Después de 1885 la municipalidad de Palmares habilito un espacio localizado frente a la esquina suroeste del actual Parque Central, con la finalidad de que posteriormente se construyera un mercado permanente.
Al inicio la población trasladaba su producción agrícola a mercados de San José, Alajuela, Heredia y pueblos vecinos, pero esto se tardaba días, en el año 1885 abrió sus puertas un negocio en la comunidad de artículos de tienda, pulpería y ferretería. De acuerdo a este surgimiento del centro urbano de Palmares, se compró la propiedad frente a la ermita, para que sirviera como plaza y es de este modo que surgen las actividades más importantes como fiestas. Lo cual da inicio al desarrollo de la Villa de Palmares y hace que el Mercado se convierta en un punto importante para la venta de toda clase de productos.
Fotografía tomada de Norte a Sur. A la izquierda se puede ver el Almacén la Mascota, al fondo la torre de la Iglesia del Carmen y el tranvía corriendo por la Calle primera. Fotografía de Gómez Miralles, década de los años ¨20.
El Almacén La Mascota data de finales del siglo XIX y era un almacén famoso por el gran surtido de productos que tenía y además por sus excelentes precios. En su mayoría los productos que vendía eran importados de Londres, Paris, Nueva Orleans entre otros.
1968 (Fotografía Jorge Salazar, Fotos Antiguas de C.R.). Arreglada por Mi CR de Antaño.
Antonio EscarréFigueras y su esposa Leonor Cruxent Palomas llegaron al país en 1898 proveniente de España y se dedicaron al comercio, estableciendo el famoso Almacén de «La Magnolia» era soda, bar, almacén de víveres, abarrotes, licores y delicattesen.
Ubicado en el Bulevar de Avenida Central, Calles 7 y 9 de la capital San José, se levanta un hermoso edificio que aloja al Hotel Balmoral.
1958
A continuación una fotografía comparativa del Hotel Balmoral en tres momentos en el tiempo:
En la primera fotografía de arriba hacia abajo estamos aproximadamente en 1928, en la segunda en 1978 y la última y más reciente (2018). Publicación de Jorge Salazar y Luis Gerardo Zumbado. Arreglo de fotografías de Maritza Cartín Estrada.
En la cima de la barranca llegamos a una gran meseta cubierta de los ricos cafetales de San José… El verde oscuro de las plantaciones de café, el césped de los caminos, y las vistas por entre los árboles en todas las encrucijadas eran preciosos… Siete años antes toda la llanura era un desierto. John Lloyd Stephens. 1840.
Costa Rica conoció el café a finales del siglo xviii y fue el primer país en Centroamérica en desarrollar este cultivo, llegando a constituirse en el elemento que permitió al país incorporarse en el mercado mundial, situación de la que tanto careció durante la Colonia y que impidió su desarrollo durante ese periodo.
1970´s (Fotografía Pablo Pochet, Fotos Antiguas de C.R.).
En mayo de 1945, la revista La Raza dedicó varias páginas a una de las industrias textiles más importantes del país: Industrias Mil Colores, una empresa que no solo confeccionaba ropa, sino que representaba el empuje industrial de una Costa Rica en transformación.
🏭 De una pequeña tienda a una industria nacional:
La historia inicia con la llegada al país de una familia inmigrante encabezada por don Enrique Yankelevitz, judío y quien, tras años de esfuerzo, logró establecer una pequeña tienda que con el tiempo se transformaría en la reconocida Tienda Mil Colores.
Con visión y perseverancia, el negocio evolucionó desde la simple importación de camisas hacia la producción nacional, dando origen a una empresa industrial sólida.
Avenida Central, 1962
Su hijo, don Jorge Yankelevitz continuó el legado, aportando conocimientos modernos y una visión empresarial que impulsó la expansión y modernización de la compañía.
🧵 Una fábrica moderna para su época:
Para 1945, Industrias Mil Colores ya operaba como una empresa altamente organizada, con distintos departamentos especializados:
✂️ Corte de telas
🧵 Costura (principalmente mujeres operarias)
🧺 Planchado.
📦 Clasificación y despacho.
🏬 Salón de ventas en Avenida Central.
