La Monja del Vaso con Agua, llamada simplemente la Monja del Vaso o también, la Monja del San Juan de Dios, es un fantasma legendario del folclor costarricense que, según la leyenda, se pasea por los pasillos del Hospital San Juan de Dios en San José, el hospital más antiguo de Costa Rica, llevando en la mano un vaso con agua que ofrece a los enfermos.
Juan Mora Fernández (San José, 12 de julio de 1784 – 16 de noviembre de 1854), fue un comerciante, maestro y político costarricense, primer Jefe de Estado de Costa Rica y reelecto en dos ocasiones, de manera que guio al recién surgido Estado de Costa Rica en tres administraciones (1824-1825, 1825-1829, y 1829-1833).
También fue el primer gobernante que incentivó el cultivo de café en Costa Rica, lo cual cambió la economía, sociedad, cultura y política del país.
La casa que alberga al Museo Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia es una construcción de bahareque francés (caña agria, horcones de madera, y pedazos de teja con calicanto, mortero y yeso de revestimiento) que data de principios del siglo XX, aproximadamente de 1912. Fue construida siguiendo una arquitectura ecléctica, esto es, que combina el estilo clásico con el victoriano, por el arquitecto Jaime Carranza; quien construyó otros edificios importantes de la época como el Club Unión.
En la fotografía podemos apreciar la construcción de la casa de la Familia Gazel y frente a ella se levanta el famoso obelisco que durante muchos años estuvo en ese lugar.
En el año 1949 el Sr. Antonio Gazel Jaikel compró un terreno y comenzó a construir uno de los maravillosos trabajos arquitectónicos coloniales, admirados por todos. Sus arquitectos, José Maria Barrantes y Alvaro Dobles.
El inmueble se localiza en el distrito primero del Cantón Central de Cartago, entre avenidas tercera y quinta, Calle segunda, en el límite del Barrio Hospital con el Barrio la Soledad.
La institución lleva el nombre de quien fuera nuestro vigésimo octavo presidente de la República, durante el período 1902-1906, don Ascención Esquivel Ibarra, quien dio un fuerte impulso a la instrucción pública en Costa Rica.
En el sitio donde actualmente se halla la escuela se creó en 1902 un Centro de Enseñanza Primaria para la ciudad de Cartago. Este era una hermosa casa de habitación del antiguo Cartago. Era de mampostería de muy sólida construcción con espaciosas habitaciones y amplios corredores.
Todo pueblo tiene sus tradiciones, algunas más sanas que otras, todas parte del alma colectiva. En esta lista te presentamos algunas de nuestras fiestas tradicionales más representativas. Hay que aclarar que no son las únicas, pues cada pueblo, comunidad o grupo cultural tiene las propias, de las que ya te hablaremos. Por ahora, te presento estas tradiciones que nos fascinan a todos los ticos.
El Sisimiqui (también Sisimique o Sisimico) es un ogro con cara de hombre y cuerpo de mono, cubierto de espeso vello, que rapta a las mujeres en su noche de bodas. Tiene solo 4 dedos en las extremidades y los pies invertidos, por lo que deja huellas al revés, de modo que nadie puede seguirlo. Habita en las oscuras y profundas cavernas de las montañas. La leyenda oral sobre el Sisimiqui que se roba a las mujeres fue recogida en algunos cuentos costarricenses, como «El Sisimiqui», por María Isabel Ruiz de Sáenz, que pertenece al ciclo de Tío Conejo, donde el ogro es vencido por la astucia de este personaje; y «El gigante Sisimiqui», de Carlos Luis Sáenz, que aparece en su antología «El Abuelo Cuentacuentos». Existe una versión femenina del personaje, la Sisimica, que es la esposa del Viejo del Monte, y que se presenta como una mujer fea y desgreñada.
Fotografía Bruno Besamusca, Fotos Antiguas de C.R.
No cabe duda que la sociedad cartaginesa de finales del siglo XIX y comienzos del XX, más que ninguna otra en Costa Rica, se vio enfrentada al desafío casi permanente del acontecer infausto, expresado en lo telúrico (célebres por su capacidad destructiva fueron los terremotos de 1822, 1841 y 1910), pero además, en las inundaciones periódicas del furioso Reventado; como por ejemplo, la ocurrida en la madrugada del 27 de octubre de 1891. Según las crónicas de la época, en los tres días que precedieron a la inundación, las lluvias fueron «torrenciales y continuadas».
Yadira Calvo Fajardo es filóloga y feminista. Licenciada en Literatura y Ciencias del Lenguaje, ha trabajado muchos años como profesora asociada de la Universidad de Costa Rica y Catedrática en la Universidad Autónoma de Centro América.
Fotografía de Centro de Conservación Patrimonio Cultural.
El Templo Católico de Pedernal de Puriscal representa un ejemplo de la arquitectura religiosa de la primera mitad del siglo XX, en zonas rurales de Costa Rica.
Desde el 23 de abril del 2010 es el Museo Municipal de Cartago, sin embargo su emblemática estructura está unida estrechamente a la historia de Cartago.
1924 Fotografía de Gómez Miralles (Fotografía publicada por Jorge Salazar, Fotos Antiguas de C.R.)
La presencia y diseminación de hoteles que ofrecían diversas comodidades revelaron cambios en la San José de fines del siglo XIX. Un ejemplo de lo antes dicho se presenta en el siguiente caso:
Manuel Alvarado e Hidalgo (San José, 1 de enero de 1784 – íd, 21 de enero de 1836) fue un sacerdote y político costarricense, Presidente de la Junta Superior Gubernativa de Costa Rica de 1823 a 1824.
Fue bautizado con el nombre de Manuel de Jesús. Sus padres fueron José Antonio de Alvarado Valverde y Dolores Hidalgo y Ugalde. Cursó estudios sacerdotales en León, Nicaragua. Desempeñó varios curatos, entre ellos el de San José.
La palabra epidemia, según su origen etimológico, proviene de las raíces griegas “epi” que significa sobre y “demos” pueblo. Se refiere a una enfermedad que se propaga durante algún tiempo, por una región o país y que afecta, simultáneamente, a un grupo de personas. Se diferencia de la pandemia, palabra que también proviene del griego, en que esta describe una enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una región o localidad. Los epidemiólogos conciben a la epidemia como una enfermedad o fenómeno que aparece en una sociedad, en forma inusual, sin que antes estuviese presente, o si ya existía, en un exceso notable por sobre su nivel usual o endémico. Si el aumento se reduce a una localidad o a un grupo de familias se denomina brote epidémico.
Los soldados costarricenses fueron cayendo enfermos por el cólera después de la Batalla de Rivas en Nicaragua. Imagen: Archivo LN.
La primera evidencia de la existencia del bacilo del cólera en el mundo occidental se efectuó en 1503, producto del incremento del comercio marítimo entre continentes, una empresa liderada por los europeos en su afán de establecer y controlar un mercado mundial. Las pandemias de cólera fueron favorecidas por la comunicación marítima y las redes comerciales. Estas tuvieron como punto de origen, la mayoría de las veces, las ciudades de Goa y Bengala en la India, muy visitadas por comerciantes y aventureros.