El inmueble es una antigua casa de una hacienda cafetalera que con el transcurso del tiempo se fue dividiendo para ejecutar herencias.
Se cree que esta casa de adobe fue construida aproximadamente en 1870 por la Familia Pastor. La misma se encuentra en la ruta o en el camino real que comunicaba Santa Ana con San José.
El Cementerio General de San José, ubicado desde 1862 en el lugar que ocupa actualmente, constituye un hito urbano de la ciudad de San José y donde se localizan mausoleos y construcciones de alto valor histórico arquitectónico, además de gran cantidad de obras escultóricas en bronce, piedra y mármol de autores costarricenses, representativas de la historia plástica del país de la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, enriquecidas con obras de arte traídas del extranjero.
Ubicado entre Calles 10 y 12, Avenida 8 se encuentra el inmueble que ocupa la escuela Mauro Fernández en San José, fue diseñado en 1909 por el Ing. G. Wencel y construido en 1909, dentro de la corriente arquitectónica del historicismo clásico.
Que la Ermita San Pedro de Rincón Grande de Pavas, diseñada por el arquitecto Teodorico Quirós en 1930, sigue los lineamientos de la construcción colonial en Costa Rica, en cuanto a diseño y sistema constructivo, constituyéndose en una de las pocas muestras de este tipo de arquitectura en el país.
Esta Ermita permanece como única evidencia material de los cambios urbanísticos que transformaron una finca cafetalera, en una zona urbano marginal.
Ubicada en Avenida 6, Calle 19, Barrio González Lahmann, San José.
La edificación del inmueble conocido como «Casa Felipe González Flores», es una edificación representativa del estilo de vida de las clases adineradas, del Barrio González Lahmann, durante el período comprendido entre 1930 y 1941; de influencias estilísticas victorianas y neo-clásicas, cuya ejecución materializada en el edificio, constituye una tipología de vivienda propia del sector social cosmopolita de la provincia de San José de aquella época.
Nació en San José en 1892. Estudió arquitectura en la Universidad Santa Clara de California, Estados Unidos. Además de la arquitectura, se dedicó a la música y la pintura. Creador de una destacada obra arquitectónica urbana y de edificios de salud en todo el país. Su obra de arquitecto trascendió las fronteras nacionales pues ganó varios concursos en Centroamérica.
El antiguo Hospital San Carlos, construido el 19 de marzo de 1946, fue declarado el 28 de noviembre de 1998, como Patrimonio Histórico-Arquitectónico de Costa Rica por la ministra de Cultura, Juventud y Deportes, Astrid Fischel Volio, en el gobierno de Miguel Rodríguez, pero hoy, de esta vieja estructura testigo mudo de la salud del cantón, en sus inicios, no queda nada, en su lugar, se construyó la actual sucursal de la Caja de Ciudad Quesada.
Esta propiedad forma parte del conjunto arquitectónico de la antigua colonia “El Ingenio”, detrás de la Biblioteca Nacional, Avenida 7, Calle 15 en San José detrás de la Biblioteca Nacional.
Fotografía tomada de Norte a Sur sobre Avenida 7. (Fotografía de Maritza Cartín E.)
La colonia “El Ingenio” fue propiedad del ingeniero Francisco Jiménez Ortiz y sus edificaciones fueron diseñadas por el reconocido arquitecto Francisco Salazar Quesada, autor del Templo de la Música y el Club Unión.
Fue la casa de doña Clemencia Mata, construida en la década de 1930.
Fue también la residencia del expresidente León Cortez Castro (1936-1940).
Fotografía tomada de Sur a Norte sobre la Calle 15. (Fotografía de Maritza Cartín E.)
La edificación de estilo modernista, fue también por mucho tiempo conocida por las “Oficinas de la APSE”; sin embargo, fue adquirida por el Taller Nacional de Teatro del Ministerio de Cultura a partir del 2025.
La casa original no tenía segundo piso, fue añadido cuando fue sede de APSE en la década de 1990’s.
La edificación tiene un valor histórico y arquitectónico en sí, y como acompañamiento de los inmuebles de su entorno.
El inmueble es una casa patrimonial —declarada como tal mediante el Decreto Ejecutivo N.° 28391-C—
Ubicada en Avenida 6, Calle 19, Barrio González Lahmann, San José.
El edificio que ocupó la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica, en el Barrio González Laman, constituye un símbolo de la educación superior costarricense por haber sido el lugar donde se formaron varias generaciones de abogados costarricenses y porque representa un significativo logro de nuestro pueblo al reabrirse en 1942 la Universidad de Costa Rica.
El inmueble a lo largo de casi noventa años ha sufrido una serie de reestructuraciones y reconstrucciones, que han afectado la integridad y tejido histórico arquitectónico de toda la vivienda, con excepción de la referencia visual de su fachada.
A continuación los bienes declarados Patrimonio o de interés cultural de la Provincia de Puntarenas. Solamente dé click sobre el nombre del edificio que desea consultar.
La colonización del actual cantón de San Carlos, tuvo su inicio durante la segunda mitad del siglo XIX, los pioneros fundadores de esta zona provenían principalmente de Grecia y Naranjo, situación que se repite casi para toda esta región y la historia del actual distrito de Venecia no difiere del resto, a excepción de la época en que se empezó a poblar pues para el caso del territorio que hoy se conoce como Venecia está acción comenzó entre las últimas décadas del siglo XIX e inicios del siglo XX.
El muro de piedra con su correspondiente balaustrada y escalinatas de acceso, es un valioso elemento arquitectónico que se integran con su diseño el entorno social, cultural y natural en que se ubica. Ubicado en Avenida 7 y 7 bis, Calle 15 (diagonal a la esquina noroeste de las instalaciones del Centro Nacional de la Cultura).
Fue diseñado y construido por el Ingeniero José Francisco Jiménez Ortiz en la década de 1940.
Es un rasgo que armoniza con las edificaciones que lo rodean, tanto por los materiales como por el estilo y la época del cual data.
La balaustrada: Un balaustre o balaústre (del griego, balaustion; latín balaustium, ‘flor de granada’) es una forma moldeada en piedra o madera, y algunas veces en metal o cerámica, que soporta el remate de un parapeto de balcones y terrazas, o barandas de escaleras. El conjunto de balaustres se denomina balaustrada.
Fue declarado Patrimonio Arquitectónico el 18 de mayo de 1994 bajo decreto #23237-C, Gaceta 95.