Las fotografías muestran un sistema de producción en serie, con maquinaria y procesos avanzados para la época, reflejando una transición clara hacia la industrialización textil en Costa Rica (ver Galería de fotografías).
Según este anuncio la Tienda se ubicaba frente al Edificio la Alhambra en Calle 4. La Nueva Prensa, 12 de enero de 1926
👚 Innovación: camisas hechas en Costa Rica:
Uno de los mayores logros de la empresa fue sustituir la importación por producción local.
Entre sus marcas destacaban:
-VENUS (marca registrada)
-Coronel Diana M.C. Bull (especialmente pantalones de trabajo)
Estas prendas eran reconocidas por su durabilidad y precio accesible, lo que permitió su amplia aceptación en el mercado nacional.
🔬 Tecnología y procesos avanzados:
Un aspecto fascinante es la introducción de técnicas modernas como la “trubenización” de cuellos, un proceso químico-mecánico que permitía:
Mantener la forma del cuello de la camisa Evitar deformaciones con el uso Mejorar la presentación sin necesidad de tanto planchado
Además, la empresa importaba materiales de alta calidad (como popelinas inglesas) y buscaba constantemente mejorar sus estándares
G A L E R I A:
Departamento de despacho y clasificación.BodegasSalón de VentasDepartamento de Aplanchadoras.Departamento de Cortadores.Talleres de costura.
🏗️ Expansión y visión de futuro:
Para mediados de los años 40, Industrias Mil Colores ya proyectaba la construcción de un nuevo edificio industrial moderno, con dos plantas, espacios para maquinaria pesada, calderas y sistemas de producción más avanzados.
Esto evidencia una clara intención de consolidarse como una de las principales industrias del país.
🇨🇷 Impacto en Costa Rica:
Industrias Mil Colores no era solo una fábrica, sino un símbolo de:
✔️ Progreso industrial
✔️ Generación de empleo (especialmente femenino)
✔️ Sustitución de importaciones
✔️ Desarrollo económico nacional
Fue parte de ese momento en que Costa Rica comenzó a creer en su propia capacidad productiva.
Década 1960. Avenida Central, San José.
En el año de 1965 La Mil Colores pasa a manos de un nuevo propietario, el señor Tobías Kader.
Esta Tienda era un ícono al igual que La Gloria, Simón, La Regis…que se dedicaban a la venta de telas y accesorios para las mágicas manos de miles de costureras que a diario cruzaban la puerta de aquel bellísimo negocio, que como su nombre lo acredita estaba lleno de colores por cualquier lugar que se veía.
Referencias:
-Revista La Raza, mayo de 1945.
-Sistema Nacional de Bibliotecas (SINABI), Costa Rica.
-Max Espinoza, Administrador Amantes de Casas Antiguas.
Ubicada en el Boulevard Avenida Central, entre calles 2 y 4 San José, se encuentra la Tienda Simón. Su fundador el señor Jesús Simón.
Desde hace 74 años esta tienda se convirtió en el mejor aliado de las señoras y costureras. Este comercio abrió sus puertas en 1946 y actualmente trabaja como la primera vez: con la sencillez y la calidez de su personal y la calidad de sus productos.
Se ha preguntado alguna vez quiénes fueron los forjadores de empresas, negocios en nuestro país? Bueno pues aquí les dejo algunos comercios como almacenes, tiendas, que iniciaron en un tiempo difícil pero por su persistencia llegaron a desarrollar grandes negocios que algunos han permanecido con el tiempo. Es por eso que quiero compartir la historia de hombres y mujeres forjadores de nuestra Costa Rica de Antaño.
Costa Rica, un país caracterizado por brindar refugio y respetar los derechos humanos, les abrió las puertas y en el corazón de la capital estos emprendedores levantaron su negocio.
Llegaron desde Alemania, Cuba, España, Italia, Líbano, Polonia y Siria con la esperanza de rehacer sus vidas. Sin quererlo, ahora forman parte de la memoria costarricense.
Las migraciones han pasado siempre (…) Las personas han venido de otras partes y eso ha enriquecido a Costa Rica. Ellos la adoptaron y se sintieron adoptados, su corazón lo tienen aquí y son ticos.
