Esta hermosa casa, de una sola planta de 13 × 7 m, fue construida por Narciso Masís, pionero de la región.
Resuelta en su totalidad con vigas cuadradas de 40×100 cm modeladas con hacha y garlopa, esta edificación es un buen ejemplo dela arquitectura de montaña destinada a proteger a sus ocupantes de las inclemencias del tiempo y de la humedad.
A continuación le presentamos algunas de las principales casas de antaño de nuestra bella Costa Rica. Sabemos que hay muchas más y estaremos incluyendo otras. Espero las disfruten.
Antigua casa de la Familia Jiménez Montealegre a la entrada de Barrio Jiménez. Frente al Colegio Napoleón Quesada. Hoy Sucursal del I.N.S. Fotografias tomadas de sur a norte. Guadalupe de Goicoechea, San José.
Ubicada en San Gabriel de Aserrí esta casa data de1901. Perteneció por muchos años a la Familia Abarca; sin embargo los nuevos propietarios de la casa son Alcides y Jairo Ríos.
Esta casa de bahareque responde a una construcción ecléctica, porque combina, entre otros elementos, el adobe y el bahareque. La vivienda cuenta con una construcción de siete aposentos, cuatro en el primer piso y tres en el segundo, y en su momento todo el techo fue de teja. En los primeros años del siglo XX el corredor interno fue utilizado para moler café y para el ordeño de las vacas. El corredor daba a un patio de labranza en el que estaban los galerones, la troja y una huerta.
Recuerdo que vivía en un pequeño Barrio al norte de San José. Allí en una pequeña casita de madera con puerta de ventana (como la de aquellos tiempos) vivía mi gran familia. Bellos recuerdos de una casa de madera, con su saguan y cuartos al lado de este, techos altos. Cada tablita tenía un sonido y un recuerdo inolvidable.
Les dejo a continuación un interesante enlace que nos habla de nuestras casas de madera de antaño, aquellas en la que pasamos nuestra infancia:
La llamada Casa Rosada, ubicada al oeste del antiguo colegio Sión (Calle 17, Ave. 1), es una construcción de adobes que data de la década de 1850 y es casi la única de su tipo que queda en San José y desde hace años es parte del conjunto legislativo. Colindante con ella, se encuentra el llamado Castillo Azul.
Fue sede del Asilo de Ancianos Los Incurables y a fines del siglo pasado, pasó a manos de una familia de apellido Keith y posteriormente la adquirió don Carlos Salazar, quien se la heredó a sus hijos.
La familia Salazar Jiménez habitó la Casa Rosada por 79 años hasta el 17 de agosto de 1989, cuando falleció don Carlos Salazar.
Al ser ocupada por oficinas de la Asamblea Legislativa, se le hicieron algunas remodelaciones con la idea de conservarla y rescatar el techo, las guarniciones de las ventanas, los rodapiés y las paredes de adobe.
El repello de calicanto que cubría las paredes está pulverizado, el piso fue reemplazado y algunas piezas de madera que estaban carcomidas por el comején.
La Casa Rosada no guarda armonía arquitectónica con el resto de los edificios legislativos, pero se mantendrá tal y como está, sobre todo por el patio español.
Ubicada en Calle 13 entre Avenidas 2 y 6, San José. (Fotografía de Maritza Cartín, Dic. 2018)
La Fleur de Lys es un pequeño, encantador y distinto hotel ubicado en la zona cultural de San José, Costa Rica. Se destaca por ser una antigua casa victoriana de principios del siglo XX.
Fotografías del Hotel Fleur de Lys:
Su historia:
La vivienda se construyó en 1917, era de una sola planta, pero un año después se amplió a tres niveles. Perteneció a la familia de Rogelio Odio Escalante y Julia Tamayo Araya.Posee un estilo de influencia victoriana y se utilizó madera para su estructura y forros. Todos los trabajos de construcción fueron dirigidos por un hábil maestro de obras conocido como Don Pincho. Era una vivienda muy grande que servía de alojamiento para los familiares que los visitaban del interior del país.
