Soy una mujer sencilla que vive intensamente cada dia que mi Dios me da. Disfruto mi familia, mis amigos y el bello pais que me vio nacer. Amo mi tierra, su historia, su gente, su comida, mi delicioso cafe. Es por eso que inicie este blog para compartir con el tico que esta en tierras lejanas, con el estudiante que investiga nuestra historia y con todo habitante de este mundo que desea conocer a mi Costa Rica de antaño!
María Adela Eulalia Gorgollo Freer nace un 10 de febrero de 1866 en San Carlos, Alajuela, Costa Rica. Sus padres fueron Luis Gargollo y Dolores Freer Escalante. Fue conocida también como «Itilla».
A la edad de veinte años se casa con el General don Lesmes Jiménez Bonnefil, Arquitecto y Militar, con quien además de tener una gran familia de ocho hijos, deciden abrir una pequeña Fábrica de Ladrillos de mosaicos y derivados de cemento.
Don Cleto nació en Barba de Heredia, el 13 de octubre de 1858, hijo de Cleto González Pérez y Aurora Víquez Murillo. Su familia era de escasos recursos y, por ello, cuando don Cleto empezó a destacarse como intelectual, abogado y figura pública, sus partidarios recordaban sus orígenes humildes con la simpática afirmación de: «Don Cleto nació descalzo». El mensaje que pretendían dar, sobre la importancia del estudio y el trabajo, resultaba clara a pesar de la objeción, más que obvia, que todos los niños nacen, no solo descalzos, sino desnudos.
Casa donde nación Don Cleto en Barba de Heredia. (Fotografía Guías de C.R.)
Descalzo asistió a la escuela de su pueblo natal, donde aprendió a leer y escribir, así como las cuatro operaciones básicas de aritmética, que era todo lo que se enseñaba a los niños por entonces. Estudió el Catecismo, fue monaguillo y tuvo la intención de hacerse sacerdote. Con ese propósito, en 1869, asistió en Heredia a los cursos de latín que dictaba don José María Aguilar.
Al año siguiente ingresó al Colegio San Luis Gonzaga de Cartago, dirigido por Valeriano Fernández Ferraz, al que acudían jóvenes, no solamente de todas las provincias de Costa Rica, sino también de otros países centroamericanos. El programa de estudios incluía historia, gramática, contabilidad, trigonometría, inglés, francés, dibujo y música. Don Cleto obtuvo sobresaliente en todas las materias y durante todos sus años de colegial, fue compañero de clase de Ricardo Jiménez Oreamuno.
Escuela Cleto González Víquez, Heredia, 1939. Fotografía Jorge Salazar, Fotos Antiguas de C.R.
Una anécdota vivida por don Cleto González Víquez, herediano y presidente de Costa Rica en dos ocasiones.
¡Ahora Corra don Cleto!
“Venía el Licenciado don Cleto González Víquez, Benemérito de la Patria, dos veces Presidente de la República, abogado e historiador, para su casa de habitación, bastante fatigado después de un intenso trabajo en su oficina, y al pasar por la residencia de una familia muy conocida y muy estimable, se encontró con un chiquillo que lo paró, y le dijo:
– “Por favor, señor, toque el timbre de esta casa”.
Y el Licenciado González Víquez, aquel gran patricio y demócrata, por hacerle el favor al muchacho, alargó su mano y apretó el botón del timbre. Pero al soltarlo, oyó don Cleto al chiquillo que le decía a grandes voces:
Ubicada al costado sur del Parque Morazán, Ave. 1, Calles 7 y 9
Esta hermosa residencia perteneció a la familia de Max Gurdián Rojas. Las Acacias es una casa antigua que se conserva frente al Parque Morazán. Se construyó a principios del siglo XX y es de influencia victoriana. Es muy valiosa por el diseño de los vitrales de la fachada.
Estos boletos aparecieron a mediados del siglo XIX y su uso corriente se extendió por más de 100 años.
Los boletos de café se han utilizado en varios países de América, como Costa Rica, Guatemala, Honduras, Cuba, El Salvador, México, Argentina, Nicaragua y Colombia entre otros, y son conocidos genéricamente como «fichas» o «Tokens».