Aquí les dejo la historia de cada uno de estos negocios, espero la disfruten.
Y como siempre digo…»pueden usar la información encontrada aquí….pero por favor pongan referencias del lugar que la tomaron…son horas de esfuerzo y dedicación.» Gracias
Tienda Aymerich ubicada en avenida central y calle central esquina noroeste San José, 1969.(Fotografía de C.R. Antigua y su historia).
La Tienda Aymerich de Federico Aymerich se promocionaba como el lugar donde los caballeros podían obtener los artículos necesarios para el buen vestir.
Se destacaba por la venta de sombreros de prestigiosas marcas como Stetson Barbisio, G.G. Borsalino Fu Lazzaro y C. y legítimos Montecristo.
Don Cipriano Herrero del Peral trajo a Costa Rica a sus sobrinos, Gumersindo y Lucas Gil Herrero, así como a los Herrero Vitoria, hijos de Juan José Herrero quien se quedó en el pueblo. A todos les fue yendo bien gracias a este maravilloso país, quizás pequeño en tamaño pero grande en el espíritu de lucha, que les dio la oportunidad y la tranquilidad para avanzar en la vida a través del trabajo.
San Andrés de Soria, España.
Gumersindo Gil Herrero. Nació, al igual que todos ellos, en el polvoroso y dulce San Andrés de Soria. El austero y frío pueblo de pequeñas casas de piedra y balcones con flores, rodeado de chopos. Su padre era comerciante de vino; su madre fue doña Inés Herrero, hermana de Gorgonio y Cipriano Herrero del Peral.
Frente del Hotel sobre la Avenida 7, fotografía de Maritza Cartín E.
Ubicado en Avenida 7 entre Calles 3 y 5 se encuentra este hotel de estilo victoriano. Construido en 1908 y declarado Patrimonio Nacional. El mismo ha sido calificado como hotel de tres estrellas.
El Almacén San Gil fundado por el cubano Emilio San Gil en 1965.
Desde 1963 una familia cubana tomó a CR como su centro de operaciones y se dio a la tarea de implantar una marca que ya sobrepasa los 50 años en el mercado.
Una tienda en el puro centro de Cuba, en Espíritu Santo, fue la motivación para lo que vendría.
Emlio San Gil, hijo recuerda como a sus nueve años salió de su país como refugiado a Miami, donde su padre encontró un socio que le permitiría seguir con su vocación. Un socio Costarricense.
En ese momento, los almacenes llevaban por nombre Miami, pero dos años después pasaron a llamarse San Gil y entrarían en una ebullición hasta el punto de abrir un almacén por año en el país.
Salieron de Cuba porque el padre de Emilio le requisaron sus tiendas, estaba en contro del comunismo. Con la poca plata que tenía salieron de Cuba.
Emilio junto con tres de sus hermanos y luego de la muerte de su padre en el 2001, operaran siete tiendas a lo largo del territorio nacional, en Turrialba, Cartago, Guadalupe y San José.
Referencias:
Andrea Rodríguez V., Periódico El Financiero, Julio, 2015.
Una memoria reúne la historia de las dos primeras generaciones de la familia Sauter en Costa Rica: los fundadores y los miembros que la consolidaron.
Han pasado 93 años desde que el primer Sauter llegó a nuestro país. Fue a principios de siglo cuando la semilla de esa familia alemana se sembró en territorio nacional.
El pionero se llamó Federico Sauter y llegó a estas tierras para ayudar a Antonio Lehmann en su librería. En 1913 se le unió JoséSauter, quien también trabajó en el negocio de los libros y gestó junto a su hermano una fructífera trayectoria empresarial que se ha mantenido hasta nuestros días.
A continuación encontrará algunos de los primeros hoteles que hubieron en Costa Rica, sobre todo en la capital de San José. Solamente dé clic en el hotel que desea ver su información.
La vinculación de Costa Rica durante el siglo XIX al comercio mundial, primero con el café y luego con el banano y la construcción del ferrocarril hacia Puerto Limón en el Atlántico, son aspectos que inician la actividad turística en el país.