Años después, la casa fue heredada por María Elena Odio Tamayo y en 1992 la adquirió el francés Daniel Cereziere, para convertirla en el Hotel Flor de Liz. Originalmente el inmueble contaba en su primer nivel con una gran sala, cuatro dormitorios, oficina, cocina, comedor, lavandería y jardín. Mientras que en los otros dos niveles se ubicaban nueve habitaciones más. Cuando se convirtió en hotel, se reacondicionaron los espacios y hoy día cuenta con diecinueve habitaciones. En los jardines se aprecia una balaustrada con decoraciones en flor de lis, muy propio del art noveau.
Daisy Arroyo, encargada de relaciones públicas del hotel Fleur de Lys, cuenta que la inversión en mantenimiento es constante, pero que la combinación de elementos antiguos y modernos gusta a los turistas europeos, especialmente franceses.
El encanto de estas casas victorianas está en las historias que encierran. Algunos hablan de fantasmas, otros de recuerdos, lo cierto es que la sensación de entrar en otro tiempo es un respiro que valoran los turistas.
En la esquina noreste del antiguo Cuartel Bellavista, se encuentran dos viejas casas que albergaron en su día, a los comandantes de plaza y a sus respectivas familias. Fueron construidas entre finales del siglo XIX y principios del XX. En el transcurso de estos años fueron ocupadas para diversos fines y su arquitectura original fue intervenida en múltiples ocasiones.
Hace más de cien años este hermoso inmueble era parte de una finca cafetalera ubicada en Barrio Socorro en Santo Domingo de Heredia y le pertenecía a una familia de apellido Zamora. No se sabe el motivo, pero ellos tomaron la decisión de vender su hacienda, siendo así adquirida por la familia Tournón. Seguir leyendo Casa Antigua, Café y Restaurante→
Casas en Santo Domingo de Heredia (Fotografías de Maritza Cartín)
A continuación un excelente trabajo sobre la Casa de Adobe en Costa Rica:
La enseñanza de la cultura propicia el acercamiento con el “otro”, el extranjero que me descubre y desde donde me redescubro; por esto, los referentes culturales como la casa de adobe, la comida o las direcciones, entre otros, se vinculan con la verdad que yace en la memoria de un pueblo. Aquella verdad es lo trascendental, toda imagen, visible o no, “…que se convierte en un mecanismo ideológico” (Gustafsson; 2004: p. 137) cuya función es reafirmar nuestra propia identidad. La casa de adobe es exactamente eso para el costarricense, una imagen de elementos visibles e invisibles. Por lo tanto, para reconocerla como un referente de identidad es imprescindible desarrollar la comprensión cultural, así el docente cuyo rol será determinante requiere implementar estrategias didácticas que potencien el acercamiento con aquellos referentes donde se han depositado los recuerdos de las verdades renacidas como rasgos identitarios. Los referentes reflejan parte de la construcción del ser nacional y su identidad, así la casa de adobe es una imagen de lo tradicional, de su hogar, su terruño, ahí donde surge y yace lo trascendental…Seguir leyendo…presione el siguiente enlace:
Gabriela Campos Murillo. Académica de la UNA y la UNED. Egresada de Maestría en Español como Segunda Lengua, UCR, Licenciada en Docencia, UNED, Bachiller en Filología Española, UCR gabriela.cmurillo@gmail. com
Su ubicación, que en sus mejores tiempos la hizo lucir imponente, sobre pilotes por encima del agua del estero, pareciera hoy una ironía. La histórica casa de veraneo del expresidente Mario Echandi, en Puntarenas, está a punto de “hundirse” en el abandono.
Si bien no se trata de un inmueble con declaratoria patrimonial, esta estructura es un ícono del paisaje urbano para los lugareños y una joya arquitectónica que en el 2005 recibió un reconocimiento del Centro de Patrimonio por su buen estado de conservación.
La edificación, aparentemente construida en la década 1930 –según el libro Ciudad de Puntarenas, publicado por el Ministerio de Cultura– se encuentra hoy en estado de deterioro.
El inmueble presenta severos daños en las bases, producto del agua de mar y de los sedimentos, así como en toda su estructura; por ejemplo, la pintura luce estropeada y los vidrios, quebrados.A lo anterior se suma que el terreno donde se ubica está enlodado y lleno de basura.
La casa, que supuestamente es propiedad de varios sobrinos del exmandatario Echandi, se encuentra cercada por portones y candados, comentó Ligia Delgadillo, vecina de Puntarenas.