Su origen más probable es que debido a la escasez de monedas, los cafetaleros implementaron un sistema de pago por medio de estos boletos. Y posiblemente adoptada de la revolución industrial (1775) que tuvo sus inicios en la segunda mitad del siglo XVIII en Gran Bretaña y por la falta de monedas de baja denominación que tenía una gran demanda para las transacciones cotidianas que se extendió una décadas después hasta una buena parte de Europa occidental y Estados Unidos, finalizando hasta 1820 o 1840 ya que uno de los principales socios comerciales de centro América fue Inglaterra y por su aumento en el volumen laboral tuvo que ingeniárselas que distintas formas de paga para tanto nuevo trabajado.
Este barrio se ubica al norte de Amón y Otoya, y se consideraba la entrada al San José elegante. Sin embargo; el Barrio Tournón pertenece al segundo distrito del Cantón de Goicoechea, distrito San Francisco.
La hotelería en Costa Rica se fue desarrollando poco a poco y dejando su huella a través de una pequeña capital como San José. Es así como vemos un hotel como el Francés evolucionando durante el tiempo. Aquí les dejo su historia, resumida en cinco etapas:
1.Primer Hotel Francés, ubicado en Ave. Central, Calle 2 (hoy Tienda la Gloria, frente a la Plaza de La Artillería). En este mismo lugar estuvo también el Hotel Canadá.
1880
Ayer y hoy (1880-2024) Fotografía Maritza Cartin E.
A la izquierda el Banco de Costa Rica y al fondo el Hotel Francés frente a la Plaza de la Artillería, hoy Banco Central de C.R.
1912 Otra fotografía del Hotel Francés sobre Ave. Central, Calle 4. Fotografía Gino Lacangelo.
2.Segundo Hotel Francés al costado Oeste del Parque Central:
Historia
El francés Joseph de Vigny fundó el Hotel Francés en 1872 en plena Avenida Central, entre las calles 4 y 6. Monsieur Vigny falleció en el año 1900 y el hotel lo adquiere el mexicano Nicómedes Serrano; seguidamente en 1912 pasa a manos del francés Henry Corcelle Bacquet.
Segundo hotel en Costa Rica con calidad para el gusto extranjero y el más distinguido de San José durante la década de los 80´s en el siglo XIX.
Como siempre me doy a la tarea de buscar artículos históricos de nuestra Costa Rica de antaño, me encontré este excelente trabajo que hoy deseo compartir con todos ustedes. Ojala tengan un tiempito y lo disfruten, se lo lean a sus hijos, a sus nietos para que se hagan una idea de los inicios de nuestra bella tierra.
Por Raúl Francisco Arias Sánchez
LA CASA FAMILIAR DE LOS MORA: NACIMIENTO DE UNA NACIÓN:
El 8 de febrero de 1814, pocos años antes de que diera inicio el proceso de independencia, entre 1821 y 1824, en el hogar del rico e influyente comerciante y regidor de la Municipalidad de San José Camilo Mora Alvarado y su esposa Ana Benita PorrasUlloa, nació su hijo primogénito Juan Rafael.
Casa (de dos pisos y hacia el centro de la cuadra) donde nacieron don Juan Rafael Mora y sus hermanos (BNCR (1971). Calle 2, Aves 2 y 0, San José.
La casa de la familia Mora Porras se hallaba en el centro de la ciudad, que pronto llegaría a ser capital del Estado, pocos metros hacia el norte de la esquina oeste de la Plaza Mayor, en la actual Calle 2, entre Av. 0 y 2.Era una sólida construcción en adobe de dos plantas, ubicada a media cuadra, con estructura de fuertes horcones de madera, de color blanco encalado, con techo de teja y balcón central, en el que había macetas colgantes que adornaban la estancia.1 La casa formaba parte de un conjunto urbano aledaño perteneciente al mismo don Camilo.
La plaza de la Libertad Electoral es una de las plazas más simbólicas de la democracia costarricense. Esta se encuentra en las afueras del Edificio del Tribunal Supremo de Elecciones, en frente de uno de los parques con más encanto de Costa Rica: el Parque Nacional y sobre el bello Paseo de las Damas.
A pesar de su pequeño tamaño, la plaza de la Libertad Electoral es una de las estructuras neoclásicas con más personalidad de la capital costarricense. Dentro de su forma semicircular alberga una de las obras del escultor José Sancho Benito, el Epítome del Vuelo, la cual está compuesta de granito rosado.
