del edificio sede del Banco Anglo C.:
Situado en Avenida Central, Calles 1 y 3, este edificio, de concepción neoclásica, representa un lenguaje arquitectónico propio de una época de bonanza económica y de avances tecnológicos.
Fue construido a partir del año 1915 para servir como sede para el Banco Anglo Costarricense. Posteriormente, albergó otros programas del Estado como CODESA, en la década de 1970, y en la actualidad es sede de las Academias y el Centro de Patrimonio Cultural, este último programa del Ministerio de Cultura y Juventud.
El inmueble fue edificado con la técnica del concreto armado y la mampostería de ladrillo, con estructura metálica en los entrepisos y en la cubierta. Fue diseñado por el arquitecto Jaime Carranza Aguilar quien para entonces tenía una empresa de arquitectura y depósito de materiales en asociación con el también arquitecto Adolfo Bolletti Fait.
Internamente presenta trabajos de carpintería en puertas y ventanas, en los cuales se emplearon maderas preciosas como cedro, roble, caoba y pochote, con acabados de yesería en los cielos rasos. Otros materiales fueron importados, como el hierro para la cubierta, el cemento, los vidrios y el piso de mármol de la sala central del primer piso.
Los artesanos suizos Augusto y Venancio Induni Ferrari, tuvieron a su cargo la elaboración de los capiteles para las columnas e hicieron trabajos decorativos en la fachada, así como otros de ornamentación y estucado en el cielorraso del primer piso, en tanto el italiano Mauricio Fontana se encargó de los trabajos con estuco. El inmueble se asienta sobre unzócalo con enchape de piedra de granito.
La fachada mantiene hasta el presente la originalidad constructiva y arquitectónica, y forma parte de un perfil serial de época con el gran Hotel Costa Rica, Edificio Knöhr, y la Librería Lehmann, sobre el bulevar de la avenida Central de la ciudad de San José.
Originalmente fue la sede del Banco Anglo, por lo que en su primer piso muestra una planta libre utilizada para la atención del público. Asimismo, una escalera ubicada al fondo comunica con el sótano y con el segundo piso, el cual había sido destinado para las oficinas del banco.
En el pasado fue intervenido por el arquitecto Rolando Ferreto y en el año 2005 fue restaurado por el Centro de Investigación y Conservación de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura.
El inmueble fue declarado Patrimonio histórico Arquitectónico según decreto N°29582-C de fecha 15 de junio de 2001.
La primera fotografía superior es del año 1912, la segunda de 1920 y la tercera y última de 2018. (Fotografías antiguas de Bruno Besamusca, Fotos Antiguas de C.R.)
Situado en Avenida Central y calle primera, el Edificio Knohr se levanta erguido en medio de la capital a partir del año 1914.
Fue construido por encargo del comerciante alemán Juan KnöhrHerragen, con el propósito inicial de funcionar como almacén para la venta de abarrotes y materiales importados. Es una de las edificaciones de la capital costarricense que conserva su arquitectura de corte historicista neoclásico, con elementos decorativos de origen italiano y una estructura de acero laminado en caliente y concreto armado, que fue una innovación en la época de su construcción.
Su edificación representó la consolidación de la economía nacional liderada por inmigrantes alemanes desde 1840. Por su valor y gran belleza arquitectónica, fue declarado patrimonio histórico-arquitectónico y cultural de Costa Rica.
El Museo Nacional de Costa Rica se encuentra ubicado entre la Avenida Central y la Avenida Segunda, sobre la Cuesta de Moras, contiguo a la Plaza de la Democracia, en el centro de San José. Está ubicado en el antiguo Cuartel Bellavista. Este último pasó a manos del museo cuando el ejército se abolió como una institución permanente.
Fue creado el 4 de mayo de 1887 por medio del acuerdo Nº 60, durante la administración del presidente Bernardo Soto Alfaro.
Un sábado de noviembre acompañé junto con mi esposo Oscar a mi hermano Joel a la ciudad de Nicoya. Salimos muy temprano rumbo a las tierras Nicoyanas. Me dije es hora de hacer trabajo de campo.
La Casona o «Casa grande» de Santa Rosa fue la casa más grande en la finca de Santa Rosa o la Hacienda Santa Rosa.
Santa Rosa es una de las más antiguas haciendas de Costa Rica. Hay pruebas históricas de su existencia desde 1663. Santa Rosa fue no sólo una de las más antiguas haciendas, pero también uno de las más grandes y se dedica a actividades agrícolas y ganaderas.
Antes de 1863 Santa Rosa fue sólo una casa grande en el centro de varias fincas, hasta que don Inocente Barrios Muñoz, el propietario en ese momento, la incluyo en el Registro Público con el nombre de Finca Santa Rosa
Ubicada al costado sur del Parque Morazán, Ave. 1, Calles 7 y 9
Esta hermosa residencia perteneció a la familia de Max Gurdián Rojas. Las Acacias es una casa antigua que se conserva frente al Parque Morazán. Se construyó a principios del siglo XX y es de influencia victoriana. Es muy valiosa por el diseño de los vitrales de la fachada.