El Mercado Central de San José es una hermosa edificación centenaria. Parte del edificio se levantó a finales del Siglo XIX y otra etapa se construyó durante la década de los años cuarenta a finales del siglo pasado. Se ubica las avenidas 0 y 1 y las calles 6 y 8, establecido en 1880 y declarado como patrimonio nacional en 1995.
La Antigua Aduana Fiscal en tiempos de la colonia desapareció, pero todavía quedan sus muros de calicanto. Fue la primera aduana de Costa Rica para regular el tránsito de mercancías entre el Valle Central y el Pacífico. El área que comprende la presente declaratoria es de 165.000 metros cuadrados, de la línea 15 a 22 hacia carretera nacional, según plano catastrado A535.088-84.
El nombre de esta aduana, “Garita” dio origen al nombre de todo el sector de La Garita, en Alajuela. Este sitio tiene un gran significado porque era el sesteo obligado para las carretas que transportaban el café hacia Puntarenas
Fecha construcción: década de 1780
Patrimonio histórico arquitectónico, 2001
Propietario: Propiedad de Tajo La Aduana, S.A.
1934. Estudiantes de VI grado de la Escuela Superior de Niñas de Alajuela frente al edificio de la escuela. (luego Escuela Bernardo Soto o «escuela verde»). (Tomado del Anuario VI grado, 1934)
Reseña Histórica:
El centro educativo que lleva por nombre Escuela Bernardo Soto Alfaro, se encuentra en el cantón central, distrito primero de la provincia de Alajuela, sobre avenida 1, entre calles 3 y 5; exactamente 100 metros al este de la esquina Noreste de la Catedral.
Primera iglesia Anglicana que inició en el año 1865 en san José. En ese lugar se comenzaron a reunir los no católicos romanos que habían en Costa Rica.
De esa iglesia fue miembro el señor Willian Le Lacheur quien fuera el primer exportador del café de Costa Rica hacia Europa, y el señor Minor Cooper Keith, constructor del ferrocarril al Atlántico, lo mismo que el grupo de ingenieros que venían a dirigir la obra.
En 1865 se importó un templo prefabricado de hierro desde Inglaterra, el cual se instaló en San José con el objetivo de brindarle un espacio de culto a todos los protestantes extranjeros de distintas denominaciones que vivían en Costa Rica.
A partir de 1896 la congregación se unió a la comunión anglicana, diócesis de Belice, desde ese momento se convirtió en una iglesia anglicana episcopal.
El servicio religioso se brinda de manera bilingüe, español e inglés, lo que sirvió de mucho para la transición de población afrocaribeña, que emigró de Limón hacia San José, es por eso que actualmente la mayoría de asistentes son de esa descendencia.
El cuarto domingo de pascua de resurrección es cuando celebramos también el día de El Buen Pastor.
Este edificio se ubica en Alajuela, en la esquina noreste del Parque Central de la provincia.
El Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, llamado también Museo Juan Santamaría, es un museo ubicado en la ciudad de Alajuela, Costa Rica.
Fue creado en 1974 y su principal objetivo es la conmemoración de la Campaña Nacional de 1856-1857, importante evento de la historia de Costa Rica, y lleva el nombre del héroe nacional, Juan Santamaría, nacido en la ciudad de Alajuela.
Puerta principal del Museo.
El 8 de diciembre de 1978 se realizó un acto formal y simbólico que dio inicio al proceso de remodelación del edificio que ocupaba la antigua cárcel, sede del Museo. La remodelación de este edificio, estuvo a cargo del Club de Leones de Alajuela. Los trabajos se prolongaron desde enero de 1979 hasta marzo de 1980
También conserva otras obras y documentos de diferentes temáticas relativas a la historia general de Costa Rica, biografías, museografía, museología, genealogías, obras de arte, numismática, colecciones amplias de libros, documentos, revistas y periódicos.
Ubicando la historia directamente sobre los sucesos en Costa Rica se puede decir que, oficialmente en octubre de 1917, se inicia el ministerio de la Iglesia Evangélica Metodista en Costa Rica. La obra fue empezada por los hermanos Eduardo Zapata de México, y el Obispo Jorge Amos Miller, de Estados Unidos. En 1919 el obispo Miller compró propiedad estratégicamente situada en la Avenida Fernández Güell, Cuesta de Moras, edificio de la Misión, antiguo Centro Catalán (ver siguiente fotografía). Fue remodelado para posibilitar su uso como capilla, a la que dieron el nombre de “Iglesia El Redentor”.